Hace 50 años / The Beatles - Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967)

sábado, 31 de diciembre de 2016

Esa cosa con plumas - Emily Dickinson - Estados Unidos


La esperanza es esa cosa con plumas
que se posa en el alma,
y entona melodías sin palabras,
y no se detiene para nada,

y suena más dulce en el vendaval;
y feroz tendrá que ser la tormenta
que pueda abatir al pajarillo
que a tantos ha dado abrigo.

La he escuchado en la tierra más fría
y en el mar más extraño;
y nunca, ni en la mayor adversidad,

me pidió una migaja.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Cielo - Claudio Rodríguez - España


Ahora necesito más que nunca
mirar al cielo. Ya sin fe y sin nadie,
tras este seco mediodía, alzo
los ojos. Y es la misma verdad de antes,
aunque el testigo sea distinto. Riesgos
de una aventura sin leyendas ni ángeles,
ni siquiera ese azul que hay en mi patria.
Vale dinero respirar el aire,
alzar los ojos, ver sin recompensa,
aceptar una gracia que no cabe
en los sentidos pero les da nueva
salud, los aligera y puebla. Vale
por mi amor este don, esta hermosura
que no merezco ni merece nadie.
Hoy necesito el cielo más que nunca.
No que me salve, sí que me acompañe.
De Alianza y condena, 1965

martes, 27 de diciembre de 2016

Canción - Federico García Lorca - España


Por las ramas del laurel
vi dos palomas oscuras.
La una era el sol,
la otra la luna.
Vecinitas, les dije,
¿dónde está mi sepultura?
En mi cola, dijo el sol.
En mi garganta, dijo la luna.
Y yo que estaba caminando
con la tierra a la cintura
vi dos águilas de mármol
y una muchacha desnuda.
La una era la otra
y la muchacha era ninguna.
Aguilitas, les dije,
¿dónde está mi sepultura?
En mi cola, dijo el sol.
En mi garganta, dijo la luna.
Por las ramas del cerezo
vi dos palomas desnudas,
la una era la otra
y las dos eran ninguna.
De Primeras canciones
Por las ramas del laurel - Isabel Parra

domingo, 25 de diciembre de 2016

Nocturno XI - Gerardo Diego - España


Sentadas sobre un pozo alabastrino
una mujer desnuda  -amor profano-
y una blanca doncella  -amor divino-.
¿No recordáis el cuadro de Tiziano?

También en el nocturno chopiniano
se oye primero el cántico argentino
que nos dice las rosas del camino,
que al goce invita del amor profano.

El ave del amor borda su trino
escondida en el bíblico manzano,
y un cupidillo frívolo y pagano
apunta al cielo el chorro cristalino.

Es todo risas. Se respira un vano
perfume anacreóntico; y el vino
tiñe acaso el paisaje veneciano
como en una vendimia de Bassano
o en una bacanal del Aretino.

Un acorde litúrgico; imagino
que lo trenza algún órgano cristiano.
Es la aureola del amor divino
la que ilumina el corazón humano.

Renunciamiento, paz, quietud, lejano
son de plegarias místicas. El lino
de un cuento nazareno y peregrino
devana el dulce corazón del piano.

Y se piensa en el claustro; el vespertino
toque de Ángelus, trémulo y lontano,
un conventual jardín benedictino,
azucenas, cipreses, una mano
blanca en las sombras lentas adivino...

Pasa el encanto del amor divino.
Vuelve el triunfo del amor pagano.
Ya conoces los dos, mi buen hermano.
Pero tú no decides tu camino.
Es tan bello el amor a lo profano...
Es tan bello el amor a lo divino...
Nocturno nº 11 - Frédéric Chopin
Piano: Dubravka Tomšič

viernes, 23 de diciembre de 2016

Literatura y jazz/ 73 - Elegía - Pere Gimferrer - España


Morir serenamente como nunca he vivido
y ver pasar los coches como en una pantalla
y las canciones lentas de Nat King Cole
un saxofón un piano los atardeceres en las terrazas bajo los
      parasoles
esta vida que nunca llegaré a interpretar
el viento en los pasillos las ventanas abiertas todo es blanco
      como en una clínica
todo disuelto como una cápsula de cianuro en la oscuridad
Se proyectan diapositivas con mi historia
entre el pesado olor del cloroformo
Bajo la niebla del quirófano extrañas aves de colores anidan.
Autumn Leaves - Nat King Cole

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Poema invadido por romanos - Juan Manuel Roca - Colombia


Los romanos eran maliciosos.

Llenaron Europa de ruinas
Confabulados con el tiempo.

Les interesaba el futuro,
Las huellas más que las pisadas.

Los romanos, Casandra, eran mañosos.

No fraguaron el Acueducto de Segovia
Como un ducto de agua y de luz.
Lo pensaron como vestigio,
Como un absorto pasado.

Sembraron de edificios roñosos Europa,
De estatuas acéfalas
Engullidas por la gloria de Roma.

No hicieron el Coliseo
Para que los tigres devoraran
A su antojo a los cristianos,
                     tan poco apetecibles,
Ni para ver ensartadas
Como entremeses del infierno
A las huestes de Espartaco.

Pensaron su ruina, una ruina proporcional
A la sombra mordida del sol que agoniza.

Mi amigo Dino Campana
Pudo haber saltado a la yugular
De uno de sus dioses de mármol.

Los romanos dan mucho en qué pensar.

Por ejemplo,
En un caballo de bronce
De la Piazza Bianca.
Al momento de restaurarlo,
Al asomarse a su boca abierta,
Encontraron en el vientre
Esqueletos de palomas.

Como tu amor,
Que se vuelve ruina
Mientras más lo construyo.

El tiempo es romano.
De La hipótesis de Nadie, 2005

lunes, 19 de diciembre de 2016

Perro - Lawrence Ferlinghetti - Estados Unidos


DOG

The dog trots freely in the street
and sees reality
and the things he sees
are bigger than himself
and the things he sees
are his reality
Drunks in doorways
Moons on trees
The dog trots freely thru the street
and the things he sees
are smaller than himself
Fish on newsprint
Ants in holes
Chickens in Chinatown windows
their heads a block away
The dog trots freely in the street
and the things he smells
smell something like himself
The dog trots freely in the street
past puddles and babies
cats and cigars
poolrooms and policemen
He doesn’t hate cops
He merely has no use for them
and he goes past them
and past the dead cows hung up whole
in front of the San Francisco Meat Market
He would rather eat a tender cow
than a tough policeman
though either might do
And he goes past the Romeo Ravioli Factory
and past Coit’s Tower
and past Congressman Doyle
He’s afraid of Coit’s Tower
but he’s not afraid of Congressman Doyle
although what he hears is very discouraging
very depressing
very absurd
to a sad young dog like himself
to a serious dog like himself
But he has his own free world to live in
His own fleas to eat
He will not be muzzled
Congressman Doyle is just another
fire hydrant
to him
The dog trots freely in the street
and has his own dog’s life to live
and to think about
and to reflect upon
touching and tasting and testing everything
investigating everything
without benefit of perjury
a real realist
with a real tale to tell
and a real tail to tell it with
a real live
            barking
                       democratic dog
engaged in real
                    free enterprise
with something to say
                           about ontology
something to say
                      about reality
                                      and how to see it
                                                             and how to hear it
with his head cocked sideways
                                     at streetcorners
as if he is just about to have
                                     his picture taken
                                                           for Victor Records
                                listening for
                                                 His Master’s Voice
                      and looking
                                     like a living questionmark
                                                               into the
                                                            great gramaphone
                                                         of puzzling existence
               with its wondrous hollow horn
                       which always seems
                   just about to spout forth
                                                    some Victorious answer
                                                            to everything


