Chet Baker - Like Someone In Love

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domingo, 12 de noviembre de 2017

Poesía para niños/ 14 - Manolito el Caracol - Carmen Gil - España


Manolito el Caracol
sale sólo si hace sol,
pues no le gusta ni un pelo
que llueva lluvia del cielo.

Es caracol de secano
-explica a todos su hermano.
-Sueña de noche y de día
con vivir en Almería.

¿Y qué hace un caracol
viviendo bajo una col,
si él lo que quiere es estar
muy cerquita de la mar?

Manolo le echa coraje,
coge todo su equipaje
y se dispone a viajar
hasta Roquetas de Mar.

 ¡Vaya, vaya, vaya, vaya..
pero qué enorme es la playa!
Y olvida pronto su pena
tomando el sol en la arena.

Un día llega una ola,
arrastra una caracola...
y Manolo, de repente,
se enamora locamente.

Caracola y Caracol
son felices bajo el sol:
se pasean por la orilla
de la mano y sin sombrilla.

Caracol y Caracola
ya no están solo ni sola
y se quieren a rabiar
allá en Roquetas de Mar.

martes, 6 de enero de 2015

Poesía para niños/ 10 - Quijotescas/ 26 - Don Quijote - Carmen Gil - España


Montado en flaco rocino,
con lanza y con armadura,
cabalga por la llanura,
más allá del quinto pino.

Va paseando errabundo,
decidido y muy sonriente;
quiere salvar a la gente
y arreglar un poco el mundo.

Todos llaman don Quijote
a un héroe tan atrevido,
que por flaco y escurrido,
más parece un monigote.

No hay duda de su nobleza,
pero con tanta lectura
y sus ganas de aventura,
ha perdido la cabeza.

Y a lomos de Rocinante
-según chismea un vecino-
ha confundido un molino
con un terrible gigante.

Suspira por Dulcinea,
una porquera forzuda,
berreona y bigotuda,
que tiene fama de fea.

Pero él la ve tan bonita...
Y a todos hace jurar
que es la labriega vulgar
una princesa exquisita.

Aunque el hidalgo cenceño1
pase por ser un lunático,
a mí me cae simpático
porque cabalga en un sueño.
1 Cenceño: flaco

martes, 31 de julio de 2012

Poesía para niños/4 - El viaje de Analía - Carmen Gil - España

A la astronauta Analía
le encanta la Astronomía.
Viaja con traje espacial
al espacio sideral.

Ve que el Sol es una estrella
-ni más grande ni más bella-.
Alrededor, los planetas
dan muchas vueltas completas.

Mercurio corre un montón.
Es, además de molón,
el que más rápido gira.
¡Se marea el que lo mira!

Venus siempre está cubierto
de un manto de nubes. ¡Cierto!
Aléjate, no es pamema,
del planeta que más quema.

En la Tierra, nuestro hogar,
planeta con luna y mar
y más veloz que un cohete,
se vive de rechupete.

La nave se acerca, ¡ojo!,
a Marte, el de color rojo.
Analía grita y salta:
¡su montaña es la más alta!

¡Qué aventura alucinante!
Es Júpiter un gigante
más grande que los demás,
por delante y por detrás.

En el paseo diurno
le toca el turno a Saturno.
Tiene anillos y se mueve
con sus lunas, ¡diecinueve!

Y como aún es temprano,
Analía llega a Urano,
que es de color azulado
y queda justo allí al lado.

Ve Neptuno. Sin remedio,
tarda más de siglo y medio
en darle la vuelta al Sol.
¡Si parece un caracol!

Este viaje es un sueño.
Plutón, tan frío y pequeño,
un planeta enano es,
del derecho y del revés.

Hoy la astronauta Analía
regresa a casa de día.
Ha llegado a su final
esta excursión sideral.

martes, 4 de octubre de 2011

Poesía para niños/1 - Varios - España - Argentina

Donald Zolan
Dedicado a mi sobrina-nieta Nadia en el día de su cumple.

MANUELITA LA TORTUGA

Manuelita vivía en Pehuajó
pero un día se marchó.
Nadie supo bien por qué
a París ella se fue
un poquito caminando
y otro poquitito a pie.
Manuelita, Manuelita,
Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz.
Manuelita una vez se enamoró
de un tortugo que pasó.
Dijo: ¿Qué podré yo hacer?
Vieja no me va a querer,
en Europa y con paciencia
me podrán embellecer.
En la tintorería de París
la pintaron con barniz.
La plancharon en francés
del derecho y del revés.
Le pusieron peluquita
y botines en los pies.
Tantos años tardó en cruzar el mar
que allí se volvió a arrugar
y por eso regresó
vieja como se marchó
a buscar a su tortugo
que la espera en Pehuajó.



EL SAPO VERDE

Ese sapo verde
se esconde y se pierde;
así no lo besa
ninguna princesa.

Porque con un beso
él se hará princeso
o príncipe guapo;
¡y quiere ser sapo!

No quiere reinado,
ni trono dorado,
ni enorme castillo,
ni manto amarillo.

Tampoco lacayos
ni tres mil vasallos.
Quiere ver la luna
desde la laguna.

Una madrugada
lo encantó alguna hada;
y así se ha quedado:
sapo y encantado.

Disfruta de todo:
se mete en el lodo
saltándose, solo,
todo el protocolo.

Y le importa un pito
si no está bonito
cazar un insecto;
¡que nadie es perfecto!

¿Su regio dosel?
No se acuerda de él.
¿Su sábana roja?
Prefiere una hoja.

¿Su yelmo y su escudo?
Le gusta ir desnudo.
¿La princesa Eliana?
Él ama a una rana.

A una rana verde
que salta y se pierde
y mira la luna
desde la laguna.


CÓMO SE DIBUJA A UN NIÑO

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.
Pintarle mucho flequillo,
- que esté comiendo un barquillo -;
muchas pecas en la cara
que se note que es un pillo;
- pillo rima con flequillo
y quiere decir travieso -.
Continuemos el dibujo:
redonda cara de queso.

Como es un niño de moda,
bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero
con un hermoso agujero;
camiseta americana
y una gorrita de pana.
Las botas de futbolista
- porque chutando es artista -.
Se ríe continuamente,
porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento
por eso está tan contento.

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.



EN MEDIO DEL PUERTO

En medio del puerto,
con velas y flores,
navega un velero
de muchos colores.

Diviso a una niña
sentada en la popa:
su cara es de lino,
de fresa, su boca.

Por más que la miro,
y sigo mirando,
no sé si sus ojos
son verdes o pardos.

En medio del puerto,
con velas y flores,
se aleja un velero
de muchos colores.


LOS REYES DE LA BARAJA

Si tu madre quiere un rey,
la baraja tiene cuatro:
rey de oros, rey de copas,
rey de espadas, rey de bastos.

Corre que te pillo,
corre que te agarro,
mira que te lleno
la cara de barro.

Del olivo
me retiro,
del esparto
yo me aparto,
del sarmiento
me arrepiento.