Hace 50 años / The Beatles - Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967)

miércoles, 31 de diciembre de 2008

lunes, 29 de diciembre de 2008

Cuando puedas - Constantin Cavafis - Egipto-Grecia

Sin título - Lyonel FeiningerY si no puedes hacer tu vida como la quieres,
en esto esfuérzate al menos
cuanto puedas: no la envilezcas
en el contacto excesivo con la gente,
en demasiados trajines y conversaciones.
No la envilezcas llevándola,
trayéndola a menudo y exponiéndola
a la torpeza cotidiana
de las compañías y las relaciones,
hasta que llegue a ser pesada como una extraña.
Versión de José Ángel Valente

Itaca - Constantin Cavafis - Egipto-Grecia

Viaje a ÍtacaSi vas a emprender el viaje hacia Itaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni a fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.
Itaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres, no te engañará Itaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Itacas.

viernes, 26 de diciembre de 2008

No mires... - Harold Pinter - Reino Unido

Los Atlas - Joan Abelló i Prat
No mires.
El mundo está a punto de colapsar.

No mires.
El mundo está a punto de soltar toda su luz
y saturarnos en el foso tupido de su oscuridad,
ese negro, repleto y sofocado sitio
donde vamos a asesinar o morir o bailar o llorar
o gritar lloriqueando o chillar cual ratones
para renegociar nuestro precio de salida.

Traducción de Osmany Oduardo Guerra

Fragmento de Chicas - Harold Pinter - Reino Unido

Figura de mujer - Lino Enea Spilimbergo
La amo. La amo con toda el alma. Creo que es una mujer maravillosa. La vi sólo una vez. Se dio vuelta y sonrió. Me miró y sonrió. Después paró un taxi de la fila. Le dio instrucciones al conductor, abrió la puerta, entró, cerró la puerta, me echó una última mirada a través de la ventanilla y luego el taxi arrancó y nunca más la vi de nuevo.


Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura en 2005, calificado casi uninánimemente como "izquierdista trasnochado" (lo era, pero ¿quién es perfecto?), fue sin duda el más creativo y personal de los dramaturgos de los últimos 50 años. Murió la pasada Nochebuena. Descanse.
"Pinter no es simbólico. Ni absurdo. No necesita dramaturgias ni escenografías que expliquen el concepto. No es realista ni surrealista sino superrealista: su teatro es un concentrado extremo de realidad. Que incluye, naturalmente, los sueños y los deseos secretos y las realidades paralelas, y todo lo que no se dice, y lo que se dice para no decir lo que quiere decirse. Y el dolor, y el humor, un humor que suele ser lírico y feroz al mismo tiempo: el 'deadpan' de los cómicos ingleses, que dejan caer sus frases como gotas de té en mitad de un incendio". Marcos Ordoñez
"...Así Pinter se convirtió en un diseccionador del hundimiento del hombre contemporáneo, apresado por un bombardeo de estímulos destructivos inducidos por el poder aniquilador de nuestra sociedad". Mario Gas
"Sus personajes se caracterizaban por ser incapaces de comunicarse entre sí, por hallarse perdidos en el pantano de una soledad impenetrable". Ariel Dorfman
__________________

"La solidaridad que nos manifestó tanto a mí como a mis compañeros de la época de la resistencia anticomunista fue de una gran importancia". Vaclav Havel
"...un humanista lúcido, inquieto e intransigente. Tenía un temperamento rebelde y heterodoxo. Desde 'Caretaker' hasta 'Ashes to ashes', Pinter buscó durante toda su vida la verdad de los seres y de las situaciones. Tanto en su labor de escritor como en su vida de ciudadano castigó sin descanso la estupidez humana y sus numerosas manifestaciones". Nikolas Sarkozy
"Fue una figura única en el teatro británico. Dominó la escena teatral desde los años cincuenta de la pasada centuria". Alan Yentob, directivo de la BBC

lunes, 22 de diciembre de 2008

Fábulas/ 15 - Sansón y los filisteos - Augusto Monterroso - Guatemala

Sansón cegado por los filisteos - RembrandtHubo una vez un animal que quiso discutir con Sansón a las patadas. No se imaginan cómo le fue. Pero ya ve cómo le fue después a Sansón con Dalila aliada a los filisteos.

Si quieres triunfar contra Sansón, únete a los filisteos. Si quieres triunfar sobre Dalila, únete a los filisteos.

Únete siempre a los filisteos.

El escritor hondureño-guatemalteco Augusto Monterroso es el autor del que pasa por ser el relato más breve y misterioso de la literatura:

El dinosaurio
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Fábulas/ 16 - La cucaracha soñadora - Augusto Monterroso - Guatemala

Cucaracha-Kafka
Era una vez una Cucaracha llamada Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha llamada Franz Kafka que soñaba que era un escritor que escribía acerca de un empleado llamado Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Fábulas/ 17 - La tela de Penélope, o quién engaña a quién - Augusto Monterroso - Guatemala

Ulises y PenélopeHace muchos años vivía en Grecia un hombre llamado Ulises (quien a pesar de ser bastante sabio era muy astuto), casado con Penélope, mujer bella y singularmente dotada cuyo único defecto era su desmedida afición a tejer, costumbre gracias a la cual pudo pasar sola largas temporadas.

Dice la leyenda que en cada ocasión en que Ulises con su astucia observaba que a pesar de sus prohibiciones ella se disponía una vez más a iniciar uno de sus interminables tejidos, se le podía ver por las noches preparando a hurtadillas sus botas y una buena barca, hasta que sin decirle nada se iba a recorrer el mundo y a buscarse a sí mismo.

De esta manera ella conseguía mantenerlo alejado mientras coqueteaba con sus pretendientes, haciéndoles creer que tejía mientras Ulises viajaba y no que Ulises viajaba mientras ella tejía, como pudo haber imaginado Homero, que, como se sabe, a veces dormía y no se daba cuenta de nada.

Fábulas/ 18 - La Fe y las montañas - Augusto Monterroso - Guatemala

La Fe y las montañas - Pedro CardonaAl principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios.

Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.

La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio.

Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de Fe.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Yo era una chica moderna - Francisco Casavella - España

María Antonieta y sus hijos - Elisabeth Louise Vigée María Antonieta gozaba de la alegría -moderada-, el buen gusto -no el plomizo y áureo protocolo de Versalles-, y las ideas nuevas -más por la frescura de la novedad que por la idea misma. Cuando su marido subió al trono en 1774 y fue Luis XVI, le cedió el Petit Trianon, ese edificio que desde madame Pompadour ocupaban las sucesivas amantes del antiguo rey. Un hotelito sencillo y con clase: el no va más, aún hoy, para una chica moderna y con posibles que no ha cumplido los veinte. Así, la joya neoclásica del Petit Trianon se mejoró con un teatro -donde la reina representaba con amistades y actores de confianza los grandes éxitos del momento-, un lago, una pradera bien arropada de álamos y la guinda que culminaría ese retorno tan en boga a Naturaleza: la recreación de una aldea de estilo normando con sus campesinos y lecheros, quienes fingirían una pausada y espontánea vida rural. Si era deseo de la reina, la misma reina vería asombrada cómo se horneaba el pan. La fuente filosófica de esa invención no era tanto el Rousseau de Julia o la Nueva Eloísa, diluido en perfume pastoril, como un ingenuo, pero conveniente, artificio: menosprecio de corte y alabanza de aldea, pero con la corte al lado. Un parque temático. El simulacro. Baudrillard avant la lettre. El Aprendiendo de Las Vegas de Venturi en una ironía espacio-temporal. "Aldea de novela". Así la llamaban.Pero María Antonieta era ella y su circunstancia. Y esa circunstancia -una vertiginosa cadena de causas y efectos, revolución, guillotina y campos de batalla- destruyó a la chica moderna en la primera embestida y, con los años, supuso un desafío para los hombres que pensaban. ¿Cómo se podía vivir ignorando la evidencia? ¿Cómo el ansia de libertad deriva en el Terror, y el Terror en el mayor y más efímero de los poderes conocidos? ¿Cuál es la verdadera naturaleza de Naturaleza? ¿Por qué nadie lo esperaba? ¿O se esperaba? ¿Cómo llamar a eso? Y a eso -tan frágil y azaroso como una tarde en el Petit Trianon - lo disfrazaron de inevitable y lo llamaron Sentido de la Historia. Otra novela.
Artículo inédito del 17-12-2008


