Bob Dylan - 'Til The Sun Goes Down - Triplicate CD1 (2017)

sábado, 29 de octubre de 2011

Para escribir en el álbum de un tirano - Heberto Padilla - Cuba

El Macuto - Oswaldo Guayasamin
Protégete de los vacilantes,
porque un día sabrán lo que no quieren.
Protégete de los balbucientes,
de Juan-el-gago, Pedro-el-mudo,
porque descubrirán un día su voz fuerte.
Protégete de los tímidos y los apabullados,
porque un día dejarán de ponerse de pie cuando entres.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Tempus fugit/7 - Fragmento de Canción a las ruinas de Itálica - Rodrigo Caro - España

Anfiteatro de Itálica (Santiponce - Sevilla)
Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
campos de soledad, mustio collado,
fueron un tiempo Itálica famosa.
Aquí de Cipión la vencedora
colonia fue; por tierra derribado
yace el temido honor de la espantosa
muralla, y lastimosa
reliquia es solamente.
De su invencible gente
sólo quedan memorias funerales,
donde erraron ya sombras de alto ejemplo.
Este llano fue plaza, allí fue templo,
de todo apenas quedan las señales.
Del gimnasio y las termas regaladas
leves vuelan cenizas desdichadas.
Las torres que desprecio al aire fueron
a su gran pesadumbre se rindieron.

Este despedazado anfiteatro,
impío honor de los dioses, cuya afrenta
publica el amarillo jaramago,
ya reducido a trágico teatro,
¡oh fábula del tiempo, representa
cuánta fue su grandeza, y es su estrago!
¿Cómo en el cerco vago
de su desierta arena
el gran pueblo no suena?
¿Dónde, pues fieras hay, está el desnudo
luchador? ¿Dónde está el atleta fuerte?
Todo desapareció, cambió la suerte
voces alegres en silencio mudo;
mas aun el tiempo da en estos despojos
espectáculos fieros a los ojos:
y miran tan confusos lo presente,
que voces de dolor el alma siente.

Aquí nació aquel rayo de la guerra,
gran padre de la patria, honor de España,
pío, felice, triunfador Trajano,
ante quien muda se postró la tierra,
que ve del sol la cuna, y la que baña
el mar también vencido gaditano.
Aquí de Elio Adriano,
de Teodosio divino,
de Silo peregrino,
rodaron de marfil y oro las cunas.
Aquí, ya de laurel, ya de jazmines,
coronados los vieron los jardines,
que ahora son zarzales y lagunas.
La casa para el César fabricada,
¡ay!, yace de lagartos vil morada.
Casas, jardines, césares murieron,
y aun las piedras que de ellos se escribieron.

Fabio, si tú no lloras, pon atenta
la vista en luengas calles destruidas,
mira mármoles y arcos destrozados,
mira estatuas soberbias que violenta
Némesis derribó, yacer tendidas;
y ya en alto silencio sepultados
sus dueños celebrados.
Así a Troya figuro,
así a su antiguo muro,
y a ti, Roma, a quien queda el nombre apenas,
¡oh patria de los dioses y los reyes!;
y a ti, a quien no valieron justas leyes,
fábrica de Minerva, sabia Atenas,
emulación ayer de las edades,
hoy cenizas, hoy vastas soledades,
que no os respetó el hado, no la muerte,
¡ay!, ni por sabia a ti, ni a ti por fuerte.
[...]

viernes, 21 de octubre de 2011

Poetas de al-Andalus/Sefarad/ 7 - Tempus fugit/ 6 - El luto en al-Andalus - Abu-l-Hasan al-Husri, 'El Ciego' - al-Andalus

Científicos de Al-Andalus
Si es el blanco el color de los vestidos
en Al-Andalus, cosa justa es.

