Bob Dylan - 'Til The Sun Goes Down - Triplicate CD1 (2017)

domingo, 30 de abril de 2017

Correspondencia/ 1 - Rainer Maria Rilke - República Checa (Imperio austrohúngaro) / Lou Andréas-Salomé - Rusia


RILKE A LOU ANDREAS-SALOME, EN GÖTTINGEN

París, sábado 20 de junio de 1914

    Lou querida, he aquí un extraño poema escrito esta mañana, que te envío ahora mismo, y al que espontáneamente he titulado "Wendung" porque representa el viraje decisivo que se producirá probablemente con toda necesidad si tengo que vivir, y comprenderás en qué sentido lo concebí.
    Tu carta en respuesta a mi estudio sobre las "Muñecas" la había presentido, suponiendo que me escribirías una de consuelo, que manifestara una impresión apropiada para ordenarlo. Y, en efecto, comprendo perfectamente lo que reconoces en ella, así como la última frase que las "palabras" son incapaces de expresar, esa última frase con relación a la unidad que la muñeca forma con lo corporal y sus más horribles fatalidades.
    Pero, qué espantoso que uno escriba semejante cosa sin darse cuenta de nada, so pretexto de hablar de un recuerdo de la más original intimidad, y que a continuación deje uno la pluma con ansias de revivir una vez más lo fantasmal, pero de manera ilimitada como nunca antes lo había hecho; hasta que, lleno a rebosar de estopa el cuerpo de títere en que uno mismo se ha convertido, se quede con la boca reseca.
                              Tu

VIRAJE DECISIVO

"El camino que lleva de la intimidad
a la grandeza pasa por el sacrificio".
Kassner

Lentamente se la ganó con la mirada en reñida lucha.
Los astros doblaban la rodilla
bajo la violencia de sus ojos alzados.
O volvía a contemplar arrodillado,
y el perfume de su insistencia
doblegaba algo divino,
ella le sonreía, adormecida.
Las torres que así contemplaba, se estremecían:
edificadas otra vez, hacia las alturas, de un vistazo.
Mas cuán a menudo, de día
sobrecargado, el paisaje, al anochecer
reposaba, tendido sobre su silencioso percibir.

Los animales entraban confiados
en la abierta mirada, paciendo,
y cautivos los leones
los observaban con sus ojos fijos cual una libertad inconcebible;
unos pájaros lo atravesaban con su vuelo,
a él, el insensible; unas flores
se reflejaban en él
grandes como en un alma infantil.

Y el rumor de que existía un contemplativo tal
conmovía a los menos
improbablemente visibles,
conmovía a las mujeres.

¿Mirando desde hace cuánto tiempo?
¿Desde hace cuánto tiempo privándose ya íntimamente
suplicando en el fondo de la mirada?
Cuando él, que vivía en la espera, un país extranjero,
sentado en la habitación de un albergue,
sentado en la habitación dispersa, alejada de él, que
lo rodeaba de un ambiente taciturno, y en el espejo evitada
de nuevo la habitación,
y más tarde, vista desde el fondo de su torturadora cama, otra                                                                                     [vez
la habitación: entonces deliberaba esto al vacío,
imperceptiblemente, deliberaba a propósito de su corazón                                                                                     [sensible,
en el fondo de su cuerpo transtornado de dolor,
de su corazón a pesar de todo sensible,
esto deliberaba y juzgaba ese corazón:
no poseía nada del amor.
(Y le eran rechazadas nuevas consagraciones).
Ya está, se ha puesto un límite a la mirada.

Y el universo mirado
quiere alcanzar su plenitud en el amor.
La labor de la vista está hecha,
haz en adelante la labor del corazón
con respecto a tus imágenes, esas imágenes cuativas; pues tú
las habías vencido: pero sigues sin conocerlas.
Mira, hombre interior, tu interior muchachita
conquistada en reñida lucha
contra mil naturalezas,
esa criatura sólo conquistada, todavía no amada.
20 de junio