Cuando desaparece un escritor de raza la literatura sabe lo que pierde, quizá la mayoría de la gente no.

Ayer murió Francisco Casavella (nacido Francisco García Hortelano) a los 45 años años, de un infarto.

Al ganador del último Premio Nadal, que se falla el 6 de Enero de cada año, sus amigos y compañeros de oficio lo tenían por un "lobo solitario", según definición del periodista y escritor Ignacio Vidal-Folch: "Era un personaje bastante solitario, se encerraba mucho para escribir, se lo tomaba muy seriamente, aislado durante largos periodos. Tenía un enorme talento, pero jugaba un poco peligrosamente en el abismo, vivía muy al límite".

Para Vidal-Folch, Casavella sólo vivía "al límite de la literatura", que era "lo que más le importaba". Con una vida de "trapense, muy apartada de los círculos literarios", conseguía hacer novelas "americanas, muy complejas y ambiciosas literariamente".

sábado, 29 de noviembre de 2008

Autorretrato - Juan Marsé - España

Juan Marsé joven - Jordi Socías
Siempre pertrechado para irse al infierno en cualquier momento. El rostro magullado y recalentado acusa las rápidas y sucesivas estupefacciones sufridas a lo largo del día, y algo en él se está desplomando con estrépito de himnos idiotas y banderas depravadas. Las facciones se traban, compulsivas, antes de desmoronarse. Se trata de un sujeto sospechoso de inapetencias diversas y como deslomado, desriñonado y despaldado. Ceñudo, maldiciente, tiene la pupila desarmada y descreída, escépticos los hombros, la nariz garbancera y un relámpago negro en el corazón y en la memoria.

No ha tenido mucho gusto en haberse conocido, habría preferido pasar de largo de sí mismo, pero acepta resignado el saludo hipócrita del espejo y la broma pesada de la vida: al nacer se equivocó de país, de continente, de época, de oficio y probablemente de sexo. Hay en los ojos harapientos, arrimados a la nariz tumultuosa, una incurable nostalgia del payaso de circo que siempre quiso ser. Enmascararse, disfrazarse, camuflarse, ser otro. El Coyote de Las Ánimas. El jorobado del cine Delicias. El vampiro del cine Rovira. El monstruo del cine Verdi. El fantasma del cine Roxy. Nostalgia de no haber sido alguno de ellos. Es fláccida la encarnadura facial, quizá porque la larga ensoñación detrás de las máscaras imposibles, el aburrimiento y el alcohol y la luctuosa telaraña franquista de casi 40 años abofetearon y abotagaron las mejillas y las ilusiones.

El tipo es bajo, desmañado, poco hablador, taciturno y burlón. No se considera un intelectual, y soporta mal que le traten como si lo fuera. Ama las tabernas y las papelerías de barrio y los flancos luminosos de los quioscos que exhiben tebeos y novelas baratas de aventuras. Las banderas le producen auténtico terror. Come ensaladas y escribe a mano. Y en un país en el que nadie dimite jamás, ni aun después de haber probado algunos políticos su ineptitud o su cinismo ante el pueblo -el señor Félix Pons con su piso de medio millón, por ejemplo, o los señores jueces de la Sala Segunda del Supremo al condenar al periodista Juanjo Fernández, o el gobernador civil de La Coruña, o los muy babosos dirigentes de Herri Batasuna, etcétera-, él sólo piensa en dimitir de todo, incluso de esta página. Pero no hay nada que le aburra tanto como hablar de sí mismo, así que basta. Vestido de diablo y ligero de equipaje -algunos discos, algunos libros (ninguno de Baltasar Porcel, por supuesto), algunas fotos-, se va por fin al infierno. Abur.

"Autorretrato" se publicó en EL PAÍS el 27 de diciembre de 1987, como colofón de la serie que Marsé escribió bajo el título "Señoras y señores".


Juan Marsé, que por lo que vemos no se quiere demasiado a sí mismo, obtuvo ayer el premio más importante de la lengua española, el Premio Cervantes en su edición de 2008, según el jurado "por su decidida vocación por la escritura, venciendo los elementos personales y su dura vida, y por su capacidad para reflejar la España de posguerra". ¿Qué saben los jurados institucionales?

"¿Me ha tocado?", soltó Marsé ante los periodistas al conocer la noticia.

"Me lo esperaba sí y no; bueno casi no, creí que recaería en Pepe [por Caballero Bonald] o en Ana María Matute", añadió el escritor.

"El fracaso te enfrenta con la esencia de la vida y yo estoy marcado por la derrota de la Guerra Civil"

"Sí, escribo para recuperar una memoria usurpada por 40 años de franquismo, pero hace ya tanto que lo digo que constatarlo me resulta deprimente a más no poder. Tanto como el comportamiento de la Iglesia española o el tema de la memoria histórica".

"Espero que el premio no tenga intencionalidad política porque yo no defiendo nada ni a nadie, sólo el derecho a escribir en la lengua que me dé la gana"

"La lengua es una manera de entenderse, cuando la convierten en bandera para algo yo me meto la mano en el bolsillo porque sé que me robarán la cartera"

"Escribo en castellano porque mis lecturas, mi cine, mi todo lo aprendí en castellano y así formé mi discurso mental; si hubiera sido un país normal, por entorno familiar quizá escribiría en catalán, pero... en cualquier caso, los premios no tienen nada que ver con la literatura".


Todo esto, y mucho más, es capaz de decir el contador de "aventis".

Fragmento de Parabellum - Juan Marsé - España

Cuando el pasado nos alcanza - Adriana Papayanopulos
El enorme bulldog, de un lustroso color avellana, abandonó la alfombra donde yacía y salió del estudio sin dignarse mirar a su amo. Poco después, cuando Luys Ros introduce la primera falacia en la redacción de sus memorias, apenas considera el hecho como una simple licencia poética, un personal ajuste de cuentas con el pasado que no cesa de importunar. Pero ese detalle trivial, la alteración de la fecha en que dejó de usar el fino y bien recortado bigote (1957, que tachó con la pluma para anotar 1942) provocaría en el texto una reacción en cadena de imprevisibles consecuencias. Encerrado en su retiro de la playa, en esta casa donde aprendía a aceptar con indiferencia su soledad, la muerte repentina de su mujer y el desprecio de sus hijos, empezó a torturar los folios mecanografiados mediante tachaduras y notas al margen. Arrepentirse de algo es modificar el pasado, pensó. Podría encabezar el capítulo sexto como epígrafe.

jueves, 27 de noviembre de 2008

No quisiera que lloviera - Cristina Peri Rossi - Uruguay-España

Llueve en Bogotá - César ArroyoNo quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad
Quizá tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.

