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martes, 15 de noviembre de 2016

Primeras soledades - Se piange, se ridi - Ángeles Mora - España


La poeta cordobesa Ángeles Mora acaba de ser galardonada con el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Poesía por la obra Ficciones para una autobiografía. Enhorabuena.
El galardón lo concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para distinguir la obra de un autor español escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del estado y editada el año anterior. El jurado considera que Ficciones... es merecedora del galardón por su capacidad de expresar con gran vigor poético la articulación entre la verdad del sentimiento, doliente o luminoso, y el fingimiento de la voz lírica.
Ángeles Mora también obtuvo este año el Premio de la Crítica de Poesía en castellano que otorga la Asociación Española de Críticos Literarios.
Tiene otros premios: en 1989 se le concedió el Premio Rafael Alberti de Poesía por su libro La guerra de los treinta años; en 2000 ganó el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla por Contradicciones, pájaros; y en 2008 obtuvo un accésit en el Premio Internacional de Poesía Jaime Gil de Biedma por Bajo la alfombra


Primeras soledades

Atardeceres rojos de otra edad,
Quemándome sin arder.
Ya no sabía qué decir, qué hacer.
Me pesaban las horas como lentos relojes
Que se llevara el sol en su caída.
Sabía
Que aquella luz rabiosa me llamaba desde lejos:
Algo tengo que ver con ese fuego
Que me enciende los ojos,
Mientras los árboles oscurecen
Como barcos perdidos,
Y las casas parecen blanquear un momento
Antes de convertirse en sombras, con la mía,
Recostadas en los picos de la sierra.
Lo quería entender.
Como quería saber quién era yo.
Cuántas veces le preguntaba al aire
Por sus promesas, aquello que escondía
Tan sutilmente como se deshoja la tarde
Bajo su escalofrío.
Una ráfaga helada me recorre por dentro.
Desde la baranda, mirando el horizonte,
La vi apagarse, infieles,
Extraños días que murieron sin mí
Guardándose el enigma de un nombre y su destino.
Luego el tiempo -que todo lo cura o destruye-
Me hizo fotografías de frente y de perfil
Para representarme en sociedad, darme carácter.
Y como siempre nos mide a su capricho,
Me regaló también estrellas risueñas,
Nocturnos que ardieron felices, conmigo
Llameando en otros ojos.
O crepúsculos tristes, como puertas arrancadas
De golpe, tiradas al mar sucio
Del olvido.
Y así escribí mi historia, día a día,
Sin paz en esta guerra, rojo y negro.
Aquellas primeras soledades, sin embargo,
Nunca me desvelaron su secreto:
Hermosas y crueles,
Prolongándose,
Las puedo recortar todavía
En el viejo papel del corazón,
Justo en la línea
Donde prohíbo el paso a la nostalgia.
De Bajo la alfombra, 2008


Se piange, se ridi

Te diré que no supe si reír o llorar
después de todo
pero estaba feliz,
demasiado feliz, sospecho ahora.
Recuerdo que me hablaste
de que empezaba a amanecer,
el cielo parecía algodón sucio.
Lo más inolvidable será siempre
el aire fresco y dulce que crecía,
igual que una caricia, entre dos luces.
                                          Yo estaba sola
y tú quisiste ser mi amigo:
que esto no rompa la amistad, dijimos.

Pero fue hermoso más que un sueño,
mucho más inquietante que un puente entre la bruma
y aquel coche sin duda más maravilloso
que un bosque de la Alhambra
y tu corazón más hondo y más extenso
que el manto de la aurora
cuando llorando me asomé al balcón
de tus ojos.

Por eso ahora escuece la distancia
como ella sola y el deseo -cruel-
asoma cada minuto
-con el peligro que eso entraña
para una sencilla amistad-
ahora no puedo menos que aceptar
lo que fue un verdadero error de cálculo:
esta suave tristeza insoportable
con la que no contábamos.
De Cámara subjetiva, 1996
Se piange, se ridi - Bobby Solo

3 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Merecido galardón. Cada verso tiene cadencia de nostalgia, de recuerdo, de melancolía. Me gusta mucho.

"Me pesaban las horas como lentos relojes
Que se llevara el sol en su caída..."

"...Mientras los árboles oscurecen
Como barcos perdidos,
Y las casas parecen blanquear un momento
Antes de convertirse en sombras, con la mía,
Recostadas en los picos de la sierra..."

Aunque nunca sus canciones fueron de mis preferidas, la voz de Bobby Solo me hace tragar saliva.

Fernando Zóbel me "llega" cada vez más.

Juan Nadie dijo...

Mora es un pedazo de poeta, habrá más poemas suyos en el blog, seguro.

En el enlace podrás ver una buena antología de sus poemas.

Tampoco me gusta especialmente Bobby Solo (o las canciones que cantaba Bobby Solo), pero su voz es realmente buena, y la música italiana tiene algo distinto a todas las demás.

Juan Nadie dijo...

"Un" es "una", claro.