LOU ANDREAS-SALOME A RILKE, EN PARIS

Göttingen, 24 de junio de 1914, miércoles

    Después de dos días de ausencia (para ir a hablar con alguien) estoy de regreso hoy, e íntegramente con tus palabras y a solas con ellas ante este "viraje decisivo" que lo es y sin embargo ya no lo es, pues se preparaba desde hace mucho tiempo, casi realizado ya: tu cuerpo lo sabía, por decirlo así, antes que tú mismo, pero claro, del modo en que los cuerpos pueden saber -con una fidelidad, una rectitud infinitas, de manera que ello debía conducir a un nuevo malentendido con el espíritu por algún tiempo. ¿Sabes en qué podía reconocerse?. En los ojos, ellos, que miran, que conquistan la figura única de mil matices que "todavía no había sido amada"; los ojos que querían amar transgredieron el límite que les fue impuesto y (¿te acuerdas de lo que me habías dicho?) los ojos celebraron nupcias en una mirada, no sólo en sentido poético sino, a decir verdad, en el sentido más corporal, hasta la agitación de la sangre, como si en aquellos momentos se hubiese producido mucho más que una simple mirada. (Así fue en el caso de la muchachita que se miraba en tus ojos como en un espejo, mientras se arreglaba; así, en otros casos más personales). Pero, en cuanto a los ojos, abandonados al esfuerzo de su búsqueda, más allá del límite de lo que habitualmente sólo debieran llevar al espíritu, en su ver sólo podían hacerse cada vez más corporales y, en cierto modo, aprovechándose de confusiones con hechos acaecidos (procesos subterráneos que no se realizaban en la superficie del cuerpo, dispuesta hacia lo exterior), sólo podían conocer extraños tormentos; pues la "labor del corazón", al contacto con lo que no había sido más que un ver artístico, sólo podía realizarse a partir del fondo más interior. Así fue cómo ocurrió que, por ejemplo la sangre afluyera a los ojos en forma de congestión, determinando dolorosas presiones; como si el flujo tendiera, por error, a transformar los ojos en órganos genitales, a transformarlos en aquello mismo de lo que proceden los milagros corporalmente generadores; y sufrían, en la lucha de su sincero esfuerzo, que sólo los conducía a una disensión con el cuerpo, en lugar de procurarle la calma. Hasta que el corazón se puso a latir al ritmo del gran amor en el cual lo exterior y lo interior se unen, el amor que, de repente, se da cuenta de todos sus tesoros y los examina como a las novias.
Lou
Traducción de José Mª Fouce

viernes, 28 de abril de 2017

Imágenes rotas - Teresa Calderón - Chile


&

    La vida: el gran laboratorio de la muerte plagado de tristes ratas.

&

    Abrían sus fauces los camiones de la tarde.
    Todo se lo tragaban. La lozanía de la fruta participando del misterio y de la muerte.

    Convincente la escoba barriendo la piel de los huesos tatuados por el pavimento y tendones estallando y cartílagos sangrientos y briznas de pasto y ramas secas recolectadas en la caída.

    El más grande de los desperdicios mi pobre basura biodegradable entrando en la ambulancia.

&

    Podríamos considerar a la hora de los descargos el temblor matutino la naúsea el desconsuelo abriendo sus brazos cada día la prepotencia urgente del deseo.

&

    Desde los ojos poblados de presagios sólo existe la ventana abierta engañosa como un cuadro de Magritte.

&

Esta no es una pipa.
Este no es un hombre
Esta no es una ventana abierta
por donde cae el hombre de la pipa
Esta no es una forma de morir
Esta no debiera ser la vida.

&

¿Cielo?
¿Infierno?
¿A qué estado de nada
a qué mazmorras
irán a dar los espantados
los muertos de miedo
los que tienen perdida la fe
los atorados con el trago amargo
de sus propios pasos perdidos
los aterrados de la vida por delante
los jóvenes poetas aspirantes
al suicidio?

&

    ¿Qué mensaje oculto traía escrito la botella calibre 38 que no pude descifrar a tiempo?

&

    Salió cara la gracia de convertir el agua en vino.

&

    Perdónalo, Señor, porque sabe perfectamente lo que hace.

&

    En lugar de llorar junto al cuerpo derramado recuerdo a Humphrey Bogart en la ninguna película de su lecho de muerte enronquecido por el cáncer laríngeo el gángster más querido de Hollywood el matón adorable confesándose con Frank Sinatra lo único que va bien es mi cuenta bancaria. Para qué más.

