Bob Dylan - 'Til The Sun Goes Down - Triplicate CD1 (2017)

sábado, 29 de mayo de 2010

Peregrino - Luis Cernuda - España

El caminante sobre el mar de nubes - Caspar David Friedrich¿Volver? Vuelva el que tenga,
tras largos años, tras un largo viaje,
cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
del amor que al regreso fiel le espere.

Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
sino seguir libre adelante,
disponible por siempre, mozo o viejo,
sin hijo que te busque, como a Ulises,
sin Itaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Caligrama - Otto-Raúl González - Guatemala-México

Jirafas con polvareda - Camilo Lucarini
                           
                         LAS
                        ÁGILES
                        JIRAFAS
                            SON
                            LAS
                            MÁS
                            PAR
                            SIMO
                            NIO
                            SAS
                            CA
                            TE
                            DRALES DEL
                            ÁFRICA   Y
                            POR ESO ES
                            Q         F
                           U           E
                          E             L
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                      N                     S

sábado, 22 de mayo de 2010

QUIJOTESCAS/ 14 - Las confesiones de Don Quijote - Luis García Montero - España

Don Quijote - Alucinaciones quijotescas - Ernest Descals
Don Quijote - Alucinaciones quijotescas - Ernest Descals

Casi nadie me llama por mi nombre,
vulgar y cotidiano como la rebeldía.

Prefieren otorgarme
la nobleza ridícula que yo mismo elegí,
el título de un pobre caballero,
de una triste ilusión,
y me recuerdan hoy
por el delirio de mis noches,
alunado, valiente
en la cabalgadura de los sueños
al confundir gigantes y molinos.

No les resulta fácil
convivir con el nombre de las cosas.
El dolor y el desvelo
convierten los rebaños en batallas,
las cuevas en enigmas
y la fealdad inhóspita en belleza.

Hermosa y respetable es la locura,
como la débil caridad del sueño,
hasta que descubrimos
las razones del Duque,
que invita al soñador y hace volar al loco
para fundar las normas de su corte,
las risas y los pleitos
que pudren corazones cortesanos.

Y ya no somos sombras,
sino cuerpos sin sombras,
ojos sin nadie
que viven en un reino de fantasmas
y han borrado las huellas de sus nombres
con un guante de plástico,
prendidos al vacío,
entre rosales pulcros y espinas bien cortadas,
como el jardín de un manicomio.
Madreselvas y lilas
alrededor de las preguntas
y de las soleadas canciones de los médicos.

Soy Alonso Quijano.
Yo recordé mi nombre en Barcelona,
después de ver el mar, de visitar la imprenta
y descubrir la farsa de mi vida
en la hospitalidad de los que hoy
repiten sin saberlo aquel destino
por el que me humillaban.

Fui derribado por mi propia burla,
cuando el azul del mundo,
en vez de gallardetes y clarines,
gastó la realidad de una palabra
para contar la arena
de los duelos perdidos
con los representantes de la luna.

Esta tarde de junio y de San Juan,
en esta solitaria habitación de hotel
que nos buscó el azar de la poesía,
regreso a Barcelona,
a importunarte con mis confesiones,
porque sigues ahí,
en lugar de la ficción,
suspenso una vez más,
delante del papel,
con el bolígrafo apuntando al cielo,
la mano en la mejilla
y el codo en el bufete.

Porque resulta hermosa y respetable
la caridad del sueño,
se han celebrado mucho mis hazañas.
Pero si quieres verme,
más allá de los himnos de mi triste figura,
y saber cómo fui
en el paisaje oscuro de mi tiempo,
o cómo soy ahora
entre las libertades de tu siglo,
abre el balcón y asómate a las Ramblas.

Pasa la multitud, cumple la historia
de sus mercados y sus oficinas.
Hay hombres y mujeres
que cambian de argumento al detener un taxi,
besos que sólo con una frontera
para volver a un domicilio,
colecciones de barcos que se olvidan
en una mesa de café
y gentes consagradas a fundirse
bajo la luz ambigua
en la llanura de sus movimientos.
No montan el caballo de los héroes,
pero están convencidos
de su programación,
de sus constituciones y sus leyes,
igual que yo creí
en mis novelas de caballería.