    A Cristina Peri Rossi le acaban de conceder el Premio Loewe de Poesía -un premio ya prestigioso, creado hace 21 años- por su poemario Play Station. Es la primera mujer que lo obtiene.

    Peri Rossi, feminista y batalladora de un sinfín de causas -la dictadura uruguaya le obligó a exiliarse en España desde 1974- ha dicho, con motivo de la concesión del premio: "Es un libro contra las apariencias, escrito poniéndome en el lugar de los perdedores" "El libro es muy audaz, pero, como he dicho en mi discurso de aceptación, también tiene que haber sido muy audaz el jurado que lo ha elegido".

    El audaz jurado que lo ha elegido estaba presidido por Víctor García de la Concha (aprovecho para dar las gracias a mi viejo profesor de Literatura) e integrado por Manuel Caballero Bonald, Luis Antonio de Villena, Jaime Siles, Antonio Colinas y Vicente Valero, ganador del 2007.

    Play Station está, por lo que describe su autora, en las antípodas de la corrección formal. En uno de los poemas cuenta "cómo algunos ayuntamientos blanquean dinero organizando recitales de poesía". En otro, Formar una familia, arremete con sarcasmo contra las convenciones de parentesco. Sus versos arrancan con una pega:

Aquella mujer me gustaba mucho
pero me
propuso que formáramos una familia.

    Y concluyen de esta forma:

¿Tú qué
haces por Navidad?, me preguntó entonces.
Busco una emisora de música clásica le dije
y juego con la Play Station.

    Play Station saldrá publicado en la colección de poesía Visor, quizá la mejor colección de poesía del país.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Fragmento de Juan Sin Tierra - Juan Goytisolo - España

El exilio - Martin Riwnyj
El asombro te invade ¿Qué más quieres de ti? ¿No has saldado la deuda? El exilio te ha convertido en un ser distinto que nada tiene que ver con el que conocieron. Su ley ya no es tu ley, su fuero ya no es tu fuero. Nadie te espera en Ithaca, anónimo como cualquier forastero, visitarás tu propia mansión y te ladrarán los perros. Tu chilaba de espantapájaros se confunde con la de los mendigos y alegremente aceptarás la ofrenda de unas monedas. El asco, la conmiseración, el desdén serán la garantía de tu triunfo. Eres el rey de tu propio mundo y tu soberanía se extiende a todos los confines del desierto. Vestido con los harapos de tu fauna de origen, alimentándote de sus restos, acamparás en sus basureros mientras afilas cuidadosamente la navaja con la que un día cumplirás tu justicia.


El escritor Juan Goytisolo ganó ayer el Premio Nacional de la Letras Españolas, que concede el Ministerio de Cultura en reconocimiento a toda una trayectoria literaria. "La noticia no es ni buena ni mala" , ha dicho Goytisolo.
Considerado, por quienes les ha interesado hacerlo, uno de los máximos exponentes del "realismo social" y la "literatura política", deja perlas para reflexionar como las siguientes:
"Nunca me he considerado un bien nacional, me horroriza cualquier nacionalismo»
«Más que nunca, en estos tiempos difíciles y de crisis, la cultura es un asidero para la gente. Hay muchas causas dignas de ser defendidas, podría estar toda la noche enumerándolas».
«Una cultura es la mezcla de las influencias externas que ha ido recibiendo con los años. Y yo, personalmente, de la mezcla cultural he aprendido tanto como de Cervantes».
«La patria es la madre de todos los vicios»
«Castellano en Cataluña, afrancesado en España, español en Francia, latino en Norteamérica, 'nesrani' en Marruecos y moro en todas partes, soy un raro espécimen no reivindicado por nadie, reacio a agrupaciones y categorías» , escribió en su obra autobiográfica Coto vedado.
"Por una buena causa hemos hecho mala literatura", en referencia precisamente a la llamada literatura social.

jueves, 20 de noviembre de 2008

La ventana de Keats - Andrés Trapiello - España

John Keats
Para Manuel Borrás
Apartado de todo, vuelto a mí
en silencio egoísta, en soledad
de campos y de encinas y callejas
que el otoño volvió más taciturnas;
asilado a esta sombra y sin más patria
que una vieja edición de tus poemas;
sentado en berroqueña piedra gris
y leyendo tus versos, oigo cómo
de pronto un ruiseñor se eleva y canta.
Todo lo dejo entonces, mi lectura,
mis leves pensamientos, mi silencio.
Todo por escucharle. Es él, él mismo.
El dulce ruiseñor que tú supiste
distinguir entre todas las demás
criaturas, por ser no melodioso,
que lo era, sino por ser el tuyo,
el a ti destinado desde siempre,
desde el día en que Dios de mansas fieras
ocupó el Paraíso y dijo: «hágase
también el ruiseñor, para que Keats,
en la umbría Inglaterra, al escucharlo
embelesado, alcance esta verdad:
que el canto es sólo uno, siempre el mismo,
y que la rama cambia y cambia el pájaro,
mas no la melodía. Esta será
de país a país siempre la misma,
de un continente a otro y desde un siglo
a otro siglo, la misma melodía,
igual que en el estanque van las ondas
cuando alguien en él escribió un nombre».
Pues bien. Conmigo está, frente a este Gredos,
el ruiseñor menudo de tus versos,
frente a ese abstracto Gredos, calmo y duro
y hecho de pura abstracta lejanía.
y están también los prados y colinas
por los que tú anduviste. Están comigo
ahora, aquí. Y las viejas mansiones
que el campo inglés conoce, venerables,
cubiertas por la yedra, iluminadas
con quinqués y bujías cuya luz
llenaba las ventanas de dorada
quietud e invitación al sueño,
de modo que de lejos, si pasaba
un viajero, se decía: «¡Quién
pudiera estar allí, junto a esa lámpara,
dentro de aquella casa, allí sentado
en cómodo sillón leyendo un libro
o bebiendo los vinos de Madeira
y escuchando un piano, o ni siquiera,
sólo como esa sombra que es el tiempo!
¡Sólo como la sombra de aquel hombre
que se asoma al balcón para mirarme!
¡Quién pudiera quedarse en esa casa
y no tener, cerrada ya la noche,
que andar por estos fúnebres caminos
y exponerse a morir en soledades
que harían de la muerte algo aún más triste»…
Eso diría el viajero errante,
eso mismo diría al contemplar
la vieja casa solitaria y grande.
Y luego seguiría su camino
sin dejar de mirar de vez en cuando
atrás, hasta perder aquella luz,
aquel temblor de oro entre las ramas
oscuras de los tejos, sin haber
siquiera sospechado que eras tú,
John Keats, la sombra.

