Dulce Pontes - Caminhos (1997)

viernes, 27 de marzo de 2015

Poema de Gilgamesh/ 4 - Anónimo - Mesopotamia


TABLILLA X

COLUMNA I

Texto asirio

Siduri, la tabernera, que reside en la orilla del mar1,
habita allí en una mansión solitaria.
Habían hecho para ella una jarra y una tinaja de oro,
iba cubierta con un velo...
Gilgamesh, habiendo caminado mucho tiempo, llegó a su
            presencia.
Con pieles de animales iba vestido,
pero había en él carne de los dioses.
La angustia estaba en su corazón
y su rostro era como el del que ha recorrido un largo
            camino.
La tabernera, que lo había visto de lejos,
preguntándose en su interior, se dijo estas palabras,
deliberando consigo misma:
"Seguramente ese que se aproxima es un asesino,
¿adónde va tan agitado?".
Al verlo, la tabernera cerró la puerta,
atrancó el portal y aseguró el cerrojo.
Pero Gilgamesh dirigió su atención al ruido que ella hacía,
levantó el mentón y puso en ella su mirada.
Gilgamesh le dijo a la tabernera:
"Tabernera, ¿qué has visto para que hayas cerrado la puerta,
atrancado el portal y asegurado el cerrojo?
Derribaré tu puerta y romperé tu cerrojo,
si cierras la puerta delante de mí".

Sigue una laguna de unos quince versos, en los cuales Siduri, abriendo su puerta, dialoga con Gilgamesh.

[...] Gilgamesh, abriendo la boca, habla y dice a la tabernera:
"Soy Gilgamesh, el que mató al Toro bajado del cielo,
maté también al que era el guardián del Bosque,
abatí a Humbaba, que vivía en el Bosque de los Cedros,
en los pasos del monte he matado leones".
La tabernera le dijo a Gilgamesh:
"Si tú eres Gilgamesh, el que mató al guardián del Bosque,
si has abatido a Humbaba, que vivía en el Bosque de los
            Cedros,
si, en los pasos del monte, has matado leones,
si has matado al Toro bajado del cielo,
¿por qué tus mejillas están demacradas y tu rostro abatido?
¿Por qué tu corazón está dolido y tus rasgos demudados?
¿Por qué la angustia está en tus entrañas?
¿Por qué tu cara es como la del que ha recorrido un largo
            camino?
¿Por qué tu rostro está tostado por la humedad y el excesivo
            calor?
¿Por qué vas tú errante por la estepa, buscando un soplo de
            viento?"
Gilgamesh respondió a la tabernera:


COLUMNA II

Texto asirio. Los seis primeros versos están perdidos. Se han reconstruido los mismos en razón a la claridad del contexto. Está hablando Gilgamesh.

"Tabernera, si mis mejillas está demacradas y mi rostro
            abatido,
si mi corazón está dolido y mis rasgos demudados,
si la angustia está en mis entrañas,
si mi cara es como la del que ha recorrido un largo camino,
si mi rostro está tostado por la humedad y el excesivo calor,
si voy errante por la estepa buscando un soplo de viento,
es por miedo a la muerte por lo que ando errante por la
            estepa.
Lo que ha ocurrido a mi amigo me obsesiona;
sí, me obsesiona la suerte de Enkidu.
Por un largo camino, ando errante por la estepa,
¿cómo callarme?, ¿cómo guardar silencio?
Mi amigo, al que yo amaba, ahora es como el
            barro; Enkidu, mi amigo, al que yo amaba, ahora es
            como el barro.
¿No iré a conocer la misma suerte, a acostarme
para no levantarme nunca jamás?".
Gilgamesh dijo a la tabernera:
"Y ahora, tabernera, ¿cuál es el camino que conduce hasta
            Utnapishtim?
¿Qué señal me lo hará reconocer? ¡Dime la señal!
Si es posible, atravesaré el mar,
y si no es posible, erraré por el desierto".
La tabernera le dijo a Gilgamesh:
"Nunca, Gilgamesh, ha existido tal camino,
nadie, desde los tiempos más antiguos, pudo atravesar el
            mar.
El único que atraviesa el mar es Samash, el Héroe,
pero, excepto Samash, ¿quién lo podría atravesar?
La travesía es difícil y más difícil aún su camino,
pues en su curso están las Aguas de la Muerte, que cortan el
            paso.
¿Por qué punto, Gilgamesh, atravesarías el mar2?
Una vez llegado a las Aguas de la Muerte, ¿qué harías?
Gilgamesh, aquí está Urshanabi3, el batelero de Utnapishtim;
los de piedra están con él; en el bosque corta urnu.
¡Ve, que puedas hallar gracia a sus ojos!
Si es posible, efectúa la travesía con él; si no, regresa".
Gilgamesh, habiendo oído estas palabras,
blandió el hacha con su mano,
desenvainó el puñal de su cinto
y, como una flecha, cayó sobre ellos;
en el corazón del bosque se agazapó.
Urshanabi vio el destello del puñal,
oyó el ruido del hacha...
Entonces Gilgamesh golpeó su cabeza,
agarró sus salientes... oprimió contra su pecho,
y cargó a los de piedra en el barco4,
sin los cuales no se puede cruzar las Aguas de la Muerte.

