Dulce Pontes - Caminhos (1997)

lunes, 29 de octubre de 2012

Dylan Revisited/ y 7 - Subterranean Homesick Blues / Blues nostálgicos del subterráneo - Bob Dylan - Estados Unidos

Dibujo de Bob Dylan
SUBTERRANEAN HOMESICK BLUES

Johnny's in the basement
Mixing up the medicine
I'm on the pavement
Thinking about the government
The man in the trench coat
Badge out, laid off
Says he's got a bad cough
Wants to get it paid off
Look out kid
It's somethin' you did
God knows when
But you're doin' it again
You better duck down the alley way
Lookin' for a new friend
The man in the coon-skip cap
In the big pen
Wants eleven dollar bills
You only got ten

Maggie comes fleet foot
Face full of black soot
Talkin' that the heat put
Plants in the bed but
The phone's tapped anyway
Maggie says that many say
They must bust in early May
Orders from the DA
Look out kid
Don't matter what you did
Walk on your tip toes
Don't try, 'No Doz'
Better stay away from those
That carry around a fire hose
Keep a clean nose
Watch the plain clothes
You don't need a weather man
To know which way the wind blows

Get sick, get well
Hang around an ink well
Ring bell, hard to tell
If anything is goin' to sell
Try hard, get barred
Get back, write Braille
Get jailed, jump bail Join the army, if you failed
Look out kid
You're gonna get hit
But users, cheaters
Six-time losers
Hang around the theaters
Girl by the whirlpool
Lookin' for a new fool
Don't follow leaders
Watch the parkin' meters

Ah get born, keep warm
Short pants, romance, learn to dance
Get dressed, get blessed
Try to be a success
Please her, please him, buy gifts
Don't steal, don't lift
Twenty years of schoolin'
And they put you on the day shift
Look out kid
They keep it all hid
Better jump down a manhole
Light yourself a candle
Don't wear sandals
Try to avoid the scandals
Don't wanna be a bum
You better chew gum
The pump don't work
'Cause the vandals took the handles


BLUES NOSTÁLGICOS DEL SUBTERRÁNEO

Johnny está en el sótano
Mezclando la medicina
Yo estoy sobre el pavimento
Pensando en el gobierno
El hombre de la trenca
Temporalmente sin trabajo, saca la chapa
Dice que ha cogido una mala tos
Quiere que le paguen
Cuidado chaval
Se trata de algo que hiciste
Dios sabe cuándo
Pero que estás cometiendo otra vez
Más vale que te la pires por el callejón
A buscar otro amigo
El hombre de la gorra de mapache
En el corral grande
Quiere once billetes de dólar
Tú sólo tienes diez

Maggie viene con pasos veloces
La cara llena de negro hollín
Hablando de que el calor hace crecer
Plantas en la cama pero
En cualquier caso, el teléfono está intervenido
Maggie dice que muchos dicen que
Deben hacer redadas a primeros de mayo
Órdenes del Fiscal del Distrito
Cuidado chaval
No importa lo que hiciste
Camina sobre las puntas de los pies
No pruebes "No Doz"
Más vale que te alejes de los
Que van con la manguera de fuego
No te metas en líos
Vigila a los polis de paisano
No necesitas al hombre del tiempo
Para saber de qué lado sopla el viento

Enfermas, curas
Quédate cerca de un tintero
Toca la campana, es difícil de decir
Si algo va a venderse
Lo intentas con ganas, te excluyen
Regresas, escribes braille
Te encierran, pierdes la fianza
Te enrolas en el ejército, si fallas
Cuidado chaval
Resultarás herido
Pero los que utilizan a los demás, estafadores
Seis veces perdedores
Merodean por los teatros
La chica en la vorágine
Busca un nuevo loco
No sigas a los líderes
Vigila los parquímetros

Ah naces, te mantienes caliente
Pantalones cortos, idilio, aprendes a bailar
Te vistes, te bendicen
Tratas de ser un éxito
Complácela, complácele, compra regalos
No robes, no mangues
Veinte años de educación escolar
Y te ponen en el turno de día
Cuidado chaval
Lo tienes todo escondido
Más te vale saltar dentro de una boca de inspección
Enciende una vela
No lleves sandalias
Trata de evitar los escándalos
No quieras ser un vagabundo
Mejor será que masques chicle
La bomba de aspersión no funciona
Porque los bárbaros se llevaron las manivelas

Traducción de Carlos Álvarez

Subterranean Homesick Blues (Bringing It All Back Home, 1965).
Se puede ver en segundo plano a la izquierda a Allen Ginsberg charlando con alguien aparentemente ciego.

Los textos de todas las canciones de la serie, así como los dibujos, están extraídos del libro Writing and Drawings by Bob Dylan, traducido por Carlos Álvarez bajo el título de Bob Dylan, escritos, canciones y dibujos, que abarca desde Bob Dylan (1962) hasta Blood On The Tracks (1975).


Dedicado a los rudos jinetes, poetas espectrales,
humildes buscadores, dulces amantes,
tipos desesperados,
vagabundos de ojos tristes y ángeles irisados -a los que
disfrutan de la vida en todos los rincones
desconocidos del agreste mundo.

Y especialmente a las chicas de arriba -Cathy,
Miriam, Mildred y Naomi que armaron
este grueso volumen.