Y que le viste
llegar por el camino, y que dijiste:
«Al Sur marcha ese hombre.
¡Quién pudiera con él perderse lejos!
Ahora mismo. Sin equipaje alguno.
¡Cómo envidio su suerte y qué tristeza
languidecer aquí llevando una
vida que ni siquiera de infeliz
puedo calificarla! Mira, parte
de nuevo, se va. Empieza ya la luna
a vadear el río. ¡Cuánto debe
compadecer mis años!»…

Y que luego,
para apagar la sed de tu acedía,
tomaste una vez más un papel nuevo
sin dejar de pensar en aquel hombre
que viste peregrino. Quizás ese
fue el día en que escribiste aquel poema
que empieza así: «Feliz es Inglaterra…”
¿Quién podría saberlo? Ahora otra vez
lo leo en este viejo libro tuyo,
y al leer me parece que tu otoño
es este otoño mío y que también
es mío el ruiseñor que ya ha callado,
y me confundo y creo
que aquellos claros ríos entre hayales
son nuestro pedregal, cuna de víboras.
Y así, miro estos bíblicos olivos
y alcornoques ascéticos, la tierra
de la que brotan zarzas sólo, ortigas,
pestilente cenizo o amargas hierbas,
y ebrio de gratitud, no siento ya
ni abrasador el sol ni amargo el aire
ni severos los pardos y los negros,
que son colores nuestros metafísicos,
sino que cierro el libro y miro lejos,
porque tus versos hacen que yo vea
este lugar como lugar del alma,
y vuelto a mí, comienzo a recorrer
de nuevo este paisaje silencioso
y a verlo de otro modo y a sentirlo
y a desear también la dulce muerte,
hermana zarza, hermanos alcornoques,
ortigas, alimañas, sequedades.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Hoy andaba debajo de mí mismo... - José Ángel Valente - España

Laguillo - Alberto García AlixHoy andaba debajo de mí mismo
sin saber lo que hacía.

Hoy andaba debajo de la pena
con risa inexplicable.

Hoy andaba debajo de la risa
con todo el llanto a cuestas.

Hoy andaba debajo de las aguas
sin que fuese milagro comparable.

Hoy andaba debajo de la muerte
y no reconocía sus cimientos.

Andaba a la deriva por debajo del cuerpo
confundiendo los dedos con los ojos.

Hoy andaba debajo de mí mismo
sin poder contenerme.

El ángel - José Ángel Valente - España

El ángel de la lectura - Cementerio de Cadaqués
Al amanecer,
cuando la dureza del día es aún extraña
vuelvo a encontrarte en la precisa línea
desde la que la noche retrocede.
Reconozco tu oscura transparencia,
tu rostro no visible,
el ala o filo con el que he luchado.
Estás o vuelves o reapareces
en el extremo límite, señor
de lo indistinto.
No separes
la sombra de la luz que ella ha engendrado.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Piedritas en la ventana - Mario Benedetti - Uruguay

Ventanas tunecinas - Alfonso CalderónDe vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas

quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos

está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca

está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana

La fotografía es de Alfonso Calderón, poeta que no diremos que trabaja a tiempo parcial porque los poetas lo son full time o no lo son, pero sí que se prodiga menos de lo que debiera. Hay un par de poemas suyos en este blog.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Buenos comienzos

Negativo
Llamadme Ismael (Moby Dick - Herman Melville)

¿Encontraría a La Maga? (Rayuela - Julio Cortázar)

Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un monstruoso insecto (La metamorfosis - Franz Kafka)

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo (Cien años de soledad - Gabriel García Márquez)

Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría; pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo (Pedro Páramo - Juan Rulfo)

Extraordinarios comienzos de novela. Si luego la novela continúa en el mismo tenor ya no habrá forma de dejarla, como es el caso de estos ejemplos y unos cuantos más.

- ¿Y a qué viene este post?

- Me apetecía ponerlo, ¿le parece mal?

- En absoluto, pero creo que no cuadra mucho en este blog, tan limpito, tan ordenadito, tan...

- Bueno, vale, pero no deje de leer o releer estos libros. Merece la pena.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Fragmento de El acomodador - Felisberto Hernández - Uruguay

Naturaleza muerta con mandolina - Fernando Botero
...Entonces yo empecé a pensar un insulto. Lo primero que me vino a la cabeza fue decirle «mugriento». Pero enseguida quise pensar en otro. Y fue en esos instantes cuando se abrió, sola, una vitrina, y cayó al suelo una mandolina. Todos escuchamos atentamente el sonido de la caja armónica y de las cuerdas. Después el dueño se dio vuelta y se iba para adentro en el momento que el mayordomo fue a recoger la mandolina; le costó decidirse a tomarla, como si desconfiara de algún embrujo; pero la pobre mandolina parecía, más bien, un ave disecada. Yo también me di vuelta y empecé a cruzar el comedor haciendo sonar mis pasos; era como si anduviera dentro de un instrumento.
En los días que siguieron tuve mucha depresión y me volvieron a echar del empleo. Una noche intenté colgar mis objetos de vidrio en la pared, pero me parecieron ridículos. Además fui perdiendo la luz; apenas veía el dorso de mi mano cuando la pasaba por delante de los ojos.


¿Cómo habría sido la literatura de Julio Cortázar sin la influencia -reconocida por el propio autor argentino- de Felisberto Hernández?

"Solitario en su tierra uruguaya, Felisberto no responde a influencias perceptibles y vive toda su vida como replegado sobre sí mismo, solamente atento a interrogaciones interiores que lo arrancan a la indiferencia y al descuido de lo cotidiano".
Julio Cortázar

domingo, 26 de octubre de 2008

Y la muerte perderá su dominio - Dylan Thomas - Gran Bretaña

Exequias en el mar - William Turner
Y la muerte perderá su dominio.
Los muertos desnudos serán un solo muerto.
Con el hombre en el viento y la Luna de occidente;
cuando se descarnen los huesos y desaparezcan los huesos.
Donde hubo codos y pies aparecerán estrellas.
Y aunque se sumerjan en profundas aguas tendrán que resurgir.
Y aunque los amantes se extravíen perdurará el amor.
Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio.
Bajo los remolinos del mar
aquellos que yazgan largamente no morirán en la tempestad
retorciéndose en el tormento, cuando cedan los tendones
atados a una rueda no podrán destrozarse;
entre sus manos la fe se romperá en dos
y el Unicornio del mal los atravesará.
Y hendidos por todas partes no se desmembrarán.
Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio.
Nunca más las gaviotas gritarán en sus oídos
o se romperán las olas tumultuosamente en la ribera;
allí donde se abrió una flor nunca más otra flor
ofrecerá su cabeza a los golpes de la lluvia.
Y aún locas o muertas como clavos
atravesarán la margaritas con sus cabezas de señoras;
irrumpiendo sobre el Sol hasta que el Sol se desprenda.
Y la muerte perderá su dominio.
Versión de Waldo Rojas

Quién eres tú - Dylan Thomas - Gran Bretaña

Sin título - Josep Guinovart
Quién
eres tú
tú que naces
en el cuarto vecino
tan patente en mi cuarto
que alcanzo a oir el vientre
cuando se abre y la sombra que avanza
sobre el fantasma y el hijo que desciende
tras la pared delgada como un hueso de jilguero
en el cuarto sangrante del nacimiento oculto
para el incendio y el girar del tiempo
la huella del corazón humano
no venera el bautismo
sino la sola sombra
cuando bendice
a la salvaje
criatura

Versión de Elizabeth Azcona Cranwell

viernes, 24 de octubre de 2008

Poema nocturno - Margaret Atwood - Canadá

Lluvia nosturna
No hay nada que temer,
es sólo el viento
que ahora sopla hacia el este, es sólo
tu padre..........el trueno
tu madre..........la lluvia
En este país de agua
con su luna ocre y húmeda como un champiñón,
sus muñones ahogados y sus pájaros largos
que nadan, donde crece el musgo
por todo el tronco de los árboles
y tu sombra no es tu sombra
sino un reflejo,
tus padres verdaderos desaparecen
al bajar la cortina
y quedamos los otros,
los sumergidos del lago
con nuestras cabezas de oscuridad
de pie ahora y en silencio junto a tu cama...
Venimos a arroparte
con lana roja,
con nuestras lágrimas y susurros distantes.
Te meces en los brazos de la lluvia,
el arca fría de tu sueño,
mientras aguardamos, tu padre
y madre nocturnos,
con las manos heladas y una linterna muerta,
sabiendo que somos solamente
las sombras vacilantes que proyecta
una vela, en este eco
que oirás veinte años más tarde.