Siguen ocho versos, en los que restan algunas palabras sueltas, que impiden conocer el desarrollo del texto.

Traducción y notas de Federico Lara Peinado
Poema de Gilgamesh

1 La localización del lugar donde reside Siduri es difícil, dada la ambiguedad de este pasaje. Algunos la sitúan en Biblos; otros, junto al Mar Rojo, y otros, en la cordillera del Atlas africano. 
2 El mar es una clara alusión al Océano, que era el último confín conocido. Era una barrera infranqueable, porque, según los sumerios, comunicaba con las Aguas de la Muerte y con el Apsu. Incluso, mucho más tardíamente, la travesía de Julio César a Bretaña fue tenida como acto de sobrehumana temeridad, pues el canal inglés era el comienzo del Océano. 
3 Urshanabi equivale a 'siervo de Shanabu', esto es, 'siervo de Ea'. Siendo Ea dios del mar y del Apsu, se comprende que este barquero sea servidor de Ea. No es posible saber con exactitud qué cosa designaban los de piedra. Tal vez sean imágenes, estatuas o pértigas de piedra. Esta posibilidad parece quedar confirmada por la versión hitita ralativa a este pasaje, donde se habla de 'imágenes de piedra'. Serían, pues, o bien estatuas apotropaicas, protectoras de la barca, o bien pértigas de piedra, que al no humedecerse impedían que las manos del barquero tocasen las Aguas de la Muerte. Con el término urnu se designaba un tipo específico de serpientes, por lo que algunos autores traducen: "en el bosque recoge reptiles". No comprendemos por qué Urshanabi está recogiendo tales animales en el bosque. ¿Quizá le servirían de alimento? ¿Tendrían alguna virtud apotropaica? Mejor es considerar la palabra urnu como un término metafórico, aplicado a las lianas del bosque y que le serían necesarias para equipar su embarcación. También podría pensarse en algún tipo de cedro cuya madera sería precisa para el velamen del barco. 
4 Ignoramos por qué Gilgamesh ataca a los de piedra (¿o a Urshanabi?). ¿Deseaba apoderarse del barco e irse solo al lugar de Utnapishtim? Con su ataque sobre los de piedra, ¿quería tener atemorizado al barquero? Estos salientes o protuberancias son algún componente morfológico de los de piedra. Los autores que sostienen que los urnu eran serpientes o lagartos, piensan que se trata de las pequeñas alas o protuberancias de tales animales.

6 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Me quedo con las ganas...

Juan Nadie dijo...

Habrá más.

marian dijo...

Quién le iba a decir a Gilgamesh que por fin conseguiría la inmortalidad gracias a la escritura cuneiforme...

Juan Nadie dijo...

Muy aguda observación, como no podía ser menos.
El pobre, buscando la inmortalidad, y se la estaban fabricando.

marian dijo...

Sabía de qué iba el tema, porque no creas que me entero mucho, a la primera, con estas lecturas:)

marian dijo...

Siempre hay que investigar un poquito para cogerles el aire.