Chet Baker - Like Someone In Love

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viernes, 4 de julio de 2014

Fábulas/ 9 - Enxiemplo del lobo e de la cabra e de la grulla - Arcipreste de Hita - España


    El lobo a la cabra      comiéla por merienda;
atravesósele un uesso:      estava en contienda,
afogarse quería,      demandava corrienda
físicos e maestros,      que quería fazer emienda;

    prometió al que lo sacase      tesoro e grand riqueza.
Vino la grulla      de somo del alteza,
el uesso con el pico sacól'      con sotileza:
el lobo fincó sano      a comer sin pereza.

    Dixo la grulla al lobo      que l' quisiesse pagar;
el lobo dixo: "¡Cómo!      ¿non te pudiera tragar
el cuello con mis dientes      si quisiera apretar?
Pues sea te soldada      pues non te quise matar."

    Bien assí tú lo fazes,      agora que estás lleno
de pan e de dineros      que forçaste de lo ajeno;
non quieres dar al pobre      un poco de centeno,
mas ansí te secarás      como rocío e feno.

    En fazer bien al malo      cosa nol aprovecha:
omne desgradecido      bienfecho nunca pecha;
el buen conocimiento      mal omne lo desecha:
el bien que omne le faze      diz que es por su derecha.

sábado, 23 de febrero de 2013

Literatura satírica y burlesca/ 21 - Ejemplo de lo que aconteció a don Pitas Payas, pintor de Bretaña (fragmento) - Arcipreste de Hita - España


    Del que olvida la mujer te diré la hazaña:
si creyeres que es burla, dime otra tamaña.
Era don Pitas Payas un pintor de Bretaña;
casó con mujer moza, pagábase1 de compaña.

    Antes del mes cumplido dijo él: "Nostra dona,
yo volo ir a Flandes, portaré muita dona2."
Ella dijo: "Monseñor, anda en hora buona;
no olvidéis vuestra casa ni mi persona."

    Díjole don Pitas Payas: "Doña de hermosura,
yo quiero hacer en vos una buena figura,
porque seáis guardada de toda otra locura."
Dijo ella: "Monseñor, haced vuestra mesura."

    Pintóle sobre el ombligo un pequeño cordero.
Fuese don Pitas Payas a ser nuevo mercadero.
Tardó allá dos años, mucho fue tardinero;
hacíasele a la dona un mes año entero.

    Como era la moza nuevamente casada,
había hecho con su marido poca morada;
tomó un amante e pobló la posada,
deshízose del cordero, de él no queda nada.

    Cuando ella oyó que venía el pintor,
muy deprisa envió por el entendedor3;
díjole que le pintase, como pudiese mejor,
en aquel lugar mismo un cordero menor.

    Pintóle con gran priesa un igualado carnero
cumplido de cabeza, con todo su apero;
luego en ese día vino el mensajero:
que ya don Pitas Payas de esta venía certero.

    Cuando fue el pintor ya de Flandes venido,
fue por su mujer con desdén recibido;
desque en el palacio ya con ella estido,
la señal que le hiciera no la echó en olvido.

    Dijo don Pitas Payas: "Madona, si a vos plaz
mostradme la figura e hayamos buen solaz."
Dijo la mujer: "Monseñor, vos mismo la catad:
haced con atrevimiento todo lo que vollaz."

    Cató don Pitas Payas el susodicho lugar,
e vio gran carnero con armas de prestar.
"¿Cómo, madona, es esto, cómo puede estar,
que yo pinté cordero, e hallo este manjar?"

    Como en este hecho es siempre la mujer
sutil e ingeniosa, dijo: "¿Cómo, monseñer,
pedís que en dos años un cordero no llegue a ser carner?
Veniéseis temprano: hallárais corder."
    [...]
Del Libro de Buen Amor
1 Pagábase: presumía.
2 Dona: significa tanto señora (dueña), como dones, regalos.
3 Entendedor: amante.  (N. de J. N.)

jueves, 24 de enero de 2013

Literatura satírica y burlesca/ 20 - Enxiemplo de la propiedat qu'el dinero ha (Fragmento) - Arcipreste de Hita - España

   
    Mucho faz el dinero,      e mucho es de amar:
ca al torpe mesquino faze buen      omne de prestar,
faze correr al coxo      e al mudo fablar,
el que non tiene manos      dineros quiere tomar.

    Sea un omne necio,      rudo labrador,
los dineros le fazen      fidalgo e sabidor,
quanto más algo tiene      tanto es de más valor:
el que non ha dineros      non puede ser de sí señor.

    Si tovieres dineros      avrás consolación,
plazer e alegría      e del papa ración;
comprarás paraíso      e ganarás salvación:
do son muchos dineros      está mucha bendición.

