Leonard Cohen - Popular problems (2014)

martes, 30 de septiembre de 2014

Microrrelatos/ 19 - Fecundidad - Augusto Monterroso - Guatemala


Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Fragmentos de On The Road - Jack Kerouac - Estados Unidos


...La única gente que me interesa es la que está loca; la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes... sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas, y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un ¡Aaahhh!...

... Brindemos por los locos, por los inadaptados, por los rebeldes,
por los alborotadores, por los que no encajan,
por los que ven las cosas de una manera diferente.
No les gustan las reglas y no respetan el statu quo.
Los puedes citar, no estar de acuerdo con ellos, glorificarlos o vilipendiarlos.
Pero lo que no puedes hacer es ignorarlos.
Porque cambian las cosas. Empujan adelante la raza humana.
Mientras algunos los ven como locos, nosotros los vemos como genios.
Porque las personas que se creen tan locas como para pensar que puedan cambiar el mundo,
son las que lo hacen...

viernes, 26 de septiembre de 2014

El Romancero/ 8 - Romance de la Cava - Anónimo - España


ROMANCE DE LA CAVA
(ROMANCES DEL REY DON RODRIGO
Y LA PÉRDIDA DE ESPAÑA)

Amores trata Rodrigo     
descubierto ha su cuidado;
a la Cava lo decía, 
de quien era enamorado:
miraba su lindo rostro, 
miraba su rostro alindado
sus lindas y blancas manos 
él se las está loando.
-Querría que me entendieses
por la vía que te hablo:
darte hia mi corazón,
y estaría al tu mandado
La Cava, como es discreta,
a burlas lo había echado.
El rey le hace juramento
que de veras se lo ha hablado.
Todavía lo disimula,
y burlando se ha excusado.
El rey va a tener la siesta,
y en un retrete se ha entrado;
con un paje de los suyos
por la Cava ha enviado.
La Cava, muy descuidada,
cumplió luego su mandado.
El rey, luego que la vido,
hale de recio apretado,
haciéndole mil ofertas,
si ella hacía su rogado.
Ella nunca hacerlo quiso,
por cuanto él le ha mandado:
y así el rey lo hizo por fuerza
con ella, y contra su grado.
La Cava se fue enojada,
y en su cámara se ha entrado.
No sabe si lo decir
o si lo tener callado.
Cada día gime y llora,
su hermosura va gastando.
Una doncella, su amiga,
mucho en ello había mirado,
y hablóle de esta manera
de esta suerte le ha hablado:
-Agora siento, la Cava,
mi corazón engañado,
en no me decir lo que sientes
de tu tristeza y tu llanto.
La Cava no se lo dice;
mas al fin se lo ha otorgado:
dice cómo el rey Rodrigo
la ha por fuerza deshonrado,
y porque más bien lo crea,
háselo luego mostrado.
La doncella que lo vido,
tal consejo le ha dado:
-Escríbeselo a tu padre,
tu deshonra demostrando.
La Cava lo hizo luego,
como se lo ha aconsejado,
y da la carta a un doncel
que de la Cava es criado.
Embarcárase en Tarifa,
y en Ceuta la hubo levado,
donde era su padre, el conde,
y en sus manos la hubo dado.
Su madre, como lo supo,
grande llanto ha comenzado.
El conde la consolaba
con que la haría bien vengado
de la deshonra tan grande
que el rey les había causado.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Fábulas/ 11 - La Cigarra y la Hormiga - Jean de La Fontaine - Francia / Félix María Samaniego - España


Versión original de La Fontaine

La Cigale et la Fourmi

La Cigale, ayant chanté
Tout l'été,
Se trouva fort dépourvue
Quand la bise fut venue:
Pas un seul petit morceau
De mouche ou de vermisseau.
Elle alla crier famine
Chez la Fourmi sa voisine,
La priant de lui prêter
Quelque grain pour subsister
Jusqu'à la saison nouvelle.
"Je vous paierai, lui dit-elle,
Avant l'Oût, foi d'animal,
Intérêt et principal."
La Fourmi n'est pas prêteuse:
C'est là son moindre défaut.
Que faisiez-vous au temps chaud?
Dit-elle à cette emprunteuse.
- Nuit et jour à tout venant
Je chantais, ne vous déplaise.
- Vous chantiez? j'en suis fort aise.
Eh bien! dansez maintenant.


