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lunes, 6 de abril de 2015

Poema de Gilgamesh/ 7 - Regreso de Gilgamesh a su patria - Anónimo - Mesopotamia


TABLILLA XI

COLUMNA V

Texto asirio

Gilgamesh le dijo a Utnapishtim, el Lejano:
"Apenas el sueño se ha introducido en mí
y ya has venido a tocarme para que me despierte".
Utnapishtim le dijo a Gilgamesh:
"Bien, Gilgamesh, cuenta tus panes
y haz la cuenta tú mismo de los días que has dormido:
el primer pan se ha secado,
el segundo está estropeado, el tercero, húmedo, el cuarto se
            ha vuelto blanco,
el quinto se ha puesto gris, el sexto está cocido,
el séptimo estaba recién hecho cuando te toqué y te
            despertaste".
Gilgamesh le dijo a Utnapishtim, el Lejano:
"¿Qué debo hacer, Utnapishtim? ¿Adónde iré?
El despojador1 ha cogido mis entrañas,
la muerte habita ya en mi habitación
y donde yo ponga los pies, la muerte allí estará".
Utnapishtim le dijo a Urshanabi, el batelero:
"Urshanabi, que te rechace el muelle, que la travesía se haga
            sin ti,
que tú, que ibas y venías de una a otra orilla del mar, quedes
            privado de su orilla.
Al hombre que has traído aquí, cuyos cabellos ensucian todo
            su cuerpo,
cuyas pieles desfiguran la belleza de su cuerpo,
tómalo, Urshanabi, y llévalo a un lugar donde se lave;
que lave con agua su suciedad hasta que quede como
            la nieve,
que tire sus pieles y que el mar se las lleve,
que su cuerpo limpio recobre su belleza,
que se cambie la banda de su cabeza,
que se revista con una túnica que sea su más hermoso
            vestido,2
hasta que él no llegue a su ciudad,
hasta que él no haya alcanzado el final de su viaje,
que su manto no se vuelva pardo, pues tendría que
            renovarlo".
Urshanabi lo tomó y lo llevó al lugar donde lavarse;
él lavó con agua su suciedad hasta quedar como la nieve,
tiró sus pieles que el mar se llevó,
su cuerpo limpio recobró su belleza,
cambió la banda de su cabeza,
y se revistió como túnica su más hermoso vestido.
Hasta que él no llegó a su ciudad,
hasta que él no alcanzó el final de su viaje,
su manto no se volvió pardo, pues lo renovaba.
Gilgamesh y Urshanabi subieron a la barca,
pusieron la barca a flote y después se embarcaron.


COLUMNA VI

Texto asirio

Su esposa le dijo a Utnapishtim, el Lejano:
"Gilgamesh para venir hasta aquí ha pasado fatigas y penas,
¿qué le vas a dar para que regrese a su país?".3
Gilgamesh, al oír aquello, levantó entonces la pértiga
para acercar la barca a la orilla.
Utnapishtim le dijo a Gilgamesh:
"Gilgamesh, para venir hasta aquí has pasado fatigas y 
            penas,
¿qué te voy a dar para que regreses a tu país?
Te voy a revelar, Gilgamesh, un misterio
y decirte una cosa que no saben los humanos:
se trata de una planta, su raíz es como la de la zarza 
            espinosa,
su espina es como la de la rosa, pinchará tus manos;
pero, si tus manos logran coger esta planta, habrás 
            encontrado la Vida eterna".
Gilgamesh, habiendo oído estas palabras, abrió el conducto,
ató pesadas piedras a sus pies4
y se hundió hasta el fondo de las aguas, donde vio la planta.
Arrancó la planta, aunque le pinchó las manos;
luego cortó las pesadas piedras atadas a sus pies
y el mar lo empujó a la orilla.
Gilgamesh le dijo a Urshanabi, el batelero:
"Urshanabi, esta planta es un remedio contra la 
            desesperación,
gracias a ella el hombre obtiene su curación.
Quiero llevarla a Uruk, la amurallada, haré que la coman, 
            dividirán la planta entre ellos.
Su nombre será 'el viejo rejuvenece'.
Yo también comeré de ella y volveré a lo que fui en mi 
            juventud".5
Al cabo de veinte dobles leguas comieron un bocado,
después de treinta dobles leguas se detuvieron para pasar la 
            noche.
Gilgamesh vio entonces una fuente de frescas aguas,
cuando bajó para bañarse en sus aguas,
una serpiente sintió el olor de la planta,
silenciosamente salió de la tierra y se llevó la planta,6
inmediatamente mudó de piel.
Aquel día Gilgamesh permaneció sentado, llorando.
Las lágrimas corrían por sus mejillas.
Volviéndose a Urshanabi, el batelero, le dijo:
"¿Para quién, Urshanabi, trabajaron mis manos?
¿Para quién corrió la sangre de mi corazón?
Ni siquiera pude asegurar mi propio bien.
Al 'león del suelo' es al que he favorecido.
Ahora, a veinte dobles leguas, el oleaje, inflándose,
cuando he abierto el conducto, se ha llevado mi carga.
¿Qué encontraré que sea una señal para mí?
¡Si yo, solamente yo me había alejado!
¡Y había dejado la barca en la orilla!".7
Al cabo de veinte dobles leguas, comieron un bocado,
después de treinta dobles leguas, se detuvieron para pasar la 
            noche.
Cuando al final llegaron a Uruk, la amurallada,
Gilgamesh le dijo a Urshanabi, el batelero:
"Sube, Urshanabi, a las murallas de Uruk, y recórrelas,
inspecciona su base, observa los ladrillos.
¿No son de ladrillo cocido los ladrillos de su estructura?
¿No colocaron sus cimientos los Siete Sabios?
En Uruk, la casa de Ishtar, una parte es ciudad, otra parte 
            huerta y otra parte calvero.
Tres partes, incluyendo el calvero, forman Uruk".8
Traducción y notas de Federico Lara Peinado
Poema de Gilgamesh