La novelista y poeta canadiense Margaret Atwood recoge hoy en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y las Letras 2008.
Candidata en varias ocasiones al Premio Nobel, su obra abarca la poesía, el ensayo y la novela y en sus libros reflexiona sobre algunas de las injusticias que han determinado la historia de Occidente en el siglo XX, desde la opresión de la mujer hasta los retos del cambio climático, pasando por la crítica a los totalitarismos.
Cree Atwood que la iniciativa del juez Baltasar Garzón de imputar un delito de genocidio al régimen franquista es una ucronía: "la causa general llega demasiado tarde". Añade que "aplicar el término de genocidas a los inductores de aquella guerra no es adecuado. Se trata de una lucha entre gente de un mismo país que no difería entre sí más que por la política". La escritora ve lo sucedido en España entre Julio de 1936 y Abril de 1939 "como un laboratorio de destrucción. Es más, si las democracias angloparlantes hubieran participado es muy probable que la II Guerra Mundial se hubiese podido evitar. O, al menos, habría sido de un modo distinto de como sucedió" .

jueves, 23 de octubre de 2008

Fragmento de Donde el corazón te lleve - Susanna Tamaro - Italia

Camino
Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos. Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve.

Dedicado a Almudena, próxima bloguera.

Fundación mítica de Buenos Aires - Jorge Luis Borges - Argentina

miércoles, 22 de octubre de 2008

Fragmento de Muerte accidental de un anarquista - Dario Fo - Italia

Juez
Loco

¿Y quién defiende lo contrario? Lo admito, nuestra sociedad se divide en clases, incluso en lo tocante a testigos: los hay de primera, segunda y tercera categoría. No tiene que ver con la edad... puedes ser más viejo que Matusalén, y estar completamente gagá, pero si vienes de la sauna, ducha caliente y fría, masaje, rayos UVA, camisa de seda, Mercedes con chófer... a ver qué juez no te considera fiable. Incluso te besa la mano, "¡Super fiable extra!" Por ejemplo, en el famoso proceso por la rotura del embalse del Vaiont, los ingenieros acusados -los pocos que se dejaron pillar, porque los demás se esfumaron... a saber quién les pondría sobre aviso...-, esos cinco o seis, que para embolsarse unos cuantos millones, ahogaron a unas dos mil personas en una sola noche, esos, aún siendo más viejos que nuestros jubilados, no fueron considerados poco de fiar, sino todo lo contrario, ¡máxima fiabilidad! Porque, vamos, ¿para qué estudia uno una carrera? ¿Para qué se hace accionista mayoritario, para que le traten igual que a un jubilado muerto de hambre? Dicen que antes de su declaración, a esos accionistas no se les exigió que pronunciaran la fórmula clásica de "Juro decir la verdad, toda la verdad". Parece ser que el secretario dijo: "Tomen asiento señor ingeniero jefe, director de las construcciones hidráulicas X, y usted también, señor ingeniero y asesor ministerial, ambos accionistas con capital de 160 millones, siéntense, les escuchamos y les creemos". Después, con gran solemnidad, los jueces se pusieron en pie, y todos a coro, la mano en la Biblia, declamaron: "Juramos que dirán la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. ¡Lo juramos!"

Dice Fo: La sátira es el arma más eficaz contra el poder: el poder no soporta el humor, ni siquiera los gobernantes que se llaman democráticos, porque la risa libera al hombre de sus miedos.

sábado, 18 de octubre de 2008

Poema - Pablo R. Picasso - España

Niña frente al espejo - Pablo Picasso
Espejo en tu marco de corcho
tirado al mar entre las olas
no ves sólo el relámpago
el cielo
y las nubes
con tu boca abierta dispuesta
a tragarse el sol
mas si un pájaro pasa
y por un instante vive en tu mirada
al instante se queda sin ojos
caídos al mar
ciego
y qué carcajadas
en ese preciso momento
brotan de las olas.
Pablo R. Picasso, 4-11-1935

En momentos de crisis personal y artística, año 1935, Picasso estuvo a punto de dejar la pintura y tomar la pluma, según propia confesión. Al final, todo quedó en unos escarceos literarios influidos por el surrealismo, escritos a ráfagas y sometidos a constantes revisiones y añadidos. Ganó, afortunadamente, la pintura. “Me dicen que escribes. Te creo capaz de cualquier cosa. Si un día me dijeran que has oficiado una misa, también me lo creería”, decía su madre. Escritos en francés y español, esos textos salen ahora por primera vez en nuestro idioma de la mano de Plataforma y traducidos por Ana Nuño.

Hay un texto de prosa poética de Picasso en otro lugar de este blog.

Fragmentos - Joyce Carol Oates - Estados Unidos

Marilyn - Andy Warhol
La prosa -puede especularse- es discurso; la poesía elipsis. La prosa se habla en voz alta; la poesía se escucha a hurtadillas. La primera es presumiblemente articulada y social, un idioma compartido, la voz de la "comunicación"; la otra es privada, alusiva, inquietante, tímida, idiosincrásica como la delicada tela de una araña, una especie de hechizo insondable para las mentes comunes.
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Cuando tienes 50 empiezas a pensar cosas en las que no habías pensado antes. Yo solía pensar que envejecer tenía que ver con la vanidad, pero en realidad tiene que ver con perder gente que quieres.Tener arrugas es trivial.
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Miraba hacia abajo, a Marilyn, ese espectáculo de cuerpo mamífero y esplendoroso vestido "transparente". ¿Habría tenido tiempo Marilyn de preguntarse si el Presidente iba a viajar a Los Angeles para ayudarla a celebrar su cumpleaños el primero de junio? Una celebración seguramente íntima; no, era improbable que hubiese tenido tiempo de preguntárselo, porque estaba atontada ante el micrófono, y con una sonrisa ausente, lamiéndose los labios pintados de rojo como en un intento desesperado de recordar dónde estaba y qué era aquello, con los ojos vidriosos, tambaleándose sobre sus tacones de aguja.
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Lo que aspiré a ser y no fui, me robustece.
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Existe la expectativa de que una generación joven tiene la oportunidad de redimir los crímenes y fracasos de sus mayores y tendría la fuerza y el idealismo de hacerlo.
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Cuando la gente dice hay demasiada violencia en mis libros, lo que están diciendo es que hay demasiada realidad en la vida.
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La vida y las personas son complejas. Un escritor, al igual que un artista, no tienen la personalidad de un político: no vemos al mundo de manera tan simple.
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Nuestra casa está hecha de vidrio... y nuestras vidas están hechas de vidrio, y no hay nada que podamos hacer para protegernos a nosotros mismos.


