Madeleine Peyroux - Secular Hymns (2016)

miércoles, 24 de febrero de 2016

Blanca y azul - José María Micó - España


Yo sé por qué te llamo
blanca y azul.

Imagino que ahora,
media noche por filo,
mecida por las sombras
ambiguas del recuerdo,
pensarás que estas manos
ofrecían tan solo
una sarta de burdas
sorpresas de tahúr.
Yo sé por qué te llamo
blanca y azul.

Es todo lo que tengo.
Manos que fueron niñas,
que prestaron sin tasa,
que se asieron a un sueño,
viejas manos que saben
que la muerte temprana
es la única forma
de eterna juventud.
Yo sé por qué te llamo
blanca y azul.

Que no baste lo dicho
para ponernos tristes.
El encuentro merece
un brindis por las horas
cedidas al exceso
de sentimientos nobles,
aunque fuese por falta
de sentido común.
Yo sé por qué te llamo
blanca y azul. 

La carne nunca es débil,
pero las almas frágiles
se quiebran con un guiño.
La noche, maliciosa,
por cobrarse más piezas,
nos enturbia los ojos,
nos endulza los labios,
nos apaga la luz.
Yo sé por qué te llamo
blanca y azul.

10 comentarios:

carlos perrotti dijo...

"...La muerte temprana
es la única forma
de eterna juventud..."

Me encantó. El gran traductor del gran Jordi es además un gran poeta.

Juan Nadie dijo...

Sí que lo es. Las dos cosas.

marian dijo...

Poeta y currante.

marian dijo...

Y de buena cosecha.

Agostina Alvarez dijo...

y la noche que nos apaga la luz...qué bello. Aquí estoy amigos. Me emocioné al ver que se acordaron de mí en el hermoso poema de Victor Hugo, Puisque j ai mis ma lèvre...
Los eché de menos xxx Acá estoy.

Juan Nadie dijo...

No es mala cosecha, no. No se puede comparar con la del 52, pero vaya...

Juan Nadie dijo...

¡Qué bueno, Agostina, que volviste! Te echábamos de menos.

Bueno, ya ves que seguimos aquí, y no nos echarán ni con aceite hirviendo.

Agostina Alvarez dijo...

jajaja ya ves y eso es lo bueno, viva la poesía, la literatura, el arte y tu magnífico blog!

carlos perrotti dijo...

Esto sí que es un alegrón, Agostina. Un alegrón de emoción, además.

Agostina Alvarez dijo...

Gracias Carlos, a mí también me alegra leerte!