1 El despojador es un demonio de la muerte.
2 Esto es. "que no envejezca, que no se destroce ni ensucie". En todos estos versos hay que ver un rito purificador. Gilgamesh debía liberarse de la contaminación contraída al entrar en estado cuasimortal (los días de sueño).
3 La esposa de Utnapishtim tiene, en todo el episodio, compasión de Gilgamesh. Y piensa que no puede despedirle, después de haber pasado tantas calamidades, sin un regalo.
4 El pasaje es de difícil intrepretación. ¿No estría la planta de la eterna juventud en el interior de un "depósito de agua dulce" (valga la paradoja) dentro del propio mar? Gracias a ello, la planta podría ser regada con el agua dulce de algún conducto o por la misma alberca o depósito. Dentro de las aguas oceánicas se han detectado corrientes a modo de ríos en el interior del mar, por lo que la argumentación cae dentro de la lógica. Además, no debe olvidarse el carácter mítico de muchos pasajes del Poema y sus presupuestos esotéricos. La técnica de atar piedras a los pies se usa todavía hoy en diversos países del golfo Pérsico para la extracción de las perlas.
5 Gilgamesh, que tanto había oprimido a su pueblo, demuestra aquí rasgos de gran humanidad. En vez de comérsela él primero, prefiere llegar a su ciudad y compartir la planta, "remedio contra la desesperación", con todos sus súbditos. La aventura de la búsqueda de Utnapishtim y el saber que no puede ser como él le han hecho más humano. Más importante que tener es compartir, y a esa máxima se aplica. El nombre que da Gilgamesh a la planta es el de shibu issahir amelu, "el viejo se vuelve hombre", esto es, el viejo rejuvenece. Adviértase que no se trata de una planta que proporciones la inmortalidad, sino, a deducir por este nombre, del "rejuvenecimiento". Sin embargo, por el contexto, esa planta proporciona eterna juventud, es decir, una vida sin fin.
6 La serpiente (seru) adquiere en este episodio un importantísimo papel. Tal animal, que encierra diversos aspectos simbólicos, fue creído protector de la fuente de la vida y, por ello, de la inmortalidad. Un origen a esta idea puede hallarse aquí, pues gracias a haber engullido la planta puede disfrutar de una eterna juventud. En los cultos del Próximo Oriente, durante la antigüedad, la serpiente destacó por sus ambivalencias y multivalencias simbólicas. La serpiente, obtenida la planta, adquiere de pronto la juventud, lo que provoca la inmediata muda de su piel. La muda de piel impresionó siempre a los antiguos, creyendo que la misma muda podía matar o curar, siendo así símbolo de lo positivo y de lo negativo; esto es, de las fuerzas que rigen la naturaleza.
7 Tras haber dejado a Utnapishtim, que le ha acompañado parte del trayecto (localización de la planta de la eterna juventud, cuyo punto exacto sólo conocía Utnapishtim), Gilgamesh ha dejado la barca en la orilla, procediendo a realizar el viaje de regreso por tierra. Sin embargo, le sigue acompañando el batelero Urshanabi.
8 El final de esta tablilla repite parte del comienzo del Poema (Tablilla I, columna I, vv. 16-21). Esta repetición hace pensar que el Poema originariamente finalizaba aquí, con el regreso de Gilgamesh a su patria.

sábado, 4 de abril de 2015

Poema de Gilgamesh/ 6 - El Diluvio (y 2) - Anónimo - Mesopotamia


TABLILLA XI

COLUMNA III

Texto asirio

Cuando por la mañana apareció algo de luz,
una nube negra se alzó en el horizonte;
en su interior Adad no cesaba de rugir,
mientras Shullat y Hanish iban delante
corriendo, como portatronos, por montes y valles.
Erragal arranca los postes de los diques celestes1
y Ninurta avanza, derribando las esclusas.
Los Anunnaku blanden antorchas
que con su fulgor abrasan la tierra.2
El terrible silencio de Adad invade el cielo
y cambia en tinieblas todo lo que había sido luz.
Las columnas de la Tierra se rompen como una jarra.
Durante todo un día, la tempestad sopló;
fogosamente sopla y provoca la inundación
que, como una batalla, pasa sobre los hombres:
¡no se veían uno al otro,
ni podían reconocerse a las gentes desde el cielo!
Los dioses llegaron, entonces, a espantarse de tal Diluvio
y retrocediendo, subieron al cielo de Anu.3
Fuera, los dioses, acurrucados como perros, se agazaparon.
Isthar se puso a gritar como una mujer en trance de parto;
la Señora de los dioses, de dulce voz, ahora gime:
"Pueda cambiarse en barro ese día funesto,4
porque hablé malignamente en la asamblea de los dioses.
¿Cómo pude hablar malignamente en la asamblea de los
            dioses,
diciendo sí al combate para la destrucción de mis criaturas?
Yo, que crié a esas criaturas, que me son queridas,
¿cómo pude llenar de ellos el mar como si fueran pececillos?".
Los dioses, los Anunnaku, lloran con ella,
los dioses, postrados, están llorando,
apretados los labios, por grupos, se lamentan.
Seis días y siete noches
sopla el viento del Diluvio, la tempestad arrasa la tierra.
Al llegar el séptimo día, la tempestad del Diluvio
            empezó a amainar en su ataque,
ella, que se había revuelto como una mujer en parto.
El mar se calmó, se apaciguó la tempestad y cesó el Diluvio.
Abrí uno de los tragaluces y el aire rozó mi rostro,
observé el tiempo, por todos lados había silencio,
todas las gentes se habían vuelto barro,
el paisaje aparecía uniforme, como un tejado plano.
Me arrodillé y, allí, inmóvil, empecé a llorar,
las lágrimas corrían por mis mejillas.
Miré en busca de las lindes de la extensión de aquel mar:
a doce veces doce dobles cañas emergía una porción de
            tierra.
Era el monte Nisir donde el barco encalló.
El monte Nisir mantuvo sujeto el barco sin dejar que se
            moviera.
Un primer, un segundo día el monte Nisir mantuvo sujeto el
            barco sin dejar que se moviera,
un tercer, un cuarto día el monte Nisir mantuvo sujeto el
            barco sin dejar que se moviera,
un quinto, un sexto día el monte Nisir mantuvo sujeto el
            barco sin dejar que se moviera,
cuando llegó el séptimo día.5