¿No me ves a mí, que me he vestido con el blanco
de las canas, porque estoy de luto por la juventud?

martes, 18 de octubre de 2011

Sé todos los cuentos - León Felipe - España

Avioncitos - Leszek SokolYo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan
con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

Aguaviva interpreta Sé todos los cuentos, con música de Manolo Díaz - 1970

domingo, 16 de octubre de 2011

La guitarra - Federico García Lorca - España

Guitarrista español - Pierre Auguste Renoir
Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil
callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.

Vicente Amigo en Córdoba

jueves, 13 de octubre de 2011

Viðrar vel til loftárása* - Julio Ceballos - España

Giorgio De Chirico
Al aparecer, siendo así,
seres miedosos criaturas
frágiles efímeros y mortales
fascinantes seres incomprensibles hemos
llegado a la luna, atravesado océanos hemos
nombrado cada estrella cada especie cada rincón y hemos
logrado esto donde todo
obedece a una norma corresponde a una medida a
un peso a un calibre a una proporción necesaria.
También hemos logrado sobrevivir
a nosotros mismos.

Todo lo demás, el resto,
estaba ahí desde hacía billones de años esa testaruda
perseverancia de las olas. La inconstancia del viento.
El verde sanguíneo de la clorofila. Una nube
hecha de gotas de rocío sobre un valle amaneciendo. Un prado infinito
donde poner a descansar el alma. La azul
efervescencia de los glaciares. Cada primavera dormida en una semilla.
La inquebrantable paciencia de las estaciones. La paz
del musgo cubriendo el destino de las cosas olvidadas. Cualquier
lugar desde el que observar esos ocho miles que llevamos dentro.
La naturaleza fingiendo otros mundos en un mismo planeta.
Todos los ruidos que alimentan el silencio de un paisaje.
Todo lo que intacto quita el aliento. Todo lo que se forma solo.
Todo lo que es tiempo. Todo lo que florece.
Todo lo que sobrecoge a los hombres. Y los empequeñece.

Pero también hay otros hombres. Otros. Fascinados
por el tungsteno de las bombillas y el aroma de las ciudades dormitorio.
Por el parpadeo de los pilotos automáticos. Por el algodonoso cuerpo
de los hongos nucleares. Por las vastas extensiones alquitranadas o
el anaranjado fulgor de una ciudad anocheciendo. El tableteo
de una ametralladora. El ronroneo exacto de una máquina.
El embriagante olor a napalm por las mañanas. Las miradas que talan.
Las palabras que consumen. Las manos que ahogan.
El hormigón contra el que las olas se rompen, el que deshace
los vientos, donde se apaga la luz. Lo alambrado. Lo vallado.
Lo acotado. Lo cartografiado. Lo explorado. Lo explotado.
Lo civilizado. Lo asfaltado. Lo edificado. Lo catalogado. Lo humanizado.
Lo urbanizado. Todo lo examinado. Lo manipulado. Lo homologado. Lo analizado.
Todo lo etiquetado. Lo envasado. Lo embotellado. Lo humanizado.
Todo lo que no es tiempo. Todo lo que no florece.

Hay quien espera
un caos inminente un colapso
el murmullo que precede a la galerna
o una pacífica guerra que se lo lleve todo.
Una colosal nevada. Que lo limpie.

Desde lo alto del Liguardi, un día radiante
domina el valle. Observo
un buitre volando inquietantemente en círculos.
Un suspiro me obliga a tomar aire.

“Ummmmm… qué buen tiempo
para un ataque aéreo.”

* Viðrar vel til loftárása: en islandés, buen tiempo para un ataque aéreo, título de una canción de la banda islandesa Sigur Rós.

