Michel Camilo & Tomatito - Spain Forever (2016)

domingo, 25 de junio de 2017

Tempus fugit/ 28 - Represéntase la brevedad de lo que se vive y cuán nada parece lo que se vivió - Francisco de Quevedo - España


¿Ah de la vida!... ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido,
las horas mi locura las esconde.

¡Que sin poder saber cómo ni adónde
la salud y la edad se hayan huido!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.

Ayer se fue; mañana no ha llegado,
hoy se está yendo sin parar un punto;
soy un fue, y un será, y un es cansado.

En el hoy y mañana y ayer junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.

viernes, 23 de junio de 2017

Literatura azteca/ 7 - Cancionero otomí (3) - Anónimo - México


Nichalchiuhmamali

Nichalchiuhmamali,
teocuitlatl nicpitza:
ye nocuic.
Chalchihuitl niczoloa:
ye nocuic.

Labro esmeraldas

Labro esmeraldas,
oro moldeo:
es mi canto.
Engasto esmeraldas:
es mi canto.
______

En vano he nacido

En vano he nacido, en vano he llegado
aquí, a la tierra.
Sufro,
pero al menos he venido,
he nacido en la tierra.
______

¡Qué feliz el hombre...!

¡Qué feliz el hombre
que turquesas pule:
su canto,
su escudo de plumas de quetzal
hace reverberar al ondearlo!
______

Como semillas, esmeraldas ruedan

Como semillas, esmeraldas ruedan:
son flores que nacen:
tu canto.
Sólo cuando elevas tus flores,
en México luce el sol.
______

En Águila voladora

En Águila voladora
se mudó el Tigre Mixcoatl:
en la punta de una acacia,
en su angarilla de red
nació el hijo de Mixcoatl,
Netzahualcóyotl.

miércoles, 21 de junio de 2017

Nubes doradas - José María Álvarez - España



"la nostalgia que siento no está ni en el pasado ni en el futuro..."
Fernando Pessoa

"- En el coche queda una botella de ginebra.
- Por qué no lo dijo antes, en vez de hacerme perder el tiempo 
hablando tonterías?"
                                          Dashiell Hammettt

"La resistencia se organiza en todas las formas puras"
Tristán Tzara

A Jaime Gil de Biedma 
Qué importa ya mi vida.

                  Cada vez que levanté mi casa, la
                  destruía. A cualquier país que llego
                  no amo otro momento
                  que aquel de divisarlo. Nunca
                  pude decir dos veces bien venida
                  a la misma mujer.

                  Respetarse uno mismo.

                  Pensar.

                  Veo crecer los rosales que planté.
                  Destapo la última botella del último
                  pedido.

                  Miro
como mi vida salva cuanto hay de noble.

Por ti, oh cultura, y por todos
los que vivos o muertos me hacen compañía, bebo.

Más allá del tiempo y de mi cuerpo,
bebo. Lleno
de nuevo el vaso. Dejo
que lentamente el alcohol vaya cortando
los hilos que me unen
a esta barbarie.

                  Y con la última
copa, la del desprecio,
brindo por los que aman como yo.

lunes, 19 de junio de 2017

Postales sicalípticas del XIX - Juan Peña - España


Sospecho que no fuisteis
esas damas galantes,
enmarcadas en vagos decorados
de un lujoso exotismo.

Adivino que fue
todo más triste y sórdido,
que sufristeis desprecio,
y aun llegasteis a creer
que hacíais algo sucio.

Y sin duda no fuisteis
como aquellas mujeres
de intachable decencia,
de las que sólo queda
el virtuoso valor de la ceniza.

Vosotras, enjoyadas,
con poses de odalisca,
apenas ataviadas con gasas y bordados
y unas medias de seda,
habéis llegado aquí, venciendo al tiempo,
en un rastro de luces y de sombras
donde aún sobrevive la belleza.

sábado, 17 de junio de 2017

Microrrelatos/ 20 - El sueño del rey - Lewis Carroll - Gran Bretaña


- Ahora está soñando. ¿Con quién sueña? ¿Lo sabes?
- Nadie lo sabe.
- Sueña contigo. Y si dejara de soñar, ¿qué sería de ti?
- No lo sé.
- Desaparecerías. Eres una figura de su sueño. Si se despertara ese Rey te apagarías como una vela.
De Alicia a través del espejo, 1871

jueves, 15 de junio de 2017

Sweet Jane - Pablo García Casado - España


                                                                             lou reed 
yo he vivido mucho tiempo pendiente de un hilo
telefónico de un buzón sin cerradura de las manos
de unos hombres que no quisieron encontrarme

acumulando toda clase de pastillas esquivando
como pude los domingos por la tarde yo he vivido
demasiado tiempo al otro lado de la pantalla

mirando el amor por los anuncios
De Las afueras, 2007
Sweet Jane - Lou Reed

martes, 13 de junio de 2017

La patria del desasosiego - Ana Blandiana - Rumanía


Patria neliniştii

Aici este patria neliniştii,
Gata să se răzgândească
Din clipă în clipă
Şi, totuşi, nerenunţând să aştepte
Ceva nedefinit.
Aici este patria,
Între pereţii aceştia
La câţiva metri unul de altul,
Şi nici măcar în spaţiul întreg dintre ei,
Ci doar pe masa cu hârtii şi creioane
Gata să se ridice singure şi să scrie,
Schelete brusc animate ale unor condeie mai vechi
Nefolosite de mult, cu pasta uscată,
Lunecând pe hârtie frenetic
Fără să lase vreo urmă...
Aici este patria neliniştii:
Voi reuşi vreodată
Să descifrez urmele care nu se văd,
Dar eu ştiu că există şi aşteaptă
Să le trec pe curat
În patria mea A4 ?


La patria del desasosiego

Esta es la patria del desasosiego
A punto de cambiar de opinión
De un momento a otro
Y, no obstante, sin renunciar a esperar algo indefinido.
Esta es mi patria,
Entre estas paredes
A unos metros los unos de los otros
Y ni siquiera en el espacio completo entre ellos,
Sólo en la mesa con papel y lápices
Dispuestos a moverse solos y a empezar a escribir,
Esqueletos animados bruscamente por unas plumas más antiguas,
Sin usar desde hace mucho tiempo, con la pasta seca,
Que se deslizan frenéticamente sobre el papel
Sin dejar ninguna huella…
Esta es la patria del desasosiego:
¿Conseguiré alguna vez
Descifrar las huellas que no se ven,
Pero que sé que existen y esperan
Que las pase a limpio
En mi patria A4?
Traducción de Viorica Patea y Antonio Colinas
De Mi Patria A4 - Pre-Textos, Valencia, 2014

[...] Blandiana escribe acerca de la posibilidad de crear una patria personal que nace de ese deseo de erigir un orden redentor que se escapa de los dictados del consumismo materialista. Es esta "patria del desasosiego", en la que la poetisa no se cansa de "esperar algo indefinido", en la que intenta transcribir y descifrar "las huellas que no se ven, / Pero que sé que existen y esperan / Que las pase a limpio". Para ella, la escritura está íntimamente ligada a la idea del exilio y de la salvación. En este folio apátrida, la poetisa encuentra su verdadera identidad gracias a la escritura. En su espacio en blanco emprende la búsqueda del sentido último del ser en el laberinto del tiempo. Ante todo, la escritura se revela como patria, la patria del desasosiego personal. La escritura es el modo esencial de manifestación de un mundo cuyo misterio queda por descifrar.
Del prólogo de Viorica Patea

domingo, 11 de junio de 2017

Autorretrato - Adam Zagajewski - Polonia


El poeta y ensayista polaco Adam Zagajewski, conocido ya de este blog, acaba de ser galardonado con el prestigioso Premio Princesa de Asturias de las Letras, anteriormente Premio Príncipe de Asturias. Enhorabuena.