A los magníficos Woodie Guthrie y
Robert Johnson
que prendieron la mecha a todo esto
y al grande maravilloso
melodioso espíritu
que cubrió la unicidad
de todos nosotros.
Y a Sara que lo hizo todo completo.
BOB DYLAN

viernes, 26 de octubre de 2012

Fragmento de El síndrome del viajero - Stendhal - Francia


Florencia, 22 de enero de 1817

Anteayer, descendiendo el Apenino para llegar a Florencia, mi corazón latía con fuerza. ¡Qué disparate! Por fin, en una curva de la carretera, mi mirada se hundió en la llanura, y vi de lejos, como una masa sombría, Santa María del Fiore y su famosa cúpula, obra maestra de Brunelleschi. "¡Ahí vivieron Dante, Miguel Ángel, Leonardo da Vinci! -me decía-, ¡he aquí esta noble ciudad, la reina de la Edad Media! Entre estos muros se reconstruyó la civilización; allí Lorenzo de Médicis llevó tan bien el papel de rey, y mantuvo una corte en la que, por primera vez desde Augusto, no primaba el mérito militar". En fin, los recuerdos se me agolpaban en el corazón, me hallaba incapaz de razonar, y me entregaba a la locura como se entrega uno a la mujer que ama. Acercándome a la puerta de San Gallo y a su pésimo arco de triunfo, hubiera abrazado de buen grado al primer habitante de Florencia con el que me hubiera encontrado.
A riesgo de perder todas aquellas pequeñas pertenencias que lleva uno cuando viaja, abandoné el coche justo después de la ceremonia del pasaporte. He admirado vistas de Florencia tan a menudo que la conocía de antemano: pude caminar sin guía. Giré a la izquierda, pasé delante de un librero que me vendió dos descripciones de la ciudad (guía). Únicamente en dos ocasiones pregunté por mi camino a transeúntes que me respondieron con una cortesía francesa y un acento singular: por fin llegué a Santa Croce.
Ahí, a la derecha de la puerta, está la tumba de Miguel Ángel; más lejos, la tumba de Alfieri, de Canova: mi reconocimiento para esa gran figura de Italia. Veo entonces la tumba de Maquiavelo; frente a Miguel Ángel reposa Galileo. ¡Qué hombres! Y la Toscana podría añadir a Dante, Boccaccio y Petrarca. ¡Qué asombrosa reunión! Mi emoción es tan profunda que roza incluso la piedad. La oscuridad religiosa de esta iglesia, su tejado de armazón sencillo, su fachada sin terminar, todo aquello habla intensamente a mi alma. ¡Ah, si pudiera olvidar...! Un monje se acercó a mí. En lugar de la repugnancia, que llega incluso al horror físico, me descubrí sintiendo amistad por él. ¡También Fray Bartolomé de San Marco fue monje! Ese gran pintor inventó el claroscuro, se lo enseñó a Rafael, y fue el precursor de Correggio. Hablé con ese monje, en quien hallé la amabilidad más perfecta. Le alegró ver a un francés. Le rogué que me abriera la capilla, en el ángulo noreste, donde se encuentran los frescos del Volterrano. Me condujo hasta allí y me dejó solo. Ahí, sentado en un reclinatorio, con la cabeza apoyada sobre el respaldo para poder mirar el techo, las Sibilas del Volterrano me otorgaron quizá el placer más intenso que me haya dado nunca la pintura. Estaba ya en una suerte de éxtasis ante la idea de estar en Florencia y por la cercanía de los grandes hombres cuyas tumbas acababa de ver. Absorto en la contemplación de la belleza sublime, la veía de cerca, la tocaba, por así decir. Había alcanzado ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes inspiradas por las bellas artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de la Santa Croce, me latía con fuerza el corazón; sentía aquello que en Berlín denominan nervios; la vida se había agotado en mí y caminaba temeroso de caerme.
Me senté en uno de los bancos de la plaza de Santa Croce, releí con delicia estos versos de Foscolo que llevaba en mi cartera; no les veía ni un defecto, necesitaba la voz de un amigo compartiendo mi emoción:

...Io quando il monumento
Vidi ove posa il corpo di aquel grande
Che temprando lo scettro a'regnatori
Glo allór ne sfronda, e dalle genti svela
Di che lagrime grondi e di che sangue:
E l'arca di cului che nuovo Olimpo
Alzó in Roma a'Celesti; e di chi vide
Sotto l'etereo padiglion rotarsi
Più mondi, e il Sole irradiarli immoto,
Onde all'Anglo che tanta ala vi stese
Sgombro primo le vie del firmamento;
Te beata, gridai, per le felice
Aure pregne di vita, e pe'lavacri
Che da'suoi gioghi a te versa Apennino
Lieta dell'aer tuo veste la Luna
Di luce limpidissima i tuoi colli
Per vendemmia festanti; e le convalli
Popolate di case e d'oliveti
Mille di fiori al ciel mandano incens:
E tu prima, Firenze, udivi il carme
Che allegrò l'ira al Ghibellin fuggiasco,
E tu i cari parenti e l'idioma
Desti a quel dolce di Calliope labbro
Che Amore in Grecia nudo e nudo in Roma
D'un velo candidissimo adornando,
Rendea nel grembo a venere Celeste:
Ma piú beata chè in un tempio accolte
Serbi l'Itale glorie, uniche forse.
Da che le mal vietate Alpi e l'alterna
Omnipotenza delle umane sorti
Armi e sostanze t'invadeano ed are
Et patria e, tranne la memoria, tutto*.

Dos días después, el recuerdo de lo que había sentido me dio una idea impertinente: es mejor para la felicidad, me dije, tener el corazón de esta forma que no la Legión de Honor.