El retablo del mundo
sustituye las noches
por la historia medida de las noches,
y la luz de los ojos por la sed de las cámaras,
y la piel por un hueco
que las manos dibujan en el aire.

Exígele a la vida que te enseñe
a distinguir el mar del oleaje
que expulsa los desechos junto a las caracolas.

Al llegar a mi aldea
quise apretar el campo con los dedos
hasta sentir su araña
al lado de mi nombre,
la tarde que resiste en cada sílaba
dorada por la lluvia y el sol de la experiencia.

Volver será el oficio del amor,
incluso en un lugar impertinente.
Regresa tú también,
aprieta con tus manos el silencio
del último rencor
hasta sentir la caracola
que ha guardado la culpa y la inocencia
junto a la voz del mar,
esta canción añil
de los saludos y el adiós
que todavía compartimos.

Y que tu soledad camine por la casa,
vuelva de cuarto en cuarto
dejándose las luces encendidas,
por si alguien las ve,
y no quiere apagarlas,
y pregunta la historia que han escrito en su rostro,
las huellas de su nombre
vulgar y cotidiano como la rebeldía.

Como la rebeldía de la gente
que se atreve a vivir
fuera de las haciendas encantadas.

viernes, 21 de mayo de 2010

Si te perdieras - Manuel Vázquez Montalbán - España

PlanetasSi te perdieras
entre Júpiter y Urano
te arrancarías los ojos para no ver el miedo
del universo entero pendiente de no verte
pues si te vieran
las estrellas tendrían la conciencia de tragedia
tendrían conciencia
comprenderían su lógica ciega
inventarían la óptica
el póker
la ética
la estética
y el universo entero se iría a hacer puñetas.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Nací en el mes de enero - Antonio Hernández - España

Flor roja - José María Sicilia
Nací en el mes de enero, cuando el aire
era un cesto de agua en San Fernando.
En el mes en que todas las salinas
primera comunión hacen de blanco.
Los temblorosos grises indecisos
dieron color a mi tristeza. Y canto,
no por ellos perdidos, por sus sombras,
por su mundo interior y desfigurado.
Pensar era ponerse el desatino
en punto, sombra en el desaliento. Y cabizbajo
iba urgando en los aires, guerrillero,
niño infeliz, impúber hombre acaso.
Yo no quise que todo aquello fuera
fugaz, como la estela de los barcos,
y para que quedara en mí la vida
la miré con los ojos del sufragio,
con los ojos roedores del que tiene
dentro del corazón un gran retrato
de la pena: los hombres de mi tierra
sufren y aún no quieren confesarlo,
gimen y lo enmascaran con un cante,
en la sonrisa se les nota el látigo.

Nací en el mes de enero. Yo diría
que en tierra firme. Pero como un naúfrago.

sábado, 15 de mayo de 2010

Cuentas bancarias siempre abiertas - Wole Soyinka - Nigeria

Wole SoyinkaLas cuentas bancarias siempre abiertas
Siempre sus saldos en rojo
El efectivo puede asentarse en el papel, todo cuanto dice
Es ¡Pan Pan Pan! Entre un millar de dedos
Asiendo con fuerza en la abundancia, los brazos
Amontonaron tantas lonas de pan que no pueden
Abrazar la humanidad. Cuentas bancarias siempre abiertas
Nunca comprendidas donde
Los niños aplastan cucarachas para merendar
Mientras esperan el regreso del padre forrajero
Los pensamientos de una inocencia hambrienta pueden devenir
Una cocina extraña – brochetas de moscas
En la punta de una escoba; escarabajos asados en su caparazón
Las babosas son reservas comprobadas de alta proteína –
Me han dicho – Nunca lo he probado.
Esperando el regreso del padre forrajero con el saco vacío
De esta forma, él fue y volvió, los dos años anteriores
Mañana él...

