Las glosas a letras ajenas fueron una práctica recurrente en la poesía del XVI y constituyen un indicador fiable del éxito de las composiciones, así como de la evolución del gusto literario; Jorge Manrique fue el más glosado hasta que vino a sustituirlo Garcilaso, ya en la segunda mitad del siglo. También las coplas más populares de los cancioneros fueron objeto de nuevas formulaciones. Aquí, una metáfora vinculada al cortejo amoroso (la caza de amor de la poética cancioneril) se rehace a lo divino de forma que la estrofa inicial adquiere nuevos significados.
Tras de un amoroso lance, y no de esperanza falto volé tan alto, tan alto que le di a la caza alcance.
Para que yo alcance diese
a aqueste lance divino,
tanto volar me convino
que de vista me perdiese;
y, con todo, en este trance
en el vuelo quedé falto,
mas el amor fue tan alto que le di a la caza alcance.
Cuanto más alto subía
deslumbróseme la vista
y la más fuerte conquista
en escuro se hacía,
mas, por ser de amor el lance
di un ciego y oscuro salto,
y fui tan alto, tan alto, que le di a la caza alcance.
Cuanto más alto llegaba
de este lance tan subido,
tanto más bajo y rendido
y abatido me hallaba;
dije: no habrá quien alcance;
y abatíme1 tanto, tanto,
que fui tan alto, tan alto, que le di a la caza alcance.
Por una extraña manera
mil vuelos pasé de un vuelo2,
porque esperanza de cielo
tanto alcanza cuanto espera,
esperé sólo este lance;
y en esperar no fui falto,
pues fui tan alto, tan alto, que le di a la caza alcance.
1 En el contexto de la cetrería, se aplica al descenso súbito de la rapaz para cobrar la pieza; nótese la paradoja en esa caída. El juego de opósitos entre lo alto y lo bajo caracteriza la copla.
La fuente (fonte) es un elemento mágico y simbólico con implicaciones eróticas en la poesía tradicional. Juan de Yepes la eleva aquí a símbolo místico. Y Enrique Morente la hace suya y ocurre este milagro:
Aunque es de noche- Enrique Morente y Voces Búlgaras Guitarra: Juan Manuel Cañizares
Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.