Poeta social, disidente del régimen comunista (huyó al Occidente democrático y vivió varios años en París y en Estados Unidos, aunque luego volvió a su país), candidato al Nobel desde 2007 y devoto seguidor de Antonio Machado, dice cosas como estas, porque puede hacerlo:

La poesía fue un arma muy poderosa durante el totalitarismo porque la poesía busca la verdad que consigue desmontar los subterfugios de la ideología. La poesía mató al comunismo. Ahora es mucho más difícil con el presente populismo difuso, que es una forma de semifascismo, porque la gente no respeta las palabras. Y no les importa la verdad.

Las ideologías que habíamos desterrado han entrado por la puerta trasera.

Odio los populismos, pero Europa no está acabada.


Entre ordenador, lápiz y máquina de escribir
se me pasa la mitad del día. Algún día se convertirá en medio                                                                                 [siglo.
Vivo en ciudades ajenas y a veces converso
con gente ajena sobre cosas que me son ajenas.
Escucho mucha música: Bach, Mahler, Chopin, Shostakovich.
En la música encuentro la fuerza, la debilidad y el dolor, los tres                                                                          [elementos.
El cuarto no tiene nombre.
Leo a poetas vivos y muertos, aprendo de ellos
tenacidad, fe y orgullo. Intento comprender
a los grandes filósofos -la mayoría de las veces consigo
captar tan sólo jirones de sus valiosos pensamientos.
Me gusta dar largos paseos por las calles de París
y mirar a mis prójimos, animados por la envidia,
la ira o el deseo; observar la moneda de plata
que pasa de mano en mano y lentamente pierde
su forma redonda (se borra el perfil del emperador).
A mi lado crecen árboles que no expresan nada,
salvo su verde perfección indiferente.
Aves negras caminan por los campos
siempre esperando algo, pacientes como viudas españolas.
Ya no soy joven, mas sigue habiendo gente mayor que yo.
Me gusta el sueño profundo, cuando no estoy,
y correr en bici por caminos rurales, cuando álamos y casas
se difuminan como nubes con el buen tiempo.
A veces me dicen algo los cuadros en los museos
y la ironía se esfuma de repente.
Me encanta contemplar el rostro de mi mujer.
Cada semana, el domingo, llamo a mi padre.
Cada dos semanas me reúno con mis amigos,
de esta forma seguimos siendo fieles.
Mi país se liberó de un mal. Quisiera
que le siguiera aún otra liberación.
¿Puedo aportar algo para ello? No lo sé.
No soy hijo de la mar,
como escribió sobre sí mismo Antonio Machado,
sino del aire, la menta y el violonchelo,
y no todos los caminos del alto mundo
se cruzan con los senderos de la vida que, de momento,
a mí me pertenece.
Versión de Elzbieta Bortkiewicz

viernes, 9 de junio de 2017

Las pasarelas del deseo - Eduardo García - España


Llamamos vida
a un desfile de dígitos cansados
zumban coléricas las moscas atrapadas en cárcel de cristal
el viento de la sangre remueve las cortinas
la luz por un instante parece herir la tapia filtrarse en el cemento
la oquedad se adivina y más allá
palpitan en la noche los astros encendidos
combaten los caballos por la flor las aguas por la piedra
la orquídea cobra vida en el torrente
a la luz de la Luna el musgo brilla con fulgor de diamantes en la                                                                                [hierba
no hay rutas convenidas ni semáforos ni siniestros carteles de                                                                    [prohibido pasar
pero abundan los cruces de caminos cuando menos lo esperas                                                                            [amanece
los hombres vagan a su antojo las sendas se disuelven a su paso
quiero decir que a la sombra de los robles te esperan los amigos                                                                       [que perdiste
y hay sábanas tendidas
que guardan el olor de encuentros que no fueron
mujeres
que solitario amaste a la distancia
pero aquí el eco salva todos los precipicios
irrumpen de la nada las pasarelas del deseo
trenzan sus trayectorias en todas direcciones
el viajero termina por arrojar al fuego la brújula y los mapas
confiando sus pasos al instinto se interna en la espesura
aunque un día de pronto se detenga a contemplar las huellas de                                                                              [su viaje
despierte abra los ojos comience a comprender
nada importa cuán vasta la travesía se despliegue
la apariencia radiante de confines la ilusión derrochada en la                                                                             [aventura
              todas las pasarelas conducen a la tapia
              si se es fiel a un deseo si se sigue
              su rastro hasta el final
              nos aguarda el ladrillo hincado en tierra
              la mansedumbre hostil de la costumbre
              un olor a madera que envejece
              un desfile de escenas repetidas
              la cárcel de cristal
              sin cerradura

miércoles, 7 de junio de 2017

Nuevo fragmento de Reivindicación del conde Don Julián - Juan Goytisolo - España


In memoriam Juan Goytisolo

[...] falta el lenguaje, Julián
desde estrados, iglesias, cátedras, púlpitos, academias, tribunas los carpetos reivindican con orgullo sus derechos de propiedad sobre el lenguaje
es nuestro, nuestro, nuestro, dicen
lo creamos nosotros
nos pertenece
somos los amos
estudiosos, licenciados, vates, sabios, expertos, peritos esgrimen sus títulos de dominio, posesión, usufructo
nuestro, nuestro, nuestro
patentado conforme a las leyes
protegido por las convenciones internacionales
nuestro, nuestro, nuestro
depósito legal
marca registrada
derechos reservados en todos los países
nuestro, nuestro, nuestro
imagen de nuestra alma
reflejo de nuestro espíritu
nuestro, nuestro, nuestro
apostólico
trascendental
ecuménico
nosotros lo llevamos a la otra orilla del Atlántico con la moral y las leyes, la espiga y el arado, la religión, la justicia
a dieciocho naciones que hoy hablan y piensan, rezan, cantan, escriben como nosotros
hijas nuestras pues
y sus hijos
nietos nuestros
castellanos también
de esencias perennes
imperativo poético
concepto ascético y militar de la vida
si hemos perdido el cetro, el imperio, la espada
todos nuestros dominios en donde hace siglos no se ponía el sol
nos queda la palabra
podrá faltarnos Gredos
el paisaje
la capra
la palabra, jamás
cuanto menos álamos, más
cuanto más turistas, más
ni más ni menos, más
y he aquí que el coro sublime de sus voces atraviesa el océano y resuena, estentóreo, a miles y miles de kilómetros de distancia
por las pulperías de la Lagunilla en México
por la bonaerense calle de Corrientes
por el barrio de Jesús María de la Habana
y el tlaxcalteca
el porteño
el yoruba
lo escucharán con indignado asombro y darán rienda suelta a su labia
boy boy pinche gachupín quiobas con el totacho abusadísimo mi cuás ya chingaste hace ratón con tu lopevega ora te chingas gachupas ora te desflemo el cuaresmeño ora que no se te frunza el cutis aquí hasta las viejas semos machos ai mero te doy pa tus chiclosos güey como quien no quiere la cosa pero antesmente caifás con la lana méndigo güero balín jijo del máiz abajo los guardapedos y ái te doy negra noche bien ojete a ver si te hago quesadilla manís y de huitlacoche pa que no digas
carpeteame un cacho al coso ese y decime si no es propio un plato, ma que castiya ni castiya, ñato, estos gaitas ya me tienen estufo con lo del chamuyo se la piyaron en serio que son el trompa de la bedera y no se avivan que aquí van sonados, ponele la firma, qué manga de engrupidos, pibe, a ésos no te los cura ni el dotor Barna, te lo digo yo
mía paeso, pero qué babbaridá compai, que viene ette gaito con su cuento de limpia, fija y dasplendol y tiene la caradura de desil-le aúno, a menda, a mí mimmo, asien medio de la conversadera  y too que no se puée desil luse posque, muy fino el tipo, así dientefrío y tó, con su bigotico así ensima de su jeta gaita, too decolorío el blanco, así que viene y me dise que no, que no se debe, asimimmo, que no se debe desil luse, dise, posque eso quiere desil que yostoy hablando de la lujelétrica y que lo que tengo que desil, dise él, e, ej, no caballero silo que me dá unarisa, lo que tenemo quedesil nosotros ej que me pareze y lo dise así el blanconaso quemándome con su seta, y lo repite como pa quemelo aprenda bien-bien benito, pero que me río, nama que me río, polque la veldá-veldá que lo que menrecueddo é de cuando Quintínbandera cojíun guerrillero deso de lo voluntario de Labana y namá que le pedía, diga gabbanso, y como el tipo le dijera gar-ban-zos así con toda su seta y con sujese lo mandaba ñampía de que ni ná ni ná, de segurola y enelatto, mi emmano, no sinante claro preguntal-le el nombre al interfeto, asique cuando ette desía unejemplo Zeferino Garzía, el Quintín no tenía majná que desil, se ñamaba!

