Chet Baker - Like Someone In Love

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viernes, 20 de enero de 2017

Poesía del vino/ 25 - Carpe Diem/ 14 - Ergo bibamus! - Johann Wolfgang von Goethe - Alemania


Ergo bibamus!

Hier sind wir versammelt zu löblichem Tun;
Drum, Brüderchen! Ergo bibamus.
Die Gläser, sie klingen, Gespräche, sie ruh'n;
Beherziget Ergo bibamus.
Das heißt noch ein altes, ein tüchtiges Wort:
Es passet zum ersten und passet so fort,
Und schallet ein Echo vom festlichen Ort,
Ein herrliches Ergo bibamus.

Ich hatte mein freundliches Liebchen geseh'n,
Da dacht' ich mir: Ergo bibamus.
Und nahte mich traulich; da ließ sie mich steh'n.
Ich half mir und dachte: Bibamus.
Und wenn sie versöhnet euch herzet und küßt
Und wenn ihr das Herzen und Küssen vermißt,
So bleibet nur, bis ihr was Besseres wißt,
Beim tröstlichen Ergo bibamus.

Mich ruft mein Geschick von den Freunden hinweg;
Ihr Redlichen! Ergo bibamus.
Ich scheide von hinnen mit leichtem Gepäck;
Drum doppeltes Ergo bibamus.
Und was auch der Filz von dem Leibe sich schmorgt,
So bleibt für den Heitern doch immer gesorgt,
Weil immer dem Frohen der Fröhliche borgt;
Drum, Brüderchen! Ergo bibamus.

Was sollen wir sagen zum heutigen Tag!
Ich dächte nur: Ergo bibamus.
Er ist nun einmal von besonderem Schlag;
Drum immer aufs neue: Bibamus.
Er führet die Freude durchs offene Tor,
Es glänzen die Wolken, es teilt sich der Flor,
Da scheint uns ein Bildchen, ein göttliches, vor;
Wir klingen und singen: Bibamus.


Ergo bibamus!

Unidos aquí estamos para una accion laudable;
por tanto, hermanos míos, arriba. Ergo bibamus!
Resuenen nuestros vasos y callen nuestas lenguas;
levantar vuestras almas muy bien. Ergo bibamus!
He aquí una sentencia tan vieja como sabia;
conserva su vigencia hoy lo mismo que antaño,
y un eco nos aporta de espléndidos festines,
esta jovial y grata consigna: Ergo bibamus!

Hoy he visto a mi dulceamada placentera;
al punto fui y me dije: "Bueno está. Ergo bibamus!"
Me acerqué sin recelo y ella me acogió bien.
Y entonces repetí mi alegre Ergo bibamus! 
Mas lo mismo si os mima y os acaricia y besa,
que si nos niega adusta su corazón y brazos,
¿qué recurso nos queda, mientras no nos sonríe,
que de nuevo apelar al viejo Ergo bibamus!

De los amigos lejos cruel destino me lleva.
¡Oh fieles camaradas! ¿Qué hacer? Ergo bibamus!
Ya me marcho cargado con liviano bagaje;
quiere decir se impone un doble Ergo bibamus!
Y aunque a veces el cuerpo la carcoma nos roa,
nunca de la alegría vacío el tesoro hallamos;
que el alegre al alegre suele prestar rumboso,
así que, hermanos mios, ¡venga un Ergo bibamus!

Ahora bien: ¿qué debemos cantar en este día?
¡Yo tan sólo pensaba cantar Ergo bibamus!
Pero recuerdo ahora su especial importancia;
así que alzad las voces. De nuevo Ergo bibamus!
Este día se nos mete la dicha por la puerta;
resplandecen las nubes, tiembla el trigo dorado;
y una imagen divina brilla ante nuestros ojos;
así que alegremente cantad Ergo bibamus!
Ergo Bibamus! - Studentenlieder

miércoles, 24 de agosto de 2016

Tempus fugit/ 25 - Carpe diem/ 13 - Fábula del tiempo - Luis Muñoz - España


Seguramente, si lo piensas,
estos años no van a repetirse.
Vivirás su carencia irremediable,
se llenará de sombras tu mirada,
te habitará el vacío y, con el tiempo,
se destruirá tu imagen del espejo.