Recogí el extracto doblado
Que se había deslizado bajo la reja. Discretamente. Bajo el solemne
Brillo ensombrecido de mi buen amigo y enemigo
El dependiente bancario, guardián de cuello blanco de las bóvedas
Del papel, signos místicos, aquellos círculos y cruces
Que yo cargo. El lenguaje de su extracto establece:
La caridad debe ser calle de una sola vía, no,
La forma de vida de un hombre. Y así como la tinta
En que está impreso, me hago rojo bajo
Mi fraude negro, mi audaz y consabido
“Maldita–sea–se–han–retardado–nuevamente–con–ese–cheque piel–
Ustedes saben, mis derechos, una vez más me doy cuenta
tarde que todo está bien, preséntenlo a fin de mes”
Maldiciendo la última extorsión de la que fui culpable
Por ser presa fácil. Lo he observado–
El último cáliz de unas manos suplicantes es siempre
Más seco que el anterior. Y las ratas, son más ágiles ahora
Cuando sus ojos rasgados contemplan las batallas
Provocadas por mendrugos con sus recién incubadas bocas de avidez...

Ahora que fue hace tiempos, y ayer, y Ahora
Entre más larga sea la tirilla del extracto, más larga es la barra
Del pan, y ahora, nuevamente, el triste extracto
Arruinado por escépticas miradas – pero Él, sabemos,
Devenga el cielo, domina una fortuna cuando pee
Y todo cuanto se lee es ésta única línea, listado de una transacción –
La caridad debe ser calle de una sola vía, no,
La forma de vida de un hombre – Su balance señor
Su balance es esa figura trazada en rojo...
Una página, listo para enrojecer la cuenta, un débito cae abierto en
El crédito a siete años para alturas de siete pisos
De la séptima maravilla de un mundo de bolsillo
La séptima maravilla del plan de mentiras a siete años
Siete veces más grande que el último gran fraude.

Justificar el crédito a siete años para alturas de siete pisos:
“Viviría allí, si pudiera. Yo erigí ese
Modesto monstruo de siete pisos por casa
Pero las obligaciones del plan a siete años exigen
Mi ausencia de allí, ¿y cómo semillas de siete años
No pueden cultivar un simple retorno verde de siete hojas?”

Una hoja de balance ondea, bandera sobre alturas robadas
¿Y quién se hace rojo invisiblemente entre su fraude negro?
Una hoja de balance cuelga en jirones sobre yermos árboles
¿Y quién enrojece invisiblemente entre su negra desesperanza?
¿Y quién enrojece por quien enrojece, y quién da la vuelta cuando

A la luz, a través de esa vía deshecha, un fuego crepitante
Surge de los leños cuyo peso aún arquea
Dolorosamente la espalda de la bisabuela-
y una pregunta marca su peso?
Traducción de Rafael Patiño Y Carlos Ciro

domingo, 9 de mayo de 2010

Fragmento de Medaille - Luis Cardoza y Aragón - Guatemala

De los sueños - Elmar Rojas - Guatemala
FACE
La noche se cerró como un paréntesis.
Nevada de silencio.

(Rodó la cabeza del sol decapitada
y la hemorragia del crepúsculo
empapó la dorada melena de los montes.)

En los viejos muros
de rodillas duermen las tinieblas.

Mendigos encorvados por cruces invisibles.

Cúpulas lejanas:
Cruces orando sus plegarias mudas.

Una luna oscila,
la de siempre, la misma,
como Ana Pavlova:
entre cursi y divina.

Los ojos de las casas dan un suave escándalo de luz sobre los muros.

Los relojes gotean las horas
p e r f o r a n
l
a

n
o
c
h
e
.