"Truman Capote la describió como el ser más asqueroso de la tierra y ya en 1982 un crítico en Harper's tituló la reseña de uno de sus libros 'Párenme antes de que escriba de nuevo: otras seiscientas páginas de Joyce Carol Oates'. Dio igual. La escritora estadounidense no ha tenido problema alguno en demostrar que le sobra talento y lleva más de cuatro décadas decidida a derrocharlo en su obra, tan prolífica como inquietante" (Andrea Aguilar. El País).

miércoles, 15 de octubre de 2008

Fragmentos de De Corpore Insepulto - Juan José Millás - España

Ciudad y niebla - Raquel Sáez Fliquete1.

En las horas de niebla,
los transeúntes dudan sobre el brillante asfalto,
tienen los automóviles la pintura empañada;
la humedad se resume en las ventanas amarillas
de las primeras oficinas. Los lugares públicos
no han despertado todavía. Está la calle
limpia: la lluvia la lavó durante
una madrugada insomne de golpear
en las persianas y chorrear sobre los patios interiores.
Hoy no se apagarán las luces por la huelga.

2.

Ese que veis cruzar,
detenerse, y cruzar, es mi asesino. Me persigue desde
hace tantos siglos, a lo largo
de tantas vidas me persigue
que el ruido de sus pasos y el de mi corazón
parecen soportar un solo cuerpo,
una sola agonía, una canción
de infancia, una canción
parecida a las lágrimas de un día.

3.

En esta hora de humillación parece
el aire un animal enfermo. Tal
es la enfermedad , tal es el peso
de cuanto en él se mueve, que una hoja
desprendida de un árbol quebraría
la piel del pavimento. Mas no hay árboles.
No hay árboles, ni tierra, ni otro abismo
que la implacable y criminal persecución
dibujada en el laberinto de mi vida
por el sonido negro de sus botas.

4.

El otro día, frente a un escaparate,
escuché el ritmo de sus pasos.
Sonaban
como los clavos sobre el ataúd,
como los pasos inciertos del recuerdo
por el estrecho corredor de la memoria.
Me aparté un poco y, sin mirarme,
se puso junto a mí. Cantaba
una canción antigua.

...

7.

De corpore insepulto, con el rostro
lleno de barba de tres días, sucio
como un viudo reciente, la novela
perdida entre las sábanas, yo mismo,
de corpore insepulto, recibí
por la tarde al que me mata. Venía
con el cuerpo presente, fatigado
de ganarse mi pan. Desde la puerta,
ojeando el periódico, me dijo:
"Hoy debería asesinarte un poco".

8.

Pon algo de los Beatles, que me voy a morir,
murmuró mi asesino esta mañana.
Se había despertado
sudando y en sus ojos
naufragaban los restos de la noche terrible.
Yo no creí que se muriera,
más bien,
que hubiera recaído en la bronquitis,
pero estaba tan solo
que no podía levantar
ni dos palmos de vida, entonces dijo
pon algo de los Beatles, que me voy a morir.
Afortunadamente,
suelo tener en la cocina un frasco de jarabe
que facilita la expectoración
y despeja los bronquios
y hace vivir al asesino
la dulce sensación de la convalecencia,
cuando lo cierto es
que apenas ha empezado con esta inoportuna
bronquitis,
porque tiene una tos seca y difícil
y me mira como perro sin amo a través del espejo.
Después que ha visto que no se iba a morir
ha encendido un cigarro. De todos modos,
hemos estado toda la mañana escuchando a los Beatles.

...

10.

Esa mujer que digo, confundió mi vida.
Yo malogré su historia (Me refiero
a los tiempos difíciles y hermosos de nuestra juventud,
los días en los que mi asesino
no era sino un recurso literario)
Jugamos a ser dioses. Levantamos
tal laberinto con la mezcla
de intereses secretos que
Simón y Garfunkel se escuchaban
días enteros en nuestros corazones.
Ese niño que va con mi asesino
es nuestro hijo.

11.

En el ambulatorio -extraño nombre- de la Seguridad Social
me han dicho que la tos y esas punzadas
en la zona del pecho cercana a la congoja
son en mi caso las expresiones gráficas
de un mal del alma: "no fume usted, no beba,
y procure animarse, son dos días".
Mientras el hijoputa hablaba, mi asesino reía.
la enfermera de melena amarilla
extendía recetas sin mirarme.

12.

Qué descanso morir. Pero qué agobio
regresar a la nada
después de haber tenido tanto amor,
tanta desdicha, pues, aunque también
tan gran indiferencia por las cosas.

...

14.

Tú no eres nadie.
Pareces
una conciencia:
la suma
de representaciones pasadas o actuales
que quizá te permitan obtener con esfuerzo
alguna imagen de ti misma. Ignoro con qué objeto.
Pero no, no eres nadie, ni siquiera
un desastre glorioso, una desolación,
o una inocente víctima.
Entiéndelo, mi amor, y olvida.
Olvida para siempre los disfraces,
el de conciencia o el de viuda. Yo te escribo
porque tampoco tengo muchos rasgos
y aunque me gustaría ser Juanjo Millás,
sé que soy como tú. Recorro los pasillos
de las casas igual que tú. Vigilo los teléfonos
con la misma intensidad sospechosa con la que tú los miras.
Tampoco quiero a nadie, aunque estos días
de finales de marzo
puedo fingir cierta pasión y disfrazarme, como tú, de amante
y hablar, igual que tú, de mi conciencia.
Pero en realidad soy como tú; es decir
nadie, nadie, nadie.
Quien diga lo contrario, no me quiere.

Millás es bien conocido por los lectores gracias a sus novelas y a sus artículos en prensa, pero quizá no haya mucha gente que sepa que comenzó escribiendo poesía. Aquí tienen una muestra.

Estos días le han distinguido con el Premio Nacional de Narrativa que concede el Ministerio de Cultura para premiar la mejor novela publicada el año anterior, tanto en castellano como en cualquiera de las otras lenguas del Estado. La novela se llama "El Mundo" y ya obtuvo el Premio Planeta en 2007. Según Millás es "una autobiografía novelada" o "una novela biográfica".

Juan José Millás posee además el Premio Sésamo de Novela Corta 1974 y los premios periodísticos Mariano de Cavia 1998 y de Lectura Germán Sánchez Ruipérez, así como el Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes 2002 y el Francisco Cerecedo 2005, que otorga la Asociación de Periodistas Europeos.

"Más que una rebelión, en mí siempre ha existido una extrañeza frente al lenguaje. Vivo en conflicto con las palabras. Para mí, son sonidos con textura, con olor, con sabor, son casi objetos", dice Millás.

lunes, 13 de octubre de 2008

Lluvia estival - Tomás Segovia - España-México

Lluvia
En la apartada noche ya sin nadie,
tibia, agitada, leve cae la lluvia,
sola para sí sola.

Íntima bailarina por la noche,
misteriosa, alocada,
gime allá, vuela, ahoga aquí una risa,
caprichosa musita, se interrumpe,
juguetona, inquietante,
viene y va, calla, desde lejos torna
con sonreídas lágrimas,
va a decir algo que en suspiro muere.

