Chet Baker - Like Someone In Love

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sábado, 20 de mayo de 2017

Autorretrato / Barajando recuerdos / Carta al tiempo - Claribel Alegría - Nicaragua-El Salvador


La poeta nicaragüense-salvadoreña Claribel Alegría acaba de obtener a sus 93 años el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en su XXVI edición. Enhorabuena.


Autorretrato

Malogrados los ojos
Oblicua la niña temerosa,
deshechos los bucles.
Los dientes, trizados.
Cuerdas tensas subiéndome del cuello.
Bruñidas las mejillas,
sin facciones.
Destrozada.
Sólo me quedan los fragmentos.
Se han gastado los trajes de entonces.
Tengo otras uñas,
otra piel,
¿Por qué siempre el recuerdo?
Hubo un tiempo de paisajes cuadriculados,
de gentes con ojos mal puestos,
mal puestas las narices.
Lenguas saliendo como espinas
de acongojadas bocas.
Tampoco me encontré.
Seguí buscando
en las conversaciones con los míos,
en los salones de conferencia,
en las bibliotecas.
Todos como yo
rodeando el hueco.
Necesito un espejo.
No hay nada que me cubra la oquedad.
Solamente fragmentos y el marco.
Aristados fragmentos que me hieren
reflejando un ojo,
un labio,
una oreja,
Como si no tuviese rostro,
como si algo sintético,
movedizo,
oscilara en las cuatro dimensiones
escurriéndose a veces en las otras
aún desconocidas.
He cambiado de formas
y de danza.
Voy a morirme un día
y no sé de mi rostro
y no puedo volverme.


Barajando recuerdos

Barajando recuerdos
me encontré con el tuyo.
No dolía.
Lo saqué de su estuche,
sacudí sus raíces
en el viento,
lo puse a contraluz:
Era un cristal pulido
reflejando peces de colores,
una flor sin espinas
que no ardía.
Lo arrojé contra el muro
y sonó la sirena de mi alarma.
¿Quién apagó su lumbre?
¿Quién le quitó su filo
a mi recuerdo-lanza
que yo amaba?


Carta al tiempo

Estimado señor:
Esta carta la escribo en mi cumpleaños.
Recibí su regalo. No me gusta.
Siempre y siempre lo mismo.
Cuando niña, impaciente lo esperaba;
me vestía de fiesta
y salía a la calle a pregonarlo.
No sea usted tenaz.
Todavía lo veo
jugando ajedrez con el abuelo.
Al principio eran sueltas sus visitas;
se volvieron muy pronto cotidianas
y la voz del abuelo
fue perdiendo su brillo.
Y usted insistía
y no respetaba la humildad
de su carácter dulce
y sus zapatos.
Después me cortejaba.
Era yo adolescente
y usted con ese rostro que no cambia.
Amigo de mi padre
para ganarme a mí.
Pobrecito el abuelo.
En su lecho de muerte
estaba usted presente,
esperando el final.
Un aire insospechado
flotaba entre los muebles
Parecían más blancas las paredes.
Y había alguien más,
usted le hacía señas.
El le cerró los ojos al abuelo
y se detuvo un rato a contemplarme
Le prohíbo que vuelva.
Cada vez que los veo
me recorre las vértebras el frío.
No me persiga más,
se lo suplico.
Hace años que amo a otro
y ya no me interesan sus ofrendas.
¿Por qué me espera siempre en las vitrinas,
en la boca del sueño,
bajo el cielo indeciso del domingo?
Sabe a cuarto cerrado su saludo.
Lo he visto con los niños.
Reconocí su traje:
el mismo tweed de entonces
cuando era yo estudiante
y usted amigo de mi padre.
Su ridículo traje de entretiempo.
No vuelva,
le repito.
No se detenga más en mi jardín.
Se asustarán los niños
y las hojas se caen:
las he visto.
¿De qué sirve todo esto?
Se va a reír un rato
con esa risa eterna
y seguirá saliéndome al encuentro.
Los niños,
mi rostro,
las hojas,
todo extraviado en sus pupilas.
Ganará sin remedio.
Al comenzar mi carta lo sabía.