únete a ellos, Julián [...]
Juan Goytisolo (Artículo de Antonio Lucas en El Mundo)

lunes, 5 de junio de 2017

De la naturaleza - Ramón Andrés - España


Yo soy los elementos, la soledad del remo,
aquel viento nudoso que viene de los bosques,
aquel viento hecho hazaña
que envanece los nombres de cristal
que llevarán los aires conquistados.

                              Si arrecio en las planicies,
                              apagaré la luz con que me buscas.

Cuido de alborear si no me llaman cierzo,
y silbo en las vasijas de antiguos mercaderes.
Carnal, me mundanizo en las ciudades.
Frías las manos de vivir a solas,
me alejo de los cuerpos,
porque sin calma es cárcel toda huida.

                             Si ondeo en los arroyos,
                             no tendrá el cielo dónde desnudarse.

Cuando mi voz es nieve, pronuncio la quietud,
la escarcha que termina lo que empezó una rama,
los copos destilados en las ubres.
No cruzo los portales,
permanezco en el hielo por no llevar lo blanco
a los hogares con blasón de luto.

                             Si doy frío al espino,
                             lastimaré las manos de los muertos.

Y nazco alrededor de cuantos caminantes
convoca el desamparo, reverbero en sus ojos,
candente para mí y a ellos grato,
zanja de enero, fuego
que desciende a la mina de su llama
para que vivan otros en mi calcinación.

                             Si prendo en los viñedos,
                             dormirá el humo ebrio por los puentes.

Yo soy los elementos, la inusual bonanza,
la garza que no sabe volver de los mistrales,
el animal que lame la sequía,
embarrancado mar,
trópico y polo de un país ignoto
donde el día no es cierto, por más que yo amanezca.

sábado, 3 de junio de 2017

El profesor - Pere Rovira - España


EL PROFESOR

Encara veu espurnes de bellesa
en la mirada verda d'una noia
o en el gest impulsiu
del noi que busca en els poemes
la resposta del cos.
                     Sap que es perdran,
que es dissoldrà el desig de la paratula,
el somni generós d'un altre amor;
en l'aigua bruta de l'ofici sòrdid.
Oblidaran la poesia,
que ara els regala temps, cors, alegria,
noblesa i sofriment.
                     D'aquí a pocs anys,
serà treball la seva joventut,
record el sentiment,
ruïna conjugal la nit que els crema.

Ell seguirà ensenyant, i perseguint
espurnes condemnades


EL PROFESOR

Aún encuentra brasas de belleza
en la mirada verde de una chica
o en el gesto impulsivo
del muchacho que busca en los poemas
la respuesta del cuerpo.
                    Se perderán, lo sabe,
y ha de hundirse el deseo de palabras,
el sueño generoso de otro amor,
en los pantanos del oficio sórdido.
Olvidarán la poesía,
que les regala el tiempo, corazones,
alegría, nobleza y sufrimiento.
                    En unos años,
será trabajo ya su juventud,
recuerdo el sentimiento,
ruina conyugal la noche que los quema,

El seguirá enseñando, y persiguiendo
las brasas condenadas.

jueves, 1 de junio de 2017

Eres un buen momento para morirme - Félix Francisco Casanova - España



Félix Francisco Casanova fue un poeta canario con una proyección previsiblemente inmensa, malograda por su extraña muerte a los 19 años. A partir de ese momento Casanova se convirtió en una especie de mito y en objeto de culto entre los poetas y los lectores de poesía.

A María José
Amaneciendo y anocheciendo
a un mismo tiempo,
cariño, ¿no es ésta la forma
en que te gustaría vivir?
En mi cabeza hay un álbum
de fotos amarillentas
y lo voy completando con mis ojos,
con los más leves ruidos,
atrapando olores en el aire
y en cada sueño que sueño.
¿Sabes una cosa, pequeña?
La última página de mi álbum
tiene tu boca lluviosa mordiéndome un labio,
un disco de rock'n'roll
y calcetines de colores.
Mis ojos han sido rápidos,
te he hecho el amor con la ropa puesta
a través de una
larga pajita dorada
mientras cruzabas la calle
con el cabello ardiendo.
Pero ahora son tus pies
quienes dan mis pasos,
¡así que no te equivoques
pues me caería!
Te bebo en cada vaso de agua
que sacia mi sed,
mis palabras son claras como niños pequeños
o espesas como semen empapando cortinas,
pero hoy tengo que inventar
un nuevo idioma
para conversar con tus tiernos maullidos eléctricos
y los gritos de euforia
de la gente que vive en tu cabeza.
Debes saber que a veces
soy como un entierro interminable,
siempre triste y azul
subiendo y bajando
por la misma calle.
Pero otras veces soy un río de risa
corriéndome por toda la ribera,
haciendo el amor a la mar,
una felicidad contagiosa,
un revólver de amor, nena,
y voy a disparar justo a tu corazón
¡bang bang!
¿te di?
Quiero arrollarte, enrrollarte y arrullarte,
montaña de aguardiente
y tarde rojiza.
Eres un buen momento para morirme.
14 de diciembre de 1975. Último poema

martes, 30 de mayo de 2017

Teorema de Gauss // Se subasta un amante - Tino Barriuso - España


Tino Barriuso, burgalés de pro, novelista, dramaturgo, columnista, bloguero, profesor de Física (y... ay, de Química, decía), político, pero sobre todo poeta, murió repentinamente el viernes pasado en su querida ciudad de Burgos. Descanse.

Teorema de Gauss

(Esa niña ha cambiado...) "El teorema
requiere definir primero el flujo..."
(por los ojos absortos vaga un brujo
y lo que fue cadera es un poema)
             
"Pero el ángulo sólido... ¿Perdón?"
(es inútil; no saben geometría
salvo en su forma más audaz: María
dibuja lentamente un corazón)
                           
Por la ventana, a golpes, entra mayo,
se hospeda en venas de verdor, y estalla
un no sé qué que balbuciendo calla,
un sonoro y hondísimo desmayo...
           
Párpados vuelven rosa ese zafiro,
ese volcán de tiempo en que me miro.
De Paloma sin alas


Se subasta un amante

Se subasta un amante,
señoras y señores:
aporta un pedigree más bien confuso
y es cierto que padece
una anticuada propensión al llanto.
               
Sustituye
la ausencia de mejores documentos
con un sello de escuela ternurista
que recuerda
-si bien con las reservas que son propias-
ciertas obras maestras del pasado.
               
Se nota,
en cualquier caso,
que el acabado es malo: pero observen
el notable rigor del colorido
y la gracia secreta de algún rasgo.
               
No oculto
              -ya conocen
la honestidad probada de esta casa-
que está muy maltratado últimamente
mas acaso se pueda
restaurar con dos capas de cinismo
y permitir que sirva
de adorno en el salón de alguna dama
capaz de limitar sus pretensiones.
               