COLUMNA IV

Texto asirio

Hice salir una paloma que quedó libre,
la paloma emprendió el vuelo, pero regresó;
como no había encontrado donde posarse, por eso volvió.
Hice salir una golondrina, que quedó libre,
la golondrina emprendió el vuelo, pero regresó;
como no había encontrado donde posarse, por eso volvió.
Hice salir un cuervo, que quedó libre,
el cuervo emprendió el vuelo y, viendo que las aguas habían
            bajado,
comió, revoloteó, graznó y ya no volvió.
Entonces dejé que todo saliera a los cuatro puntos cardinales
            y ofrecí un sacrificio.
Puse una ofrenda en la cima de la montaña
y preparé siete y siete vasos rituales;
debajo de ellos coloqué caña, cedro y mirto.
Los dioses percibieron su aroma,
los dioses percibieron su dulce aroma,
y se apiñaron como moscas en torno al sacrificador.
Apenas llegó la gran diosa
se quitó las grandes moscas que Anu le había fabricado para
            halagarla:6
"¡Oh dioses, que estáis aquí, lo mismo que no olvidaré nunca
            los lapislázulis que hay en mi cuello,
recordaré estos días y no los olvidaré jamás!
Que los dioses vengan a la ofrenda,
pero que Enlil no venga a la ofrenda,
porque, sin reflexionar, desencadenó el Diluvio
y condenó a mis criaturas a la destrucción".
Cuando finalmente llegó Enlil,
al ver el barco, Enlil se enfureció,
montó en cólera contra los dioses Igigu.7
"¿Hay uno que ha salvado la vida? ¡Ninguno tenía que
            sobrevivir a la catástrofe!"
Ninurta, abriendo la boca, habla y dice a Enlil, el Héroe:
"¿Quién, sino Ea, puede crear alguna cosa?
¡Sólo Ea conoce todo!".8
Ea, abriendo la boca, habla y dice a Enlil, el Héroe:
"¡Tú, el más sabio de los dioses, oh Héroe!,
¿cómo pudiste, sin reflexionar, causar el Diluvio?
Castiga al pecador por sus pecados; castiga al criminal por
            su crimen,
pero déjate aplacar y no llegues a aniquilarlo, refrénate para
            que no perezca.
Mejor que desatar el Diluvio, habría sido que los leones
            hubieran diezmado a las gentes.9
Mejor que desatar el Diluvio, habría sido que los lobos
            hubieran diezmado a las gentes.
Mejos que desatar el Diluvio, habría sido que el hambre
            hubiera desolado el país.
Mejor que desatar el Diluvio, habría sido que Era,
            lanzándose, hubiera masacrado a los humanos.
En cuanto a mí, yo no he revelado el secreto de los grandes
            dioses.
A Atrahasis le hice ver un sueño que le enseño el secreto de
            los dioses.
Reflexiona ahora sobre lo que debes hacer".10
Enlil subió al barco,
cogió mi mano y me hizo subir;
hizo también subir a mi mujer y le hizo arrodillarse a mi
            lado.
Tocó nuestras frentes y, de pie entre nosotros, nos bendijo:
"Hasta ahora Utnapishtim era de condición humana,
en adelante Utnapishtim y su esposa serán como nosotros,
            dioses.
¡Que Utnapishtim habite lejos, en la boca de los ríos".
Me cogieron, pues, y me instalaron lejos, en la boca de los
            ríos.11
Pero ahora, por ti, ¿quién convocará a los dioses
para que encuentres la Vida que buscas?
¡Bien! Trata de no dormir durante seis días y siete noches".12
En cuanto Gilgamesh se hubo sentado,
el sueño, como una niebla, lo envolvió.
Utnapishtim dijo entonces a su esposa:
"Mira a ese hombre, todavía joven, que busca la Vida,
el sueño, como una niebla, lo ha envuelto".
Su esposa le dice a él, a Utnapishtim, el Lejano:
"Toca a ese hombre para que despierte,
para que regrese sano y salvo por el camino que le trajo,
para que por la puerta que abrió para salir pueda volver a
            su país".
Utnapishtim le dijo a su esposa:
"Los hombres son desleales, él será desleal;
anda, cuécele unos panes y ponlos en su cabecera
y marca en la pared los días que dormía.
El primer pan se secó,
el segundo se estropeó, el tercero, húmedo, el cuarto se
            volvió blanco,
el quinto se puso gris, el sexto estaba cocido,
y el séptimo estaba recién hecho, cuando él le tocó y el
            hombre se despertó.13
Traducción y notas de Federico Lara Peinado
Poema de Gilgamesh