Y esperarás cansado, te aseguran,
muchas tardes morir en tu ventana,
buscando en la memoria
ese tiempo feliz, siempre perdido,
esa estación dorada que tuviste
y que debe ser ésta, más o menos.
De Septiembre, 1991

miércoles, 29 de junio de 2016

Tempus fugit/ 24 - Carpe Diem/ 12 - Si tú te imaginas - Raymond Queneau - Francia


Si tu t'imagines

Si tu t'imagines
si tu t'imagines
fillette fillette
si tu t'imagines
xa va xa va xa
va durer toujours
la saison des za
la saison des za
saison des amours
ce que tu te goures
fillette fillette
ce que tu te goures

Si tu crois petite
si tu crois ah ah
que ton teint de rose
ta taille de guêpe
tes mignons biceps
tes ongles d'émail
ta cuisse de nymphe
et ton pied léger
si tu crois petite
xa va xa va xa va
va durer toujours
ce que tu te goures
fillette fillette
ce que tu te goures

les beaux jours s'en vont
les beaux jours de fête
soleils et planètes
tournent tous en rond
mais toi ma petite
tu marches tout droit
vers sque tu vois pas
très sournois s'approchent
la ride véloce
la pesante graisse
le menton triplé
le muscle avachi
allons cueille cueille
les roses les roses
roses de la vie
et que leurs pétales
soient la mer étale
de tous les bonheurs
allons cueille cueille
si tu le fais pas
ce que tu te goures
fillette fillette
ce que tu te goures.


Si tú te imaginas

Si tú te imaginas
si te imaginas
pequeña, pequeña
si te imaginas
que va que va…
a durar para siempre
la estación de los..
la estación de los..
la estación de los amores
es que te equivocas
pequeña, pequeña
es que te equivocas.

Si crees, pequeña
si crees ah ah
que tu tez sonrosada
que tu cintura de avispa,
que tus lindos brazos,
tus esmaltadas uñas,
tus piernas de ninfa
y tu paso ligero
si tú crees, pequeña
que va que va…
a durar para siempre
es que te equivocas
pequeña, pequeña
es que te equivocas.

Los buenos días se van
Los buenos días de fiesta.
Soles y planetas
giran en redondo
pero tú, mi pequeña
tú caminas en línea recta
hacia lo que no puedes ver.
Se acercan sibilinas
las veloces arrugas,
la grasa pesada,
la triple papada,
el músculo encorvado.
Vamos, coge, toma
las rosas, las rosas,
rosas de la vida
y que sus pétalos
sean el mar tranquilo
de toda la felicidad.
Vamos, coge, tómalo
que si no lo haces
es que te equivocas
pequeña, pequeña
es que te equivocas…
De El instante fatal
Traducción de Adolfo García Ortega
Si tu t'imagines - Juliette Gréco
Música de Joseph Kosma

La poética de Queneau
El ingenio poético de Queneau

domingo, 8 de noviembre de 2015

Poesía del vino/ 23 - Tempus fugit/ 19 - Carpe Diem/ 11 - De sí mismo - Anacreonte - Antigua Grecia


Sobre los verdes mirtos recostado
quiero brindar, y sobre tiernos lotos,
y que el Amor, al cuello
con una cinta el palio recogido,
escancie el vino en mi profunda copa.

La breve vida pasa dando vueltas
cual la rueda de un carro,
y cuando se deshagan nuestros huesos
yaceremos en polvo convertidos.

¿Para qué entonces derramar ungüentos
sobre la tierra helada? ¿De qué sirve
libar sobre la tierra que nos cubra?
Mejor úngeme ahora,
coróname de rosas perfumadas
y haz que se acerque la mujer que adoro...

Mientras llega el momento
de acudir a las danzas infernales,
quiero vivir ajeno de cuidados.

miércoles, 3 de junio de 2015

Carpe diem/ 10 - Oda al presente - Pablo Neruda - Chile


Este
presente
liso
como una tabla,
fresco,
esta hora,
este día
limpio
como una copa nueva
-del pasado
no hay una
telaraña-,
tocamos
con los dedos
el presente,
cortamos
su medida,
dirigimos
su brote,
está viviente,
vivo,
nada tiene
de ayer irremediable,
de pasado perdido,
es nuestra
criatura,
está creciendo
en este
momento, está llevando
arena, está comiendo
en nuestras manos,
cógelo,
que no resbale,
que no se pierda en sueños
ni palabras,
agárralo,
sujétalo
y ordénalo
hasta que te obedezca,
hazlo camino,
campana,
máquina,
beso, libro,
caricia,
corta su deliciosa
fragancia de madera
y de ella
hazte una silla,
trenza
su respaldo,
pruébala,
o bien
escalera!