    Yo vi allá en Roma,      do es la santidad,
que todos al dinero      fazen grand omildat,
grand onra le fazían,      con grand solenidat:
todos se encrinavan      como a la majestat.

    Fazié muchos priores,      e obispos e abades,
arçobispos e dotores,      patriarcas, potestades;
a muchos clérigos necios      dávales dinidades;
fazié de verdat mentiras,      e de mentiras, verdades.

Fazía muchos clérigos      e muchos ordenados;
muchos monjes e monjas,      religiosos sagrados,
el dinero los dava      por bien esaminados;
a los pobres dezién      que non eran letrados.

    Davan muchos juizios,      mucha mala sentencia:
con malos abogados      era su mantenencia,
en tener pleitos malos      e fazer mala abenencia.
En cabo, por dineros      avía penitencia.

    El dinero quebranta      las cadenas dañosas,
tira grillos e cadenas      presiones peligrosas;
el que non da dineros      échanle las esposas.
Por todo el mundo faze      cosas maravillosas;

    yo vi fazer maravillas      ado él mucho usava:
muchos merecién muerte      que la vida los dava,
otros eran sin culpa      que luego los matava;
muchas almas perdía      e a muchas salvava.

    Fazié perder al pobre      su casa e su viña,
sus muebles e raízes:      todo lo desaliña.
Por todo el mundo anda      su sarna e su tiña;
do el dinero juega,      allí el ojo guiña.

    Él faze cavalleros      de necios aldeanos;
condes e ricosomnes,      de algunos villanos.
Con el dinero andan      todos los omnes loçanos:
quantos son en el mundo      le besan oy las manos;

    vi tener al dinero      las mejores moradas:
altas e muy costosas,      fermosas e pintadas;
castiellos e eredades      e villas entorreadas,
todas al dinero sirven,      e suyas son compradas;

    comía muchos manjares      de diversas naturas;
vistía los nobles paños      e doradas vestiduras;
traya joyas fermosas;      en vicios e en folguras
guarnimentos estraños,      e nobles cavalgaduras.

    Vi muchos grandes monjes      en sus predicaciones
denostar al dinero      e a las sus tenptaciones;
en cabo, por dineros      otorgan perdones,
assuelven los ayunos      e fazen oraciones;

    pero lo que denuestan      los monjes por las plaças,
guárdanlo, en convento,      en vasos e en taças;
con el dinero cumplen      sus menguas e sus raças1;
más condesijos2 tienen      que tordos nin picaças3;

    monjes, frailes, clérigos      non toman los dineros,
bien les dan de la ceja      do son sus parcioneros4:
luego los toman, prestos,      sus omnes despenseros;
pues se dizen pobres,      ¿qué quieren tesoreros?

    Como quier quelos      frailes e clérigos dizen que aman a Dios                                                                                [servir
si barruntan que el rico      está ya para morir,
quando oyen sus dineros      que comiençan a reteñir5,
quál dellos los levará      comiençan luego a reñir:

    allí están esperando      quál avrá más rico tuero6;
non es muerto ya dizen      pater noster -¡mal agüero!-
como los cuervos al asno      quandol desuellan el cuero:
cras, cras7 nos lo avremos,      que nuestro es por fuero.

    Toda mujer del mundo      e dueña de alteza
págase del dinero      e de mucha riqueza:
yo nunca vi fermosa      que quisiesse pobreza;
do son muchos dineros,      ay es mucha nobleza.

    El dinero es alcal-le e      juez mucho loado;
éste es consejero      e sotil abogado,
aguazil e merino      bien ardit, esforçado:
de todos los oficios      es muy apoderado.

    En suma te lo digo,      tómalo tú mijor:
el dinero, del mundo      es grand rebolvedor:
señor faze del siervo;      e de señor, servidor;
toda cosa del siglo      se faze por su amor.

    Por dineros se muda      el mundo e su manera.
Toda mujer cobdiciosa      de algo, es falaguera8;
por joyas e dineros      salirá de carrera:
el dinero quiebra peñas      e fiende dura madera,

    derrueca fuerte muro      e derriba grand torre;
a coita e a grand priessa      el mucho dinero acorre:
non ha siervo cativo      qu'el dinero no le aforre,
el que non tien qué dar      el su cavallo non corre.