Y huyendo con susurros
y voces de sirena,
deja en el aire un mórbido perfume
de amor difunto en punzante recuerdo,

y en el alma el errático, incurable,
secreto amor de todas las derivas...

Modesto desahogo - Tomás Segovia - España-México

Tristeza
Estoy más triste que un zapato ahogado
estoy más triste que el polvo bajo los petates
estoy más triste que el sudor de los enfermos
estoy triste como un niño de visita
como una puta desmaquillada
como el primer autobús al alba
como los calzoncillos de los notarios
triste triste triste de sonreír como un bobo desde los rincones
de ver tallar las cartas en redondo saltándome siempre a mí
de todo lo que se dicen y se dan y se mordisquean en mis narices
estoy harto de quedarme con el saludo en la boca
de salir bien dibujado entre la muchedumbre
para que me borre siempre el estropajo de su roce
de no estar nunca en foco para ningunos ojos
de tener tan desdentada la mirada
de navegar tras la línea del horizonte
con mis banderitas cómicamente izadas
no puedo más de no ser nunca nadie
de que no me dejen jamás probarme otra careta que la de ninguno
de no irrumpir de no alterar el oleaje
de no curvar jamás un tren de ondas
de no desviar a mis corrales la palabra suelta
de que nunca me caiga a mí la lotería de un vuelco visceral
De no poblar ni el más vago sueño ocioso
De saber que ningún mal pensamiento tendrá ya más mi rostro.
Estoy hasta aquí de la avaricia de los privilegiados
de que quieran para ellos solos toda la juventud
todos los influjos en las cosas del mundo
todo el favoritismo de la puta alegría
toda la iniciativa de renuevo y capricho
de que se apropien sin escrúpulos la plusvalía de calor y encuentros
todo el capital de risa y de coloquio
que repartido con justicia
alcanzaría de sobra para alimentarnos a todos
a todos los hambrientos de carne de comunión
y sedientos de vino de comunión
a todos los que están tristes
como faldones arrugados que les cuelgan a los otros
en fin estoy jibosamente desolado
de haber envejecido sin seguro de vida
sin seguro de nombre
sin cavar mi guarida en el espeso ahorro
de no haber cobrado el billete cuando la vida se asomaba a mirarme
de haber tirado siempre deudas al cesto sin mirarlas
y lo que quiero decir es que estoy a fin de cuentas
terriblemente triste de que no me hayáis perdonado.


Tomás Segovia, poeta nacido en Valencia aunque formado en México, acaba de recibir el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca, el de mayor dotación económica de los premios de poesía de habla hispana.

El jurado del galardón ha definido a Segovia como un autor “de las dos orillas, ya que personaliza a esa generación de poetas que llegó a México por la Guerra Civil, se formó aquí y volvió a España para devolver toda esa riqueza al acervo cultural”

“En realidad, soy de todas las orillas, no solo de la mexicana y la española”
, dice el poeta, y añade: “Yo creo que si yo no fuera yo me olvidaría de este señor que soy”

domingo, 12 de octubre de 2008

La casa y el corazón - Marcos Ana - España

Impresión azul - Claudio Porcel
Si salgo un día a la vida
mi casa no tendrá llaves:
abierta siempre a los hombres,
al sol y al aire.

Que entre la noche y el día
y la lluvia azul. La tarde.
El rojo pan de la aurora.
El campo: sus verdes mástiles.

Que la amistad no detenga
sus pasos en mis umbrales.
Ni la golondrina el vuelo.
Ni el amor sus labios. Nadie.

La casa y el corazón
nunca cerrados: que pasen
los pájaros, los amigos,
el sol y el aire.

Mi corazón es patio - Marcos Ana - España

Patio de la cárcel de Burgos
1
La tierra no es redonda:
es un patio cuadrado
donde los hombres giran
bajo un cielo de estaño.

2
Soñé que el mundo era
un redondo espectáculo
envuelto por el cielo,
con ciudades y campos
en paz, con trigo y besos,
con ríos, montes y anchos
mares donde navegan
corazones y barcos.

Pero el mundo es un patio.
(Un patio donde giran
los hombres sin espacio.)

3
A veces, cuando subo
a mi ventana, palpo
con mis ojos la vida
de luz que voy soñando.
Y entonces digo: "El mundo
es algo más que el patio
y estas losas terribles
donde me voy gastando".
Y oigo colinas libres,
voces entre los álamos,
la charla azul del río
que ciñe mi cadalso.
"Es la vida", me dicen
los aromas, el canto
rojo de los jilgueros,
la música en el vaso
blanco y azul del día,
la risa de un muchacho…
Pero es soñar despierto.
(Mi reja es el costado
de un sueño que da al campo).

4
Amanezco, y ya todo
—fuera del sueño— es patio:
Un patio donde giran
los hombres sin espacio.
¡Hace ya tantos siglos
que nací emparedado,
que me olvidé del mundo,
de cómo canta el árbol,
de la pasión que enciende
el amor en los labios,
de si hay puertas sin llaves
y otras manos sin clavos!
Yo ya creo que todo
—fuera del sueño— es patio.

(Un patio bajo un cielo
de fosa, desgarrado.
que acuchillan y acotan
muros y pararrayos.)

5
Ya ni el sueño me lleva
hacia mis libres años.
Ya todo, todo, todo
—hasta en el sueño— es patio.
Un patio donde gira
mi corazón, clavado;
mi corazón, desnudo;
mi corazón, clamando;
mi corazón, que tiene
la forma gris de un patio.
(un patio donde giran
los hombres sin descanso).


Poesía combativa la de Marcos Ana, uno de los símbolos de la lucha antifranquista, 23 años encarcelado por sus ideas, dos penas de muerte. Estos días (gracias Finchu por la información) ha presentado en la Diputación de Cádiz su obra autobiográfica "Decidme cómo es un árbol" "Memorias de la prisión y la vida".
Quién firma este blog conoce de primera mano, por boca del propio poeta, algunas de sus tremendas experiencias.
Pedro Almodóvar filmará una película sobre su vida. Estaremos atentos.

viernes, 10 de octubre de 2008

El malecón - Joan Margarit - España

El malecón - Teresa Pérez de Arenaza Torroja
Después del temporal, asumidas las pérdidas
y amarrados los grandes y erráticos dolores,
el puerto es el mejor lugar para esperar.
El puerto es como él: en su interior
enormes, reposados, mar y barcos.

Naufragios - Joan Margarit - España

Naufragio
La calle, estrecha y húmeda la
ocupan estos trastos:
un sofá roto y una vieja lámpara,
la nevera oxidada y dos colchones
que alguien ha apoyado en la pared.
Es todo cuanto queda de un desahucio.

Son restos del futuro.
A menudo se ven por estas calles,
y sin embargo hoy piensa que, quizá,
son restos de sí mismo lo que ha visto.
Entonces vuelve la cabeza: un gato,
encaramado en el sofá, le mira
como ella antaño con sus ojos verdes.