Si,
escalera,
sube
en el presente,
peldaño
tras peldaño,
firmes
los pies en la madera
del presente,
hacia arriba,
hacia arriba,
no muy alto,
tan sólo
hasta que puedas
reparar
las goteras
del techo,
no muy alto,
no te vayas al cielo,
alcanza
las manzanas,
no las nubes,
ésas
déjalas
ir por el cielo, irse
hacia el pasado.
Tú
eres
tu presente,
tu manzana:
tómala
de tu árbol,
levántala
en tu
mano,
brilla
como una estrella,
tócala,
híncale el diente y ándate
silbando en el camino.
De Nuevas odas elementales, 1955

sábado, 2 de mayo de 2015

Carpe Diem/ 9 - Memento mori/ 3 - Odas - Horacio - Roma


LIBRO I
Oda 9

    Ya ves cómo blanquea la alta nieve
en el Soracte; los cansados árboles
          bajo el peso sufren; el hielo
      áspero inmóviles tiene a los ríos.

    Aleja el frío echando generoso
leña al fuego y un vino de cuatro años
          con largueza, Taliarco, escancia
      de sabina ánfora y el resto déjalo

    a los dioses, que en cuanto aplacar quieran
la lucha de los vientos sobre el férvido
          piélago, los viejos cipreses
      y fresnos quietos quedarán ya.

    No te preguntes más por el futuro
y apunta en tu haber, mozo, cada día
          que te dé Fortuna y las danzas
      y amores dulces aun no desprecies

    mientras en tu vigor no haya morosas
canas. Ahora buscar debes el Campo
          y las plazas y la nocturna
      cita en que se oigan suaves susurros;

    ahora la grata risa que a la niña
delate en su rincón, ahora la prenda
          robada a la muñeca o dedo
      que se defiendan con pocas ganas.


LIBRO II
Oda 3

    Acuérdate de conservar ecuánime
tu alma en los trances arduos y templada,
          sin insolentes alegrías,
      en las venturas, Delio que debes

    morir, ya triste estés siempre o ya goces
en los días de fiesta, recostado
          sobre la yerba recoleta
      con un Falerno de vieja marca.

    ¿A qué otro fin el gran pino y el blanco
álamo de asociar gustan sus ramas
          benignas? ¿Por qué en el sinuoso
      arroyo activas saltan las linfas?

    Manda que allí perecederas flores
del amable rosal y vino aporten
          y ungüentos mientras lo permitan
      las circunstancias, la edad y el hilo

    negro de las tres Parcas. De los sotos
que compraste te irás y de la casa
          y la villa que el rubio Tíber
      baña. Te irás: tus herederos

    se harán con la riqueza acumulada.
Seas rico o retoño del viejo Ínaco
          o pobre y de ínfima ralea,
      sólo consigues una demora,

    víctima de Orco el despiadado. Todos
vamos allá: se agita en la urna el lote
          que pronto o tarde nos embarque
      con dirección al eterno exilio.
Traducción de Manuel Fernández-Galiano

domingo, 10 de junio de 2012

Carpe Diem/8 - Soneto XXIII - Garcilaso de la Vega - España

Detalle de 'La primavera' - Sandro Boticcelli
XXIII
En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende el corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena;

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera,
por no hacer mudanza en su costumbre.

jueves, 1 de marzo de 2012

Tempus fugit/11 - Carpe Diem/7 - Ubi sunt?/ 3 - El arpista de Intef - Anónimo - Antiguo Egipto