1 Adad era el dios del tiempo metereológico (la tempestad y tormenta). Fue el encargado de desencadenar el Diluvio, teniendo, pues, carácter de dios destructor. Su esposa fue la diosa Shala y se le veneró especialmente en Assur. Shullat era un heraldo de Adad. Hanish era otro heraldo de Adad, Shullat y Hanish, "los grandes gemelos", eran considerados, en realidad, como hipóstasis de Shamash y de Adad. Erragal era otro nombre para designar a Nergal, el titular de los Infiernos. Los postes son los pilares maestros confeccionados en madera (tarkullu), y que sostenían los diques que contenían las aguas celestes.
2 Las antorchas aluden a los relámpagos que acompañaban al terrible fragor tormentoso de Adad.
3 El cielo de Anu: esto es, los dioses subieron al último cielo, donde residía Anu, según la cosmología mesopotámica.
4 Cambiar algo en el barro -medio esdriturario por excelencia- era poder borrar lo que se había escrito en él, por tanto borrarse ese día funesto.
5 A doce veces doce dobles cañas, esto es, a unos 864 metros, emergía el monte Nisir. Modernamente, se sitúa en el Pir Omar Gudrun, en el Kurdistán, entre el Tigris y el Zab inferior. En el relato bíblico (Génesis 8:4) se indica el monte Ararat, esto es, el monte de Urartu, en Armenia. El lugar donde, según la tradición, se detuvo el Arca de Noé está en un punto no lejos de la unión de tres países: Turquía, Armenia e Irán, con una altura de 5.156 m. Hay que remarcar el papel jugado por el número siete en las evaluaciones del tiempo del Diluvio.
6 La gran diosa era Dingir-mah. En la versión antigua babilónica es Mamitu (Nintu). Aquí se trata inequívocamente de Ishtar, la Señora de los dioses. Las grandes moscas son los collares o perlas de lapislázuli que Anu le había regalado cuando la tomó por esposa.
7 Los Igigu son los dioses celestiales, en contraposición a los Anunnaku. ¿Por qué Enlil se enfurece con los Igigu? Ños ejecutores del Diluvio habían sido los Anunnaku y, en consecuencia, ellos eran los responsables de haber dejado escapar a algunos vivientes.
8 Ea, en atención a sus cualidades, podía crear cualquier cosa. Era titular del amatu ("palabra", "secreto", "noticia", "plan", "asunto") y del shipru ("mensaje", "materia", "concepto"). Ambos términos pueden equivaler al logos griego.
9 A partir de aquí se citan cuatro grandes plagas que atacaban a la humanidad de la época: el león, el lobo, el hambre y las plagas (enfermedad). Era, que debe identificarse con Erra o Ura, fue el dios de la peste. Aquí, por extensión, alude a la peste misma.
10 Utnapishtim es llamado aquí "muy sabio", esto es, Atrahasis. Reflexiona ahora sobre lo que debes hacer: Frase de difícil comprensión, a pesar de su clara lectura. No sabemos sobre qué había que reflexionar. Quizá Enlil debería ocuparse de Utnapishtim, que había obtenido por el sueño el secreto de los dioses: quizá el autor quiera indicar a Gilgamesh que preste atención sobre lo que quiera hacer.
11 La boca de los ríos alude inequívocamente al Éufrates y al Tigris, que por entonces vertían sus aguas al mar por bocas separadas, pues la costa estaba mucho más al interior de lo que hoy está.
12 Utnapishtimn incita a Gilgamesh a no dormir durante una semana, para ver si era apto o no para la Vida eterna. En realidad, se trata de una prueba iniciática: no dormir durante un ciclo completo de siete noches es poder pasar a otro ciclo, en el cual el sueño -y por ello la muerte- son desconocidos.
13 Los panes que sucesivamente ha ido haciendo la esposa de Utnapishtim se van corrompiendo, claro símbolo de la muerte.

jueves, 2 de abril de 2015

Poema de Gilgamesh/ 5 - El Diluvio (1) - Anónimo - Mesopotamia


TABLILLA XI

COLUMNA I

Texto asirio

Gilgamesh le dijo a Utnapishtim, el Lejano:
"Cuando te miro, Utnapishtim,
tus rasgos no son diferentes a los míos; incluso soy como tú.
Tú no eres diferente: ¡soy como tú!
Mi corazón te había imaginado dispuesto a afrontar
            el combate,
pero ahora mi brazo, contra ti, está sin fuerza.
Dime, sólo, cómo conseguiste sentarte en la asamblea de
            los dioses
y cómo has obtenido la vida eterna".
Utnapishtim le dijo a Gilgamesh:
"Voy a revelarte, Gilgamesh, una cosa secreta,
te comunicaré un misterio de los dioses:
en Shuruppak,1 la ciudad que tú conoces bien
y que está situada a orillas del Eúfrates,
en los tiempos antiguos, cuando los dioses moraban allí,
los grandes dioses decidieron suscitar el Diluvio.
Deliberaron sobre ello Anu, su padre,
y su consejero, el valiente Enlil,
el portatronos Ninurta,
el inspector de canales Ennugi;
también Ninigiku-Ea estaba presente con ellos.
Repitió su decisión2 a una pared de cañas:
'¡Pared, pared! ¡Muro, muro!
¡Pared, escucha! ¡Muro, pon atención!3
¡Hombre de Shuruppak, hijo de Ubar-Tutu,
destruye tu casa, construye un barco,
renuncia a las riquezas, busca solamente la vida,
desprecia los tesoros, guarda vivo el soplo de la vida!
¡Embarca en el barco todas las especies vivas!
Del barco que tienes que construir
determina bien sus medidas:
que su anchura y su longitud sean iguales
y cúbrelo con un tejado, como está cubierto el Apsu'.4
Cuando estuve informado le dije a Ea, mi señor:
'La orden que tú, señor mío, me acabas de dar
la obedeceré y la ejecutaré,
pero ¿qué responderé a la ciudad, a la gente y a los
            ancianos?'.
Ea, abriendo la boca, dijo
dirigiéndose a mí, su servidor:
'Hombre, esto es lo que les dirás:
'He sabido que Enlil me es hostil,
de modo que no puedo residir en vuestra ciudad.
No pudiendo poner mi pie sobre el suelo de Enlil,
bajaré al Apsu para vivir con mi señor Ea.5
Entonces sobre vosotros hará llover la abundancia,
los más selectos pájaros, los más exquisitos peces,
os colmará de las más ricas cosechas.
Al amanecer hará llover panes,
y al atardecer os mandará abundancia de trigo'".6