PERRO

El perro trota libremente por la calle
y ve la realidad
y las cosas que ve
son más grandes que él
y esas cosas que observa son su realidad
Borrachos en los portales
lunas en las copas de los árboles
El perro trota libremente a través de la calle
y todas las cosas que ve
son más pequeñas que él
Pescado envuelto en papel de diario
Hormigas en los agujeros
Pollos en una vidriera del Barrio Chino
sus cabezas a una cuadra de distancia
El perro trota en libertad por las calles
y los olores que percibe
poseen el propio aroma de su cuerpo
El perro trota libremente por la calle
entre charcos y bebés
gatos y cigarros
salones de billar y policías
Él no odia a los policías
Él simplemente cree que no sirven para nada
pasa frente a ellos
y también de las reses sangrantes
colgadas
frente al mercado de San Francisco
Él prefiere comer una vaca tierna
que las carnes de un policía duro
aunque entiende que cualquiera de las dos
pueden saciarlo
Pasa frente a la fábrica de pastas de los Romeo
y de la torre Coit y del diputado Doyle
La torre Coit le isnpira temor
pero el diputado no le mueve un pelo
a pesar de que ha escuchado cosas deprimentes
descorazonadoras
absurdas
para un joven cachorro triste como él
para un perro serio como él
Sólo que él posee un mundo libre propio
Sus propias pulgas
No le pondrán bozal
El diputado Doyle
es para él
sólo una boca de incendio
El perro trota libremente por la calle
tiene su vida de perro y la vive
piensa en ella reflexiona
toca prueba
absolutamente todo
todo lo investiga
sin los beneficios del acto de perjurio
un verdadero realista
una historia verdadera para contar
una cola verdadera con la cual contarla
un verdadero perro vivo
vivo
                 democrático
que ladra
comprometido con la verdadera
                      libertad de empresa
que puede opinar acerca de la ontología
      con algo que decir de la realidad
                  y cómo entenderla
                  y cómo observarla
Mira de soslayo al cruzar las calles
como si estuviera posando para una foto de la RCA
VICTOR
                                 esperando el sonido
                                 de la voz de Su Maestro
                              y se parece
                     a una gran signo de interrogación
                                 penetrando
                             el gramófono gigante
                        de la enigmática existencia
                 que con su prodigiosa bocina hueca
                       aparenta siempre
                            estar listo
                               para declamar
                                   alguna
                 de sus VICTORiosas respuestas
                 a todo.
Traducción de Esteban Moore
De La vida sin fin

sábado, 17 de diciembre de 2016

Fragmento del Völuspá - Anónimo - Escandinavia


En el pueblo escandinavo, el primer hombre, Askr, y la primera mujer, Embla, surgen de troncos de árboles a los que una tríada divina (Odín, Hoenir y Lodur) dotan de vida. Existe también otra versión en la que dos seres humanos emergen del árbol cósmico Yggdrasil y pueblan el mundo.

Para los escandinavos, el eje del cosmos es el árbol Yggdrasil, un fresno cuyas tres raíces penetran en el mundo de los hombres, de los muertos y de los gigantes. A sus pies surgen diversos manantiales; la fuente del saber, custodiada por el gigante Mimir, la fuente del destino y la fuente madre de los ríos terrestres.

La noción de un "dios creador" es ajena a la mitología germánica. Según su visión del cosmos, éste no tiene un principio ni un fin. Lo único que es "creado" y que puede ser "destruido" es la forma concreta del mundo actual. El cosmos inmutable se representa en forma de un gran árbol, llamado "el gran árbol Yggdrasil". Se desconoce su origen.

De la época vikinga, existe una abundante y homogénea documentación gracias a las Eddas, en sus dos recopilaciones, la Edda poética y la Edda en prosa, así como las Sagas, recopiladas a partir del siglo XII.

En el Völuspá, poema visionario que pertenece a la Edda poética, se narra la cosmogonía; en su novena estrofa se detalla que en el origen existía el vacío (Ginnungagap):

Gangleri dijo:

"¿Cuál fue el principio, o cómo empezó, o qué había antes?".

Hár responde:

"Así se dice en el Völuspá:
'Fue en los tiempos primeros
No había arena ni mar,
tierra no había,
Sólo el vacío abismo,
Cuando nada había
Ni las frías olas;
Ni el alto cielo,
Y no había hierba'."

Entonces dijo Jafnhár:

"Muchos evos antes de que se creara la Tierra se hizo el Niflheim, y en medio de todo está la fuente que se llama Huergelmir y de ella nacen los ríos que se llaman así: Svöl, Gunnthrá, Tjörm, Timbulthul,...".

Entonces dijo Jhridi:

"Pero primero existió el mundo del sur, llamado Muspell: es luminoso y caliente, su región es llameante y ardiente, e intransitable para los extranjeros y los que no proceden de allí. El llamado Surt vive allí, en el confín de la Tierra, para defender el país: tiene una espada llameante y cuando termine el mundo irá a luchar y vencer a todos los dioses y a quemar todos los mundos con el fuego...".

Entonces dijo Gangleri:

"... Tomaron a Ymir (gigante) y lo llevaron al centro del Ginnungagap (espacio cósmico lleno de fuerza mágica), y de él hicieron la tierra, de su sangre el mar y los lagos, la tierra se hizo de la carne y las montañas de los huesos: las piedras y las rocas las hicieron de los dientes y las muelas, y de los huesos que se habían roto... Colocaron todos los fuegos, algunos en el cielo, otros sueltos bajo el cielo, y los situaron y crearon sus órbitas. Así dicen los antiguos poemas que gracias a ellos se separaron los días y se contó el tiempo en años, como dice el Völuspá:

'No sabía el sol,
no sabía la luna,
no sabían las estrellas
dónde estaban sus salas
cuál era su poder,
dónde tenían su lugar'.