Abans del alba - Joan Margarit - España

El alba - Claudio Porcel
Ja hi dormia, d'infant, sota aquest cel
que du als ulls, un cel de nit
amb estrelles immòbils com icones.
Aquest dia que encara no comença
es un tresor d'instants que, en escampar-se,
ningú mai més ja no podrà ajuntar.
Mira l'eixida fosca
on tantes fulles d'heura són callades,
com en suspens davant de la imminència
d'un demà que és present al negre cel.
Encén els llums i les finestres semblen
quadres d'or exposats a la façana,
un preludi del fil blau cel i rosa
que tallarà la fosca com una arma
damunt d'aquest silenci impenetrable
de les cases dempeus en el carrer.
Aurora a aurora fa la seva mort,
la seva veu als murs i, absort, escolta
l'auster silenci de la fosca als vidres
els primers crits de garsa en el terrat.
La semblança de l'alba amb el no-res
li porta el fred als ulls, i un grat record
d'un altre temps s'apuja dintre seu
quan, un cop esvanides les estrelles,
les heures tremoloses es desvetllen
i tanca els llums, igual que va fer ahir,
i com farà demà fins que, una albada,
el seu esguard també s'hagi esvanit.


Joan Margarit, poeta y arquitecto catalán, acaba de obtener el Premio Nacional de Poesía por 'Casa de Misericordia', una obra que se retrotrae a aquellos caserones franquistas donde se daba cobijo a los mendigos, a los vagabundos y a los niños y niñas que procedían de familias pobres.
El premio es otorgado por el Ministerio de Cultura y reconoce la mejor obra de poesía publicada en 2007 en español o en cualquiera de las lenguas cooficiales del Estado.
'Casa de Misericordia' apareció originariamente en catalán, publicada por Proa. La Editorial Visor lanzó posteriormente una edición bilingüe. El poemario ya había obtenido el Premio de la Crítica, el Rosalía de Castro y el de Poesía de Cataluña.
Joan Margarit comenzó su andadura poética en 1963 con un poemario en castellano. Desde los años ochenta publica en catalán, con traducciones propias al castellano.
La poesía de Margarit es realista y cercana a la gente: 'Sólo se puede ser realista; no hay más que la realidad para escribir'.
'La poesía es un refugio donde, tarde o temprano, tenemos que acogernos'. 'Se trata de resguardarnos de la intemperie, esa vida que muchas veces nos da desamor, que nos provoca pérdidas brutales... ¿Dónde refugiarse entonces: en un partido de fútbol? No, ahí está sólo el arte, la filosofía... y la poesía, claro', dice Margarit.

lunes, 6 de octubre de 2008

domingo, 21 de septiembre de 2008

Los Nadies - Eduardo Galeano - Uruguay

Vendedor de Potosí - Fotografía de M. D. Pérez Murillo
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Derecho al delirio - Eduardo Galeano - Uruguay

lunes, 15 de septiembre de 2008

Nuevo canal interoceánico - Mario Benedetti - Uruguay

Lovers With Blue Eyes - John Nolan
Te propongo construir
un nuevo canal
sin exclusas
ni excusas
que comunique por fin
tu mirada
atlántica
con mi natural pacífico.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Fragmento de El museo de los esfuerzos inútiles - Cristina Peri Rossi - Uruguay-España

Entre la espada y la pared
    El espacio que queda entre la espada y la pared es exiguo. Si huyendo de la espada, retrocedo hasta la pared, el frío del muro me congela, si huyendo de la pared, trato de avanzar en sentido contrario, la espada se clava en mi garganta. Cualquier alternativa, pues, que pretenda establecerse entre ellas, es falsa y como tal, la denuncio. Tanto el muro como la espada sólo pretenden mi aniquilación, mi muerte, por lo cual me resisto a elegir. Si la espada fuera más benigna que el muro, o la pared menos lacerante que el filo de aquella, cabría la posibilidad de decidirse, pero cualquiera que las observe, comprenderá enseguida que sus diferencias son sólo superficiales. Sé que tampoco es posible dilatar mi muerte tratando de vivir en el corto espacio que media entre la pared y la espada. No sólo el aire se ha enrarecido, está lleno de gases y de partículas venenosas: además, la espada me produce pequeños cortes 'que yo disimulo por pudor' y el frío de la pared congestiona mis pulmones.... Si consiguiera escurrirme, la espada y el muro quedarían enfrentados, pero su poder, faltando yo entre ambos, habría disminuido tanto que posiblemente el muro se derrumbara y la espada enmoheciera. Pero no existe ningún resquicio por el cual pueda huir, y cuando consigo engañar a la espada, la pared se agiganta, y si me separo de la pared, la espada avanza. He procurado distraer la atención de la espada proponiéndole juegos, pero es muy astuta, y cuando deja de apuntar a mi garganta, es porque dirige su filo hacia mi corazón. En cuanto al muro, es verdad que a veces olvido que se trata de una pared de hielo y cansado, busco apoyo en él: no bien lo hago, un escalofrío mortal me recuerda su naturaleza. He vivido así los últimos meses. No sé por cuánto tiempo aún podré evitar el muro, la espada. El espacio es cada vez más estrecho y mis fuerzas se agotan. Me es indiferente mi destino: si moriré de una congestión o me desangraré a causa de una herida, esto no me preocupa. Pero denuncio definitivamente que entre la espada y la pared no existe lugar donde vivir.

viernes, 29 de agosto de 2008

El poeta - Francisco Umbral - España


(El poeta José Hierro se encuentra hospitalizado en Cartagena a causa de infarto)
No te vayas, poeta, no te mueras,
no vayas, Pepe Hierro, a Cartagena.
Te hemos querido tanto, toma vino
o toma este chinchón carminativo.
Poeta carminativo, vuelve a casa,
mira que hay mucha tos por las esquinas,
mira que hay mucha luz en nuestro cielo.
No te mueras, poeta, yo te llevaré a Ávila,
y robarás el viento en la muralla,
probarás esas ostras del hotel,
de las que tú me dabas a probar,
como urgentes sonetos que han llegado
desde la luna hasta este pedregal.
Volvamos a por vino a aquella noche,
no te mueras, joder, amigo ronco,
tose tu enfermedad como un gran hombre,
tose tu soledad de gatopardo.
No te quedes sin voz
al costado sombrío de los buques,
no te entregues al duelo militar,
mira lo que te he escrito,
vive, Pepe,
no eres el que mejor tose en Cartagena.

Ayer se cumplió un año de la muerte de Umbral y casi seis de la de José Hierro. En otro lugar de esta bitácora se da cuenta de la próxima aparición -en otoño- de los poemas que Umbral fue escribiendo durante toda su vida y que nunca se atrevió a publicar, quizá porque entre sus amigos se contaban extraordinarios poetas. A uno de ellos, a Pepe Hierro en un momento difícil, está dedicado el poema que acaban de leer.

lunes, 28 de julio de 2008

Todos somos barcos - Max Ehrmann - Estados Unidos

Isla de la Roca del Barco
Cargados con experiencia de vida,
memorias de trabajo, buenos tiempos y pesares,
cada uno con su carga especial;
y es nuestro común destino
mostrar las marcas del viaje,
aquí una proa astillada, allí un cordaje emparchado,
y cada casco ennegrecido
por el incesante apaleo de las incansables olas.

Ojala seamos agradecidos por buenos tiempos y mares apacibles,
y en tiempos de tormenta tener el coraje
y la paciencia que caracteriza a todo buen navegante;
y, sobre todo, ojalá tengamos la alentadora esperanza de gozosos encuentros,
cuando nuestro barco finalmente tire su ancla en el agua quieta de la eterna bahia.
Archiconocido es su poema Desiderata.