Barbara Mendes - So Many Stars (2017)

domingo, 22 de febrero de 2009

He andado muchos caminos... Antonio Machado - España

Entierro de Antonio Machado en Colliure
II
He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,

y pedantones al paño
que miran, callan, y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan a dónde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,

y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca.

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra.

Hoy se cumplen 70 años de la muerte de D. Antonio Machado, maestro y poeta, en el pueblo de Colliure (Francia), adonde llegaba huyendo de la Guerra Civil de sus queridas dos Españas.

"Estos días azules
y este sol de la infancia...·"

Son los últimos versos de Antonio, que su hermano José encontró en un bolsillo de la chaqueta escritos a lápiz en un papel. ¿Cómo habría sido el poema si hubiese podido terminarlo?

Las moscas - Antonio Machado - J. M. Serrat - Alberto Cortez - España - Argentina

Antonio Machado
Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.

¡Oh viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!

¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!

Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,
—que todo es volar—, sonoras
rebotando en los cristales
en los días otoñales...
Moscas de todas las horas,
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,
de siempre... Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado
sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.

Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas
Dedicado a los enseñantes. Perdón, quise decir a los maestros

sábado, 21 de febrero de 2009

Donde fuiste feliz alguna vez - Félix Grande - España

Soledad - Paul Delvaux
Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantando
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.

Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
-el anticipo de las maldiciones.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajeneidad, te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.

No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.

Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su victima
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.
Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño... su dueño... su dueño...

viernes, 20 de febrero de 2009

El iceberg imaginario - Elizabeth Bishop - Estados Unidos

René Magritte
Es mejor tener el iceberg que el barco,
aunque ello signifique el fin del viaje.
Aunque permanezca totalmente inmóvil como una nublada roca
y todo el mar fuera móvil mármol.
Es mejor tener el iceberg que el barco;
poseeríamos más bien esta llanura de nieve
aunque las velas del barco anduvieran por el mar
como la nieve yace no disuelta sobre el agua.
Oh, solemne y flotante campo,
¿Te das cuenta que un iceberg reposa
contigo y cuando despierte puede pacer en sus nieves?

Esta es una escena por la que un marino daría sus ojos.
El barco es ignorado. El iceberg se alza
y se hunde de nuevo; sus vítreas puntas
corrigen las elipses del cielo.
Esta es una escena donde quien pasea por la borda
es incultamente retórico. El telón
es demasiado ligero para alzarse en las más finas cuerdas
que las aéreas torsiones de la nieve provean.
La gracia de estos blancos picos
hace sombras con el sol. El iceberg desafía su peso
sobre un movedizo escenario y se está y observa.

El iceberg corta sus facetas desde dentro.
Como las joyas de una tumba
continuamente se protege y adorna
sólo él mismo, quizás las nieves
que tanto nos sorprenden flotando en el mar.

Adiós, decimos, adiós, el barco se pierde
adonde las olas se entregan a otras olas
y las nubes pasan a un cielo más cálido.
Los iceberg son necesarios al alma
(haciéndose ambos de los elementos menos visibles)
para verlos así: encarnados, bellos, indivisiblemente erigidos.

domingo, 15 de febrero de 2009

Fragmentos de Carmina Burana - Cantos goliardos - ¿Austria?