Versión de Samaniego

La cigarra y la hormiga

Cantando la Cigarra
pasó el verano entero,
sin hacer provisiones
allá para el invierno;
los fríos la obligaron
a guardar el silencio
y a acogerse al abrigo
de su estrecho aposento.
Viose desproveída
del preciso sustento:
sin mosca, sin gusano,
sin trigo y sin centeno.
Habitaba la Hormiga
allí tabique en medio,
y, con mil expresiones
de atención y respeto,
la dijo:
-Doña Hormiga,
pues que en vuestro granero
sobran las provisiones
para vuestro alimento,
prestad alguna cosa
con que viva este invierno
esta triste Cigarra,
que, alegre en otro tiempo,
nunca conoció el daño,
nunca supo temerlo.
No dudéis en prestarme;
que fielmente prometo
pagaros con ganancias,
por el nombre que tengo.
La codiciosa Hormiga
respondió con denuedo,
ocultando a la espalda
las llaves del granero:
-¡Yo prestar lo que gano
con un trabajo inmenso!
Dime, pues, holgazana,
¿qué has hecho en el buen tiempo?
-Yo -dijo la Cigarra-,
a todo pasajero
cantaba alegremente,
sin cesar ni un momento.

-¡Hola! ¿Conque, cantabas
cuando yo andaba al remo?
Pues ahora, que yo como,
baila, pese a tu cuerpo.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Literatura y ciencia/ 13 - Oración de Albert Einstein - William Ospina - Colombia


Advierto con profunda perplejidad
que el hermoso guijarro que abandono en el aire
se precipita recto hacia la tierra.
Tal vez para una hormiga que fuera en el guijarro
sería más bien la Tierra lo que cae,
verde planeta que se precipita.
Para el soldado inmóvil
antes de halar la cuerda de su paracaídas
vertiginosamente asciende el mundo.
Y si al pasar el tren ante su cobertizo
el mendigo no viera los vagones
sino al niño que en ellos deja caer la manzana,
vería que la manzana toca el suelo
lejos del sitio donde el niño la suelta,
que la manzana cae oblicuamente.

Advierto que la firme realidad de este mundo
cambia de ser a ser, de conciencia a conciencia.
El gato observa las felinas estrellas.
Nunca verá el astrónomo
que mira el arco de la medialuna
el sobrehumano rostro que esa luna diadema
o esos pies de una virgen que la huellan.
Es tan sincero el mundo
que ni una piedra olvida tener sombra.
La memoria del prado
recuerda el rojo de las amapolas
y al primer soplo tibio lo despliega.

¿Cómo agradeceré que el agua no se incendie
aunque asile en su rostro sereno las hogueras?
¿Cómo agradeceré que las alondras canten
aunque Julieta las maldiga a todas?

Sé que esta luz de estrellas es más vieja que el mundo.
Que estas constelaciones son como un plano fósil
de lo que fue hace siglos el firmamento.
Sé que la masa enorme de los cuerpos celestes
altera el curso de la luz de la estrella
y que ese punto inmóvil que brilla en las alturas
innumerables veces se retorció en su curso,
trazó letras de luz en la piel de los siglos.
Todo rayo de luz porta antiguas imágenes,
y la energía es la terrible victoria
de la materia sobre el tiempo.

Las caprichosas nubes einstenianas
fulminan con sus rayos einstenianos los árboles
y rota la ecuación del vapor leve y del líquido peso
dulcemente se perlan las llanuras.
Me gusta el mundo dócil donde atrapo mis peces
con el anzuelo de un interrogante,
y pregunto en mi alma
cómo agrava la música la substancia del mundo,
qué es lo que escapa del violín y nos hiere.

Se marchita la música
en las elipses de la sinagoga
y Cástor envejece más que Pólux.

Gracias, Señor, porque no tienes rostro,
porque eres rosa y dédalos de azufre
y muerte tras la herida y tras la muerte larvas
y previsibles astros tras los discos de eclipses.
Permíteme atrever mis inútiles fórmulas,
líricos mecanismos, serventesios de cuarzo,
trinos brotando de un vértigo de átomos.
¿Qué puedo hacer contra el ángel que altera?
¿Contra el que cambia todo azul en cianuro,
toda belleza en daño?

Algo mayor que el mal rige estos mundos.
Cada mañana pido a mi silencio
que el corazón gobierne al pensamiento,
y cada noche pido perdón a las estrellas.
Pero después olvido
y sé, mientras la luna danza en el pozo,
que Dios será sutil, pero no es malicioso.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Literatura y jazz/ 39 - He conseguido que nuestra vieja épica cicatrice pero aunque me arranquen el dedo índice seguirá señalando la dirección de tu casa - Luis Artigue - España


 A Donal Savage
Conocí a un loco
tan febril y estrafalario como un líder ungido.
Sus palabras parecían los vestigios
de oxidadas utopías.
En su casa bebíamos absenta,
fumábamos free jazz
y le cerrábamos la puerta al acreedor encorbatado
durante el desalojo.