"... Cuando los hijos de Borr iban bordeando el mar por la costa, encontraron dos árboles y cogieron los árboles y crearon hombres con ellos. El primero les dio espíritu y vida, el segundo sabiduría y movimiento, el tercero forma, habla y oído y vista; les dieron ropas y nombres. El hombre se llamó Askr y la mujer Embla y de ellos se engendró la estirpe de los hombres a la que se le dio el Midgard como alojamiento..."
Versión y comentario de Helena Galiana

jueves, 15 de diciembre de 2016

Un supermercado en California - Allen Ginsberg - Estados Unidos


A supermarket in California

    What thoughts I have of you tonight, Walt Whitman, for
I walked down the sidestreets under the trees with a
headache self-conscious looking at the full moon.
    In my hungry fatigue, and shopping for images, I went
into the neon fruit supermarket, dreaming of your
enumerations!
    What peaches and what penumbras! Whole families
shopping at night! Aisles full of husbands! Wives in
the avocados, babies in the tomatoes! — and you,
Garcia Lorca, what were you doing down by the watermelons?

    I saw you, Walt Whitman, childless, lonely old grubber,
poking among the meats in the refigerator and eyeing
the grocery boys.
    I heard you asking questions of each: Who killed
the pork chops? What price bananas? Are  you my
Angel?
    I wandered in and out of the brilliant stacks of cans
following you, and followed in my imagination by the
store detective.
    We strode down the open corridors together in our
solitary fancy tasting artichokes, possessing every frozen
delicacy, and never passing the cashier.

    Where are we going, Walt Whitman? The doors close
in an hour. Which way does your beard point tonight?
    (I touch your book and dream of our odyssey in the
supermarket and feel absurd.)
    Will we walk all night through solitary streets? The
trees add shade to shade, lights out in the houses, we'll
both be lonely.
    Will we stroll dreaming of the lost America of love
past blue automobiles in driveways, home to our silent
cottage?
    Ah, dear father, graybeard, lonely old courage-teacher,
what America did you have when Charon quit poling his
ferry and you got out on a smoking bank and stood
watching the boat disappear on the black waters of
Lethe?


Un supermercado en California

    Qué cosas pienso de ti esta noche, Walt Whitman, porque caminé por las calles laterales, bajo los árboles con dolor de cabeza y consciencia de mí mismo mirando la luna llena.
    En mi hambriento cansancio, y en busca de imágenes que
comprar, entré al supermercado de frutas de neón, soñando con tus enumeraciones!
    ¡Qué melocotones y qué penumbras! ¡Familias al completo
haciendo la compra por la noche! ¡Pasillos llenos de maridos!
¡Esposas donde los aguacates, bebés donde los tomates! — y tú,
García Lorca, ¿qué estabas haciendo tú allá abajo junto a las sandías?

    Te vi Walt Whitman, sin hijos, viejo mendigo solitario,
hurgando entre las carnes del refrigerador y echándole el ojo a los muchachos de las verduras.
    Te oí hacerles preguntas a todos: ¿Quién mató las chuletas de
cerdo? ¿Qué valen los plátanos? ¿Acaso eres tú mi Angel?
    Yo anduve entrando y saliendo de entre las brillantes montañas de latas siguiéndote, perseguido en mi imaginación por el detective del almacén.
    Caminamos a grandes zancadas por los abiertos corredores,
juntos en nuestro solitario capricho catando alcachofas, poseyendo cada una de las exquisiteces congeladas, y sin pasar ni una sola vez por caja.

    ¿A dónde nos dirigimos, Walt Whitman? Las puertas se cierran
dentro de una hora. ¿En qué dirección apunta tu barba esta noche?
    (Toco tu libro y sueño en nuestra odisea en el supermercado y
me siento absurdo.)
    ¿Caminaremos acaso durante toda la noche a través de solitarias calles? Los árboles añaden sombras a las sombras, las luces de las casas están apagadas, los dos nos vamos a sentir muy solos.
    ¿Caminaremos acaso soñando en la perdida América del amor
mientras pasamos junto a azules automóviles aparcados en caminos particulares, camino de vuelta a nuestra silenciosa casa?
    Ah, querido padre, barbagrís, solitario y viejo maestro del coraje ¿con qué América te encontraste cuando Caronte dejó de empujar con la pértiga su bote y tomaste tierra en una humeante ribera y permaneciste observando cómo desaparecía el bote en las negras aguas del Leteo?
Berkeley, 1955
Traducción de Katy Gallego, revisada por Antonio Resines

martes, 13 de diciembre de 2016

Literatura y jazz/ 72 - Viento frío y noche larga - Pablo Jauralde Pou - España


Viento frío y noche larga,
larga noche de tu ausencia;
paseando los recuerdos
el invierno que me llega,
tiene los ojos oscuros
y con voz habla muy queda,
aborrece pasodobles,
los villancicos le inquietan,
se deja ir con Charlie Barnet,
saxofón, bajo y trompeta;
apagando va las luces,
dejando las cosas quietas,
en la ventana el silencio,
en las calles la tristeza.
Soñando estuve esta tarde
las cosas de otra manera:
tus ojos que me miraban,
mis manos en tus caderas,
el saxo del jazz tan leve
que en el abrazo nos deja,
y al ir a hablar los susurros
confunden música y letra:
lo que dicen no lo dicen,
lo que cantan no lo cuentan,
todo lo van desnudando,
piel y voces transparentan,
abriendo se van los cuerpos,
todas las caricias llegan,
ya no hace falta mirar,
la oscuridad nos espera,
se han encendido rincones,
voces y besos se besan.
Y así nos iremos juntos
-nadie piense, nadie sepa-
yo para ser a tu lado,
tú para ser más cerca.
Nadie más que aparecía,
nadie más que cuando mientras,
mientras que toda la noche,
larga noche, noche lenta.
Cherokee - Charlie Barnet

domingo, 11 de diciembre de 2016

Ubi sunt?/ 8 - Tempus fugit/ 26 - El Instante - Jorge Luis Borges - Argentina


¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño
de espadas que los tártaros soñaron,
dónde los fuertes muros que allanaron,
dónde el Árbol de Adán y el otro Leño?

El presente está solo. La memoria
erige el tiempo. Sucesión y engaño
es la rutina del reloj. El año
no es menos vano que la vana historia.

Entre el alba y la noche hay un abismo
de agonías, de luces, de cuidados;
el rostro que se mira en los gastados

espejos de la noche no es el mismo.
El hoy fugaz es tenue y es eterno;
otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Discurso del sobreviviente - José Pérez Olivares - Cuba


A Jorge Luis Borges, in memoriam.
Nací en una gruta de Abisinia.
Tuve un palo,
un hacha
y una tea.
Tuve una cabra,
una mujer
y un jergón.

En la densa y profunda noche
de la Prehistoria
alimenté el fuego
con ramas y follajes
de antiguos árboles.
Unas veces morí de hambre,
otras, me devoró la fiera.
O desaparecí
queriendo alcanzar
la orilla opuesta
de un violento y caudaloso río.

Maté a mi enemigo.
Bailé alrededor del fuego.
Me inicié en los secretos
de la vida y la muerte.
Pinté búfalos y bisontes
en las paredes
y en los techos de las cuevas.

Conocí los misterios del placer
y los secretos de la fecundidad.
Fui alfarero,
fui agricultor,
fui pastor.
En el viento de la estepa
aprendí las primeras notas
con mi flauta de cáñamo.

Descubrí el metal.
Corrí al encuentro de otros hombres
blandiendo una espada.