&

    Irás. Volverás. Nunca en la Guerra. Perecerás.

&

    Tu aversión a la vida tiene tantas razones que ninguna razón conoce.

&

    La vida privada es un asunto público.

&

    Quién puede comprender este espectáculo si no es como la ofrenda de un cuerpo regresando a la tierra de donde nunca debió salir.

&

El suicidio
como dijo el actor
es una muerte
en defensa propia.

&

Teníamos
un
futuro
por 
delante

Yo sólo veo huesos
y
carne
que
se
pudre.

&

La arbitrariedad del signo lingüístico
La arbitrariedad de la muerte
A qué sistema de signos
debo acudir para el consuelo.

&

La vida es cruel y es mucha.
De Imágenes Rotas, 1995

miércoles, 26 de abril de 2017

Menosprecio de corte y de aldea - Miguel d'Ors - España


A Kurt Spang
Moça tan fermosa
non vi por los salones de Llongueras (Coiffeur)
como tú, rusoniana, que entregaste
la mitad de tu reino
y tres horas y cuarto de un otoño
por aquella estudiada,
delicada, difícil, laboriosa
ausencia de peinado.

Botas de ordeñadora Saint-Laurent,
andrajos millonarios por las faldas,
maquillaje que con sutiles artificios
imitaba la falta de maquillaje,
                                rauda
te vi partir, ya pura Galatea,
por la escondida senda
de tus desaforadas discotecas.

Sintiéndote tan moza y tan garrida,
sintiéndote tan pueblo-pueblo-pueblo,
tan paisana de una vaga mitología
de bieldos, sementeras, cabañuelas y trovos,
tan natural, tan fresca, tan lozana
y tan sencilla como (más o menos)
un pâté d’oignons fumé avec des petits pois à l’armagnac.
De Es cielo y es azul, 1984

lunes, 24 de abril de 2017

Leyenda guaraní sobre la Creación - Anónimo - Paraguay-Nordeste de Argentina-Bolivia-Sur de Brasil


El verdadero Padre Xamandu, el Primero, de una pequeña porción de su propia divinidad, de la sabiduría contenida en su propia divinidad, y en virtud de su sabiduría creadora, hizo que se engendrasen llamas y tenue neblina.

Habiéndose erguido de la sabiduría contenida en su propia divinidad, y en virtud de su sabiduría creadora, concibió el origen del lenguaje humano.

De la sabiduría contenida en su propia divinidad, y en virtud de su sabiduría creadora creó nuestro Padre el fundamento del lenguaje humano e hizo que formara parte de su propia divinidad.

Antes de existir la tierra, en medio de las tinieblas primigenias, antes de tenerse conocimiento de las cosas, creó aquello que sería el fundamento del lenguaje humano e hizo el verdadero Primer Padre Xamandu que formara parte de su propia divinidad.

Habiendo concebido el origen del futuro lenguaje humano, de la sabiduría contenida en su propia divinidad, y en virtud de su sabiduría creadora, concibió el fundamento del amor.

Antes de exirtir la tierra, en medio de las tinieblas primigenias, antes de tenerse conocimiento de las cosas, y en virtud de su sabiduría creadora, concibió el origen del amor.

Habiendo creado el fundamento del lenguaje humano, habiendo creado una pequeña porción de amor, de la sabiduría contenida en su propia divinidad, y en virtud de su sabiduría creadora el origen de un solo himno sagrado lo creó en su soledad.

Antes de existir la tierra, en medio de las tinieblas originarias, antes de conocerse las cosas, creó en su soledad el origen de un himno sagrado.
Versión de Helena Galiana

sábado, 22 de abril de 2017

Oda a la soledad - José Ángel Valente - España


Ah soledad,
mi vieja y sola compañera,
salud.

Escúchame tú ahora
cuando el amor
como por negra magia de la mano izquierda
cayó desde su cielo,
cada vez más radiante, igual que lluvia
de pájaros quemados,
apaleado hasta el quebranto, y quebrantaron
al fin todos sus huesos,
por una diosa adversa y amarilla.