Se subasta
               barato
sin precio de salida:
                                  hay esperanzas
de que su buen sonido
y un aire vagamente prestigioso
interese un poquito
al buen gusto de ustedes
                                   -se supone
que dejará algún día de llorar-.

domingo, 28 de mayo de 2017

La última noche de la Tierra - Roger Wolfe - Inglaterra-España


El mirlo de todos los años ha vuelto a visitar mi casa
y todavía sigo aquí.
Su música no cambia y eso ya lo he escrito.
Pero mi trabajo es constatar lo obvio
y eso es lo que el mirlo me viene a recordar.
El tiempo pasa, la gente se hace vieja, se muere,
por su propia mano o con ayuda.
Las palabras van bajando por el desagüe
de lo que alguien ha llamado la intrahistoria.
Todo fluye y se pierde, los ríos en el mar,
el mar en la inmensidad inabarcable del cosmos,
el cosmos en la nada de la que no debió salir.
Mientras tanto tecleamos.
Un sordo tamborileo contra siglos de muerte programada
y un futuro de certera incertidumbre.
Un batallón de patéticos amanuenses del olvido
exigiendo dos camisas para el camino hacia el patíbulo.
Pero no es el frío el problema, sino el miedo.
Y es el mirlo, en su ignorancia, el que sabe la verdad.
Cumple sin la más mínima estridencia
el ritual que le ha impuesto la biología.
Luego morirá. Sin epitafios, como éste,
que se deshagan con una mueca indiferente
entre las llamas de la última noche de la Tierra,
cuando nadie entienda ya ningún significado,
si es que algo tuvo sentido alguna vez.

viernes, 26 de mayo de 2017

... Il faut avoir le courage de l'avaler / Going home - Pere Rovira - España


... Il faut avoir le courage de l'avaler

Un dia, anys
després de perdre't, et trobaré,
quan ja només serveixi
per recordar. Em miraràs
amb els teus ulls de cuiro
i, com un bon covard, rebré
la fuetada ajupint-me i callant.
La càlida mà del teu amor,
encara generosa, em tocarà els cabells
i el teu cos m'excitarà, potser,
una vegada més. Dissimulant
et convidaré a un dinar de luxe
i et preguntaré pels teus poemes
i els teus amants. Tu, com sempre,
massa intel·ligent per a comprendre
la vilesa, somriuràs i diràs
quatre mots adequats en francès
sobre les ostres o la poesia.
A l'hora de les copes, jo
ho voldria però tu no
em preguntaràs res, i sentiré
el pitjor de tot: que em desprecien
perquè m'estimen massa. Faré
el distret, diré frases brillants
més ridícules que mai
i a mitja tarda ens separarem;

cap a la vida tu, jo cap a casa.


Going home

Els anys, i la llum
en el pòsit de la copa oblidada,
maten les ganes de veure.
Quan és tard, l’urgent,
com quan la nit s’acaba i et somriuen,
és ser feliç.
La poesia, els records bruts
i els nets, l’avorriment,
el xampany rosat de matinada
parlant de Wagner o llançant sarcasmes
poden crear un moment
prou conflictiu –i literari.

Però ja no en vols més: és tard.
Es fa de dia i et somriu
i li brillen els ulls i la pell blanca,
del bar estant les veus,
que sempre t’enamora com el dia
primer que et va sorprendre.

El sol roig
i el cotxe a cent vuitanta
et fan riure d’un vers
final que vas escriure:
“Cap a la vida tu, jo cap a casa.”


... Il faut avoir le courage de l'avaler

Un día, años
después de perderte, te encontraré,
cuando ya sólo sirva
para recordar. Me mirarás entonces
con tus ojos de cueros
y, como buen cobarde, encajaré el azote
con la cabeza baja y en silencio.
La mano cálida de tu amor,
aún generosa, rozará mi pelo
y acaso tu cuerpo me excite
una vez más. Disimulando
te invitaré a un almuerzo de lujo
y te preguntaré por tus poemas
y por tus amantes. Tú, como siempre,
demasiado lista para entender la vileza,
sonreirás y dirás
unas palabras justas en francés
sobre las ostras o sobre la poesía.
A la hora de las copas, yo
lo desearía pero tú no
me preguntarás nada, y creeré, 
ya ves, que tu desprecio
protege los residuos del amor.
Fingiré un poco más, diré frases brillantes
más ridículas que nunca
y a media tarde nos separaremos;
hacia la vida tú, yo hacia mi casa.


Going home

Los años, y la luz
en el poso de la copa olvidada,
matan las ganas de ver.
Cuando es tarde, lo urgente
igual que cuando acaba la noche y te sonríen,
es ser feliz.
La poesía, los recuerdos sucios,
los limpios, el aburrimiento,
el champán rosa de la madrugada
metiéndonos con Wagner o lanzando sarcasmos
pueden crear momentos
conflictivos aún -y literarios.

Pero no quieres más: es tarde.
Ya nace el día y te sonríe
y le brillan los ojos y la piel
blanca, desde el bar la ves,
que siempre te enamora como el día
primero que te sorprendió.

El sol rojo
y el coche a ciento ochenta
te hacen reír de un verso
final que le escribiste:
"Hacia la vida tú, yo hacia mi casa".

miércoles, 24 de mayo de 2017

En tiempos de ignominia - José Agustín Goytisolo - España


En tiempos de ignominia como ahora
a escala planetaria y cuando la crueldad
se extiende por doquier fría y robotizada
aún queda buena gente en este mundo
que escucha una canción o lee un poema:
es el canto la voz y la palabra: única patria
que no pueden robarnos ni aun poniéndonos
de espaldas contra un muro.
Que nadie piense nunca:
no puedo más y aquí me quedo. Mejor mirarles
a la cara y decir alto: tirad hijos de perra
somos millones y el planeta no es vuestro.

lunes, 22 de mayo de 2017

Poema inacabado - Gabriel Ferrater - España


Poema inacabat

Aquell que va emprenyar el talòs
Garcés i el Teixidor renyoc
quan va fer els seus primers poemes,
veureu que hi torna sense esmena.

Vull contar un conte impertinent,
però el deixaré per després
i aniré allargant el meu pròleg.
L’ompliré de gent i de coses
i d’afectes. Diré que sóc
a Cadaqués, en ple melós
i endormiscat mes de setembre
(quan les hiperbòries fembres
van mancant) del seixanta-u,
amb vent de mar sense recurs
(només que aquesta matinada
sembla que es gira tramuntana
i em fa por el fred que passarem,
per bé que l’aire serà net
i neta l’aigua: m’acontenta
més quan és bruta i ben calenta).

El dedicar vindrà primer.
A tu, Helena, que m’has fet
conèixer Cristià que imito
(només que jo del tot no rimo),
dona novella, que has marxat
amb la faldilla de tergal
i el jersei verd, a examinar-te
del Cristià de qui parlàvem
precisament, tan vivament
i els seus mots i els seus arguments
(oh Déu, com ell renegaria
si sabés que d’Erec i Enida
us n’hauríeu d’examinar!)
te’ls aplicaves a cantar
(un triomf de gall t’encenia)
la passió amb què descobries
que les coses que tu has volgut
i que algunes que has obtingut
són velles com les velles faules
i molt més velles que els exàmens:
a tu, Helena, que ara aprens
a viure (digues, em permets
que vingui a classe amb tu, i m’assegui
al teu costat, fins que me’n treguin?),
que llesta d’exàmens, demà
a la una, veurem baixar
de l’autobús, a tu, Helena,
vull oferir-te aquest poema.