Traducción de Elisabeth Falomir Archambault

* ... Yo cuando el monumento/ Vi donde reposa el cuerpo de ese grande1/ Que templando el cetro a los reinantes/ Sus laureles cercena, y a las gentes desvela/ Cuantas lágrimas derrama y cuanta sangre:/ Y el arca de aquel que un nuevo Olimpo2/ Alzó en Roma a los Dioses; y de quien vio/ Bajo el etéreo pabellón rotar/ Los mundos, y el Sol irradiarse inmóvil3,/ Por lo que al Anglo que tanta ala extendió4/ Abrió él primero las vías del firmamento;/ Tú dichosa5, grité, por las felices/ Auras preñadas de vida, y por los torrentes/ Que desde sus collados a ti vierte el Apenino/ Dichosa de tu aire viste la Luna/ De luz límpida tus colinas/ Por vendimia jubilosas; y los valles/ Poblados de casas y olivares/ Mil flores al cielo mandan inciensos:/ Y tú primera, Florencia, oías el poema/ Que alivió la ira al gibelino fugitivo6,/ Y tú los queridos parientes y el idioma/ Diste a aquel dulce de Calliope labio7/ Que Amor desnudo en Grecia y desnudo en Roma/ Con un velo candidísimo adornando,/ Restituyó a los brazos de Venus celestial:/ Pero más dichosa porque en un templo acogidas/ Conservas las glorias italianas las únicas quizá./ Desde que los mal protegidos Alpes y la alterna/ Omnipotencia de las hermanas suertes/ Armas y riquezas te sustrajeron y altares/ Y Patria y, excepto la memoria, todo.
1 Se refiere a Maquiavelo.
2 Se refiere a Miguel Ángel.
3 Se refiere a Galileo.
4 Se refiere a Newton.
5 Se refiere a Florencia.
6 Se refiere a Dante.
7 Se refiere a Petrarca.
Traducción del poema: Elena Martínez

El famoso síndrome de Stendhal, cuya expresión fue formulada por la psiquiatra florentina Graziella Margherini -y que fue llevado al cine en 1996 por Dario Argento- ha sido documentado como algo experimentado por numerosos visitantes de Florencia. Tiene su origen precisamente en el fragmento que acaban de leer, perteneciente al Diario de Florencia, de la obra de Stendhal Roma, Nápoles y Florencia.

martes, 23 de octubre de 2012

Poesía galaico-portuguesa/ 1 - Cantigas de escarnio y maldecir - Varios - España - Portugal


La poesía tradicional está representada en la Península Ibérica desde el siglo XI al siglo XVII -y hasta nuestros días- consecutivamente por las jarchas mozárabes, las cantigas galaico-portuguesas y los villancicos castellanos.
[...] Posiblemente fue en la corte del rey Alfonso X de Castilla -o en la de algún poderoso noble gallego de su tiempo- en donde se realizó la primera gran colección de textos (que haría contrapeso a las Cantigas de Santa María), agrupados en tres secciones: cantigas de amor, cantigas de amigo y cantigas de escarnio y maldecir.  
[...] La cantiga de amor es la expresión de los sentimientos de un hombre hacia una dama, que es perfecta y a la que el poeta ama. La expresión de los sentimientos elabora como tema más significativo la coita ("aflicción", "tristeza"), resultado de la indiferencia de la amada, o de su absoluta hostilidad ante la solicitud del poeta, lo que hace del amor un imposible, con las consecuencias inevitables de enloquecimiento y, a veces, muerte (como extrema expresión de dolor, pues los poetas no tardan en "resucitar").
[...] La cantiga de amigo es el género más característico de la lírica galaico-portuguesa, y se conservan medio millar de estas composiciones en los cancioneiros, todas ellas con una marcada uniformidad temática y formal.
[...] Es una composición amorosa puesta en boca de mujer, que se lamenta por la ausencia, el alejamiento o el olvido del amado, el amigo. Así, el término amigo, que siempre suele aparecer en el primer verso, preámbulo de carácter narrativo, sirve de elemento caracterizador para la adscripción de la composición a la categoría de "cantigas de amigo".
[...] A pesar de su similitud formal y temática con las jarchas, no se puede hablar de vínculos genéticos directos, sino más bien de una base común, pero las cantigas de amigo revelan una larga y profunda elaboración de acuerdo con algunas pautas de la poesía provenzal.
[...] El sirventés provenzal, con sus características formales y temáticas, llegó a la poesía galaico-portuguesa, donde se transformó y dio lugar a las cantigas de escarnio y maldecir.
[...] En el vituperio y la invectiva personal, siempre cargada de subjetividad, la víctima es ridiculizada, despreciada mediante la alteración de la verdad (exageraciones, silencios, etcétera), o mediante la animalización, que transforma al destinatario en un ser inferior y, por tanto, no sólo objeto de risa o de desprecio, sino también en un ser incapaz de responder al ataque.
Para alcanzar la máxima efectividad en los ataques, los poetas no dudan en recurrir a la obscenidad y a referencias sexuales de todo tipo.
[...] Las cantigas de escarnio y maldecir, que constituyen un corpus de cuatrocientos textos, emplean en doscientas sesenta y una ocasiones la estructura de la cantiga de amor: es decir, dos tercios de las composiciones de escarnio siguen modelos directamente vinculados a la tradición cortés.
[...]  Además de estos tres géneros mayores, la lírica galaico-portuguesa tomó de la tradición provenzal o francesa otros géneros, que apenas llegaron a encontrar cultivo entre los poetas de los siglos XIII o XIV, o que apenas fueron recogidos en los cancioneiros;, como el pranto (lamentación fúnebre), la pastorela, la tenção y el partimen o las cantigas de vilão y las cantigas de seguir. CARLOS ALVAR y JENARO TALENS


MARTIN SOAREZ
(Ó redor de 1200-Ó redor de 1260)

CAVALEIRO, con vossos cantares
mal avilastes os trobadores,
e pois assi per vos son vençudos,
busquem per al servir sas senhores;
ca vos vej'eu mays mays das gentes gãar
de vosso bando por vosso trobar,
ca non eles, que son trobadores.

Os aldeiãos e os concelhos
tôdolos avedes por pagados,
tam ben se chaman por vossos quites
como se fossem vossos comprados,
por estes cantares que fazedes d'amor,
en que lhis achan os filhos sabor
e os mancebos que ten soldados.

Ben-quisto sodes dos alfaiates,
dos peliteiros e dos reedores;
do vosso bando son os trompeiros
e os jograres dos atambores
por que lhis cabe nas trombas vosso son;
pera atambores ar dizen que non
achan no mund'outros sõos melhores.

