Los testimonios más antiguos de poesía lírica en lengua romance los constituyen las jarchas, breves composiciones que se encuentran al final de determinados poemas en árabe o hebreo (llamados moaxajas), cuyos autores se sitúan -salvo contadísimas excepciones- entre mediados del siglo XI y finales del siglo XII, siendo contemporáneos de los goliardos y medio siglo anteriores a los primeros trovadores provenzales.
La jarcha es la base sobre la que se construye la moaxaja y en muchos casos existe independientemente de ésta, de manera que una misma jarcha puede ser utilizada por distintos autores de moaxajas.
[...] Las jarchas constituyen el final de la última estrofa de las moaxajas, composiciones escritas en árabe clásico o en hebreo, aunque la jarcha puede aparecer en cualquiera de esas dos lenguas, en sus variedades vulgares (son los casos más frecuentes) y, parcial o totalmente, en lengua romance (mozárabe).
[...] Las jarchas suelen estar formadas por una sola estrofa de cuatro versos, con rima consonante en los pares y quedando sueltos los impares; los versos son de seis u ocho sílabas. Éste es el esquema métrico más abundante, pero no el único.
En cuanto al contenido, son, fundamentalmente, cantos de amor puestos en boca de una mujer desconsolada, que se queja ante su madre por la ausencia del amado, y por los sufrimientos que padece por culpa del amor. A pesar de todo, la muchacha expresa un amor gozoso y apasionado, que se puede poner en relación con otras composiciones del mismo tipo del occidente europeo: villancicos, Frauenlieder, Chansons de toile, etc. [CARLOS ALVAR y JENARO TALENS, Universidad de Ginebra]
Poesía en mozárabe
Jarchas
MUHAMMAD IBN UBADA AL-QAZZAZ (Málaga, ... 1051-1091 ...)
VEN çidi Ibrahim,
yá nuemne dolche;
vent a mib
de nojte
in non, si non queres,
ireym'a tib.
Gárreme a ob
ligarte.
MUHAMMAD IBN UBADA AL-QAZZAZ (Málaga, ... 1051-1091 ...)
VEN, dueño Ibrahim,
oh, dulce nombre;
ven a mí
de noche
si no, si no quieres
yo iré a tí.
Dime dónde
encontrarte.
***
YOSEF AL-KATIB (Segundo tercio del siglo XI)
TAN t'amare, tan t'amare
habibi, tan t'amare!
enfermaron welyos gayos
y duolen tan male.
YOSEF EL ESCRIBA (Segundo tercio del siglo XI)
¡TANTO amarte, amarte tanto,
amigo, tanto amarte!
Enfermaron mis ojos
y me hacen daño.
Proclamará la libertad para todos sus hijos, y os mantendrá como la manzana de su ojo, su nombre es agradable y no será destruido; descansad y relajaos en Shabbat. Busca un santuario y mi casa, dame una señal de la libertad, planta una parra en mi viña, cuida a mi pueblo, escucha sus lamentos.
Pisa por encima de mi prensa de vino en Bozrakh, y en la gran ciudad de Babilonia, aplasta a mis enemigos con ira, en el día en que grito -oye mi voz-.
Planta mi señor en el desierto de la sierra pinos, acacias, mirtos y olivos. A los que enseñan y a los que obedecen, dales paz abundante, como la corriente del río.
Rebate a mis enemigos, coloso Señor, llena sus corazones con miedo y con desesperanza, entonces abriremos las bocas y llenaremos nuestras lenguas con sus alabanzas.
Conoced la sabiduría que vive en tu alma, será una corona para vuestra frente, guardad el mandamiento del Sagrado, para vuestro Shabbat sagrado.
Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.