Muchacho que nos sirves el añejo Falerno, lléname las copas de un vino más fuerte, como lo ordena la ley de Postumia, nuestra reina,1 más ebria que un grano de uva ebrio. Y vosotras, aguas, marchaos a donde os plazca, peste del vino; emigrad entre la gente austera: aquí sólo hay puro vino tioniano.2
Traducción y notas de Miguel Dolç
1 Los comensales la habían elegido para presidir el festín como reina: ella ordenaba la calidad de los vinos, el número de copas que se debían servir y el reparto de los manjares.
2 En los banquetes el vino era mezclado con agua, en partes iguales al principio; después iba en aumento la proporción del vino. Con vino tioniano se refiere al propio de Tioneo o Baco, es decir, vino sin mezcla.