    Las cosas que son graves      fázen bien ligero,
por ende a tu vieja      se franco e llenero9,
que poco o que mucho      non vaya sin loguero10:
non me pago de juguetes      do non anda el dinero;

    si algo non le dieres,      cosa mucha nin poca,
sey franco de palabra,      non le digas razón loca:
quien non tien miel en la orça,      téngala en la boca;
mercador que esto faze      bien vende si bien troca.
[...]
Arcipreste de Hita
1 Raça: defecto, privación.
2 Condesijo: escondrijo.
3 Picaça: urraca.
4 Parcionero: partícipe.
5 Reteñir: resonar.
6 Tuero: parte de una herencia.
7 Cras: mañana. Aquí juega con la onomatopeya del graznido del cuervo.
8 Falaguera: halagadora, mimosa, coqueta, dulce.
9 Llenero: cumplido, cabal, espléndido.
10 Loguero: en sentido figurado, ganancia, lucro, propina.

     En una de sus primeras novelas, el joven Pío Baroja condenó toda la literatura española salvo el Quijote y el Libro de Buen Amor. Revocada la sentencia de muerte, aprobemos lo aprobado por ella. De la vida del autor sabemos muy poco. Se llamó Juan Ruiz, nació en Alcalá de Henares, padeció trece años de prisión por culpas no determinadas aún y en enero de 1351 ya no era arcipreste. Su vida, ahora, es la de su libro. Fue contemporáneo de Chaucer y de Bocaccio. Un examen imparcial de las "simpatías y diferencias" de los tres poetas sería de muy grata lectura.
    Las naciones, como los hombres, cumplen un destino que ignoran. Uno de los destinos de España fue ser un puente entre el Islam, que detestaba, y Europa. En el misceláneo Libro de Buen Amor confluyen la poesía provenzal y el zéjel de los árabes andaluces. Las devotas cantigas a la Virgen alternan con las otras, harto explícitas, dedicadas a las serranas; la batalla de don Carnal y de doña Cuaresma, en la que don Tocino interviene, se codea con piadosos recuerdos de la Pasión. Una de las protagonistas del poema es Trotaconventos, alcahueta de moras y de monjas, que se llamará con el tiempo la Celestina. En el decurso de la obra Trotaconventos muere y el arcipreste escribe su epitafio: "Urraca só, que vago so esta sepultura..." Abundan los apólogos y las fábulas; los árabes y Ovidio fueron sus fuentes.
    Propendemos ahora a leer el título como si fuera una abstracción; no hay tal cosa. Buen Amor es un personaje. Es el amor honesto que mediante la inteligencia logra su fin, el amor "que los cuerpos alegre e a las almas preste". Mal Amor se le opone. [...] Se ha conjeturado que el Mal Amor es una imagen exagerada y tal vez calumniosa del poeta. Mal Amor sería a un tiempo el fabulador y una de las figuras de la fábula.
    La intención del libro es ascética, pero el lenguaje, no pocas veces delicado, puede ser asimismo procaz. [...] Acerbamente satiriza la hoy llamada Edad Media, no contra la fe cristiana sino desde esa misma fe. JORGE LUIS BORGES

miércoles, 11 de mayo de 2011

Literatura satírica y burlesca/ 7 - Fábulas/ 1 - Fragmento de Las ranas que demandaban un rey - Juan Ruiz, Arcipreste de Hita - España

La rana - Fernando Beorlegui BeguiristainLas ranas en un lago cantavan e jugavan,
cosa non les nuzía¹, bien solteras andavan,
creyeron al diablo, que de mal se pagavan;
pidieron rey a don Júpiter, mucho gelo rogaban.

Embióles don Júpiter una viga de lagar,
la mayor quel pudo: cayó en esse lugar.
El grand golpe del fuste fizo ranas callar,
mas vieron que non era rey para las castigar:

suben sobre la viga quantas podien sobir;
dixieron: "non es este rey para nos lo servir".
Pidieron rey a don Júpiter como lo solían pedir;
don Júpiter con saña óvolas de oír;

embióles por su rey cigüeña manzillera:
cercava todo el lago, assí faz² la ribera,
andando picoabierta; como era venternera³
de dos en dos las ranas comía bien ligera.

Querellando, a don Júpiter dieron bozes las ranas:
"Señor, señor, acórrenos, tú que matas e sanas:
el rey que tú nos diste, por nuestras bozes vanas,
danos muy malas tardes, e peores las mañanas;

su vientre nos sotierra, su pico nos estraga:
de dos en dos nos come, nos abarca e nos traga;
señor, tú nos defiende; señor, tú ya nos paga;
danos la tu ayuda, tira de nos tu plaga."

Respondióles don Júpiter: "Tened lo que pidistes:
el rey tan demandado por quantas bozes distes,
vengue vuestra locura; ca en poco tovistes
ser libres e sin premia4: reñit, pues lo quesistes."

Quien tiene lo que l'cumple, con ello sea pagado;
quien pudiere ser suyo non sea enajenado;
el que non toviere premia non quiera ser apremiado:
libertat e soltura non es por oro comprado. [...]