Y tú, oh alma,
considera o medita cuántas veces
hemos pecado en vano contra nadie
y una vez más aquí fuimos juzgados,
una vez más, oh dios, en el banquillo
de la infidelidad y las irreverencias.

Así pues, considera,
considérate, oh alma,
para que un día seas perdonada,
mientras ahora escuchas impasible
o desasida al cabo
de tu mortal miseria
la caída infinita
de la sonata opus
ciento veintiséis
de Mozart
que apaga en tan insólita
suspensión de los tiempos
la sucesiva imagen de tu culpa.

Ah soledad,
mi soledad amiga, lávame,
como a quien nace, en tus aguas lustrales
y pueda yo encontrarte,
descender de tu mano,
bajar en esta noche,
en esta noche séptuple del llanto,
los mismos siete círculos que guardan
en el centro del aire
tu recinto sellado.
De Mandorla, 1982

jueves, 20 de abril de 2017

Poesía del vino/ 26 - Elogio del vino - Kisai - Persia


    Abre los ojos y mira la flor del fenogreco, brillante como una joya en medio del trigo verde, como un ser amado que, con la mejilla sonrosada, ha echado sobre su rostro un velo de seda verde. ¡Qué hermoso el néctar de los rayos del sol cuando su reflejo penetra en el vino! La copa es azul, el vino rojo, los rayos amarillos: se diría que era un fenogreco, violeta y tulipán. Esta claridad que en la copa se insinúa es como cornalina instalada en las perlas. Por esa transparencia y esa pureza, cuando tomas este vino no puedes distinguir la copa del vino, ni de tu mano la copa.
Traducción de Leonor Vernet
sobre la versión francesa de Henri Massé
Kisai

Kisai, nacido en Merv, gozó del favor de los príncipes samánidas y de Mahmud el Gaznaví, al que alabó en sus panegíricos. Por otra parte, chií y con tendencias al ascetismo, exaltó en sus versos a Alí y a la familia santa, si bien celebró el vino en otros versos (tal vez en un sentido místico). Su lengua y su estilo son de los más notables. De su obra no se conservan más que algunos fragmentos. Posiblemente murió después de 1002, fecha indicada por los autores de antologías.

martes, 18 de abril de 2017

Poetas del al-Andalus/Sefarad/ 23 - Qasida Maqsura (fragmentos) - Hazim al-Qartayanní - al-Andalus


El tiempo se repartía según las estaciones,
trasladándose de un lugar a otro,
como las estrellas errantes del cielo.
El invierno se pasaba en Cartagena, resguardada
de los vientos por los altos montes, junto al mar.
El verano en la fértil vega de Murcia, a la sombra de los árboles                            [cuajados de frutos, entre alcázares y puentes.
La primavera en los campos, prados y colinas regados por las                                                                     [primeras lluvias.
El otoño en los baños termales, de los que tanto goza el levante                                                                               [español.

~~~~
El mejor lugar para pasar el invierno, en la orilla de   un
                               [mar, entre cañas, cúpulas y casas.
Para pasar el verano, a las orillas de un río, entre palacios,                                                            [puentes y poblados.
Para pasar la primavera, lugares por donde se desliza el
                       [agua sobre praderías, llanuras y colinas.
Y para el otoño, lugares de aguas, o alhamas, entre árboles                                                                [castillos y caseríos.

En Murcia se reflejan los árboles en las aguas cristalinas del río.
Y pasábamos el tiempo comprendido entre almuerzo y cena
descubriendo los deseos de nuestras almas, mientras las
                                  [aves nos maravillaban con sus trinos.
O dejando rodar palabras bellas, como piedras preciosas,                                                             [en noches de luna llena.
Embriagándonos con el aroma de los árboles y flores,                                                             [mientras el alba despertaba.

~~~~
Y ahora nuestras miradas contemplan jardines rodeados                                                        [de acequias y estanques.
Va desapareciendo el sol del atardecer, hasta que no se
                             [ve más que el borde de su corona.
Pero entonces alumbra nuestros ojos el resplandor de
                          [Qubbas, cuya luz nos indica el camino.
Traducción de Emilio García Gómez