Os trobadores e as molheres
de vossos cantares son mojados
a hũa, por que eu pouco daria
pois mis dos outros fossem, loados,
ca eles non sabem que xi en fazer;
queren bon son e bõo de dizer
e os cantares fremosos e rimados.

E tod'aquesto é mao de fazer
a quen os sol fazer desiguados.

______

FOI un dia Lopo jograr
a cas d'un infançon cantar;
e mandou.lh'ele por don dar
três couces na garganta;
e fui-lh'escass'a meu cuidar,
segundo com'el canta.

Escasso foi o infançon
en seus couces partir en ton,
ca non deu a Lopo en ton
mais de três na garganta;
e mais merece o jograron,
segundo com'el canta.


MARTIN SOAREZ
(Hacia 1200-Hacia 1260)

CABALLERO, con vuestros cantares
habéis deshonrado a trovadores gravemente
y ya que así son vencidos por vos,
busquen servir de otro modo a sus damas
pues veo que vos ganáis más de la gente
de vuestra clase con vuestro trovar
que ellos, que son los trovadores.

A los concejos y a los aldeanos
tenéis contentos por igual
y con vos en paz se consideran
como si los hubieseis comprado
con los cantos de amor que componéis
donde incluso los niños encuentran placer
y también los mancebos que tienen a sueldo.

Sois bien querido por los sastres,
por peleteros y por medidores;
a vuestra clase pertenecen los juglares
de los tambores y también los tromperos
pues les cabe en la trompa vuestro canto
y para los tambores dicen que no hay sonidos
que los superen en el mundo.

Los trovadores y mujeres, todos,
están muy enojados con vuestros cantares
y a mí nada me importa que los otros alaben
porque no saben lo que hacer con ellos;
aquellos sí que quieren buena música 
y cantares hermosos y rimados.

Y esto resulta muy difícil
para quien suele hacerlos desiguales.

______

FUE un día el juglar Lopo
a cantar a la casa de un infanzón
y éste ordenó que se le dieran
tres coces de regalo en la garganta;
y en mi opinión fue poco generoso,
según él canta.

Fue escaso el infanzón
al darle coces en aquel momento
puesto que a Lopo dio
tan sólo tres en la garganta
y se merece más el juglarón,
según él canta.


PERO GARCIA D'AMBROA
(Antes do 1203-Mediados do século XIII)

SABEDES vós: Meestre Nicolao,
o que antano min non guareceu,
aquel que dizedes meestre mao,
vedes que fez, per ervas que colheu,
do vivo mort'e do cordo sandeu,
e faz o ceg'adestrar pelo pao.

E direi-vos eu d'outra maestria
que aprendeu organ'en Monpiler:
non ven a él home con maloutia
de que non leve o mais que poder
e diz: "Amigo, esto t'é mester;
ven a dar-mi algo d'oi a tercer dia.

"Ca bem vi eu ena ta catadura
que és doent'e te queria guarir;
e aqueste mal que te tanto dura
ora t'o quero eu mui ben departir;
se d'est'enverno mi has a sair
já no'm guarrás mẽos da caentura.

"E outra ren te direi, meu irmão;
se meu conselho quiseres creer,
ou se quiseres que em ti meta mão,
dá-me quant'ás e poderes aver,
ca desque eu en ti mão meter
serás guarido, quando fores são".

E non sabemos dê-los tempos d'ante
tan bõo meestre, pois aqui chegou,
que tan ben leve seu preç'adeante;
per maestrias grandes que husou,
faz que non fal'o que nunca falou,
e faz de manco que se non levante.


PERO GARCIA D'AMBROA
(Antes de 1203-Mediados del siglo XIII)

SABED maestro Nicolao,
que no me curó antaño
aquel a quien llamáis tan mal maestro,
ved lo que hizo por culpa de unas hierbas,
matar a un vivo, enloquecer a un cuerdo
y hacer que a un ciego lo adiestren con un palo.

Y os diré otra doctrina
que aprendió hace poco en Montpellier:
de quienes lo visitan, no hay enfermo
a quien no quite más de lo que puede
y dice: "Amigo, esto lo necesitas;
ven a darme tú algo dentro de tres días,

"pues he visto en tu aspecto
que estás enfermo y te quiero curar;
y este mal que tanto dura
quiero quitártelo del todo;
aunque te me resistas este invierno,
no sanarás sin calentura.

"Y, hermano mío, te diré otra cosa,
si es que quieres creer en mi consejo,
o si quieres que en ti ponga mi mano,
dame a mí todo cuanto tengas,
pues desde que sobre ti ponga mi mano,
te habrás curado ya, cuando estés sano".

No conocemos de otro tiempo anterior
tan buen maestro, tras que vino aquí,
ni que lleve tan bien su fama hacia adelante;
por los conocimientos tan enormes que usó,
hace que nunca hable quien antes nunca habló
y hace que el manco nunca se levante.
Versiones de Carlos Alvar, Santiago Gutiérrez García y Jenaro Talens
Martin Soarez
Pero Garcia D'Ambroa

sábado, 20 de octubre de 2012

Poetas de al-Andalus/Sefarad/ 10 - Poesía del vino/ 15 - Ar-Ruşāfī de Valencia - al-Andalus


  AR-RUŞĀFĪ  DE VALENCIA
(Muerto en 572 de la Hégira = 1177 d.C.)
