COLUMNA II

Texto asirio

Cuando por la mañana apareció algo de luz
el país se reunió a mi alrededor,
... llevando carneros pasillu ...7
... llevando moruecos ...
... los jóvenes ...
las casas ... secreto ...
los pequeños llevaban el betún,
los más fuertes los aperos necesarios.
En el quinto día acabé con su forma exterior,
un iku era la extensión de su suelo, diez nindabu la altura
            de cada pared,
y su borde superior formaba un cuadrado de diez nindabu
            de lado.8
Así es como tracé el plan de su forma y yo lo dibujé.
Lo cubrí con seis cubiertas,
dividiéndolo así en siete pisos;
distribuí su planta en nueve partes,
puse a sus lados clavijas marinas,
me procuré remos y acopié suministros.
Vertí seis shar de betún9 en el horno
y vertí también allí tres shar de asfalto.
Para el aceite, los porteadores trajeron tres shar;
además del shar de aceite que consumió el calafateo
estaban los dos shar que el barquero estibó.
Hice sacrificar bueyes para la gente
y degollar corderos cada día.
Cerveza, vino de sésamo y vino
bebieron los artesanos, como si fuera agua del río.
Cuando, al fin, hicieron una fiesta, como la del Año Nuevo,
me limpié y dejé reposar mis manos:10
al séptimo día, al ponerse el sol, el barco estaba terminado.
Pero, como su flotación resultaba difícil,
se hubieron de equilibrar planchas de arriba y de abajo
hasta que sus flancos pudieron sumergirse, en sus
            dos terceras partes, en el agua.
Todo cuanto tenía lo cargué en el barco,
cuanta plata tenía fue subida a bordo,
cuanto oro tenía fue subido a bordo,
cuantas especies vivientes tenía fueron subidas a bordo,
hice subir al barco toda mi familia y mi parentela,
manadas y bestias salvajes, artesanos hice subir a bordo.11
Shamash me había fijado el momento decisivo:12
"Haré llover por la mañana panes y por la tarde abundancia
            de trigo,
entonces sube al barco y cierra la entrada".
Aquel momento decisivo llegó:
por la mañana llovieron panes y por la tarde abundancia
            de trigo.
Observé el estado del tiempo
y el tiempo era espantoso.
Subí al barco y cerré la entrada.
Al calafatero del barco, a Puzur-Amurru, el constructor
            de barcos,
le cedí la estructura con su contenido.13
Traducción y notas de Federico Lara Peinado
Poema de Gilgamesh

1 Shuruppak fue una antigua ciudad sumeria (hoy Fara), en la cual reinó una dinastía a la que pertenecía Ubar-Tutu, padre de Ziusudra (en acadio Utnapishtim). Fue la última ciudad real antes del Diluvio. Conocemos varios relatos del Diluvio, además del bíblico. Son: una versión sumeria, muy mutilada; una versión acadia, donde el superviviente es llamado Atrahasis; la referencia dada en la Lista real sumeria; la versión del Poema de Gilgamesh y el relato de Beroso (siglo III a.C.). De hecho se han detectado más de un centenar de leyendas con referencias a diluvios totales o parciales.
2 Ninurta fue primero un dios de las crecidas bienhechoras; más tarde se convirtió en una divinidad belicosa (guerra y caza). Su esposa fue la diosa Baba. En el Poema, Ninurta es el portatronos, palafrenero de Anu. Ennugi, "Señor del no retorno", fue un dios de los diques y fosos, teniendo bajo su vigilancia la inspección de la red de canales. Era el primer jefe de Enlil y fue creído una divinidad ctónica, en conexión con la vegetación. Dios sumerio de las aguas primordiales, creador benéfico de los dioses, Ninigiku significa "Señor del ojo puro". Se trata, en definitiva, de Ea, dios que jugará un papel muy importante en el Diluvio, salvando a la humanidad. La decisión es la tomada por Anu, Mamitu, Enlil, Ninurta, Ennugi y Ea (este último simple asistente) de suscitar un Diluvio. Se han citado seis divinidades que fueron las que decidieron el Diluvio, pero en ningún momento se indica el grado de responsabilidad de cada una de ellas.
3 Ea se dirige a una pared de cañas con las que está construida la cabaña o choza de Utnapishtim. De hecho, dada la poca consistencia de este tipo de paredes, todo lo que se decía en el exterior se oía perfectamente en el interior.
4 que su anchura y longitud sean iguales: es una información inesperada, pues significa que el barco tenía forma de cubo perfecto. El Apsu era el abismo de las aguas y sobre él dominaba Ea. No sabemos exactamente cómo era el tejado del Apsu.
5 Es decir, si Utnapishtim abandona la tierra (pues no puede poner el pie sobre el suelo en el cual manda Enlil) tendrá que refugiarse en el Océano, en el agua (Apsu), dominio de Ea.
6 Estos versos presentan cierta complejidad. En los mismos hay un juego de palabras en los que kukku y kabati pueden indicar, respectivamente: "pan/pasteles" o "tinieblas" (para kukku) y "trigo" o "desdicha" (para kabati). De hecho es una manera ambigua o críptica de comunicación entre Ea y Utnapishtim. En el fondo es un engaño del dios hacia los hombres. Esto es, los hombres esperarían a que se les enviase pan y trigo, pero el dios (en virtud de la polisemia de las palabras) podría enviarles oscuridad o tinieblas y desdichas.
7 Antes de comenzar a construir el barco, se realizaron sacrificios de animales y se contrataron trabajadores para su construcción. Pasillu es el nombre dado a un ovino.
8 Un iku equivalía a unos 3.600 metros cuadrados. Un nindabu (gar en sumerio) era una doble caña, esto es, 6 metros. Por lo tanto, diez nindabu equivalían a 60 metros; la altura de las paredes era de 60 metros, y la anchura también de 60 metros, con lo que el barco era un cubo perfecto (60 x 60 x 60).
9 Es decir, el barco estaba estructurado en siete pisos, gracias a los seis entablamientos que lo dividían (compárese Génesis 6:16). Las nueve partes multiplicadas por los siete pisos dan un total de 63 celdas o habitáculos. El shar valía 3.600 unidades. Si la medida aquí comprendida era el sutu, el shar representaría 180 hectólitros. Se vertieron, pues, 1.080 hectólitros de betún.
10 Interpretamos que Utnapishtim dio espléndidamente de comer y beber todos los días que duró la fabricación del barco (eleppu) y no sólo un día. Además, al final, hubo una gran fiesta, como si se hubiera tratado del Año Nuevo (akitu). Me limpié y dejé reposar mis manos: Podríamos ver aquí una ceremonia de purificación.
11 En la referencia a los artesanos y en otras diferencias se aleja el Poema del relato bíblico. En el arca de Noé entraron él, su mujer, sus tres hijos con sus mujeres. En total, ocho personas (Génesis 7:13; 8:18). En el relato mesopotámico entran Utnapishtim con la familia, parentela y artesanos en número indeterminado.
12 Es una sorpresa que sea Shamash quien aquí hable a Utnapishtim, pues quien le había dado las instrucciones había sido Ea.
13 Puzur-Amurru, "Misterio de Amurru", era el nombre del batelero constructor. Amurru era un dios de la tempestad y de la lluvia, de origen semita, del país de Amurru (el Occidente). Le cedí la estructura con su contenido: esto es, "le entregué el mando de la nave". Este verso ha sido traducido usualmente como: "le di mi palacio y todas sus riquezas". Creemos que si Utnapishtim hizo subir a la nave a su familia y a los artesanos, no había razones para -salvo un comportamiento cínico- excluir al constructor de dicha nave. En el original, en efecto, se recoge la palabra ekallu, "palacio", pero es evidente que la misma alude a la estructura de la nave y no al palacio de Utnapishtim. El término bushu (en el original en plural) alude a los abjetos del interior de la nave.