Quedé tendido en la hierba
hasta que mi cuerpo
tuvo el color
                de una hoja de otoño.

Veinte siglos después,
mirando hacia la vieja noche
     escribo:
la vida es sólo
un dulce oficio de matar
y de sobrevivir.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

En el país llamado Más o Menos - Yevgueni Yevtushenko - Rusia


Vivo en el país llamado Más o Menos1,
donde,
muy extrañamente,
no hay ningún partido oficial llamado "Masomenosista"...
donde ellos
leen a nuestros escritores clásicos... más o menos.

Donde a veces,
hasta los distinguidos ciudadanos
se enamoran (más o menos),
pero a veces,
después de algunos meses
ya no hay besos,
los unen sólo los pesos.
Entonces no son ajenos,
       más o menos.

"¿Es verdad, señor, que todos beben en su país Más o Menos?"
Hay algunas personas que no beben nada...
Más o menos..."
"Difícil de creer, señor,
Ni siquiera algo así como...
una gota. Más o menos."

"¿Qué tipo de gente es aquella, la de su amado pueblo
del país llamado Más o Menos?"
Son más o menos agradables...
Más o menos honestos...
Unas veces menos, otras veces más...

"¿Está Usted, señor, orgulloso de su gran país,
llamado Más o Menos?"
Hmmm...
Más o menos...
Por lo general, somos generosos más o menos...
suficientemente amistosos... menos o más...

Por supuesto, todos estamos por la paz...
un tanto más, un tanto menos...
Por supuesto, tenemos algunas pequeñitas,
pero más o menos
desagradables guerras.

En cada esquina,
en cada cocina de cada casa
cuando las esposas y los esposos están algo
así como peleando discretamente,
tenemos nuestra propia Chechenia doméstica,
y un Irak privado,
ondeando un trapo húmedo de cocina
como una bandera nacional,
cuando las sandalias y las planchas
a veces vuelan por encima de las cabezas
como ovnis...
sin embargo, apreciamos nuestros valores de familia...
Más o menos...

En nuestras cortes de justicia tenemos
más o menos incorruptibles jueces,
en nuestros centros de investigación
hay pensadores, más o menos insobornables.

Una más o menos bella mujer me susurró:
"Estoy más o menos enamorada de Ud.
Más o menos para siempre..."

Me gustaría pararme frente a Dios,
así como soy,
no algo así como más o menos.

No estar más o menos feliz
En esta más o menos vida...
En esta más o menos libertad.
2004

1 En los últimos años, el idioma ruso fue invadido por una muy pegajosa y ambivalente expresión: "kak bi", que en español se parece a la expresión "más o menos". Esta expresión a mucha gente le sirve para más o menos esconder su más o menos conciencia. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Conócete a ti mismo - Novalis - Alemania


Una cosa sólo ha buscado el hombre en todo tiempo,
y lo ha hecho en todas partes, en las cimas y en las simas
   del mundo.
Bajo nombres distintos -en vano- se ocultaba siempre,
y siempre, aun creyéndola cerca, se le iba de las manos.
Hubo hace tiempo un hombre que en amables mitos
   infantiles
revelaba a sus hijos las llaves y el camino de un castillo
   escondido.
Pocos lograban conocer la sencilla clave del enigma,
pero esos pocos se convertían entonces en maestros
   del destino.
Discurrió largo tiempo -el error nos aguzó el ingenio-
y el mito dejó ya de ocultarnos la verdad.
Feliz quien se ha hecho sabio y ha dejado su obsesión
   por el mundo,
quien por sí mismo anhela la piedra de la sabiduría
   eterna.
El hombre razonable se convierte entonces en discípulo
   auténtico,
todo lo transforma en vida y en oro, no necesita ya los
   elixires.
Bulle dentro de él el sagrado alambique, está el rey en él,
y también Delfos, y al final comprende lo que significa
   conócete a ti mismo. 
Versión de Antonio Pau

sábado, 3 de diciembre de 2016

Literatura y jazz/ 71 - El día que murió Lady Day - Frank O’Hara - Estados Unidos


Son las 12:20 en Nueva York un viernes
tres días después del Día de la Bastilla, sí
es 1959 y yo voy a lustrarme los zapatos
porque voy a bajarme del tren de las 4:19 en Easthampton
a las 7:45 y después voy directamente a una comida
y no conozco a los que van a darme de comer

Camino por la calle sofocante que empieza a asolearse
y pido una hamburguesa y una leche malteada y compro
un horrible NEW WORLD WRITING para ver lo que los
poetas
están haciendo en Ghana actualmente
sigo al banco
y a miss Stillwagon (oí una vez que se llamaba Linda)
no se le ocurre jamás mirar mi cuenta
y en el GOLDENGRIFFIN compro un pequeño Verlaine
para Patsy con dibujos de Bonnard aunque también
pienso en el Hesíodo, trad. por Richmond Lattimore o
el nuevo drama de Brendan Behan o Le Balcon o Les Nègres
de Genet, pero no, me quedo con Verlaine
durmiéndome prácticamente sin decidirme

y para Mike nomás entro a la Licorería
PARKLANE y pido una botella de Stregay
después me voy adonde vine a la 6a. Avenida
y a la cigarrería del Teatro Ziegfeldy
pido sencillamente un cartón de Gauloises y un cartón
de Picayunes, y un NEW YORK POST con el rostro de ella

y ya estoy sudando mucho para entonces y me acuerdo
de mi reclinada en la puerta del excusado en el FIVESPOT
mientras ella susurraba una canción en el piano
a Mal Waldron y todo mundo y yo conteniendo el aliento
Traducción de Ernesto Cardenal
Foolin' Myself - Billie Holiday 
Mal Waldron - piano
Mary Osborne - guitarra
Vinnie Burke - bajo
Osie Johnson - batería

jueves, 1 de diciembre de 2016

Fragmento de Sin noticias de Gurb - Eduardo Mendoza, Premio Cervantes 2016 - España


Eduardo Mendoza acaba de ser galardonado con el Premio Cervantes 2016, porque -según el jurado- con la publicación en 1975 de La verdad sobre el caso Savolta, inaugura una nueva etapa de la narrativa española en la que se devolvió al lector el goce por el relato y el interés por la historia que se cuenta, que ha mantenido a lo largo de su brillante carrera como novelista. Mendoza -continúa el comunicado-, en la estela de la mejor tradición cervantina, posee una lengua literaria llena de sutilezas e ironía, algo que el gran público y la crítica siempre supieron reconocer, además de su extraordinaria proyección internacional. Merecido premio, sin duda.

