Madeleine Peyroux - Secular Hymns (2016)

martes, 16 de febrero de 2016

Final para un poema asonantado sobre la situación del poeta en la sociedad moderna. Se titulará "Un enigma de la oftalmología"; empezará exponiendo, en tono entre científico, patético y jocoso, cómo los globos oculares de las rubias, por razones que escapan a la ciencia, tienen una extraña incapacidad para percibir la imagen de los poetas; continuará invitando al colega incrédulo a verificarlo empíricamente por sí mismo y acabará como sigue - Miguel d'Ors - España


Comprobarás, hermano, de inmediato
que ella verá la silla, la lámpara, la puerta;
verá sin duda alguna al bosquimano
con yate que se encuentra a tu derecha,
y hasta verá al político cretino
(valga la redundancia) que se sienta
-atención al detalle- exactamente
detrás de ti (¡oh rara transparencia!).
En resumen: verá todas las cosas
visibles, y no digo que no vea
incluso algunas invisibles, pero
lo que es de ti, ni la menor idea.

Tan negro es el camino
que este mundo destina a los poetas.
De La imagen de su cara, 1994

11 comentarios:

marian dijo...

Habrá que preguntarle al maestro Perrotti:)

carlos perrotti dijo...

Miguel d'Ors es un poeta volatinero, imposible de asir por ningún estilo, digo, no porque sepa sino por lo que veo o, mejor dicho, por lo que voy viendo en su fascinadora imaginería (poesía).

No te pasa que te deja colgado buscándole sentido?

carlos perrotti dijo...

La ilustración de Luis Frutos que ni pintada le queda.

Juan Nadie dijo...

Al maestro Perrotti no creo que le ocurra lo que d'Ors, Marian.

Juan Nadie dijo...

Muy bien definido, Carlos: d'Ors, poeta volatinero.

marian dijo...

Seguro que no. No creo que se fije en los globos oculares de las rubias:)

carlos perrotti dijo...

Que no?

marian dijo...

Habrá que preguntarles a las rubias a ver si tienen esa incapacidad:)

marian dijo...

"y hasta verá al político cretino
(valga la redundancia) que se sienta
-atención al detalle- exactamente
detrás de ti (¡oh rara transparencia!)"

Jocoso, jocoso.

carlos perrotti dijo...

Jjaja genial

Juan Nadie dijo...

Desde luego, qué mala fama tienen las rubias, pobrecillas.