Julio Ceballos Rodríguez (Reinosa, 1979), licenciado en Derecho Económico, destaca por su labor cultural en distintas universidades europeas, así como por su enorme riqueza discursiva, plasmada en distintas estrategias comunicativas, tales como el teatro poético–musical, el ensayo, la poesía o fórmulas radiofónicas de marcado carácter experimental. Su obra se encuentra recogida en las obras colectivas 9+2 Al Natural (Daniel Guerra de Viana. Reinosa, 1997), Reinosa. Visiones contemporáneas (Reinosa, 1999) y Amalgama (Casa de Cultura Sánchez Díaz, Reinosa, 2005). Ha ganado diversos premios literarios, entre los que cabe destacar el del Ayuntamiento de Reinosa, la Universidad de Helsinki, Universidad de Deusto, Universidad de Bielefeld o el “José Hierro” de la Ciudad de Santander; asimismo ha prologado el libro de Gabriel Pérez Urrutia El momento aplazado (CuatroAs. Vizcaya, 2000). [Reseña del poemario colectivo Con tu piedra, editado por la Consejería de Medio Ambiente de Cantabria y el Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA)]

lunes, 10 de octubre de 2011

Literatura y jazz/ 43 - Maneras de escuchar un blues - Vicente Gallego - España

Noche de blues - Guillermo Marti Ceballos
A Eloy Sánchez Rosillo
Es hermosa esta noche de verano,
aunque no más hermosa
que cualquier otra noche de verano.
Es hermosa esta noche en que estoy solo,
y fumo, y he dejado
en penumbra la casa mientras suena
un dulce y triste blues,
un blues tan triste y dulce como otros.
Nada en mí, ni en la noche, ni en la música,
se diría especial, y sin embargo
existe algo muy hondo en esas cosas
que parecen sencillas:
una extraña grandeza que no acaba
de ser exaltación, tragedia, paz,
pero que es todo eso, y es también
un sentir claramente
que para que esto ocurra ha sido necesario
apurar estos años, acumular recuerdos,
haber ganado
y haber perdido tantas cosas.
Para que este piano suene así,
para temblar así con esta música,
ha sido necesario
ir llenándola poco a poco
de belleza y de daño, ir llenándola
con nuestra propia vida, para que se parezca
a nuestra propia vida, y suene así:
tan insignificante
y tan grande, tan triste, tan hermosa.

Art Tatum - Stormy Weather

viernes, 7 de octubre de 2011

Fragmentos de Historias de cronopios y de famas - Julio Cortázar - Argentina

Roberto Matta
EL BAILE DE LOS FAMAS

Los famas cantan alrededor los famas cantan y se mueven

- CATALA TREGUA TREGUA ESPERA

Los famas bailan en el cuarto con farolitos y cortinas bailan y cantan de manera tal

- CATALA TREGUA ESPERA TREGUA

Guardianes de las plazas, ¿cómo dejan salir a los famas, que anden sueltos cantando y bailando, los famas, cantando catala tregua tregua, bailando tregua espera tregua, cómo pueden?

Si todavía los cronopios (esos verdes, erizados, húmedos objetos)
anduvieran por las calles, se podría evitarlos con un saludo:
- Buenas salenas cronopios cronopios. Pero los famas.


TRISTEZA DEL CRONOPIO

A la salida del Luna Park un cronopio advierte que su reloj atrasa, que su reloj atrasa, que su reloj. Tristeza del cronopio frente a una multitud de famas que remonta Corrientes a las once y veinte y él, objeto verde y húmedo, marcha a las once y cuarto. Meditación del cronopio: «Es tarde, pero menos tarde para mí que para los famas, para los famas es cinco minutos más tarde, llegarán a sus casas más tarde, se acostarán más tarde.Yo tengo un reloj con menos vida, con menos casa y menos acostarme, yo soy un cronopio desdichado y húmedo.»
Mientras toma café en el Richmond de Florida, moja el cronopio una tostada con sus lágrimas naturales.


VIAJES

Cuando los famas salen de viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de los médicos de guardia y sus especialidades.
Terminadas estas diligencias, los viajeros se reúnen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de «Alegría de los famas».
Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: «La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad.» Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.
Las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las estatuas que hay que ir a ver porque ellas no se molestan.