jueves, 6 de mayo de 2010

Homenaje - Félix Grande - España

Pareja enamorada y la Luna llena - Arthur MaillardTanta desolación
nevando
sobre la emocionante calavera del hombre,
tanta amenaza
torturando
con sus bíceps laboriosos y oscuros,
tanta mentira
obstaculizando
el caminar bovino de la historia,
tanta guerra
empujando conciencias a su origen selvático
donde no conocieron más que el miedo y el hambre
-dos fracasos entonces, dos fracasos ahora-,
tanto reojo, tanta pesadilla diurna,
tanta infamia ensuciando con vómitos de fuerza
al cráneo liberal del hombre,
tanto anticipo funerario
inyectado en las sienes meditativas
como un residuo liquido de horror,
tanto odio eyaculando lápidas,
tanta diarrea de asesinatos,
tanta infección, tanto desprecio

ensordecen la melodía y agrietan al descanso,
enmudecen al sol sonoro, carcomen la noche solemne,
ciegan las calles, astillan las ciudades,
sofocan las naciones y quieren refutar al mundo;

en cuanto al hombre y la mujer,
los retuercen, los desfiguran, los recubren de caries,
los contaminan de desastre,
los ensucian, los pisan, los ultrajan.

Aplaudida, llorada, amada sea
la ofendida pareja de mi siglo
que con dificultad y obstinación mellizas
se coge de las manos sobreviviendo épicamente,
tratando de soltar el quebrado sentido de la tierra
por debajo del tiempo epilepsíaco, la ruina y el crimen.
Amado sea tan machacado e inmortal desafío.

sábado, 1 de mayo de 2010

QUIJOTESCAS/13 - A Sancho, gobernador - Manuel Amor Meilán - España

Sancho Panza - Antonio MingoteYa que con tanto rigor
te trató la suerte varia,
yo seré tu defensor
¡oh ilustre gobernador
de la Ínsula Barataria!
Pues de tal modo has regido
tu gobierno accidentado,
que con creces has probado
ser bueno para un barrido
igual que para un fregado!
Si fue tu afán sempiterno
y tus ansias más ardientes
a un gobierno hincar los dientes,
hoy... para cada gobierno
se encuentran mil pretendientes.
¿Que eras todo lo que cabe
de ignorante? Ya lo sé.
¡Pero hay cada Poncio grave
por el mundo, que no sabe
más allá del Abecé!
¿Que eras un poco glotón?
Hoy los hay mucho mayores.
¡Como que esa es condición
esencial, sine qua non,
de muchos gobernadores!
Y hoy, que la moda que impera
es comer a dos carrillos,
¡ya podía Tirteafuera
llenar la tripa a cualquiera
con un ciento de Barquillos!
Hoy si va el de Miguelturra
a un gobierno, y él no es manco,
es muy posible que ocurra
que en vez de darle una zurra...
le regalen un estanco.
Fuiste sincero, aunque rudo,
y a tal extremo, que dudo
que diga hoy el más zopenco,
que tiene más de mostrenco
que de avispado y agudo.
Tú en cambio, con gran valor,
confesaste sin rubor
tus antiguas profesiones...
¿Que fuiste gobernador
y antes destripa-terrones?
Pues sin mucho rebuscar
ni entregarse a Belcebú,
mil podrías hoy hallar
que debieran acabar
por donde empezaste tú.
Nunca llevaste cohecho,
nunca tocaste derecho,
dominaste la codicia
y abriste, en cambio en tu pecho
paso franco a la justicia.
Pues tus sabias Ordenanzas
¿hay quien diga que no son
dechado de previsión
y motivo de alabanzas
y causa de admiración?...
Y luego... ¡con qué grandeza
a la ínsula renunciaste!
¡Y con que noble entereza,
con que brío y gentileza
a los tuyos arengaste!
En el lenguaje más rudo
y en el estilo más llano
que hallar tu caletre pudo:
“Desnudo nací, desnudo
me voy; ni pierdo ni gano”.
“Ni el gobierno es para mí
ni yo para gobernar.
Así, pues, voyme a escardar,
ya que para ello nací,
mis tierras de pan llevar.”
“Bien se está San Pedro en Roma;
antes quiero ir al infierno
que a otro gobierno ni en broma;
y si hay quien quiera un gobierno,
que con su pan se lo coma.”
¡Hermosa peroración
en que late el corazón
de un hombre sencillo y franco!
¡Hoy es casi un mirlo blanco
quien manda su dimisión!
¿Habría hoy quien compitiera
contigo en brío y denuedo
y tan pronto dimitiera?...
¡¡A ver!!... Si hay uno siquiera...
ese... ¡que levante el dedo!...