Chet Baker - Like Someone In Love

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sábado, 13 de abril de 2019

Metapoesía - Francisco Moral - España


meta poesía ponga
ruidos palabras silencios a menudo
los silencios ayudan a escuchar acentos
delicuescente ruiseñor cascajo piedra y agua
y póngase la piel del alcornoque a modo de coraza escriba
las más terribles y las dulces haga
un sayo de su capa o de su piel proponga
la sopa fría los zapatos rotos dos cronopios
y un fama
metaantipoesía meta
antipoesía y qué palabra esta más curiosa
nicanorízese en la parra procurando
no destrozar los huesitos del pollo que no caiga
del nido y se haga añicos dele
aire al molino aire a los versos mire
usted que se le pide un poema
no una insurgencia una revolución un llanto
un ruidito de pasos el aleteo de una mosca en la siesta
el crujido interior de los árboles cuando añaden un círculo
concéntrico a su edad no es eso se le pide
un poema mire qué cosa simple
un montón de palabras o unas pocas
alrededor de una estructura física
eso es
meta física
metafísica de los metales de las horas de los silencios
del universo de la intrahistoria atrévase
atrévase a la sima de los huesos
y al sonido del muerto en la cuneta
ese quejido vago imperceptible de la tierra
hágalo
secuéncielo todo junto en arquitecturas
imposibles o casi mejor dicho
haga lo que quiera quién soy yo
para decir lo que debe o no hacerse hágalo
y si me gusta
lo pintaré en la paredes en las plazas
lo pasearé por las amplias alamedas
y si no
al menos
tendrá usted un poema que sea suyo que pueda
decirlo cantarlo gritarlo susurrarlo
o romperlo

he sido árbol
un platanero municipal junto a otros veinticuatro
alineado a unos metros de la tapia
del cementerio judío
. . . . . . . . . . . . . . . . .  un día me arañó
el pecho una navaja enamorada
(dibujó un corazón . . . . esa manía
idiota con que algunos ponen dueño
a sus reses . . . . su amor . . . . su lecho . . . . su mortaja)
y aún está ahí
la cicatriz que habrá de perdurarme

he visto transcurrir las estaciones
los días y los años . . . . los daños . . . . las revueltas
con mis pies enterrados en el limo
(de a cada poco los cubren por encima
con algo a lo que llaman
eufemísticamente
abono aunque en el fondo es solo mierda
y yo
que soy así
tan raro
cuanta más mierda como . . . . más me crezco)

una vez se apoyó sobre mi espalda
una mujer bellísima apenas una niña
que años después sería asesinada
y a mis plantas varios mendigos fueron
refugiados el invierno durísimo
en que murió el bebé en brazos de su madre
(lo dejó tumbado en mis costuras
para llorar
y le gritó a su dios
un dios
cualquiera)

desde muy joven
me entutoraron para que creciera
conforme a lo esperado de un árbol como tantos
y cada año me sierran me mutilan
lo que no impide que en unas semanas
esté lleno de nidos

y cuando pasan
montados a caballo los hombres de uniforme
dejo que las palomas
subidas a mis hombros
les caguen en las gorras
manchen sus charreteras

y mi savia
revive
Inéditos

jueves, 20 de diciembre de 2018

Reír - Francisco Moral - España


      como niño
      que ignora
      el futuro
atento
      solo
      a la pelota
      al amigo
      al abrazo
de la madre.

Reír
      a contramano
      cuando de veteranos
      nos hiela la sangre
      la miseria.

Reír
al compás
      de cada golpe.

Y devolverlos.
Uno
        por
               uno.
De El verano de los cazadores de luces, 2016
Francisco Moral


FRANCISCO MORAL fue colaborador de la revista Onzevaras en el año 1981 y publicó varios artículos bajo el seudónimo de Paco Loba. En 1989 vio la luz el libro de poemas Suave viene la noche, en la Colección Abraxas del Ayuntamiento de Madrid. Se publican posteriormente fragmentos de su obra en diversas revistas literarias como Malvís (1989, 1991), La Poesía, señor hidalgo (2001), Poeta de Cabra (2010), Álora, la bien cercada (2013), así como en multitud de medios digitales. Tras un largo periodo de casi veinte años alejado de la publicación de poesía, aparecen Libro de las cartas (Vitruvio, 2008), Cuando la noche calló sobre Lisboa (Celesta, 2010) y Frutas y banderas (Vitruvio, 2012). En 2014 funda, junto a Cecilia Quílez y Mara Troublant, la editorial Tigres de Papel. Posteriormente publica Las voces que me dicen (Pessoas breves) (Celesta, 2016), selección y traducción de la obra del poeta portugués y de sus principales heterónimos, y El verano de los cazadores de luces (Lastura, 2016).