HAGA COMO SI ESTUVIERA EN SU CASA

Una esperanza se hizo una casa y le puso una baldosa que decía: Bienvenidos los que llegan a este hogar.
Un fama se hizo una casa y no le puso mayormente baldosas.
Un cronopio se hizo una casa y siguiendo la costumbre puso en el porche diversas baldosas que compró o hizo fabricar. Las baldosas estaban colocadas de manera que se las pudiera leer en orden. La primera decía: Bienvenidos los que llegan a este hogar. La segunda decía: La casa es chica, pero el corazón es grande. La tercera decía: La presencia del huésped es suave como el césped. La cuarta decía: Somos pobres de verdad, pero no de voluntad. La quinta decía: Este cartel anula todos los anteriores. Rajá, perro.

Presentación en vídeo de Juan Nadie

martes, 4 de octubre de 2011

Poesía para niños/1 - Varios - España - Argentina

Donald Zolan
Dedicado a mi sobrina-nieta Nadia en el día de su cumple.

MANUELITA LA TORTUGA

Manuelita vivía en Pehuajó
pero un día se marchó.
Nadie supo bien por qué
a París ella se fue
un poquito caminando
y otro poquitito a pie.
Manuelita, Manuelita,
Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz.
Manuelita una vez se enamoró
de un tortugo que pasó.
Dijo: ¿Qué podré yo hacer?
Vieja no me va a querer,
en Europa y con paciencia
me podrán embellecer.
En la tintorería de París
la pintaron con barniz.
La plancharon en francés
del derecho y del revés.
Le pusieron peluquita
y botines en los pies.
Tantos años tardó en cruzar el mar
que allí se volvió a arrugar
y por eso regresó
vieja como se marchó
a buscar a su tortugo
que la espera en Pehuajó.



EL SAPO VERDE

Ese sapo verde
se esconde y se pierde;
así no lo besa
ninguna princesa.

Porque con un beso
él se hará princeso
o príncipe guapo;
¡y quiere ser sapo!

No quiere reinado,
ni trono dorado,
ni enorme castillo,
ni manto amarillo.

Tampoco lacayos
ni tres mil vasallos.
Quiere ver la luna
desde la laguna.

Una madrugada
lo encantó alguna hada;
y así se ha quedado:
sapo y encantado.

Disfruta de todo:
se mete en el lodo
saltándose, solo,
todo el protocolo.

Y le importa un pito
si no está bonito
cazar un insecto;
¡que nadie es perfecto!

¿Su regio dosel?
No se acuerda de él.
¿Su sábana roja?
Prefiere una hoja.

¿Su yelmo y su escudo?
Le gusta ir desnudo.
¿La princesa Eliana?
Él ama a una rana.

A una rana verde
que salta y se pierde
y mira la luna
desde la laguna.


CÓMO SE DIBUJA A UN NIÑO

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.
Pintarle mucho flequillo,
- que esté comiendo un barquillo -;
muchas pecas en la cara
que se note que es un pillo;
- pillo rima con flequillo
y quiere decir travieso -.
Continuemos el dibujo:
redonda cara de queso.

Como es un niño de moda,
bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero
con un hermoso agujero;
camiseta americana
y una gorrita de pana.
Las botas de futbolista
- porque chutando es artista -.
Se ríe continuamente,
porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento
por eso está tan contento.

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.



EN MEDIO DEL PUERTO

En medio del puerto,
con velas y flores,
navega un velero
de muchos colores.

Diviso a una niña
sentada en la popa:
su cara es de lino,
de fresa, su boca.

Por más que la miro,
y sigo mirando,
no sé si sus ojos
son verdes o pardos.

En medio del puerto,
con velas y flores,
se aleja un velero
de muchos colores.


LOS REYES DE LA BARAJA

Si tu madre quiere un rey,
la baraja tiene cuatro:
rey de oros, rey de copas,
rey de espadas, rey de bastos.

Corre que te pillo,
corre que te agarro,
mira que te lleno
la cara de barro.

Del olivo
me retiro,
del esparto
yo me aparto,
del sarmiento
me arrepiento.