El arpista - Fresco en una tumba egipcia
Generaciones y más generaciones desaparecen y se van,
otras se quedan, y esto dura desde los tiempos de los Antepasados,
de los dioses que existieron antes
y reposan en sus pirámides.
Nobles y gentes ilustres
están enterrados en sus tumbas.
Construyeron casas cuyo lugar ya no existe.
¿Qué ha sido de ellos?
He oído sentencias
de Imuthés y de Hardedef,
que se citan como proverbios
y que duran más que todo.
¿Dónde están sus moradas?
Sus muros han caído;
sus lugares ya no existen,
como si nunca hubieran sido.
Nadie viene de allá para decir lo que es de ellos,
para decir qué necesitan,
para sosegar nuestro corazón hasta que abordemos
al lugar donde se fueron.
Por eso, tranquiliza tu corazón.
¡Que te sea útil el olvido!
Sigue a tu corazón
mientras vives.
Ponte olíbano en la cabeza.
Vístete de lino fino.
Úngete con la verdadera maravilla
del sacrificio divino.
Acrecienta tu bienestar,
para que tu corazón no desmaye.
Sigue a tu corazón y haz lo que sea bueno para ti.
Despacha tus asuntos en este mundo.
No canses a tu corazón,
hasta el día en que se eleve el lamento funerario por ti.
Aquél que tiene el corazón cansado no oye su llamada.
Su llamada no ha salvado a nadie de la tumba.
Hazte, por tanto, el día dichoso,
y no te canses nunca de esto.
¿Ves?, nadie se ha llevado sus bienes consigo.
¿Ves?, ninguno de los que se fueron ha vuelto.

El Canto del arpista es un poema egipcio de finales del Primer Periodo Intermedio. Se conserva en la capilla funeraria del faraón Intef,  junto a la imagen de un arpista. Probablemente fuese una de las muchas coplas que se cantaban en banquetes y fiestas, costumbre que perduró a lo largo de los siglos, como atestiguó Heródoto tras su visita a Egipto.  Es el texto más antiguo conocido de este tipo de composiciones.

miércoles, 18 de enero de 2012

Carpe Diem/6 - Horacio I, XI (Glosa) - Víctor Botas - España

Mujeres en la playa - Pablo R. Picasso
No es solución, amigo Horacio, eso
(tan sobadito ya) del carpe diem,
y después que te quiten
lo bailao. Créeme, no es una
solución.

A no ser, por supuesto, que se trate
tan sólo de olvidarse de ese ciego
futuro que ahí está,
esperando a la vuelta de la esquina.

martes, 22 de febrero de 2011

Carpe Diem/4 - Poesía del vino/10 - Rubaiyyat - Omar Jayyam - Persia

Pintura de Reza Abbasi
Olvida el día que te abandona.
No te inquiete el de mañana que aún no ha venido.
Desdeña lo que ha sido y lo que habrá de ser.
Vive tu instante y no arrojes al viento tu vida.

****
Disfruta tus horas. El aliento te dejará en tu día.
Te perderás bajo el misterio de la nada.
Bebe: No sabes de dónde has venido.
Bebe: No sabes a dónde irás.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Carpe Diem/3 - Bai Juyi - China

Bai Juyi (Po Chu Yi) - Chen Hongshou
No pienses en las cosas que fueron y pasaron;
pensar en lo que fue es añoranza inútil.
No pienses en lo que ha de suceder;
pensar en el futuro es impaciencia vana.
Es mejor que de día te sientes como un saco en la silla;
que de noche te tiendas como una piedra en el lecho.
Cuando viene el yantar abre la boca;
cierra los ojos cuando viene el sueño.

Versión de Marcela de Juan (Ma Ce Huang)

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Carpe Diem/2 - Mientras, por competir por tu cabello... - Luis de Góngora - España

Sin títuloMientras, por competir por tu cabello,
oro bruñido, el sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira a tu blanca frente el lirio bello;

mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente marfil tu gentil cuello,

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fué en tu edad dorada
oro, lirio, clavel, marfil luciente,

no sólo en plata o viola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Carpe Diem/1 - Carpe Diem - Horacio - Roma

Reloj de sol de la Plaza de América - Sevilla
CARMINA I, XI

Tu ne quaesieris (scire nefas) quem mihi, quem tibi
finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
temptaris numeros. Ut melius, quidquid erit, pati!
seu pluris hiemes, seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum: sapias, uina liques et spatio breui
spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit inuida
aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.


ODAS I, 11
Versión de Luis Alberto de Cuenca y Antonio Alvar

No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a ti y a mi, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números babilónicos.

Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos escollos.

Sé prudente, filtra el vino
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No te fíes del incierto mañana.


ODAS, I, 11
Versión de Manuel Fernández-Galiano

No investigues, pues no es lícito, Leucónoe, el fin que ni a mí
ni a ti los dioses destinen; a cálculos babilónicos
no te entregues. ¡Vale más sufrir lo que haya de ser!
Te otorgue Júpiter varios inviernos o sólo el de hoy,
que destroza al mar Tirreno contra las rocas, prudente
sé, filtra el vino y en nuestro breve vivir la esperanza
contén. Mientras hablo, el tiempo celoso habrá ya escapado:
goza del día y no jures que otro igual vendrá después.

Horacio

Esta es la oda que contiene la famosísima fórmula del carpe diem, que da nombre al tópico correspondiente. Dirigida a una tal Leucónoe (algo así como 'mente ingenua') a la que se exhorta a no tener en cuenta la ciencia astrológica de los babilonios, a despreocuparse del mañana y a cosechar (carpere) el día presente... VICENTE CRISTÓBAL LÓPEZ

Salvo el crepúsculo inicia con este poema una nueva serie: Carpe Diem (captura el día, aprovecha el día)

sábado, 4 de abril de 2009

Poema de Gilgamesh/ 2 - Carpe Diem/5 - Anónimo - Mesopotamia

Gilgamesh
TABLILLA X

COLUMNA II

Texto babilónico. El principio está destruido. Cuando la narración se hace inteligible vemos a Gilgamesh hablando con Siduri, la tabernera1.

"Aquel que conmigo soportó todos los peligros,
Enkidu, a quien yo amaba entrañablemente,
que conmigo soportó todas las labores,
¡ha conocido el destino de la humanidad!
Yo he llorado por él, día y noche.
No lo entregué para que lo sepultasen
-por si mi amigo se levantaba ante mi lamento-
durante siete días y siete noches,
momento en que un gusano se deslizó de su nariz.
Desde que murió mi amigo, no he encontrado la Vida.
He vagado como un cazador por medio del llano.
Tabernera, ahora que he visto tu rostro,
no consientas que vea la muerte que constantemente temo."
Siduri, la tabernera, dijo a Gilgamesh:


COLUMNA III

Texto babilónico

"Gilgamesh, ¿por qué vagas de un lado a otro?
No alcanzarás la Vida que persigues.
Cuando los dioses crearon la humanidad,
decidieron que su destino fuese morir
y reservaron la Vida para sí mismos.
En cuanto a tí, Gilgamesh, llena tu vientre,
diviértete día y noche,
cada día y cada noche sean de fiesta,
el día y la noche gózalos.
Ponte vestidos bordados,
lava tu cabeza y báñate.
Cuando el niño te tome de la mano, atiéndelo y regocíjate
y deléitate cuando tu mujer te abrace,
porque también eso es destino de la humanidad".

El resto está fragmentado.
Traducción y notas de Federico Lara Peinado
Poema de Gilgamesh

1 Siduri aparece en el Poema como tabernera; se la ha considerado una antigua diosa de la sabiduría, una ninfa y una forma de Ishtar.

Tal vez no sólo cronológicamente es la primera de las epopeyas del mundo. Fue redactada o compilada hace cuatro mil años. En la famosa biblioteca de Asurbanipal doce tablas de arcilla contenían el texto. La cifra no es casual, corresponde al orden astrológico de la obra. Dos son los héroes del poema: el rey Gilgamesh y Enkidu, un hombre primitivo y sencillo, que vaga entre las gacelas de la pradera. Ha sido creado por la diosa Aruru para destruir a Gilgamesh, pero los dos se hacen amigos y emprenden aventuras que prefiguran los doce trabajos de Hércules. También se prefiguran en la epopeya el descenso a la Casa de Hades en la Odisea, el descenso de Eneas y la Sibila y la casi de ayer Comedia dantesca...
La triste condición de los muertos y la búsqueda de la inmortalidad personal son temas esenciales. Diriáse que todo ya está en este libro babilónico. Sus páginas inspiran el horror de lo que es muy antiguo y nos obligan a sentir el incalculable peso del Tiempo. JORGE LUIS BORGES