A mi no em faria cap por
que fos pedregós i reblós,
però com que és teu, i tu fina,
li daré passades de llima,
miraré que el mot i que el vers
no se’m pensin que tenen drets
a una vida d’exuberància
lluny de la meva vigilància.
Serà el meu tema, justament,
el dret a fer-se independent,
però serà el dret de les filles
que jo tinc. Les meves rimes
vull que obeeixin sense embuts.
Quan tingui els mots fermats ben curt
m’atorgaré tota permesa,
patriarca que s’hi rabeja.
Seré digressiu i cursiu,
anacolútic i al·lusiu.
Faré llistes de bones coses
i de dolentes, noms de noies:
per exemple la Maribel
que enguany ens ha lluït promès
i deu tenir gust a llimona.
Jo m’entenc, i aquesta és la forma
com tinc decidit de seguir.
Potser el sol fi d’això que escric
és el meu propòsit de plagi.
Vull que d’un cop tots es refacin
que copio els medievals.
Sempre ho he fet i declarat
i sempre he vist que no s’ho creien.
Ingenus que són. Els poetes,
ben cert que som uns mentiders
però abans i encara més
cert és que som uns egoistes.
Compta que no direm mentides
de nosaltres. La veritat
ens sembla més interessant
perquè ens porta nosaltres dintre.
Sóc poeta medievista,
deixem-ho doncs per afirmat,
i deixa’m ara saludar
els lleials a l’edat mitjana
que no somnien cavalcades
ni alicorns ni sarraïns.
De cavallers, mai no n’he vist.

Si bé la seva edat mitjana
tirant a moréasiana,
no me la crec, Josep Carner
que tots nosaltres ens ha fet
i és a Brussel·les grisa d’aigua,
reclama el meu primer homenatge.

Tu amb qui parlàvem d’Ausiàs
i recordàvem «la canal
de Flandes», Rosa Leveroni,
quan uns nòrdics que Déu confongui
anaven per embarrancar
i ens ho miràvem consternats
de la terrassa del Marítim,
Rosa, no em fallis, i no oblidis
que tu em deus i jo et dec un vers
i que tant tu om jo els devem
a la Roser, que la risible
posta de sol de l’altre dia
no convé que caigui en l’oblit
ans que el seu fet li sigui dit.
Rèiem tots tres i ens astoràvem
d’aquell sanguinós melodrama
ofert al teatre de dalt
del camí vell del Port Lligat.
Recordes com el sol rodava,
baldufa negra, i s’espantava
de caure darrera el Pení?
Com si fos res tan decisiu
que un vespre mori, el poca-solta
que per tornar té la seva hora-
No segueixo, ho va dir Catul,
i la natura en fa un abús
(que ens coneix impressionables)
quan ens dóna aquests espectacles.
Sabem venjar-nos amb els mots.
Aquí en tens una versió,
però te n’enviaré una altra
amb més metàfora i menys dansa.
[...]


Poema inacabado

El que al ruinoso Teixidor
y al torpe Garcés cabreó
cuando empezó a escribir poemas,
veréis que insiste sin enmienda.

Un cuento impertinente contaré,
mas lo dejo para después
y alargaré el prólogo ahora.
Lo llenaré de gente y cosas,
y de afectos. Diré que escribo 
en Cadaqués, en el dormido
y meloso mes de septiembre
(cuando las hiperbóreas hembras
escasean) del sesenta y uno,
con viento de mar sin recurso
(Sólo que esta madrugada
parece alzarse la tramontana
y temo ya al cercano frío,
aunque estará el aire limpio
y limpia el agua: a mí me agrada
más si está sucia y caldeada).

Dedicar será lo primero. 
A ti, Helena, que me has hecho
conocer a Chrétien, al que imito
(aunque del todo yo no rimo),
mujer reciente, que te vas
con la falda de tergal 
y el jersey verde, a examinarte
de este Chrétien del que me hablaste
tan vivamente, por cierto, 
y sus palabras y argumentos
(¡oh, Dios, cómo él renegaría
si supiera que de Erec y Enida
os tenéis que examinar!)
te servían para cantar
(un triunfo de gallo te encendía)
la pasión con que descubrías
que las cosas que has deseado
y algunas de las que has logrado
son viejas como viejas fábulas
y más viejas que los exámenes.
A ti, Helena, que ahora aprendes
a vivir (di, ¿me concedes
que vaya a clase y que me siente
a tu lado hasta que me echen?),
que, hacia la una, mañana,
te apearás, ya examinada,
del autobús, a ti, Helena,
quiero ofrecerte este poema.

No me daría ningún miedo
que fuera pedregoso y huero,
pero ya que es tuyo, y tú fina,
le daré pasadas de lima,
no sea que palabra y verso
se me figuren con derecho
a una vida de exhuberancia
lejos de mi vigilancia.
Será mi tema, justamente,
el derecho a hacerse independiente,
pero el derecho de las hijas
que yo no tengo. Mis rimas
me obedecerán sin tretas.
Con las palabras bien sujetas,
seré a capricho licencioso
como un patriarca voluptuoso.
Seré digresivo y cursivo,
anacolútico y alusivo.
Haré listas de cosas gratas
y malas, nombres de muchachas:
por ejemplo la Maribel, 
que con un novio se la ve
y debe saber a limón.
Yo ya me entiendo y, guste o no,
pienso seguir este camino.
Quizás el fin de lo que escribo
es mi propósito de plagio.
De una vez quiero dejar claro 
que imito a los medievales.
Siempre lo hice, y di mis claves,
mas nadie cree esta evidencia.
Ingenuos de ellos. Los poetas 
somos mentirosos, es cierto,
pero aún más, y ahora no miento, 
lo es que somos egoístas.
No hemos de decir mentiras 
sobre nosotros. La verdad 
pensamos que nos interesa más
porque nosotros vamos dentro.
Soy, pues, adepto al medioevo,
lo dejaré por dicho ya,
y permíteme saludar
a los fieles a la edad media
que nunca cabalgadas sueñan,
ni unicornios ni sarracenos.
Jamás he visto caballeros.

A pesar de que la edad media,
tirando a moréasiana,
de Josep Carner, no me la creo,
él, que a nosotros nos ha hecho,
y está en Bruselas, la gris de agua,
el homenaje me reclama.

Tú, con quien hablamos de Ausiàs
y recordamos «el Canal
de Flandes», Rosa Leveroni,
cuando unos nórdicos sin norte
estaban casi embarrancando
y consternados los mirábamos
desde las mesas del Marítimo,
Rosa, no me falles, no olvido
que mutuamente nos debemos
un verso y que ambos los debemos
a Roser, ya que la ridícula
puesta de sol del otro día 
no conviene darla al olvido
sin convertir su hecho en dicho.
Reíamos, nos asombraba
aquel sangriento melodrama
para los tres en el teatral
camino viejo a Port Lligat.
¿Recuerdas cómo el sol rodaba,
oscuro trompo, y se espantaba
de ir a caer tras el Pení?
Como si eso de morir 
cada tarde fuese muy grave,
si el necio a su hora vuelve a alzarse.
No sigo, lo dijo Catulo,
y la natura abusa mucho
(conoce nuestros puntos flacos)
cuando nos da estos espectáculos.
Venguémonos, pues, escribiendo.
Aquí una versión ya te dejo,
pero otra te enviaré, contada
con menos danza y más metáfora.
[…]
Traducido por Joan Margarit y Pere Rovira

sábado, 20 de mayo de 2017

Autorretrato / Barajando recuerdos / Carta al tiempo - Claribel Alegría - Nicaragua-El Salvador


La poeta nicaragüense-salvadoreña Claribel Alegría acaba de obtener a sus 93 años el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en su XXVI edición. Enhorabuena.