Entre sus obras (15 novelas, dos libros de relatos, dos obras de teatro y cuatro ensayos, todos en castellano) destacan, además de La verdad sobre el caso Savolta -con la que inició su carrera literaria y que le valió el Premio de la Crítica-, Mauricio o las elecciones primarias -Premio José Manuel Lara 2007-,  Riña de Gatos -Premio Planeta 2010- y, sobre todo, La ciudad de los prodigios (1986), novela que narra la evolución social y urbana de Barcelona entre las exposiciones universales de 1888 y 1929.
Mendoza alcanzó un gran éxito de ventas con la serie protagonizada por un peculiar detective ingresado en un manicomio (El misterio de la cripta embrujada, La aventura del tocador de señoras) que mezcla la parodia con el género policiaco. Su última obra El secreto de la modelo extraviada, es la quinta entrega de la serie.
Información extraída del diario El País (01-10-2016)
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Sin noticias de Gurb, relato paródico y satírico, salió por entregas diarias en El País durante el verano de 1990. Mendoza dice de él: es, sin duda, el libro más excéntrico de cuantos he escrito. No hay en él una sola sombra de melancolía. Es una mirada sobre el mundo asombrada, un punto desamparada, pero sin asomo de tragedia ni de censura. 


La nave extraterrestre aterriza en Sardanyola. Uno de los alienígenas, que responde por el nombre de Gurb, adopta la forma corporal de un individuo humano llamado Marta Sánchez. Un profesor de la Universidad de Bellaterra le embarca en su coche. Gurb desaparece, mientras el otro extraterrestre intenta encontrar a su compañero y empieza a acostumbrarse a las formas corporales y a los hábitos que poseen los humanos. Acaba de comenzar la búsqueda de Gurb, un extraterrestre perdido en la selva urbana de Barcelona.

Día 10

07.00. Decido salir en busca de Gurb.

Antes de salir oculto la nave para evitar reconocimiento e inspección de la misma por parte de la fauna autóctona. Consultado el Catálogo  Astral, decido transformar la nave en cuerpo terrestre denominado vivienda unifamiliar adosada, calef. 3  dorm. 2  bñs. Terraza. Piscina comunit. 2 plzs. Pkng. Máximas facilidades.

07.30. Decido adoptar la apariencia de ente humano individualizado. Consultado Catálogo, elijo el conde-duque de Olivares.

07.45. En lugar de abandonar la nave por la escotilla (ahora transformada en puerta de cuarterones de gran simplicidad estructural, pero de muy difícil manejo), opto por naturalizarme allí donde la concentración de entes individualizados es más densa, con objeto de no llamar la atención.

08.00. Me naturalizo en lugar denominado Diagonal-Paseo de Gracia. Soy arrollado por autobús número 17 Barceloneta-Vall d’Hebrón. Debo recuperar la cabeza, que  ha  salido rodando de resultas de la colisión. Operación dificultosa por la afluencia de vehículos.

08.01. Arrollado por un Opel Corsa.

08.02. Arrollado por una furgoneta de reparto.

08.03. Arrollado por un taxi.

08.04. Recupero la cabeza y la lavo en una fuente pública situada a pocos metros del lugar de la colisión. Aprovecho la oportunidad para analizar la composición del agua de la zona: hidrógeno, oxígeno y caca.

08.15. Debido a la alta densidad de entes individualizados, tal vez resulte algo difícil localizar a Gurb a simple vista, pero me resisto a establecer contacto sensorial, porque ignoro las consecuencias que ello podría tener para el equilibrio ecológico de la zona y, en consecuencia, para sus habitantes.

Los seres humanos son cosas de tamaño variable. Los más pequeños de entre ellos lo son tanto, que si otros seres humanos más altos no los llevaran en un cochecito, no tardarían en ser pisados (y tal vez perderían la cabeza) por los de mayor estatura. Los más altos raramente sobrepasan los 200 centímetros de longitud. Un dato sorprendente es que cuando yacen estirados continúan midiendo exactamente lo mismo. Algunos llevan bigote; otros barba y bigote. Casi todos tienen dos ojos, que pueden estar situados en la parte anterior o posterior de la cara, según se les mire. Al andar se desplazan de atrás a adelante, para lo cual deben contrarrestar el movimiento de las piernas con un vigoroso braceo. Los más apremiados refuerzan el braceo por mediación de carteras de piel o plástico o de unos maletines denominados Samsonite, hechos de un material procedente de otro planeta. El sistema de desplazamiento de los automóviles (cuatro ruedas pareadas rellenas de aire fétido) es más racional, y permite alcanzar mayores velocidades. No debo volar ni andar sobre la coronilla si no quiero ser tenido por excéntrico. Nota: mantener siempre en contacto con el suelo un pie —cualquiera de los dos sirve— o el órgano externo denominado culo.

11.00. Llevo casi tres horas esperando ver pasar a Gurb. Espera inútil. El flujo de seres humanos en este punto de la ciudad no decrece. Antes al contrario. Calculo que las probabilidades de que Gurb pase por aquí sin que yo lo vea son del orden de setenta y tres contra una. A este cálculo, sin embargo, hay que añadir dos variables: a) que Gurb no pase por aquí, b) que Gurb pase por aquí, pero habiendo modificado su apariencia externa. En este caso, las probabilidades de no ser visto por mí alcanzarían los nueve trillones contra una.

12.00. La hora del ángelus. Me recojo unos instantes, confiando en que Gurb no vaya a pasar precisamente ahora por delante de mí.

13.00. La posición erecta a que llevo sometido el cuerpo desde hace cinco horas empieza a resultarme fatigosa. Al entumecimiento muscular se une el esfuerzo continuo que debo hacer para inspirar y espirar el aire. Una vez que he olvidado hacerlo por más de cinco minutos, la cara se me ha puesto de color morado y los ojos me han salido disparados de las órbitas, debiendo ir a recogerlos nuevamente bajo las ruedas de los coches. A este paso, acabaré por llamar la atención. Parece ser que los seres humanos inspiran y expiran el aire de un modo automático, que ellos llaman respirar. Este automatismo, que repugna a cualquier ser civilizado y que consigno aquí por razones puramente científicas, lo aplican los humanos no sólo a la respiración, sino a muchas funciones corporales, como la circulación de la sangre, la digestión, el parpadeo —que a diferencia de las dos funciones antes citadas, puede ser controlado a voluntad, en cuyo caso se llama guiño—, el crecimiento de las uñas, etcétera. Hasta tal punto dependen los humanos del funcionamiento automático de sus órganos (y organismos), que se harían encima cosas feas si de niños no se les enseñara a subordinar la naturaleza al decoro.

14.00. He llegado al límite de mi resistencia física. Descanso apoyando ambas rodillas en el suelo y doblando la pierna izquierda hacia atrás y la pierna derecha hacia delante. Al verme en esta postura, una señora me da una moneda de pesetas 25, que ingiero de inmediato para no parecer descortés. Temperatura, 20 grados centígrados; humedad relativa, 64 por ciento; vientos flojos de componente sur; estado de la mar, llana.

14.30. La densidad del tráfico rodado y andado disminuye ligeramente. Todavía sin noticias de Gurb. Aun a riesgo de alterar el precario equilibrio ecológico del planeta, decido establecer contacto sensorial. Aprovechando que no pasa ningún autobús, pongo la mente en blanco y emito ondas en frecuencia H76420bal40009, que voy elevando hasta H76420bal400010.

