Los poemas épicos nos dan noticia
de los grandes de este mundo:
suben como astros,
como astros caen.
Resulta consolador y conviene saberlo.
Pero para nosotros, los que tenemos que alimentarlos,
siempre ha sido, ay, más o menos igual.
Suben y bajan, pero ¿a costa de quién?
Sigue la rueda girando.
Lo que hoy está arriba no seguirá siempre arriba.
Mas para el agua de abajo, ay, esto sólo significa
que hay que seguir empujando la rueda.
2
Tuvimos muchos señores,
tuvimos hienas y tigres,
tuvimos águilas y cerdos.
Y a todos los alimentamos.
Mejores o peores, era lo mismo:
la bota que nos pisa es siempre una bota.
Ya comprendéis lo que quiero decir:
no cambiar de señores, sino no tener ninguno.
Sigue la rueda girando.
Lo que hoy está arriba no seguirá siempre arriba.
Mas para el agua de abajo, ay, esto sólo significa
que hay que seguir empujando la rueda.
3
Se embisten brutalmente,
pelean por el botín.
Los demás, para ellos, son tipos avariciosos
y a sí mismos se consideran buena gente.
Sin cesar los vemos enfurecerse
y combatirse entre sí. Tan sólo
cuando ya no queremos seguir alimentándolos
se ponen de pronto de acuerdo.
Ya no sigue la rueda girando,
y se acaba la farsa divertida
cuando el agua, por fin, libre su fuerza,
se entrega a trabajar para ella sola.
Escrita en alguna fecha entre 1926 y 1933
Versión de Jesús López Pacheco sobre la traducción directa del alemán de Vicente Romano
La que murió de su vestido azul está cantando.
Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.
Adentro de su canción hay un vestido azul, hay
un caballo blanco, hay un corazón verde tatuado
con los ecos de los latidos de su corazón
muerto.
Expuesta a todas las perdiciones, ella
canta junto a una niña extraviada que es ella:
su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la
niebla verde en los labios y del frío gris en los
ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre
la sed y la mano que busca el vaso.
* Joe hace que la música de la noche anterior... Esta frase está entresacada del poema de Bertholt Brecht Der Bilbao Song, musicado por Kurt Weill. No hay ninguna referencia de que Brecht estuviese en la capital vizcaína para componer su Bilbao Song. Posiblemente el título no sea más que un pequeño juego eufónico (Bills Ballhhaus / Bilbao), pero Bilbao y Brecht quedarán unidos para siempre por esta canción que habla de un Salón de Baile-Cabaret en Bilbao, "el mejor de todo el Continente", donde tienes todo lo que tu dinero puede pagar y donde la música acompaña a veces la llegada de peligrosos delincuentes que se mezclan con las parejas de amantes.
Die Dreigroschenoper ("La ópera de tres peniques") es una pieza teatral de Bertolt Brecht musicada por Kurt Weill. Se estrenó el 31 de agosto de 1928 en Berlín en el Theater am Schiffbauerdamm y tuvo un enorme éxito en Alemania hasta la llegada al poder del partido nazi el 30 de enero de 1933. Algunas de sus canciones forman hoy parte del imaginario colectivo del mundo occidental. Es el caso de Die Moritat von Mackie Messer, Mackie Navaja para los amigos. La palabra Groschen se refiere a una variedad de monedas normalmente de poco valor, de modo que el título de la obra se ha traducido de múltiples maneras: La ópera de tres peniques, ...de cuatro cuartos, ...de tres centavos, ...de tres pesetas o ...de tres perras gordas. Die Moritat von Mackie Messer
Und der Haifisch, der hat Zähne
und die trägt er im Gesicht
und Macheath, der hat ein Messer
doch das Messer sieht man nicht.
An 'nem schönen blauen Sonntag
liegt ein toter Mann am Strand
und ein Mensch geht um die Ecke
den man Mackie Messer nennt.
Und Schmul Meier bleibt verschwunden
und so mancher reiche Mann
und sein Geld hat Mackie Messer
dem man nichts beweisen kann.
Jenny Towler ward gefunden
mit 'nem Messer in der Brust
und am Kai geht Mackie Messer
der von allem nichts gewusst.
Und das große Feuer in Soho
sieben Kinder und ein Greis -
in der Menge Mackie Messer, den
man nicht fragt und der nichts weiss.
Und die minderjährige Witwe
deren Namen jeder weiss
wachte auf und war geschändet -
Mackie, welches war dein Preis?
Wachte auf und war geschändet -
Mackie, welches war dein Preis?
Servio Tulio: cantante; Glauco Baptista: piano Grabado en directo en Río de Janeiro, 2006
VERSIONES
Mackie Navaja
Si el diablo tiene cuernos
la serpiente cascabel,
Mackie tiene una navaja
pero nadie la puede ver.
Jamás deja rastro en un crimen
es astuto como el chacal,
con sus guantes Mackie el Navaja
borra huellas, sus huellas de rufián.
Un domingo descubrieron
un cadáver tirado en un portal,
nadie dijo que vió una sombra
doblar la esquina sin mirar atrás.
Pero en los barrios que dan al río se bebió
con el dinero que rodó en un zaguán,
y suena una canción que habla de Mackie,
"el rey de los bandidos ha vuelto a la ciudad"
Se encontró a Jenny Towler con un cuchillo
en el corazón y sin nada de cash,
Mackie ahora vive como los ricos
y la ley la dicta su puñal.
En el Soho tiene su reino
y los poderosos corren a pagar,
les da protección Mackie el Navaja
que es el amo de la ciudad.
Como cuenta la historia que ahora termina,
el crimen nunca gana, como se verá,
pero admito que tengo miedo
Mackie ha vuelto a la ciudad.
Mack The Knife
Oh the shark, babe, has such teeth, dear,
And he shows them, pearly white,
Just a jackknife has old MacHeath, babe,
And he keeps it, out of sight,
Ya know when that shark bites with his teeth, dear
Scarlet billows start to spread,
Fancy gloves, oh, wears old MacHeath, dear,
So there's never, never a trace of red
On the sidewalk, oh, Sundy morning,
Lies a body just oozin' life,
And someone's sneakin' 'round the corner,
Could that be our boy, Mack the knife?
From a tug boat, down by the river,
There's a cement bag just dropping on down,
That cement's there, it's there for the weight, dear,
Five'll bet ya ten old Macky's back in town
D'ja here 'bout Louie Miller, he disappeared, baby,
After drawing out all, his hard-earned cash,
And now MacHeath spends,
he spends just like a, like a sailor,
Could it be, could it be, could it be,
our boy's done something rash?
Now Jenny Diver, oh Sukey Tawdry,
Look out Miss Lotte Lenya, and ole Lucy Brown,
Yeah, the line forms on the right, dear,
Now that Macky's back in town
Louis Armstrong: trompeta; Trummy Young: trombón; Peanuts Hucko: clarinete; Billy Kyle: piano; Mort Herbert: bajo; Danny Barcelona: batería Stuttgart, 1959
P.D.: Les recuerdo que en este blog está permitido fumar.
La primera mirada por la ventana al despertarse el viejo libro vuelto a encontrar los rostros entusiasmados nieve, el cambio de las estaciones el periódico, un perro, la dialéctica bañarse, nadar, música antigua zapatos cómodos, comprender, música nueva Escribir, plantar, viajar, cantar y ser amable.
Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.