Autorretrato

Malogrados los ojos
Oblicua la niña temerosa,
deshechos los bucles.
Los dientes, trizados.
Cuerdas tensas subiéndome del cuello.
Bruñidas las mejillas,
sin facciones.
Destrozada.
Sólo me quedan los fragmentos.
Se han gastado los trajes de entonces.
Tengo otras uñas,
otra piel,
¿Por qué siempre el recuerdo?
Hubo un tiempo de paisajes cuadriculados,
de gentes con ojos mal puestos,
mal puestas las narices.
Lenguas saliendo como espinas
de acongojadas bocas.
Tampoco me encontré.
Seguí buscando
en las conversaciones con los míos,
en los salones de conferencia,
en las bibliotecas.
Todos como yo
rodeando el hueco.
Necesito un espejo.
No hay nada que me cubra la oquedad.
Solamente fragmentos y el marco.
Aristados fragmentos que me hieren
reflejando un ojo,
un labio,
una oreja,
Como si no tuviese rostro,
como si algo sintético,
movedizo,
oscilara en las cuatro dimensiones
escurriéndose a veces en las otras
aún desconocidas.
He cambiado de formas
y de danza.
Voy a morirme un día
y no sé de mi rostro
y no puedo volverme.


Barajando recuerdos

Barajando recuerdos
me encontré con el tuyo.
No dolía.
Lo saqué de su estuche,
sacudí sus raíces
en el viento,
lo puse a contraluz:
Era un cristal pulido
reflejando peces de colores,
una flor sin espinas
que no ardía.
Lo arrojé contra el muro
y sonó la sirena de mi alarma.
¿Quién apagó su lumbre?
¿Quién le quitó su filo
a mi recuerdo-lanza
que yo amaba?


Carta al tiempo

Estimado señor:
Esta carta la escribo en mi cumpleaños.
Recibí su regalo. No me gusta.
Siempre y siempre lo mismo.
Cuando niña, impaciente lo esperaba;
me vestía de fiesta
y salía a la calle a pregonarlo.
No sea usted tenaz.
Todavía lo veo
jugando ajedrez con el abuelo.
Al principio eran sueltas sus visitas;
se volvieron muy pronto cotidianas
y la voz del abuelo
fue perdiendo su brillo.
Y usted insistía
y no respetaba la humildad
de su carácter dulce
y sus zapatos.
Después me cortejaba.
Era yo adolescente
y usted con ese rostro que no cambia.
Amigo de mi padre
para ganarme a mí.
Pobrecito el abuelo.
En su lecho de muerte
estaba usted presente,
esperando el final.
Un aire insospechado
flotaba entre los muebles
Parecían más blancas las paredes.
Y había alguien más,
usted le hacía señas.
El le cerró los ojos al abuelo
y se detuvo un rato a contemplarme
Le prohíbo que vuelva.
Cada vez que los veo
me recorre las vértebras el frío.
No me persiga más,
se lo suplico.
Hace años que amo a otro
y ya no me interesan sus ofrendas.
¿Por qué me espera siempre en las vitrinas,
en la boca del sueño,
bajo el cielo indeciso del domingo?
Sabe a cuarto cerrado su saludo.
Lo he visto con los niños.
Reconocí su traje:
el mismo tweed de entonces
cuando era yo estudiante
y usted amigo de mi padre.
Su ridículo traje de entretiempo.
No vuelva,
le repito.
No se detenga más en mi jardín.
Se asustarán los niños
y las hojas se caen:
las he visto.
¿De qué sirve todo esto?
Se va a reír un rato
con esa risa eterna
y seguirá saliéndome al encuentro.
Los niños,
mi rostro,
las hojas,
todo extraviado en sus pupilas.
Ganará sin remedio.
Al comenzar mi carta lo sabía.

Hay más poemas de Claribel Alegría en este blog.

jueves, 18 de mayo de 2017

Literatura y jazz/ 74 - Love is Here to Stay - Karmelo C. Iribarren - España


Yo dándole
vara al pincha,
muy pasado, gritando,
y sin parar bebiendo
uno tras otro
vaqueritos
de Ballantines.

Y tú
al fondo,
sentada,
entre los barmans,
con el agua y el libro
y preguntándote
quién hostias
podrá ser
ese borracho.

Recuerdo
que pedí
Love is Here to Stay,
y que esa misma noche
nos besamos.
Love is Here to Stay (George Gershwin) - New York Philharmonic, dirigida por Zubin Mehta
Violín: Lewis Eley
Piano: Gary Graffman
De la banda sonora de la película Manhattan (Woody Allen)

martes, 16 de mayo de 2017

Babi Yar - Yevgueni Yevtushenko - Rusia


No existe monumento en Babi Yar1;
sólo la agria ladera. Y tengo miedo.
Hoy me siento un judío en el desierto
que de Egipto escapó. Me crucifican
y mis manos conservan los estigmas.
Me parece ser Dreyfus, condenado,
al que juzgan, escupen, encarcelan;
pero de pie resiste la calumnia
y el grito filisteo. Con la punta
de sus sombrillas en mi rostro vejan
mi indefensión mujeres que se acercan
con vestidos de encaje de Bruselas.

O también soy un niño en Bielostok.
De pronto estalla el pogromo.
La sangre derramada cubre el suelo.
Los que huelen a vodka y a cebolla
salen de la taberna y gritan todos:

"Mata judíos: salvarás a Rusia".
Un tendero se ensaña con mi madre.
Otro hombre me patea. En vano rezo
plegarias que se pierden en la nada.

Me siento dentro
de la piel de Anna Frank que es transparente
como un ramo de abril.
No hacen falta palabras. Siento amor
y sólo necesito que uno a otra
nos miremos de frente.
Separados del cielo y el follaje.

Solamente podemos abrazarnos
en este cuarto a oscuras.
Quiero besarte una vez más, acércate.
Ya vienen. Nada temas: el rumor
es de la primavera que se anuncia
y del témpano roto en el deshielo.

Y en torno a Babi Yar suena la hierba
que ha crecido salvaje desde entonces.
Los árboles nos juzgan. Todo grita
pero el grito está hecho de silencio.
Al descubrirme observo mi cabello.
También ha encanecido. También grito
por los miles de muertos inocentes
masacrados aquí. En cada anciano
y en cada niño al que mataron muero.

Pueblo ruso, mi pueblo: te conozco.
Tú no odias ni razas ni naciones.
Manos viles trataron de infamarte
al usurpar tu nombre y al llamarse
"Unión del Pueblo Ruso".2 No perdono.
Que La Internacional llene los aires
cuando el último
antisemita yazga bajo la tierra.
No soy judío. Como si lo fuera,
me odian todos aquéllos.
Por su odio
soy y seré un verdadero ruso.
Versión de Heberto Padilla

1 Babi Yar o Baby Yar es un barranco en las proximidades de Kiev. En dos días de septiembre de 1941 más de treinta y cinco mil judíos fueron asesinados allí por las tropas nazis.
En esta versión de 1997, tomada del libro Adiós bandera roja (Selección de poesía y prosa de 1953 a 1996) se tuvieron en cuenta los cambios introducidos por el propio Yevtushenko de la traducción inglesa de Robert Milner.
2 La Unión del Pueblo Ruso fue el grupo antisemita que actuó en Rusia entre el asesinato del zar Alejandro II y el comienzo de la primera Guerra Mundial. Sus miembros organizaron pogromos -linchamientos de judíos rusos y destrucción y robo de sus propiedades- e, infiltrados en la policía secreta zarista, fabricaron los apócrifos Protocolos de los sabios de Sión.

domingo, 14 de mayo de 2017

Literatura satírica y burlesca/ 39 - Como dicen que soy una ignorante... - Guadalupe 'Pita' Amor - México


Guadalupe 'Pita' Amor fue en vida una mujer controvertida, polémica y apasionada. Actriz y modelo de fotógrafos y pintores como Diego Rivera, Juan Soriano o Raúl Anguiano, amiga de Frida Kahlo, María Félix, Gabriela Mistral, Pablo Picasso, Juan Rulfo..., musa de intelectuales y artistas, su poesía denota una clara influencia de Sor Juana Inés de la Cruz, Francisco de Quevedo y Luis de Góngora.

