sobre un almuerzo de apuro
y abandonado de la muerte y el laburo
cuando la forma del mundo
que rebota
se va a esconder en la trampa de la red
como pelota
te alcanza que la tarde quede ronca
para olvidarte de la mufa y de la bronca.
Si hasta los ángeles petisos
te acompañan
bajando a gritar desde los frisos.
Tu vida va en el puño
caliente como el sol
y el cuore está golpeando
gol gol gol