Al segundo intento recibo una señal débil al principio, más clara luego. Descodifico la señal, que parece provenir de dos puntos distintos, aunque muy próximos entre sí respecto del eje de la Tierra Texto de la señal (descodificado):

¿Desde dónde nos llama, señora Cargols?

Desde Sant Joan Despí.

¿Desde dónde dice?

Desde Sant Joan Despí. Desde San Joan Despí. ¿Qué no me oye?

Parece que tenemos un pequeño problema de recepción aquí en la emisora, señora Cargols. ¿Nos oye usted bien?

¿Cómo dice?

Digo que si nos oye bien. ¿Señora Cargols?

Diga, diga. Yo le escucho muy bien.

¿Me oye, señora Cargols?

Muy bien. Yo muy bien.

¿Y desde dónde nos llama, señora Cargols?

Desde Sant Joan Despí.

Desde Sant Joan Despí. ¿Y nos oye bien desde Sant Joan Despí, señora Cargols?

Yo le escucho muy bien. Y usted, ¿qué me escucha?

Yo muy bien, señora Cargols. ¿Desde dónde nos llama?

Me temo que va a ser más dificil de lo que yo suponía localizar a Gurb.

15.00. Decido recorrer sistemáticamente la ciudad en lugar de permanecer en un sitio fijo. Con ello disminuyo las probabilidades de no encontrar a Gurb en un trillón, pese a lo cual el resultado sigue siendo incierto. Camino siguiendo el plano heliográfico ideal que he incorporado a mis circuitos internos al salir de la nave. Me caigo en una zanja abierta por la Compañía Catalana de Gas.

15.02. Me caigo en una zanja abierta por la Compañía Hidroeléctrica de Cataluña.

15.03. Me caigo en una zanja abierta por la Compañía de Aguas de Barcelona.

15.04. Me caigo en una zanja abierta por la Compañía Telefónica Nacional.

15.05. Me caigo en una zanja abierta por la asociación de vecinos de la calle Córcega.

15.06. Decido prescindir del plano heliográfico ideal y caminar mirando dónde piso.

19.00. Llevo cuatro horas caminando. No sé dónde estoy y las piernas no me sostienen. La ciudad es enorme; el gentío, constante; el ruido, mucho. Me extraña no encontrar los monumentos habituales, como el Cenotafio de la Beata Madre Pilar, que podrían servirme de referencia. He parado a un peatón que parecía poseer un nivel de mansedumbre alto y le he preguntado dónde podría encontrar a una persona extraviada. Me ha preguntado qué edad tenía esa persona. Al contestarle que 6.513 años, me ha sugerido que la buscara en El Corte Inglés. Lo peor es tener que respirar este aire inficionado de partículas suculentas. Es sabido que en algunas zonas urbanas la densidad del aire es tal que sus habitantes lo introducen en fundas y lo exportan bajo la denominación de morcillas. Tengo los ojos irritados, la nariz obstruida, la boca seca. ¡Cuánto mejor se está en Cerdanyola!

20.30 Con la puesta del sol las condiciones atmosféricas habrían mejorado bastante si a los seres humanos no se les hubiera ocurrido encender las farolas. Parece ser que ellos las necesitan para poder seguir en la calle, porque los seres humanos, no obstante ser la mayoría de fisonomía ruda y hasta abiertamente fea, no pueden vivir sin verse los unos a los otros. También los coches han encendido sus faros y se agreden con ellos. Temperatura, 17 grados centígrados; humedad relativa, 62 por ciento; vientos flojos del sudoeste; estado de la mar, rizada.

21.30. Basta. No puedo dar un paso más. Mi deterioro físico es considerable. Se me ha caído un brazo, una pierna y las dos orejas y la lengua me cuelga tanto que he tenido que atarla al cinturón, porque ya me llevo comidas cuatros plastas de perro y un número indeterminado de colillas. En estas condiciones es mejor aplazar hasta mañana las pesquisas. Me escondo debajo de un camión aparcado, me desintegro y me naturalizo en la nave.

21.45. Recargo energético.

21.50. Me pongo el pijama. La ausencia de Gurb pesa en mi ánimo. Después de pasar juntos todas las veladas desde hace 800 años, no sé cómo matar las horas que preceden al sueño. Podría ver la televisión local o leer una entrega de las aventuras de Lolita Galaxia, pero no tengo ganas. No me explico la ausencia de Gurb, y menos aún su silencio. Nunca he sido un jefe intransigente. Siempre he dejado a la tripulación, es decir, a Gurb, plena libertad para entrar y salir a su antojo (en horas de permiso), pero si no viene o sabe que va a llegar tarde, lo menos que podía hacer, por consideración, era avisar.

1972 - Pablo García Casado - España


                                                                          parís, texas
por qué travis qué hay de esa oscura pregunta 
por qué la casa en ruinas por qué él por qué ella
por qué el verano de mil novecientos setenta y uno

qué tuvo que pasar qué clase de química por qué
la huelga en el sector metalúrgico por qué el atasco
por qué llegaron rendidos y aún así se besaron

como si mi vida les fuera en ello
De Las afueras, 2007 

Fragmento de Paris, Texas (Wim Wenders, 1984), con Harry Dean Stanton y Nastassja Kinski 
Música de Ry Cooder

martes, 29 de noviembre de 2016

Fragmentos de Illuminations - Arthur Rimbaud - Francia


Enfance

III

     Au bois il y a un oiseau, son chant vous arrête et vous fait rougir.
     Il y a une horloge qui ne sonne pas.
     Il y a une fondrière avec un nid de bêtes blanches.
     Il y a une cathédrale qui descend et un lac qui monte.
     Il y a une petite voiture abandonnée dans le taillis, ou qui descend le sentier en courant, enrubannée.
     Il y a une troupe de petits comédiens en costumes, aperçus sur la route à travers la lisière du bois.
     Il y a enfin, quand l'on a faim et soif, quelqu'un qui vous chasse.


