Madeleine Peyroux - Secular Hymns (2016)

viernes, 26 de febrero de 2016

Literatura y jazz/ 65 - Bird - Eduardo Jordá - España


    (Charlie Parker, Stanhope Hotel, 1955)

No quiero que se acerque nadie. Escucho
la música que suena en algún sitio,
en la televisión quizá, y me duele,
y ya no sé por qué duele esta música
que me astilla la mente, y la desgarra,
ni por qué yo la escucho, si me duele
tanto como un hurón que se ocultase
en una galería hecha de nervios
que una vez fueron míos, no sé cuándo,
en otro tiempo, en otra vida, lejos
de aquí, cuando mi mente era la música
que servía de amor y de amistad
a un hombre sin amor y sin amigos.

Este cuerpo que veis, esta maltrecha
carne deshabitada de mí mismo,
aquí, en la habitación de hotel, a solas
con mi miedo y mi saxo que me escrutan,
¿de qué sirven, a quién harán feliz?

Cuanto tocan mis manos se hace música
y se astilla en mi mente, y me persigue.
No puedo amar a nadie, ni tocarlo,
porque amarlo es llevarlo hacia lo oscuro
y de allí no regresa, nunca, nadie.
Se deshacen los niños, las mujeres.
Se deshacen los árboles, los coches,
los clubs, los contrabajos, las sonrisas.
Mis manos en el aire se deshacen.
Son aire, un aire oscuro que me inunda
y que me hace volar como los pájaros,
ciegos, remotos, lentos, pero ¿adónde?

Soy aire extremecido de vergüenza,
y un dolor que me quema como el fuego
y que no llegaré a saber qué es.
Que esta música fúnebre que toco
os alumbre el camino. Mi camino
ya tan sólo discurre entre las sombras.
I Love Paris - Charlie Parker, 1954 
Charlie Parker - Saxo alto 
Billy Bauer - Guitarra 
Walter Bishop Jr. - Piano 
Teddy Kotick - Contrabajo 
Art Taylor - Batería

10 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Eso, exactamente cuál sería el dolor, qué le dolía tanto a Bird? Cómo le dolía queda claro. Su música lo explica.

Desgarradores versos de Jordá para la desgarradora música de Bird. Por él siento casi lo mismo que por Van Gogh. Ojalá no hubieran sufrido tanto, no?

Agostina Alvarez dijo...

SE deshacen los árboles, lo coches, etc...el dolor del hombre puede ser inconmensurable e incomprensible, desgarrador, cmo decís Carlos. Yo agregaría en tu lista a una gran poeta a quien admiro: Alejandra Pizarnik, pobrecita.

Juan Nadie dijo...

Pues, ojalá, Carlos, pero no es imprescindible el sufrimiento para llegar a ser un gran artista o un gran escritor, ejemplos hay montones.
Hoy sigue imperando el tópico (quizá cada vez menos) del artista sufridor, que realiza su obra en contra de sí mismo y de todo. Ese tópico creo que viene de la época del Romanticismo, y hay artistas y escritores que han seguido cultivándolo. Bueno, pienso que ya está un poco pasado de vueltas.

Jordá, en este poema y en otros que iremos poniendo, hace buena su visión del pensamiento poético: "emoción, inteligencia, música."

Juan Nadie dijo...

Alejandra Pizarnik, otra poeta sufridora. Exageradamente sufridora.

Agostina Alvarez dijo...

Tienes razón todo viene del Romanticismo, esa visión del artista ahogado en sus penas por eso luego apareció el realismo y lo dio vuelta todo.
Muy buenas las palabras de Jorda´sobre el pensamiento poético.

Juan Nadie dijo...

Iremos introduciéndonos en su poesía.

marian dijo...

Magnífico poema de Eduardo Jordá.
Bird, como aquella maravillosa película de Clint Eastwood.

marian dijo...

Y los... Varios - Jazzuela. El jazz en "Rayuela"

Juan Nadie dijo...

Extraordinaria película de Eastwood.

Todas esas músicas las encontrarás en Rayuela, y si no recuerdo mal alguna más. Algunas de ellas ya andaban por aquí.

De Eduardo Jordá habrá más cosas en breve.

marian dijo...

(Y por aquí andan ya:)