Se llegó a decir que sus poemas no los escribía ella, pues eran demasiado buenos para una mujer con fama de loca: Decían que no era posible que una mujer tan frívola los hubiera escrito..., y es que sus sonetos eran perfectos, asegura su sobrina Elena Poniatowska (Premio Cervantes, 2013). Para salir al paso de esos rumores, Pita escribió en su día este soneto:

Como dicen que soy una ignorante,
todo el mundo comenta sin respeto
que sin duda ha de haber algún sujeto
que pone mi pensar en consonante.

Debe de ser un tipo desbordante,
ya que todo produce hasta el soneto;
por eso con mis libros lanzo un reto,
burla burlando van los tres delante.

Yo sólo pido que él siga cantando
para mi fama y personal provecho,
en tanto que yo vivo disfrutando

de su talento sin ningún derecho,
y ojalá y no se canse sino cuando
toda una biblioteca me haya hecho.

viernes, 12 de mayo de 2017

Mutabilidad - Percy B. Shelley - Inglaterra


MUTABILITY

We are as clouds that veil the midnight moon;
How restlessly they speed, and gleam, and quiver,
Streaking the darkness radiantly! —yet soon
Night closes round, and they are lost for ever:

Or like forgotten lyres, whose dissonant strings
Give various response to each varying blast,
To whose frail frame no second motion brings
One mood or modulation like the last.

We rest. —A dream has power to poison sleep;
We rise. —One wandering thought pollutes the day;
We feel, conceive or reason, laugh or weep;
Embrace fond woe, or cast our cares away:

It is the same! —For, be it joy or sorrow,
The path of its departure still is free:
Man’s yesterday may ne’er be like his morrow;
Nought may endure but Mutability.


MUTABILIDAD

Somos como las nubes que enmascaran la luna,
que huyen sin descanso, relampaguean, tiemblan,
rasgando con destellos lo oscuro, mas, de pronto,
la noche las rodea y se pierden para siempre;

o arrinconadas liras de cuerdas disonantes
que a cada son diverso responden diferente,
y en cuya hechura frágil ninguna melodía
resuena semejante al volver a tocarla.

Dormidos, pesadillas turban nuestro reposo;
despiertos, vagos sueños contaminan el día;
ya con risa o con llanto, fantasía o razón,
ya abracemos las penas o ya las desechemos

¡da lo mismo! Pues, sea alegre o sea triste,
la senda de su marcha final está ya abierta:
tal vez no sea el pasado del hombre su mañana;
tal vez sólo perdure la Mutabilidad.
De la antología No despertéis a la serpiente
Traducción de Juan Abeleira y Alejandro Valero

miércoles, 10 de mayo de 2017

De la soledad (fragmentos) - Michel de Montaigne - Francia


Yo creo que el fin de todos es vivir descansadamente y a gusto, pero entiendo que no siempre buscamos bien el camino. A menudo se piensa haber abandonado los negocios cuando no se ha hecho más que cambiarlos, porque no hay a veces menos tormento en el gobierno de una familia que en el de un Estado entero. No por ser las ocupaciones domésticas menos importantes dejan de ser igualmente importunas. Y por ende, con deshacernos de la Corte y sus tratos no nos deshacemos de las principales torturas de nuestra vida. [...]

Si primero no se descarga el alma del peso que la oprime, el traslado no hará más que empeorar las molestias que el peso causa, de igual modo que en un barco estorba menos la carga cuando está bien acomodada y fija. Empeórase al enfermo si se le hace cambiar de postura; lo malo es peor removerlo; y los palos clavados en tierra se hunden y afirman más a mayor zarandeo y golpeamiento. No basta alejarse de las gentes ni cambiar de lugar, sino que hay que quitarse las condiciones vulgares que tenemos en nosotros, secuestrándonos, por decirlo así, a nosotros mismos para encontrarnos de nuevo.
Rupi jam vincula dicas:
Nan luctata canis nodum arripit; attamen illi,
Quum fugit, a collo trabitud pars longa catense1. [...]

Paréceme la soledad más propia para aquellos que dieron al mundo sus años más activos y floridos, a ejemplo de Tales. Luego de vivir bastante para los demás, vivamos para nosotros y a nosotros refiramos, cómodamente, nuestros pensamientos e intenciones. No es cosa liviana el mero hecho de retirarse, que esto de por sí harto nos afana sin necesidad de a ello mezclar otros empeños.[...]

La cosa mejor del mundo consiste en saber ser uno mismo lo que es. Cuando nada podemos aportar a la sociedad es hora de apartarnos de ella. Quien no pueda prestar no pida prestado. [...] Quien se torne inútil, pesado e importuno a los otros, procure no ser lo mismo consigo mismo. [...]
Traducción y nota de Juan G. de Luaces

1 "Dices que has roto tus vínculos. Mas el perro que tras largos forcejeos se suelta, arrastra consigo parte de su larga cadena". (Persio, Sat., V, 158)

lunes, 8 de mayo de 2017

Literatura y ciencia/ 25 - Canto contra el Segundo Principio de la Termodinámica - Gabriel Celaya - España


Vamos hacia el fin, la neutra igualdad
Y el ¡qué más da!
Todo se apagará.
Mas ¡qué escándalo es la vida cada día!
¡Y qué error el del sexo
multiplicado multiplicante contra la entropía!
Vivimos en la hermosura de una enorme tontería
provisional, ya sabemos:
Belleza para nosotros, disparate para el cero
que fusila en absoluto
y nos retrata, tan niños, felices como idiotas,
parados en un momento
que vivimos y ya nunca viviremos
salvo en cuento,
aunque entonces -¡aquel día!- parecía
que podría seguir, que seguiría
por los siglos de los siglos transfinitos.
A fin de cuentas, ¿quién vive?
Nadie nos espera. Nadie nos persigue.
disfrutemos sin prisa de la idiotez mortal.
Si todo da igual,
llamemos divino, contra la entropía, lo provisional.

sábado, 6 de mayo de 2017

Honesta descripción de mí mismo - Czeslaw Milosz - Polonia


Tomándome un whisky en un aeropuerto,
digamos que en Mineápolis

Mis oídos captan cada vez menos las conversaciones,
mis ojos se debilitan, pero siguen siendo insaciables.

Veo sus piernas en minifalda, en pantalones o envueltas
                                                        en telas ligeras.

A cada una la observo por separado, sus traseros y
sus muslos, pensativo, arrullado por sueños porno.

Viejo verde, ya sería tiempo de que te fueras a la tumba
en lugar de entretenerte con juegos y diversiones de jóvenes.

No es verdad, hago solamente lo que siempre he hecho,
ordenando las escenas de esta tierra bajo el dictado
de la imaginación erótica.

No deseo a esas criaturas en particular, lo deseo todo,
y ellas son como el signo de una relación extática.

No es mi culpa que así estemos constituidos: la mitad
de contemplación desinteresada y la mitad de apetito.

Si después de morir me voy al cielo, tendrá que ser
como aquí, sólo que liberado de estos torpes sentidos,
de estos pesados huesos.

Transformado en mirar puro, seguiré devorando las
proporciones del cuerpo humano, el color de los lirios,
esa calle parisina en un amanecer de junio, y toda la
extraordinaria, inconcebible multiplicidad de las cosas visibles.
Versión de Gerardo Beltrán

jueves, 4 de mayo de 2017

Un árbol marchito - Han Yu - China


Ni un vástago ni una hoja del viejo árbol.
El viento y la helada ya no lo dañarán.
Un hombre podía atravesar el agujero de su panza,
las hormigas se arrastran buscando bajo sus despegadas
                                                                [cortezas.
Su único huésped, el hongo que muere en una mañana.
Los pájaros ya no lo visitan al atardecer.
Pero su madera aún puede chispear yesca.
Aún no es su deseo ser el corazón del vacío1.