IV

     Je suis le saint, en prière sur la terrasse,  comme les bêtes pacifiques paissent jusqu'à la mer de Palestine.
     Je suis le savant au fauteuil sombre. Les branches et la pluie se jettent à la croisée de la bibliothèque.
     Je suis le piéton de la grand'route par les bois nains ; la rumeur des écluses couvre mes pas. Je vois longtemps la mélancolique lessive d'or du couchant.
     Je serais bien l'enfant abandonné sur la jetée partie à la haute mer, le petit valet, suivant l'allée dont le front touche le ciel.
     Les sentiers sont âpres. Les monticules se couvrent de genêts. L'air est immobile. Que les oiseaux et les sources sont loin ! Ce ne peut être que la fin du monde, en avançant.

~~~~

Infancia

III

     En el bosque hay un pájaro, su canto os detiene y sonroja.
     Hay un reloj que no suena.
     Hay un hondonada con un nido de bestias blancas.
     Hay una catedral que desciende y un lago que sube.
     Hay un cochecito abandonado en el soto, o que desciende por el sendero corriendo, engalanado.
     Hay una compañía de pequeños cómicos disfrazados, que se adivinan en la carretera más allá de las lindes del bosque.
     Hay, en fin, cuando tenéis hambre y sed, alguien que os echa.


IV

     Soy el santo que reza en la terraza, al igual que los pacíficos animales pastan hasta el mar de Palestina.
     Soy el sabio en el sillón sombrío. Las ramas y la lluvia golpean la ventana de la biblioteca.
     Soy el viandante del camino real de los bosques menudos; el rumor de las esclusas cubre mis pasos. Veo durante mucho rato la melancólica colada dorada del poniente.
     Podría ser el niño abandonado en la escollera que partió para alta mar, el pequeño criado siguiendo la avenida, cuya frente toca el cielo.
     Los senderos son ásperos. Los montículos se cubren de retama. El aire está inmóvil. ¡Cuán lejos están los pájaros y las fuentes! Avanzando, sólo puede haber el fin del mundo.
Traducción de J. F. Vidal-Jover

domingo, 27 de noviembre de 2016

La muerte de un tirano (Obituario con hurra) - Mario Bendetti - Uruguay


A la muerte del dictador chileno Augusto Pinochet, la revista de literatura y arte 'Copa Rota' publicó en sus páginas este poema de Benedetti, que hizo que los pinochetistas irredentos asaltasen la revista y saqueasen sus instalaciones.
Tras la muerte de Ronald Reagan, circuló la especie de que el poema lo había escrito Benedetti para celebrar la desaparición del ex presidente de Estados Unidos. Benedetti hizo llegar a sus amigos el siguiente mensaje: 
El poema en cuestión, con el título de 'Obituario con hurras', lo escribí y publiqué en 1963, y aunque allí no se mencionaba el destinatario, en el fondo se refería a cierto crápula doméstico. O sea que tiene más de cuarenta años, y en esa época Reagan estaba vivito y coleando.

Sea como fuere, este poema es el que merece cualquier dictador pasado, presente o futuro, doméstico o no.


Vamos a festejarlo
Vengan todos
Los inocentes
Los damnificados
Los que gritan de noche
Los que sufren de día
Los que sufren el cuerpo
Los que alojan fantasmas
Los que pisan descalzos
Los que blasfeman y arden
Los pobres congelados
Los que quieren a alguien
Los que nunca se olvidan

vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica

cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices

hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas

se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera

vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto cualquiera

vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Fragmento de Árbol de Diana - Alejandra Pizarnik - Argentina


9
                                              A Aurora y Julio Cortázar
Estos huesos brillando en la noche,
estas palabras como piedras preciosas
en la garganta viva de un pájaro petrificado,
este verde muy amado,
este lila caliente,
este corazón sólo misterioso.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Fragmento del Canto 5 de Himnos a la noche - Novalis - Alemania


HIMNOS A LA NOCHE

5

Antaño un destino férreo imperaba con mudo albedrío sobre las tribus dispersas de los hombres. Negra y opresiva venda ceñía sus almas medrosas. - Interminable era la tierra - morada y patria de los dioses - Su misterioso edificio se erguía desde la eternidad. Sobre las rojas montañas de la aurora, en el seno sagrado del mar habitaba el sol, la viva luz que todo lo enciende. Un viejo gigante cargaba sobre sus espaldas este mundo dichoso. Encadenados bajo las montañas yacían los primeros hijos de la madre Tierra, impotentes en su rabia destructora contra la egregia raza de los dioses y sus parientes, los felices hombres. Las profundidades verdes y oscuras del mar eran el regazo de una diosa. En las cristalinas grutas retozaba un pueblo voluptuoso. Ríos, árboles, flores y animales tenían sentido humano. Más dulce sabía el vino escanciado por la Juventud en persona - un dios en los racimos de la vid - una diosa amante y maternal irguiéndose en las apretadas y doradas espigas - la embriaguez divina del amor era un dulce servicio en honor de la más bella de las diosas - fiesta perpetua, versicolor de los hijos del cielo y los habitantes de la tierra, la vida pasaba rumorosa como una primavera, desafiando los siglos. - Todas las razas, con infantil asombro, veneraban en las delicadas, multicambiantes llamas el valor supremo del mundo. Sólo un pensamiento, un pavoroso sueño

turbaba los placeres de la fiesta,
llenaba el alma de profundo espanto,
y el angustiado corazón humano
ya ni los dioses consolar podían.
Por ocultos senderos se acercaba
el monstruo y ni ofrendas ni plegarias
aplacaban su furia;
era la muerte - angustia, duelo y lágrimas -
que sorprendía a los felices hombres
en medio del festín.

Separado por siempre ya de todo
lo que deleita al alma en esta tierra,
de los seres amados que atrás quedan
y que anhelan en vano en largo duelo,
el muerto no era sino vaga sombra
de un sueño, combatiente
de impotente combate.
Y las olas del gozo se rompían
contra las rocas de un dolor sin fin.

Y los hombres quisieron
- noble sentido de almas valerosas -
embellecer el hórrido fantasma:
un tierno adolescente
deja extinguir su antorcha y se adormece;

dulce es el fin como el tañer de un arpa;
en la fresca corriente del Leteo
se disipa el recuerdo.
Así cantaban los poetas: triste
necesidad dictaba sus palabras;
pero la noche eterna, indescifrada,
símbolo grave de extranjera fuerza,
guardaba su secreto.

El mundo antiguo iba hacia su fin. Se agostaba el ameno vergel de la joven estirpe y los hombres, saliendo de la infancia, ansiaban un espacio despejado y más libre. Los dioses desaparecieron con su séquito - Quedó la naturaleza inerte y solitaria. El número árido y la estricta medida la ataron con férreas cadenas. Igual que en polvo y viento se deshizo en oscuras palabras1 la inmensurable exuberancia de la vida. Huyó la fe con sus conjuros, huyó su divina compañera, la imaginación que todo lo transforma y todo lo hermana. [...]
Traducción y nota de Américo Ferrari

1 en oscuras palabras: en la versión manuscrita in Begriffe ("en conceptos").

lunes, 21 de noviembre de 2016

Ciudad en mí (Santiago) - Miguel d'Ors - España


Ciudad extraña, hermosa y fea a un tiempo.
Rosalía de Castro, En las orillas del Sar,
Santa Escolástica, III, 1
Yo no pude elegir: abrí los ojos
y la vida era lluvia y noche y piedra, y sólo