viernes, 27 de marzo de 2015

Poema de Gilgamesh/ 4 - Anónimo - Mesopotamia


TABLILLA X

COLUMNA I

Texto asirio

Siduri, la tabernera, que reside en la orilla del mar1,
habita allí en una mansión solitaria.
Habían hecho para ella una jarra y una tinaja de oro,
iba cubierta con un velo...
Gilgamesh, habiendo caminado mucho tiempo, llegó a su
            presencia.
Con pieles de animales iba vestido,
pero había en él carne de los dioses.
La angustia estaba en su corazón
y su rostro era como el del que ha recorrido un largo
            camino.
La tabernera, que lo había visto de lejos,
preguntándose en su interior, se dijo estas palabras,
deliberando consigo misma:
"Seguramente ese que se aproxima es un asesino,
¿adónde va tan agitado?".
Al verlo, la tabernera cerró la puerta,
atrancó el portal y aseguró el cerrojo.
Pero Gilgamesh dirigió su atención al ruido que ella hacía,
levantó el mentón y puso en ella su mirada.
Gilgamesh le dijo a la tabernera:
"Tabernera, ¿qué has visto para que hayas cerrado la puerta,
atrancado el portal y asegurado el cerrojo?
Derribaré tu puerta y romperé tu cerrojo,
si cierras la puerta delante de mí".

Sigue una laguna de unos quince versos, en los cuales Siduri, abriendo su puerta, dialoga con Gilgamesh.

[...] Gilgamesh, abriendo la boca, habla y dice a la tabernera:
"Soy Gilgamesh, el que mató al Toro bajado del cielo,
maté también al que era el guardián del Bosque,
abatí a Humbaba, que vivía en el Bosque de los Cedros,
en los pasos del monte he matado leones".
La tabernera le dijo a Gilgamesh:
"Si tú eres Gilgamesh, el que mató al guardián del Bosque,
si has abatido a Humbaba, que vivía en el Bosque de los
            Cedros,
si, en los pasos del monte, has matado leones,
si has matado al Toro bajado del cielo,
¿por qué tus mejillas están demacradas y tu rostro abatido?
¿Por qué tu corazón está dolido y tus rasgos demudados?
¿Por qué la angustia está en tus entrañas?
¿Por qué tu cara es como la del que ha recorrido un largo
            camino?
¿Por qué tu rostro está tostado por la humedad y el excesivo
            calor?
¿Por qué vas tú errante por la estepa, buscando un soplo de
            viento?"
Gilgamesh respondió a la tabernera:


COLUMNA II

Texto asirio. Los seis primeros versos están perdidos. Se han reconstruido los mismos en razón a la claridad del contexto. Está hablando Gilgamesh.

"Tabernera, si mis mejillas está demacradas y mi rostro
            abatido,
si mi corazón está dolido y mis rasgos demudados,
si la angustia está en mis entrañas,
si mi cara es como la del que ha recorrido un largo camino,
si mi rostro está tostado por la humedad y el excesivo calor,
si voy errante por la estepa buscando un soplo de viento,
es por miedo a la muerte por lo que ando errante por la
            estepa.
Lo que ha ocurrido a mi amigo me obsesiona;
sí, me obsesiona la suerte de Enkidu.
Por un largo camino, ando errante por la estepa,
¿cómo callarme?, ¿cómo guardar silencio?
Mi amigo, al que yo amaba, ahora es como el
            barro; Enkidu, mi amigo, al que yo amaba, ahora es
            como el barro.
¿No iré a conocer la misma suerte, a acostarme
para no levantarme nunca jamás?".
Gilgamesh dijo a la tabernera:
"Y ahora, tabernera, ¿cuál es el camino que conduce hasta
            Utnapishtim?
¿Qué señal me lo hará reconocer? ¡Dime la señal!
Si es posible, atravesaré el mar,
y si no es posible, erraré por el desierto".
La tabernera le dijo a Gilgamesh:
"Nunca, Gilgamesh, ha existido tal camino,
nadie, desde los tiempos más antiguos, pudo atravesar el
            mar.
El único que atraviesa el mar es Samash, el Héroe,
pero, excepto Samash, ¿quién lo podría atravesar?
La travesía es difícil y más difícil aún su camino,
pues en su curso están las Aguas de la Muerte, que cortan el
            paso.
¿Por qué punto, Gilgamesh, atravesarías el mar2?
Una vez llegado a las Aguas de la Muerte, ¿qué harías?
Gilgamesh, aquí está Urshanabi3, el batelero de Utnapishtim;
los de piedra están con él; en el bosque corta urnu.
¡Ve, que puedas hallar gracia a sus ojos!
Si es posible, efectúa la travesía con él; si no, regresa".
Gilgamesh, habiendo oído estas palabras,
blandió el hacha con su mano,
desenvainó el puñal de su cinto
y, como una flecha, cayó sobre ellos;
en el corazón del bosque se agazapó.
Urshanabi vio el destello del puñal,
oyó el ruido del hacha...
Entonces Gilgamesh golpeó su cabeza,
agarró sus salientes... oprimió contra su pecho,
y cargó a los de piedra en el barco4,
sin los cuales no se puede cruzar las Aguas de la Muerte.