ERA una tarde clara que pasamos
entre copas de vino;
al descender, el sol
unía su mejilla con la tierra,
alzaba el céfiro los mantos de las colinas
y el cielo era una espada refulgente.
¡Qué buen lugar para beber,
donde sólo nos ven esas palomas,
las aves que gorjean
y una rama cimbreante,
mientras la oscuridad se bebe
el licor rojo del crepúsculo!
Versión de Carlos Alvar y Jenaro Talens
Ar-Ruşāfī de Valencia

miércoles, 17 de octubre de 2012

Literatura satírica y burlesca/ 17 - El parto de los montes - Félix María Samaniego - España


Con varios ademanes horrorosos
los montes de parir dieron señales:
consintieron los hombres temerosos
ver nacer los abortos más fatales.

Después que con bramidos espantosos
infundieron pavor a los mortales,
estos montes, que al mundo estremecieron,
un ratoncillo fue lo que parieron.

Hay autores que en voces misteriosas,
estilo fanfarrón y campanudo
nos anuncian ideas portentosas;
pero suele a menudo
ser el gran parto de su pensamiento,
después de tanto ruido, sólo viento.
Félix María Samaniego

Dedicado a A. M.

domingo, 14 de octubre de 2012

Poetas de al-Andalus/Sefarad/ 9 - Jarchas/ 1 - Varios - al-Andalus


Los testimonios más antiguos de poesía lírica en lengua romance los constituyen las jarchas, breves composiciones que se encuentran al final de determinados poemas en árabe o hebreo (llamados moaxajas), cuyos autores se sitúan -salvo contadísimas excepciones- entre mediados del siglo XI y finales del siglo XII, siendo contemporáneos de los goliardos y medio siglo anteriores a los primeros trovadores provenzales.
La jarcha es la base sobre la que se construye la moaxaja y en muchos casos existe independientemente de ésta, de manera que una misma jarcha puede ser utilizada por distintos autores de moaxajas.  
[...] Las jarchas constituyen el final de la última estrofa de las moaxajas, composiciones escritas en árabe clásico o en hebreo, aunque la jarcha puede aparecer en cualquiera de esas dos lenguas, en sus variedades vulgares (son los casos más frecuentes) y, parcial o totalmente, en lengua romance (mozárabe).
[...] Las jarchas suelen estar formadas por una sola estrofa de cuatro versos, con rima consonante en los pares y quedando sueltos los impares; los versos son de seis u ocho sílabas. Éste es el esquema métrico más abundante, pero no el único.
En cuanto al contenido, son, fundamentalmente, cantos de amor puestos en boca de una mujer desconsolada, que se queja ante su madre por la ausencia del amado, y por los sufrimientos que padece por culpa del amor. A pesar de todo, la muchacha expresa un amor gozoso y apasionado, que se puede poner en relación con otras composiciones del mismo tipo del occidente europeo: villancicos, Frauenlieder, Chansons de toile, etc. [CARLOS ALVAR y JENARO TALENS, Universidad de Ginebra]

Poesía en mozárabe

Jarchas


MUHAMMAD IBN UBADA AL-QAZZAZ
(Málaga, ... 1051-1091 ...)

VEN çidi Ibrahim,  
yá nuemne dolche;
vent a mib
de nojte
in non, si non queres,
ireym'a tib.
Gárreme a ob
ligarte.


MUHAMMAD IBN UBADA AL-QAZZAZ
(Málaga, ... 1051-1091 ...)

VEN, dueño Ibrahim,
oh, dulce nombre;
ven a mí
de noche
si no, si no quieres
yo iré a tí.
Dime dónde
encontrarte.

***


YOSEF AL-KATIB
(Segundo tercio del siglo XI)  

TAN t'amare, tan t'amare
habibi, tan t'amare!
enfermaron welyos gayos
y duolen tan male.


YOSEF EL ESCRIBA
(Segundo tercio del siglo XI)

¡TANTO amarte, amarte tanto,
amigo, tanto amarte!
Enfermaron mis ojos
y me hacen daño.

***


ABU-L-ABBAS AL-AMA AL-TUTILÍ
(Tudela ¿?-Sevilla 1126)

ALBO día, este día,  
día del- 'ansara, haqqá!
Vestirey mieo al-mudabbaĵ
wa-našuqqu-r-rumha xaqquá.


ABU-L-ABBAS, EL CIEGO DE TUDELA
(Tudela ¿?-Sevilla 1126)

¡ALBO día, este día,
día de la fiesta de San Juan!
Me pondré mi brocado
y romperemos lanzas.

***


YEHUDÁ HA-LEVÍ
(Tudela 1145-Eretz Israel ¿?)  

DES cand mieo Cidielo viénid
tan buona albixara!
com' rayo de sol éxid
en Wad-al-Hichyara.

______

GARRID vos, ay yermanellas!  
Cóm contener a mieo male?
Sin el habib non vivireyo
advolarey demandare.

______

VAISE mieo corachón de mib.
Yá Rabb! si se me tornarad?
Tan mal me duóled li-l-habib,
enfermo yed, cuánd sanarad?


YEHUDÁ HA-LEVÍ
(Tudela 1145-Eretz Israel ¿?)

CUANDO viene mi Cidiello
¡ah, qué albricias! se alza
como un rayo de sol
en Guadalajara.

______

DECIDME, hermanas mías, ¿cómo
mis males contendré?
No he de vivir sin el amigo,
¿dónde le buscaré?

______

MI CORAZÓN se va de mí,
Señor, ¿acaso volverá?
¡Tanto penar por el amigo!
Enfermo, ¿cuándo sanará?

***


YOSEF IBN SADDIQ
(Córdoba, 1075-1149)  

QUÉ faré, mamma?
Meu al-habib est ád yana.


YOSEF IBN SADDIQ
(Córdoba, 1075-1149)

MADRE mía, ¿qué haré?
Mi amigo está en la puerta.

***


TODROS BULAFIA
(Toledo 1247-1306)  

QUÉ faréyo au qué serad de mibi?
habibi,
non te tuelgas de mibi!

______

AL-SABAH buono, garme, de ón vienis?
Ya lo sé que otri amas,
a mibi tú no quieris.