Hay más poemas de Claribel Alegría en este blog.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Hoy nací con el día - Claribel Alegría - Nicaragua-El Salvador


Hoy nací con el día
entró la luz
bailando
hasta mi cuarto
y me sentí feliz
como en la infancia
y bailé con la luz
y oí la voz de la hiedra
y del geranio
y salí bailando hasta la calle
y seguí cuesta arriba
con la luz
y me senté a verla brillar
sobre la grama
y bajé junto a ella
hasta el borde del mar
y la vi brillar
sobre las olas
y de pronto fue el mar
el murmullo del mar
en mis oídos
el olor a alga podrida
a red de pescadores
y cerré los ojos
y entraron galopando
los recuerdos
y me tendí sobre una roca
con los ojos cerrados
y no pude aguantar:
mi vida de repente
desfilando
se mezclaban
vibravan
se abrían mis recuerdos
nadie puede aguantar
toda esa vida
y levanté los párpados
y había luz en el mar
y había sombra
islas de luz
y sombra
sobre el cielo
y comencé a subir
y había luz
y sombra
en los colores
signos entretejidos
sobre el suelo
y me detuve un rato
a descifrarlos
a dibujar más signos
a borrarlos
y el tropel de recuerdos
disminuía
hoja a hoja
caían los recuerdos
y seguí mi ascensión
ya más ligera
con la luz
y la sombra
fluyendo entre mis pasos.

martes, 20 de septiembre de 2011

Evolución - Claribel Alegría - Nicaragua-El Salvador

BanksyMi tío abuelo
Descartes
dijo:
"cogito ergo sum".
Mi tío
cogitabundo Nobel
ingenió sus millones
con dinamita
y encogiéndose de hombros
ofreció el premio
de la paz.
Mi marido y mi hermano
se volaron los sesos
con entusiasmo
y nitroglicerina.
Yo voy cojeando por el tiempo
y me preocupa mi sobrino
despreocupado:
alegrovosamente
les arranca a las viejas
sus carteras
que cambia
por estupor
y lleva una camiseta
que proclama:
Deliro,
luego soy.

lunes, 29 de agosto de 2011

Tamalitos de Cambray - Claribel Alegría - Nicaragua-El Salvador

Tamalitos de Cambray
Tamalitos de Cambray
(5.000.000 de tamalitos)
A Eduardo y Helena
que me pidieron una
receta salvadoreña.
Dos libras de masa de mestizo
media libra de lomo de gachupín
cocido y bien picado
una cajita de pasas beata
dos cucharadas de leche de Malinche
una taza de agua bien rabiosa
un sofrito con cascos de conquistadores
tres cebollas jesuitas
una bolsita de oro multinacional
dos dientes de dragón
una zanahoria presidencial
dos cucharadas de alcahuetes
manteca de indios de Panchimalco
dos tomates ministeriales
media taza de azúcar televisora
dos gotas de lava del volcán
siete hojas de pito
(no seas mal pensado es somnífero)
lo pones todo a cocer
a fuego lento
por quinientos años
y verás qué sabor.

sábado, 20 de marzo de 2010

Circe - Claribel Alegría - Nicaragua-El Salvador

Circe intenta seducir a Ulises - Edmund DulacCirce es mi nombre
me llaman bruja
y maga
y hechicera.
Amo el mar
la furia del mar
contra las rocas
y sus acantilados
tenebrosos.
Nunca amé a un mortal
ni siquiera a Ulises
pude amar.
Me gusta lo fugaz:
la chispa
y no la hoguera
el encuentro fortuito
sin adioses.
Fui siempre fiel a mi destino
me impulsaba
jugaba con los hombres
caían aturdidos
en mis redes
los convertía en bestias
los volvía a su forma
y seguían amándome
y tejían guirnaldas para mí.
Me cansé de mi juego
era pueril
los expulsé a todos
de una vez
me quedé sin esclavas
ni efebos
sin bestias
sola
en mi isla sepulcral
yo sola frente al mar
con los alisios
condenada a mí misma
y a la paz.
Mis recuerdos son tersos
tengo dura y vacía
la mirada
mirada de gaviota
y de albatros.
Quizá si hubiese amado
algún dardo heriría mi memoria.

Pan - Claribel Alegría - Nicaragua-El Salvador

Pan y Siringa - Jean François de TroyPan
el más feo de los dioses
el de patas de cabra
y cola
y cuernos
por feo no entraste
en el Olimpo
vivías en Arcadia
guardando rebaños
y colmenas
y celebrando orgías
con las ninfas.
Seductor de Selene
compañero de Eco
en una cueva
y mago del oráculo
y la flauta.
Por humilde te quiero
por tu ocio
por tus gritos salvajes
si se atrevía alguien
a interrumpir tu siesta
porque eres casi humano
y te siento más cerca
único entre los dioses
que conoció la muerte.