Siguen ocho versos, en los que restan algunas palabras sueltas, que impiden conocer el desarrollo del texto.

Traducción y notas de Federico Lara Peinado
Poema de Gilgamesh

1 La localización del lugar donde reside Siduri es difícil, dada la ambiguedad de este pasaje. Algunos la sitúan en Biblos; otros, junto al Mar Rojo, y otros, en la cordillera del Atlas africano. 
2 El mar es una clara alusión al Océano, que era el último confín conocido. Era una barrera infranqueable, porque, según los sumerios, comunicaba con las Aguas de la Muerte y con el Apsu. Incluso, mucho más tardíamente, la travesía de Julio César a Bretaña fue tenida como acto de sobrehumana temeridad, pues el canal inglés era el comienzo del Océano. 
3 Urshanabi equivale a 'siervo de Shanabu', esto es, 'siervo de Ea'. Siendo Ea dios del mar y del Apsu, se comprende que este barquero sea servidor de Ea. No es posible saber con exactitud qué cosa designaban los de piedra. Tal vez sean imágenes, estatuas o pértigas de piedra. Esta posibilidad parece quedar confirmada por la versión hitita ralativa a este pasaje, donde se habla de 'imágenes de piedra'. Serían, pues, o bien estatuas apotropaicas, protectoras de la barca, o bien pértigas de piedra, que al no humedecerse impedían que las manos del barquero tocasen las Aguas de la Muerte. Con el término urnu se designaba un tipo específico de serpientes, por lo que algunos autores traducen: "en el bosque recoge reptiles". No comprendemos por qué Urshanabi está recogiendo tales animales en el bosque. ¿Quizá le servirían de alimento? ¿Tendrían alguna virtud apotropaica? Mejor es considerar la palabra urnu como un término metafórico, aplicado a las lianas del bosque y que le serían necesarias para equipar su embarcación. También podría pensarse en algún tipo de cedro cuya madera sería precisa para el velamen del barco. 
4 Ignoramos por qué Gilgamesh ataca a los de piedra (¿o a Urshanabi?). ¿Deseaba apoderarse del barco e irse solo al lugar de Utnapishtim? Con su ataque sobre los de piedra, ¿quería tener atemorizado al barquero? Estos salientes o protuberancias son algún componente morfológico de los de piedra. Los autores que sostienen que los urnu eran serpientes o lagartos, piensan que se trata de las pequeñas alas o protuberancias de tales animales.

domingo, 15 de marzo de 2015

Poema de Gilgamesh/ 3 - Anónimo - Mesopotamia


TABLILLA X

COLUMNA VI

    Texto asirio. Faltan veinticinco versos del comienzo de esta columna. Cuando el relato se reanuda, nos encontramos con una serie de reflexiones que Utnapishtim transmite a Gilgamesh.

[...] Por terrible que sea la muerte, la vida continúa.
Continuamente edificamos casas, usamos nuestros sellos1,
continuamente los hermanos comparten la herencia paterna,
continuamente el odio existe en la tierra,
continuamente el río sube y la crecida se lo lleva todo.
La libélula al abandonar su vaina, deja de ser ninfa.
Un rostro que pueda mirar de cara al Sol,
nunca, desde siempre, ha existido.
El que duerme y el muerto son parecidos uno al otro,
porque ¿no representan la imagen de la muerte?
El hombre no tiene más que la condición humana.
Después de la bendición de Enlil,
los grandes dioses, los Anunnaku, celebran consejo.
Mamitu2, la creadora de los destinos, fija con ellos el destino,
deciden sobre la muerte y la vida,
pero no revelan el instante de la muerte,
sólo dejan conocer el tiempo diario de la vida.
Traducción y notas de Federico Lara Peinado
Poema de Gilgamesh

1 Continuamente usamos sellos: es decir "hacemos contratos y escribimos cartas utilizando nuestros sellos". Los mesopotámicos, mediante los sellos de estampa y los cilindro-sellos, sellaban sus documentos, escritos sobre tablillas de barro. El uso del sello (más exactamente la impronta dejada) era el distintivo personal del individuo, equivaliendo realmente a su firma. 
2 Mamitu era la diosa del Destino. Junto a los Anunnaku juzgaba a los muertos, dado su caracter de esposa de Nergal (o de Meshlamtaea). El colofón indica que esta tablilla es un ejemplar del palacio de Asurbanipal.