TODROS ABULAFIA
(Toledo 1247-1306)

¿QUÉ haré?, ¿qué será de mí?
¡Amado mío,
no te alejes de mí!

______

DI, ALBA hermosa, ¿de dónde vienes?
Sé que amas a otra
Y que a mí no me quieres.

***


ANÓNIMO

QUÉ faréyo, mamma?
Mieo-l-habibi ya vase
con ta[n] bel fogore.
Layta non lo amase!

______

AMAN, ya habibi!
al-wahs me no feras.
Bon, beisa ma boquiella
awshala tu no iras.


ANÓNIMO

MI AMIGO ya se va,
¿qué haré yo, madre?
Su fulgor es hermoso.
¡Ojalá no le amase!

______

¡AMADO mío, sola
no me puedes dejar!
Ven, besa mi boquita,
yo sé que no te irás.

Versiones de Carlos Alvar y Jenaro Talens

jueves, 11 de octubre de 2012

Fragmentos de Silvalandia - Julio Cortázar/Julio Silva - Argentina

¿Quién es quién en Silvalandia?

A pocos lectores se les ocurriría pedir explicaciones sobre la portada de un libro. En general las portadas están destinadas a dar alguna idea de lo que va a seguir, razón por la cual toda pregunta les hace pensar que no sirven para nada y las ofende muchísimo.

Ah, pero en Silvalandia es diferente. En Silvalandia es muy diferente porque las astutas criaturas que allí habitan pasan gran parte de su tiempo entregadas a la tarea de reírse, y toda ocasión les parece buena para revolcarse entre carcajadas de múltiples colores. La primera prueba la proporciona la portada de su libro, en la que dos de ellas se han puesto debajo de los nombres de los Julios, sus cronistas, con la maligna intención de jorobarlos. Fíjese bien antes de entrar en Silvalandia, tenemos el deber de advertírselo: los desprevenidos, los inocentes pensarán que el más alto representa a Silva y el chiquito a Cortázar. ¿Qué se puede hacer contra tanta travesura? Mirar la portada en un espejo restablecería la verdad, pero los espejos son cómplices en Silvalandia y también nuestros nombres se verían invertidos, sin hablar del aspecto vagamente sánscrito que asumirían para regocijo de los causantes de tan complicadas operaciones.

No nos queda más que un recurso, el de rechazar toda semejanza con nuestros supuestos retratos. Admitimos, sin embargo, que el más chico podría hacer pensar en Silva y el otro en Cortázar. Incluso hemos terminado por encontrar un cierto parecido en las actitudes y los gestos, estamos cayendo tristemente en la trampa y los falsos Julios lo saben, como bien lo prueba el azul de satisfacción que los envuelve y esa manera de sonreír contra la que nada es posible, salvo hacer lo mismo. ¿De qué nos valdría enojarnos con las criaturas de Silvalandia? Son formas, colores y movimientos; a veces hablan, pero sobre todo se dejan mirar y se divierten. Son azules y blancas y se divierten. Aceptan sin protesta los nombres y las acciones que les imaginamos, pero viven por su cuenta una vida amarilla, violeta, verde y secreta. Y se divierten.


Crítica de la sinrazón pura

Todo el mundo está de acuerdo en que son los testigos de Silvalandia, aunque nadie los haya designado para tal función y ellos mismos no se tomen demasiado en serio, puesto que al fin y al cabo son del país y bien que se divierten. Pero apenas se encuentran en algún lugar desde donde pueden contemplar lo que pasa en la plaza mayor y en las calles, no pueden contenerse y se hacen confidencias que a muchos les caerían pesadas.

- Están cada día más locos -dice el elefantito Rubén-, y no me sorprendería que una de estas mañanas decidan vestirse de un solo color o aprender a nadar como el pulpo Gustavo.

- Eso no sería locura sino idiotez -responde agriamente el loro Praxiteles-. Por el momento les noto una tendencia a agitarse por la reforma de la ley sobre las gallinas o el impuesto a la piedra pómez, que no me parecen tan importantes.

- Ayer se reunieron para mirar una nube en forma de taburete.

- El miércoles fueron al mercado y solamente compraron zanahorias, con lo cual media hora después no quedaba ninguna y en cambio la lechuga y los tomates se echaban a perder irremisiblemente.  

- Los días pares abandonan a los gatos y se dedican únicamente a cuidar a los canarios.

- Hay muchos que sostienen que un libro leído al revés es más profundo.

- Se habla de expulsar a los elefantes.

- Conocerás nuevos países -dice Praxiteles, amable.

- Espera a que decidan comerse a los loros -dice Rubén rabioso.

Así se van poniendo lúgubres, hasta que alguien los descubre y se muere de risa mirándolos, tras de lo cual Praxiteles y Rubén sienten una especie de vergüenza y también empiezan a reírse; en Silvalandia todo termina en torno de una mesa con numerosos potes de mostaza, vino y postres perfumados, sin contar el platito de semillas de girasol que es el consuelo de Praxiteles.

Julio y Julio partieron de Argentina mediado el siglo a conquistar Europa y no dejarle un indio sin convertir. Lo fueron logrando, no del todo. Hasta que decidieron dar La vuelta al día en ochenta mundos y el éxito, sometido y manso, se arrojó a los pies de su binomio. [...] Siguieron juntos otro rato.


Julio Silva, entonces, decidió instalarse en Silvalandia y retratarla, para que Julio Cortázar se la pusiera en palabras. El resultado, más que un libro, es una civilización entera, donde viven elefantes con todos los derechos ciudadanos en regla y peces a cuyos amos jamás se les ocurriría dejarlos en una pecera cuando salen a pasear. Igual que carteles pintados por una esfinge e interpretados por un Edipo platense que veía crecer la hierba donde nunca pudo crecer la hierba.
Todo lo cual se resume en el mayor peligro de Silvalandia: el lector puede convertirse en niño a cada paso de página. Y quedarse para siempre en esa tierra, agarrado de Julio con la mano izquierda y agarrado de Julio con la mano derecha. Cómo no va usted a correr un riesgo tan cariñoso. [Contraportada de la edición de Santillana, S. A. (Alfaguara), 1996]

lunes, 8 de octubre de 2012

Serranillas - Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana - España


Serranilla I

Serranilla de Moncayo,
Dios vos dé buen año entero,
ca de muy torpe lacayo
faríades cavallero.