O Fortuna (Carl Orff
André Rieu

I.- FORTUNA IMPERATRIX MUNDI/I.- FORTUNA, EMPERATRIZ DEL MUNDO
1. O Fortuna/Oh, Fortuna
O Fortuna/Oh, Fortuna
velut luna/variable como la Luna
statu variabilis,/como ella creces sin cesar
semper crescis/o desapareces
aut decrescis;/¡Vida detestable!
vita detestabilis/Un día, jugando,
nunc obdurat/entristeces a los débiles sentidos,
et tunc curat/para llenarles de satisfacción
ludo mentis aciem/al día siguiente.
egestatem,/La pobreza y el poder
potestatem/se derriten como el hielo
dissolvit ut glaciem./ante tu presencia.
Sors immanis/Destino monstuoso
et inanis,/y vacío,
rota tu volubilis,/una rueda girando es lo que eres,
status malus,/si está mal colocada
vana salus/la salud es vana,
semper dissolubilis,/siempre puede ser disuelta,
obumbrata/eclipsada
et velata/y velada;
michi quoque niteris;/me atormentas también
nunc per ludum/en la mesa de juego;
dorsum nudum/mi desnudez regresa
fero tui sceleris./me la trajo tu maldad.
Sors salutis/El destino de la salud
et virtutis/y de la virtud
michi nunc contraria,/está en contra mía,
est affectus/es atacado
et deffectus/y destruido
semper in angaria./siempre en tu servicio.
Hac in hora/En esta hora
sine mora/sin demora
corde pulsum tangite;/toquen las cuerdas del corazón;
quod per sortem/el destinos
ternit fortem,/derrumba al hombre fuerte
mecum omnes plangite!/que llora conmigo por tu villanía!
...
IV.- IN TABERNA/IV.- EN LA TABERNA
11. Estuans interius/11. Ardiendo interiormente
Estatus interius/Ardiendo interiormente
ira vehementi/con ira vehemente,
in amaritudine/en mi amargura
loquor mee menti:/hablo conmigo mismo:
factus de materia,/de materia hecho,
cinis elementi/mi elemento es la ceniza,
similis sum folio,/soy como una hoja
de quo ludunt venti./con la que los vientos juegan.
Cum sit enim proprium/En vista de que es lo propiov
iro sapienti/para que un hombre sabio
supra petram ponere/pueda colocar sobre la roca
sedem fundamenti,/los cimientos de su morada,
stultus ego comparor/soy indómito,
fluvio labenti,/como un río impetuoso,
sub eudem tramite/bajo cuyo curso
nunquam permanenti./nada perdura.
Feror ego veluti/Soy arrastrado violentamente
sine nauta navis,/como una nave sin marinero,
ut per vias aeris/igual que por los aires
vaga fertur avis;/vaga una ave extraviada.
non me tenent vincula,/Las cadenas no me atan,
non me tenet clavis,/una llave no me retiene;
quero mihi similes/busco a aquellos que son como yo,
et adiungor pravis./y me encuentro con la perversidad.
Mihi cordis gravitas/La languidez de mi corazón
res videtur gravis;/parece un asunto grave;
iocis est amabilis/bromear es agradable
dulciorque favis;/y más dulce que los panales.
quicquid Venus imperat,/Todo lo que Venus pueda ordenar
labor est suavis,/es muy agradable,
que nunquam in cordibus/ella nunca habita
habitat ignavis./en los corazones indolentes.
Via lata gradior/Sobre un escabroso camino voy,
more iuventutis/como cualquier hombre joven,
inplicor et vitiis/sumergido en la depravación,
immemor virtutis,/olvidando la virtud,
voluptatis avidus/ávido de placer
magis quam salutis,/más que de salud,
mortuus in anima/muerto en espíritu
curam gero cutis./yo cuido mi piel.
...
Mandevile, en una magnífica entrada de su blog Caballeros, ministriles, artesanos y goliardos, hace referencia a Carmina Burana, incluyendo un vídeo de su propia cosecha.
Carmina Burana es una colección de 300 poemas goliardescos recogidos en un manuscrito de la primera mitad del siglo XIII, hallado en 1803 en el monasterio benedictino de la ciudad de Beuern (Baviera, Alemania). La mayor parte de los poemas están escritos en latín aunque unos cuantos lo están en una mezcla de latín y alemán, incluso con algunas palabras en provenzal. Sus autores eran clérigos que llevaban una vida licenciosa y desordenada (los goliardos) y se inspiraron tanto en composiciones populares contemporáneas, con frecuencia groseras, como en las cultas de Homero, Catulo y Ovidio. Los dos principales temas que desarrollan son el amoroso y el satírico contra la iglesia.
El compositor alemán Carl Orff, autor del famoso método musical para niños Orff- Schulwerk, recopiló en 1938 veinticinco de estos poemas en una cantata a la que llamó Carmina Burana (Poemas de Beuern).