    La zona asiática de lo que entendemos por Próximo Oriente antiguo, y más en concreto Mesopotamia y áreas occidentales adyacentes, ha sido la cuna no sólo de nuestra ciencia y tecnología (del alfabeto y del cálculo matemático y astronómico, por mencionar solamente algunos aspectos), sino también de muchos arquetipos literarios y religiosos heredados por la cultura occidental. [...]
    La actividad literaria surge en Mesopotamia impulsada por sus primeros pobladores "culturales", los sumerios. En su lengua aparece, a partir de la segunda mitad del tercer milenio antes de Cristo, el más completo abanico de géneros literarios, básicamente poéticos; [...] El soporte de tal actividad fue la tabilla de arcilla, que mejor que cualquier otro (papiro o pergamino) superó la prueba del tiempo, mientras las literaturas de otras culturas más o menos coetáneas, como la fenicia, y hasta cierto punto la misma egipcia, se disolvieron para siempre. [...]
Del prólogo de Gregorio del Olmo 
para la edición de Leyendas del Próximo Oriente antiguo de 
Círculo de Lectores, S.A., 1999

    La epopeya conocida como Poema de Gilgamesh, mitificación de un personaje real cuya existencia habría tenido lugar alrededor de 2700 a.C. en la ciudad sumeria de Uruk, sería ampliamente difundida durante un milenio por Mesopotamia para ser retomada por los escribas asirios del último imperio, quienes la convertirían en la obra cumbre de la literatura de su época. En torno a su tema principal, la búsqueda de la inmortalidad, circula todo el repertorio de temas comunes a la humanidad de cualquier tiempo y lugar: el amor, la justicia, la amistad, el dolor, el miedo, la necesidad de saber, la aventura... El fracaso estrepitoso con que se ven coronados los esfuerzos de Gilgamesh nos recuerda nuestro destino ineludible. El triste fin del poema relata un encuentro entre Gilgamesh y el espectro de Enkidu, que hace a su amigo esta desoladora revelación: "No queda nada, ni tan siquiera una sombra".

sábado, 4 de abril de 2009

Poema de Gilgamesh/ 2 - Carpe Diem/5 - Anónimo - Mesopotamia

Gilgamesh
TABLILLA X

COLUMNA II

Texto babilónico. El principio está destruido. Cuando la narración se hace inteligible vemos a Gilgamesh hablando con Siduri, la tabernera1.

"Aquel que conmigo soportó todos los peligros,
Enkidu, a quien yo amaba entrañablemente,
que conmigo soportó todas las labores,
¡ha conocido el destino de la humanidad!
Yo he llorado por él, día y noche.
No lo entregué para que lo sepultasen
-por si mi amigo se levantaba ante mi lamento-
durante siete días y siete noches,
momento en que un gusano se deslizó de su nariz.
Desde que murió mi amigo, no he encontrado la Vida.
He vagado como un cazador por medio del llano.
Tabernera, ahora que he visto tu rostro,
no consientas que vea la muerte que constantemente temo."
Siduri, la tabernera, dijo a Gilgamesh:


COLUMNA III

Texto babilónico

"Gilgamesh, ¿por qué vagas de un lado a otro?
No alcanzarás la Vida que persigues.
Cuando los dioses crearon la humanidad,
decidieron que su destino fuese morir
y reservaron la Vida para sí mismos.
En cuanto a tí, Gilgamesh, llena tu vientre,
diviértete día y noche,
cada día y cada noche sean de fiesta,
el día y la noche gózalos.
Ponte vestidos bordados,
lava tu cabeza y báñate.
Cuando el niño te tome de la mano, atiéndelo y regocíjate
y deléitate cuando tu mujer te abrace,
porque también eso es destino de la humanidad".

El resto está fragmentado.
Traducción y notas de Federico Lara Peinado
Poema de Gilgamesh

1 Siduri aparece en el Poema como tabernera; se la ha considerado una antigua diosa de la sabiduría, una ninfa y una forma de Ishtar.

Tal vez no sólo cronológicamente es la primera de las epopeyas del mundo. Fue redactada o compilada hace cuatro mil años. En la famosa biblioteca de Asurbanipal doce tablas de arcilla contenían el texto. La cifra no es casual, corresponde al orden astrológico de la obra. Dos son los héroes del poema: el rey Gilgamesh y Enkidu, un hombre primitivo y sencillo, que vaga entre las gacelas de la pradera. Ha sido creado por la diosa Aruru para destruir a Gilgamesh, pero los dos se hacen amigos y emprenden aventuras que prefiguran los doce trabajos de Hércules. También se prefiguran en la epopeya el descenso a la Casa de Hades en la Odisea, el descenso de Eneas y la Sibila y la casi de ayer Comedia dantesca...
La triste condición de los muertos y la búsqueda de la inmortalidad personal son temas esenciales. Diriáse que todo ya está en este libro babilónico. Sus páginas inspiran el horror de lo que es muy antiguo y nos obligan a sentir el incalculable peso del Tiempo. JORGE LUIS BORGES

martes, 20 de noviembre de 2007

Poema de Gilgamesh/ 1 - Anónimo - Mesopotamia

Gilgamesh
TABLILLA I

COLUMNA I
Texto asirio

Quien ha visto el fondo de las cosas y de la tierra,
y todo lo ha vivido para enseñarlo a otros,
propagará su experiencia para el bien de cada uno.
Ha poseído la sabiduría y la ciencia universales,
ha descubierto el secreto de lo que estaba oculto.
Quien tenía noticia de lo anterior al Diluvio,
emprendió largos viajes, con esfuerzo y fatiga,
y sus afanes han sido grabados en una estela.
Ha hecho levantar la amurallada Uruk,
el sagrado Eanna1, el puro santuario.
Ha visto la muralla, trazada a cordel,
y el muro interior, que no tiene rival;
ha contemplado el dintel, que data de siempre,
se ha acercado al Eanna, templo de Ishtar,
que ni hombre ni rey podrán nunca igualar.
Ha paseado por las murallas de la ciudad de Uruk
y mirado la base, su sólida fábrica,
toda ella construida con ladrillos cocidos
y formada por siete capas de asfalto.

Falta el resto de la columna. Un fragmento hitita corresponde, en parte, con la deteriorada porción inicial de la columna II, y parece contener algo del texto del final de la primera columna. De este fragmento se deduce que algunos dioses intervinieron en la creación de Gilgamesh, a quien dotaron de dimensiones sobrehumanas.
Traducción de Agustí Bartra

1 'Casa del cielo', templo de Anu y de su hija, la diosa Ishtar.