Ya se pasava el verano,
al tiempo que onbre se apaña
con la ropa á la tajaña,
encima de Oxmediano
ví serrana sin argayo
andar al pie del otero,
más clara que sale en Mayo,
ell alva, nin su luzero.

Díxele: "Dios nos mantenga,
serrana de buen donayre."
Respondió como en desgayre:
"¡Ay!, que en hora buena venga
aquel que para Sanct Payo
desta yrá mi prisionero."

E vino a mí como un rayo
diziendo: "Preso, montero."

Díxele: "Non me matedes,
serrana, sin ser oído,
ca yo non soy del partido,
desos por quien vos lo avedes.

Aunque me vedes tal sayo
en Agreda soy frontero,
e non me llaman Pelayo,
magüer me vedes señero."

Desque oyó lo que dezía,
dixo: "Perdonad, amigo,
mas folgad ora comigo,
e dexad la montería.

A este çurrón que trayo
quered ser mi parcionero,
pues me fallesçió Mingayo
que era comigo ovejero.

Entre Torellas y el Fayo
pasaremos el Febrero."

Díxele: "De tal ensayo,
serrana, soy placentero."


Serranilla VI

Moça tan fermosa
non ví en la frontera,
como una vaquera
de la Finojosa.

Faziendo la vía
del Calatraveño
a Santa María,
vençido del sueño,
por tierra fragosa
perdí la carrera,
do ví la vaquera
de la Finojosa.

En un verde prado
de rosas e flores,
guardando ganado
con otros pastores,
la ví tan graciosa,
que apenas creyera
que fuese vaquera
de la Finojosa.

Non creo las rosas
de la primavera
sean tan fermosas
nin de tal manera;
fablando sin glosa,
si antes supiera
de aquella vaquera
de la Finojosa.

Non tanto mirara
su mucha beldad,
porque me dexara
en mi libertad.

Mas dixe: "Donosa
(por saber quién era),
¿aquella vaquera
de la Finojosa?..."

Bien como riendo,
dixo: "Bien vengades,
que ya bien entiendo
lo que demandades:
non es desseosa
de amar, nin lo espera,
aquessa vaquera
de la Finojosa."


Serranilla IX

Moçuela de Bores
allá do la Lama
púsom'en amores.

Cuydé que olvidado
Amor me tenía,
como quien s'avía
grand tiempo dexado
de tales dolores,
que más que la llama
queman amadores.

Mas ví la fermosa
de buen continente,
la cara plaçiente,
fresca como rosa,
de tales colores
qual nunca vi dama
nin otra, señores.

Por lo qual: "Señora
(le dixe), en verdat
la vuestra beldat
saldrá desd'agora
dentre estos alcores,
pues meresçe fama
de grandes loores."

Dixo: "Cavallero,
tiratvos á fuera:
dexat la vaquera
passar al otero;
ca dos labradores
me piden de Frama,
entrambos pastores."

"Señora, pastor
seré si queredes:
mandarme podedes,
como á servidor:
mayores dulçores
será á mí la brama
que oyr ruyseñores."

Asy concluymos
el nuestro proçesso
sin facer exçesso,
é nos avenimos.

É fueron las flores
de cabe Espinama
los encobridores.

Escritas durante sus años de juventud, las serranillas combinan la tradición lírica castellana con la tradición trovadoresca francesa y provenzal. Su tema central es el encuentro de un caballero con una pastora en medio de la montaña; este encuentro es seguido de una petición de amores, que puede terminar en el rechazo por parte la pastora alegando desigualdad social, en la aceptación, o en una suspensión admirativa. Las serranillas comienzan con un refrán que marca la rima en las glosas, y muchas veces el léxico y el contenido del poema: rechazo, aceptación, suspensión admirativa.

viernes, 5 de octubre de 2012

Los Proverbios o Centiloquio (Fragmento) - Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana - España


De amor é temor
Fijo mío mucho amado,
para mientes,
e non contrastes las gentes,
mal su grado:
ama e serás amado,
e podrás
façer lo que non farás
desamado.

¿Quién reservará al temido
de temer,
si discrepçión e saber
non ha perdido?
Si querrás, serás querido,
ca temor
es una mortal dolor
al sentido.

Çésar, segund es leydo,
padesçió,
e de todos se falló
desçebido:
quien se piensa tan ardido,
pueda ser
que sólo baste a façer
grand sonido.

¡Quántos vi ser augmentados
por amor:
e muchos más por temor
abaxados!
Ca los buenos, sojudgados,
non tardaron
de buscar cómo libraron
sus estados.

¡O fijo! sey amoroso,
e non esquivo;
ca Dios desama al altivo
desdeñoso.
Del iniquo e maliçioso
non aprehendas;
ca sus obras son contiendas
sin reposo.

E sea la tu respuesta
muy graçiosa:
non terca nin soberbiosa,
mas honesta.
¡O fijo! ¡Quán poco cuesta
bien fablar!...
E sobrado amenaçar
poco presta.

Non te plegan altiveçes
indevidas,
como sean abatidas
muchas veçes.
Non digo que te arrafeçes
por tal vía,
que seas en compañía
de soheçes.

Refuye los noveleros
deçidores,
como a lobos dapnadores
los corderos:
ca sus lindes e senderos
non atrahen
sinon laços, en que caen
los groseros.