Oh, la adolescencia legendaria.
Oh, el ánimo abollado…

Recuerdo sus soliloquios
y recuerdo la música
-Ornette Coleman al saxo
como un poeta maldito desertando del idioma-
cada vez que la reminiscente culpa
pequeñoburguesa
me aloja en el barato Motel
de la Tristeza.

Conocí a un borracho hijo del hombre
capaz de supervisar el catálogo de nuestras
revoluciones.
Los distribuidores de camisas de fuerza
lo tomaron al final como rehén
para que todo siga
como siempre.
Free Jazz - Ornette Coleman Sextet - Alemania, 1978 
Ornette Coleman - saxo, violín 
 Ben Nix - guitarra 
 James Blood Ulmer - guitarra 
 Fred Williams - bajo 
 Shannon Jackson - percusión 
 Denardo Coleman - percusión

jueves, 18 de septiembre de 2014

Fragmento de La novela del tiempo en diez mil versos - Juan Ignacio Ramírez (i) Codina - España


1.- Placeres

0h 15m AM: Él trabaja y ella viaja. No debería reprochárselo; suele beber para dormirse. Sexo poco frecuente, se consuela en los bares. Van a restaurantes lujosos donde se la comen con los ojos; pero luego la pasión se diluye. Diferencia de edad.

Solitario resulta quien trabaja
entretanto su tiempo desparrama
la mujer que le ignora cuando viaja.

Obviarás reprocharle si es que llama
y pretendes que ausente se enternezca
con la misma pasión que a tí te inflama,

lograrás que tu rostro se humedezca
mientras buscas constante los licores
cuyo efecto seguro te adormezca.

Lontananza percibo tus olores
de placeres perdidos y casuales
cuando apenas disfruto tus sabores

en asaltos cansinos y banales
que me arrojan deprisa por los bares
a charlar de los temas más triviales.

Ostentosos hallabas los manjares
que a mi lado probabas y gustabas,
envidiosos los otros paladares

que absorbían el sexo que incitabas
lujuriosa de gesto, de postura
¡tentaciones que luego me frustrabas!

Seducido anticipo la factura
del maduro, romántico y maltrecho
que comete gustoso la locura
de su joven creerse satisfecho.
Juan Ignacio Ramírez (i) Codina

Partitura del tiempo con guitarra - Pablo Sáinz Villegas

La escritura como reto

    Y como juego.
    El fragmento que acaban de leer pertenece a la cuarta novela de Juan Ignacio Ramírez Codina, y es efectivamente una novela, contiene decenas de personajes, acción, melodrama, orgías, crímenes y hasta necrofilia, pero está escrita íntegramente en verso. Concretamente en tercetos encadenados, la estrofa que empleó Dante en su Divina Comedia, aunque naturalmente no tiene nada que ver con ella. Está ilustrada por Rosa Castellot, Félix Reyes, Demetrio Navaridas, José Carlos Balanza, Óscar Cenzano, Carlos Rosales, Jesús Lasanta, Juanjo Ortega y Teresa Rodríguez Miguel, todos ellos riojanos. Incluye un CD con música de Pablo Sáinz Villegas, también riojano, compuesta expresamente para la ocasión. Es su primera composición musical. Los 10.000 versos de la novela se han impreso además en las guardas del libro, "que hasta se pueden leer con una buena lupa". 10.000 endecasílabos melódicos (con acentos en la tercera, sexta y décima sílabas). "Este libro es un juego literario, un reto que me pongo a mí mismo, la literatura en su estado más puro, en donde la forma es mucho más importante que el contenido", dice Ramírez.
    Pero éste no es el primer experimento literario de Juan I. Ramírez. Su tercer título, El tiempo según San Marcel, un homenaje a Marcel Proust, está dividido en siete partes (como En busca del tiempo perdido) y contiene 10.080 párrafos (los minutos de una semana) de una línea y dos tercios exactamente. La literatura como matemática. En la novela aparecen 700 personajes reales que murieron antes de los 33 años, la edad de Cristo. "La literatura ha cambiado mucho, y sé que hoy no se publicarían a Proust, ni a Dante, ni a Joyce, pero a mí son los desafíos literarios lo que realmente me interesa y estimula".
    Diremos de paso que Juan I. Ramírez es hermano de Pedro J. Ramírez y que en su vida profesional es director de una importante multinacional alemana e impulsor del Museo Würth.