el húmedo reflejo de un farol gemebundo;
yo no tuve la culpa si invadieron mis sueños
las campanadas grises, el musgo, los paraguas
litúrgicos, aquellas nubes pétreas;
yo no tengo la culpa si esa melancolía
fue mi patria nativa, la costumbre
de mis años silvestres; y tampoco si ahora
llevo conmigo, dentro, aquella lluvia y lluvia
y lluvia que ponía
-...martes, miércoles, jueves...- pensativas
las piedras de Santiago.
De Codex 3, 1981

sábado, 19 de noviembre de 2016

Desde la República de la Conciencia - Seamus Heaney - Irlanda


I

Cuando aterricé en la república de la conciencia
y los motores se callaron, era tal el silencio
que pude escuchar el canto de un pájaro por encima de la pista.
El funcionario de inmigración, un hombre viejo,
extrajo una billetera de su abrigo tejido a mano
para mostrarme una fotografía de mi abuelo.
La mujer de la aduana me hizo declarar
las palabras de nuestros tradicionales rezos
contra el mal de ojo y de nuestros remedios para la mudez.
No hubo ningún portero. Ningún intérprete. Ni un taxi.
Uno llevaba su propio bulto y muy pronto desaparecían
los síntomas del recién adquirido privilegio.

II

Allá la neblina es un agüero temido, mas los rayos
anuncian la bonanza universal y los padres, durante la                                                                                    [tempestad,
cuelgan a sus infantes en los árboles.
Su mineral precioso es la sal. Y ponen conchas marinas contra el                                                                                 [oído
a la hora de los nacimientos y de los entierros.
Todos los pigmentos y tintas tienen por base el agua del mar.
Su símbolo sagrado es una barca estilizada.
La vela es una oreja y una pluma inclinada, el mástil.
El casco tiene forma de boca, la quilla es un ojo abierto.
Al asumir sus cargos, los funcionarios públicos
deben jurar su defensa de la ley no escrita, llorar
de vergüenza por atreverse a ocupar sus puestos
y afirmar su convicción de que la vida nació
de sal en las lágrimas derramadas por el Dios-del-cielo
cuando soñó que su soledad era infinita.

III

Regresé de aquella república frugal
con los dos brazos de igual tamaño, pues la aduanera insistía
que uno mismo representa el límite de los recursos permitidos.
El viejo se levantó, me miró a la cara y declaró
que en eso consistía el reconocimiento oficial
de que ahora disfrutaba de la doble nacionalidad.
Quiso por lo tanto que yo, al llegar a casa,
me considerara un representante de ellos
y que, usando mi propia lengua, hablara en su nombre.
Tenían embajadas, dijo, en todas partes, pero que cada una                                                                                 [operaba
independiente
y ningún embajador sería retirado jamás.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Literatura quechua/ 1 - Canción de ausencia - Anónimo - Perú


Estallar quiere mi seno henchido de amargo llanto
por ti, paloma.
Cuán doloroso había sido vivir errante,
lejos de ti.

Tus ojos bellos como el lucero de la mañana,
dan luz a todos.
Mas yo, entretanto, en los confines de oscura noche
vago perdido.

Todo está triste cuando amanece, todo está mustio
cuando anochece. Todo está en ruina.
Tanto de día como de noche una es mi angustia,
pues no te veo.

El sol asoma, se alza la luna,
me ven sufrir.
Dan luz a todos en su ventura,
pero no a mí.

No hay en el mundo mayor desdicha
que el amar mucho;
la muerte misma, para alejarse,
no basta entonces.

Dime paloma, ¿de qué está hecho
tu corazón?
Por más que fuera de dura roca, con tantas lágrimas
se ablandaría.
Traducción de Jesús Lara, 1945

martes, 15 de noviembre de 2016

Primeras soledades - Se piange, se ridi - Ángeles Mora - España


La poeta cordobesa Ángeles Mora acaba de ser galardonada con el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Poesía por la obra Ficciones para una autobiografía. Enhorabuena.
El galardón lo concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para distinguir la obra de un autor español escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del estado y editada el año anterior. El jurado considera que Ficciones... es merecedora del galardón por su capacidad de expresar con gran vigor poético la articulación entre la verdad del sentimiento, doliente o luminoso, y el fingimiento de la voz lírica.
Ángeles Mora también obtuvo este año el Premio de la Crítica de Poesía en castellano que otorga la Asociación Española de Críticos Literarios.
Tiene otros premios: en 1989 se le concedió el Premio Rafael Alberti de Poesía por su libro La guerra de los treinta años; en 2000 ganó el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla por Contradicciones, pájaros; y en 2008 obtuvo un accésit en el Premio Internacional de Poesía Jaime Gil de Biedma por Bajo la alfombra


Primeras soledades

Atardeceres rojos de otra edad,
Quemándome sin arder.
Ya no sabía qué decir, qué hacer.
Me pesaban las horas como lentos relojes
Que se llevara el sol en su caída.
Sabía
Que aquella luz rabiosa me llamaba desde lejos:
Algo tengo que ver con ese fuego
Que me enciende los ojos,
Mientras los árboles oscurecen
Como barcos perdidos,
Y las casas parecen blanquear un momento
Antes de convertirse en sombras, con la mía,
Recostadas en los picos de la sierra.
Lo quería entender.
Como quería saber quién era yo.
Cuántas veces le preguntaba al aire
Por sus promesas, aquello que escondía
Tan sutilmente como se deshoja la tarde
Bajo su escalofrío.
Una ráfaga helada me recorre por dentro.
Desde la baranda, mirando el horizonte,
La vi apagarse, infieles,
Extraños días que murieron sin mí
Guardándose el enigma de un nombre y su destino.
Luego el tiempo -que todo lo cura o destruye-
Me hizo fotografías de frente y de perfil
Para representarme en sociedad, darme carácter.
Y como siempre nos mide a su capricho,
Me regaló también estrellas risueñas,
Nocturnos que ardieron felices, conmigo
Llameando en otros ojos.
O crepúsculos tristes, como puertas arrancadas
De golpe, tiradas al mar sucio
Del olvido.
Y así escribí mi historia, día a día,
Sin paz en esta guerra, rojo y negro.
Aquellas primeras soledades, sin embargo,
Nunca me desvelaron su secreto:
Hermosas y crueles,
Prolongándose,
Las puedo recortar todavía
En el viejo papel del corazón,
Justo en la línea
Donde prohíbo el paso a la nostalgia.
De Bajo la alfombra, 2008


Se piange, se ridi

Te diré que no supe si reír o llorar
después de todo
pero estaba feliz,
demasiado feliz, sospecho ahora.
Recuerdo que me hablaste
de que empezaba a amanecer,
el cielo parecía algodón sucio.
Lo más inolvidable será siempre
el aire fresco y dulce que crecía,
igual que una caricia, entre dos luces.
                                          Yo estaba sola
y tú quisiste ser mi amigo:
que esto no rompa la amistad, dijimos.

Pero fue hermoso más que un sueño,
mucho más inquietante que un puente entre la bruma
y aquel coche sin duda más maravilloso
que un bosque de la Alhambra
y tu corazón más hondo y más extenso
que el manto de la aurora
cuando llorando me asomé al balcón
de tus ojos.

Por eso ahora escuece la distancia
como ella sola y el deseo -cruel-
asoma cada minuto
-con el peligro que eso entraña
para una sencilla amistad-
ahora no puedo menos que aceptar
lo que fue un verdadero error de cálculo:
esta suave tristeza insoportable
con la que no contábamos.
De Cámara subjetiva, 1996
Se piange, se ridi - Bobby Solo