Asuero, sinon oyera,
non usara
justamente de la vara,
e cayera
en error que non quisiera
encontinente,
e de fecho el inosçente
padesçiera.

Ca muy atarde el absente
fallan justo,
nin por consequente injusto
al presente.
Oye, e de continente
jamás libres;
pero guarda que delibres
sabiamente.

Ca de fecho delibrado
non se atiende
que segunda vez se emiende
por errado:
faz que seas enclinado
a consejo,
e non excludas al viejo
de tu lado.

Tanto tiempo los romanos
prosperaron
quanto creyeron e onraron
los ançianos;
mas después que a los tiranos
consiguieron,
muy pocos pueblos vençieron.


El Marqués de Santillana compuso los Proverbios a petición del rey Juan II para la educación del príncipe Enrique, futuro rey Enrique IV, hermanastro de Isabel la Católica. Constan de cien estrofas (Centiloquio) y son una especie de manual de instrucción y una forma de transmisión de la sabiduría tradicional.

martes, 2 de octubre de 2012

Dylan Revisited/ 6 - El ciego de la pandereta - Pablo Neruda - Chile / Mr. Tambourine Man - El hombre de la pandereta - Bob Dylan - Estados Unidos

El joven trovador - Bob Dylan
EL CIEGO DE LA PANDERETA
Ciego, siempre será tu ayer mañana?
Siempre estará tu pandereta pobre
estremeciendo tus manos crispadas?

Yo voy pasando y veo tu silueta
y me parece que es tu corazón
el que se cimbra con tu pandereta.

Yo pasé ayer y supe tu dolor:
dolor que siendo yo quien lo ha sabido
es mucho mayor.

No volveré por no volverte a ver,
pero mañana tu silueta negra
estará como ayer:

la mano que recibe,
los ojos que no ven,
la cara parda, lastimosa y triste,
golpeando en cada salto la pared.

Ciego, ya voy pasando y ya te miro,
y de rabia y dolor —qué sé yo qué—
algo me aprieta el corazón,
el corazón y la sien.
Por tus ojos que nunca han mirado
cambiara yo los míos que te ven!

De Crepusculario, 1923


MR. TAMBOURINE MAN
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Though I know that evenin's empire has returned into sand,
Vanished from my hand
Left me blindly here to stand but still not sleeping.
My weariness amazes me, I'm branded on my feet,
I have no one to meet
And the ancient empty street's too dead for dreaming.

Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Take me on a trip upon your magic swirlin' ship,
My senses have been stripped, my hands can't feel to grip,
My toes too numb to step, wait only for my boot heels
To be wanderin'.
I'm ready to go anywhere, I'm ready for to fade
Into my own parade, cast your dancing spell my way,
I promise to go under it.

Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Though you might hear laughin', spinnin' swingin' madly across the sun
It's not aimed at anyone, it's just escapin' on the run
And but for the sky there are no fences facin'.
And if you hear vague traces of skippin' reels of rhyme
To your tambourine in time, it's just a ragged clown behind,
I wouldn't pay it any mind, it's just a shadow you're
Seein' that he's chasing.

Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Then take me disappearin' through the smoke rings of my mind,
Down the foggy ruins of time, far past the frozen leaves,
The haunted, frightened trees, out to the windy beach,
Far from the twisted reach of crazy sorrow.
Yes, to dance beneath the diamond sky with one hand waving free,
Silhouetted by the sea, circled by the circus sands,
With all memory and fate driven deep beneath the waves,
Let me forget about today until tomorrow.

Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.


EL HOMBRE DE LA PANDERETA
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
No he dormido y no hay sitio donde pueda ir.
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
En la mañana cantarina te seguiré.

Aunque el imperio de la noche ha vuelto a la arena,
Se escapó de entre mis dedos,
Dejándome aquí ciego, pero sin ganas aún de dormir.
Mi cansancio me sorprende, tengo marcados los pies,
No tengo a nadie con quien reunirme
Y la antigua calle vacía está demasiado muerta para soñar.

Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
No he dormido y no hay sitio donde pueda ir.
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
En la mañana cantarina te seguiré.

Llévame de viaje en tu mágico barco que gira como un torbellino,
Mis sentidos están despojados, mis manos entumecidas y
Los dedos de mis pies demasiado insensibles para caminar, sólo esperan los tacones de mis botas
Para vagar errantes.
Estoy preparado para ir adonde sea, estoy preparado para desvanecerme
En el interior de mi propio desfile, que tu danza hechice mi camino,
Prometo someterme.

Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
No he dormido y no hay sitio donde pueda ir.
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
En la mañana cantarina te seguiré.

Aunque quizá oigas risas, dando vueltas, balanceándose locamente frente al sol,
No se dirigen a nadie, es sólo una escapada en la huida
Y no hay más barreras que el cielo.
Y si oyes vagos trazos de danzas de rima saltarinas
A ritmo con tu pandereta, es sólo un payaso harapiento tras de ti
Yo no le prestaría atención, no es sino una sombra lo que
Ves que él persigue.

Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
No he dormido y no hay sitio donde pueda ir.
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
En la mañana cantarina te seguiré.

Llévame entonces desapareciendo a través de los humeantes anillos de mi mente,
Bajo las ruinas neblinosas del tiempo, más allá de las hojas heladas,
De los encantados, aterrorizados árboles, hacia la playa sacudida por el viento,
Lejos del retorcido alcance de la pena enloquecida.
Sí, danzar bajo el cielo diamantino con una mano saludando libremente,
Silueteado por el mar, rodeado de arenas de circo,
Con todo el recuerdo y el destino conducidos profundamente bajo las olas,
Deja que me olvide de hoy hasta mañana.

Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
No he dormido y no hay sitio donde pueda ir.
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
En la mañana cantarina te seguiré.

Traducción de Carlos Álvarez

Mr. Tambourine Man 
Newport Folk Festival. 1964