¹ cosa non les nuzía: nada les dañaba
² assí faz: así como
³ venternera: comilona
4 sin premia: sin apremio

Dedicado a los sufridos votantes del 22-M. En fin, dedicado a los votantes pretéritos, presentes y futuros.
- ¿Incluído usted?
- Tal vez...

viernes, 8 de abril de 2011

Literatura satírica y burlesca/ 6 - Cántiga de los clérigos de Talavera - Juan Ruiz, Arcipreste de Hita - España

Pintura medievalAllá en Talavera, en las calendas de abril,
llegadas son las cartas de arzobispo don Gil,
en las cuales venía un mandado non vil
tal que, si plogo a uno, pesó más que a dos mil.

Este pobre arcipreste, que traía el mandado,
más lo hacía a disgusto, creo yo, que de grado.
Mandó juntar cabildo; de prisa fue juntado,
¡pensaron que traía otro mejor recado!

Comenzó el arcipreste a hablar y dijo así:
"Si a vosotros apena, también me pesa a mí.
¡Pobre viejo mezquino! ¡En qué envejecí,
en ver lo que estoy viendo y en mirar lo que vi!"

Llorando de sus ojos comenzó esta razón:
Dijo: "¡El Papa nos manda esta Constitución,
os lo he de decir, sea mi gusto o no,
aunque por ello sufra de rabia el corazón."

Las cartas recibidas eran de esta manera:
que el cura o el casado, en toda Talavera,
no mantenga manceba, casada ni soltera;
el que la mantuviese, excomulgado era.

Con aquestas razones que el mandado decía
quedó muy quebrantada toda la clerecía;
algunos de los legos tomaron acedía.
Para tomar acuerdos juntáronse otro día.

Estando reunidos todos en la capilla,
levantóse el deán a exponer su rencilla.
Dijo: "Amigos, yo quiero que todos en cuadrilla
nos quejemos del Papa ante el Rey de Castilla.

Aunque clérigos, somos vasallos naturales,
le servimos muy bien, fuimos siempre leales;
demás lo sabe el Rey: todos somos carnales.
Se compadecerá de aquestos nuestros males.

¿Dejar yo a Orabuena, la que conquisté antaño?
Dejándola yo a ella recibiera gran daño;
regalé de anticipo doce varas de paño
y aún, ¡por la mi corona!, anoche fue al baño.

Antes renunciaría a toda mi prebenda
y a la mi dignidad y a toda la mi renta,
que consentir que sufra Orabuena esa afrenta.
Creo que muchos otros seguirán esta senda."

Juró por los Apóstoles y por cuanto más vale,
con gran ahincamiento, así como Dios sabe,
con los ojos llorosos y con dolor muy grande:
Nobis enim dimittere -exclamó- quoniam suave!

Habló en pos del deán, de prisa, el tesorero;
era, en aquella junta, cofrade justiciero.
Dijo: "Amigos, si el caso llega a ser verdadero,
si vos esperáis mal, yo lo peor espero.

Si de vuestro disgusto a mí mucho me pesa,
¡también me pesa el propio, a más del de Teresa!
Dejaré a Talavera, me marcharé a Oropesa,
antes que separarla de mí y de mi mesa.

Pues nunca tan leal fue Blanca Flor a Flores,
ni vale más Tristán, con todos sus amores;
ella conoce el modo de calmar los ardores,
si de mí la separo, volverán los dolores.

Como suele decirse: el perro, en trance angosto,
por el miedo a la muerte, al amo muerde el rostro;
¡si cojo al arzobispo en algún paso angosto,
tal vuelta le daría que no llegara a agosto!"

Habló después de aqueste, el chantre Sancho Muñós.
Dijo: "Aqueste arzobispo, ¿qué tendrá contra nos?
Él quiere reprocharnos lo que perdonó Dios;
por ello, en este escrito apelo, ¡avivad vos!

Pues si yo tengo o tuve en casa una sirvienta,
no tiene el arzobispo que verlo como afrenta;
que no es comadre mía ni tampoco parienta,
huérfana la crié; no hay nada en que yo mienta.

Mantener a una huérfana es obra de piedad,
lo mismo que a viudas, ¡esto es mucha verdad!
Si el arzobispo dice que es cosa de maldad,
¡abandonad las buenas y a las malas buscad!

Don Gonzalo, canónigo, según vengo observando,
de esas buenas alhajas ya se viene prendando;
las vecinas del barrio murmuran, comentando
que acoge a una de noche, contra lo que les mando."

Pero no prolonguemos ya tanto las razones;
apelaron los clérigos, también los clerizones;
enviaron de prisa buenas apelaciones
y después acudieron a más procuraciones.