1 "El corazón del vacío", es tanto el hueco en el interior del árbol como el ideal budista de la mente liberada de lo ilusorio de un cuerpo material.

martes, 2 de mayo de 2017

De azul esta campana - Myriam Moscona - México


dime si donosa
marco el gong
suelto el clinc
pego el clanc
dame don
dame don
dame el don del viento
dime, Don
dime, Don
dime dónde pego
sube más / dobla más
tiñe-tañe más
¿por quién?
               ¡por fin oyen!
               (doblan
               dicen
               rompen
               rasgan)

               ¿por quién?
               por ti
               sólo por ti
               se echan mis campanas a vuelo

               Abuelo
               déjame subir

               ¿oyes a los muertos?

hasta lo cierto es mentira
suelta el badajo, carajo
que se echen mis campanas a vuelo
por ti
sólo pot ti
abro el clinc
sueno el clanc
vuelo el gong
es un concierto
con cierto donoso batir
abuelos en posición de faquir
(muertos)
oyen el din
marcan el don
saben por quién
conocen el quién
me explican si repican mis campanas
                                                 ¿se oyen arriba?

                                                 despierta al azul
                                                 que se tiñan mis muertos
                                                                          [del cielo
                                                 sentidos por el don del clinc
                                                 que los llama
                                                 que los finta
                                                 los inflama
                                                 los ampara
                                                 los envuelve en oídos de tinta



¿por quién si no
doblarían de azul estas campanas?
(2006)

domingo, 30 de abril de 2017

Correspondencia/ 1 - Rainer Maria Rilke - República Checa (Imperio austrohúngaro) / Lou Andréas-Salomé - Rusia


RILKE A LOU ANDREAS-SALOME, EN GÖTTINGEN

París, sábado 20 de junio de 1914

    Lou querida, he aquí un extraño poema escrito esta mañana, que te envío ahora mismo, y al que espontáneamente he titulado "Wendung" porque representa el viraje decisivo que se producirá probablemente con toda necesidad si tengo que vivir, y comprenderás en qué sentido lo concebí.
    Tu carta en respuesta a mi estudio sobre las "Muñecas" la había presentido, suponiendo que me escribirías una de consuelo, que manifestara una impresión apropiada para ordenarlo. Y, en efecto, comprendo perfectamente lo que reconoces en ella, así como la última frase que las "palabras" son incapaces de expresar, esa última frase con relación a la unidad que la muñeca forma con lo corporal y sus más horribles fatalidades.
    Pero, qué espantoso que uno escriba semejante cosa sin darse cuenta de nada, so pretexto de hablar de un recuerdo de la más original intimidad, y que a continuación deje uno la pluma con ansias de revivir una vez más lo fantasmal, pero de manera ilimitada como nunca antes lo había hecho; hasta que, lleno a rebosar de estopa el cuerpo de títere en que uno mismo se ha convertido, se quede con la boca reseca.
                              Tu

VIRAJE DECISIVO

"El camino que lleva de la intimidad
a la grandeza pasa por el sacrificio".
Kassner

Lentamente se la ganó con la mirada en reñida lucha.
Los astros doblaban la rodilla
bajo la violencia de sus ojos alzados.
O volvía a contemplar arrodillado,
y el perfume de su insistencia
doblegaba algo divino,
ella le sonreía, adormecida.
Las torres que así contemplaba, se estremecían:
edificadas otra vez, hacia las alturas, de un vistazo.
Mas cuán a menudo, de día
sobrecargado, el paisaje, al anochecer
reposaba, tendido sobre su silencioso percibir.

Los animales entraban confiados
en la abierta mirada, paciendo,
y cautivos los leones
los observaban con sus ojos fijos cual una libertad inconcebible;
unos pájaros lo atravesaban con su vuelo,
a él, el insensible; unas flores
se reflejaban en él
grandes como en un alma infantil.

Y el rumor de que existía un contemplativo tal
conmovía a los menos
improbablemente visibles,
conmovía a las mujeres.

¿Mirando desde hace cuánto tiempo?
¿Desde hace cuánto tiempo privándose ya íntimamente
suplicando en el fondo de la mirada?
Cuando él, que vivía en la espera, un país extranjero,
sentado en la habitación de un albergue,
sentado en la habitación dispersa, alejada de él, que
lo rodeaba de un ambiente taciturno, y en el espejo evitada
de nuevo la habitación,
y más tarde, vista desde el fondo de su torturadora cama, otra                                                                                     [vez
la habitación: entonces deliberaba esto al vacío,
imperceptiblemente, deliberaba a propósito de su corazón                                                                                     [sensible,
en el fondo de su cuerpo transtornado de dolor,
de su corazón a pesar de todo sensible,
esto deliberaba y juzgaba ese corazón:
no poseía nada del amor.
(Y le eran rechazadas nuevas consagraciones).
Ya está, se ha puesto un límite a la mirada.

Y el universo mirado
quiere alcanzar su plenitud en el amor.
La labor de la vista está hecha,
haz en adelante la labor del corazón
con respecto a tus imágenes, esas imágenes cuativas; pues tú
las habías vencido: pero sigues sin conocerlas.
Mira, hombre interior, tu interior muchachita
conquistada en reñida lucha
contra mil naturalezas,
esa criatura sólo conquistada, todavía no amada.
20 de junio


LOU ANDREAS-SALOME A RILKE, EN PARIS

Göttingen, 24 de junio de 1914, miércoles

    Después de dos días de ausencia (para ir a hablar con alguien) estoy de regreso hoy, e íntegramente con tus palabras y a solas con ellas ante este "viraje decisivo" que lo es y sin embargo ya no lo es, pues se preparaba desde hace mucho tiempo, casi realizado ya: tu cuerpo lo sabía, por decirlo así, antes que tú mismo, pero claro, del modo en que los cuerpos pueden saber -con una fidelidad, una rectitud infinitas, de manera que ello debía conducir a un nuevo malentendido con el espíritu por algún tiempo. ¿Sabes en qué podía reconocerse?. En los ojos, ellos, que miran, que conquistan la figura única de mil matices que "todavía no había sido amada"; los ojos que querían amar transgredieron el límite que les fue impuesto y (¿te acuerdas de lo que me habías dicho?) los ojos celebraron nupcias en una mirada, no sólo en sentido poético sino, a decir verdad, en el sentido más corporal, hasta la agitación de la sangre, como si en aquellos momentos se hubiese producido mucho más que una simple mirada. (Así fue en el caso de la muchachita que se miraba en tus ojos como en un espejo, mientras se arreglaba; así, en otros casos más personales). Pero, en cuanto a los ojos, abandonados al esfuerzo de su búsqueda, más allá del límite de lo que habitualmente sólo debieran llevar al espíritu, en su ver sólo podían hacerse cada vez más corporales y, en cierto modo, aprovechándose de confusiones con hechos acaecidos (procesos subterráneos que no se realizaban en la superficie del cuerpo, dispuesta hacia lo exterior), sólo podían conocer extraños tormentos; pues la "labor del corazón", al contacto con lo que no había sido más que un ver artístico, sólo podía realizarse a partir del fondo más interior. Así fue cómo ocurrió que, por ejemplo la sangre afluyera a los ojos en forma de congestión, determinando dolorosas presiones; como si el flujo tendiera, por error, a transformar los ojos en órganos genitales, a transformarlos en aquello mismo de lo que proceden los milagros corporalmente generadores; y sufrían, en la lucha de su sincero esfuerzo, que sólo los conducía a una disensión con el cuerpo, en lugar de procurarle la calma. Hasta que el corazón se puso a latir al ritmo del gran amor en el cual lo exterior y lo interior se unen, el amor que, de repente, se da cuenta de todos sus tesoros y los examina como a las novias.
Lou
Traducción de José Mª Fouce