Madeleine Peyroux - Secular Hymns (2016)

martes, 1 de marzo de 2016

Literatura azteca/ 1 - Cancionero Otomí (1) - Anónimo - México


Bengui ridia gramehwini

Bengui ridia gramehwini
Bengui rida grabwöshwini
Yastabâ rinana
Yastamaheni

Haz a un lado tu vista

Haz a un lado tu vista, iremos allá.
Haz a un lado tu vista, iremos por arriba.
Antes que lo sepa tu madre,
estaremos lejos.
______

Nunmandé endónito

Nunmandé endónito:
nuparaya int'óndrito.

Ayer florecía

Ayer florecía.
Hoy se marchita.
______

Kha mahetzi nra rzona

Kha mahetzi nra rzona:
kha nir diantha nra ne.
Kha mahetzi raza tzae:
kha nir diantha hoentho yoho da.

En el cielo una luna

En el cielo una luna,
en tu cara una boca.
En el cielo muchas estrellas,
en tu cara sólo dos ojos.
______

Kha sa-tuy hiadi miyottzi

Kha sa-tuy hiadi miyottzi:
sa-tuh motti.
Kha nöm-da-go gui yottzi:
nügo, nügo dibui

En la gota de rocío brilla el sol

En la gota de rocío brilla el sol:
la gota de rocío se seca.
En mis ojos, los míos, brillas tú:
yo, yo vivo.
______

Canta, cantor

Canta, cantor:
tú tienes escudo de luz del sol.
Como un arcoiris estimo tus flores1.
Mi corazón está alegre: son esmeraldas para mí.
______

Däthe thogi thogi

Däthe thogi thogi,
Hin hambi tege,
Ndähi thogi thogi,
Hin hambi tege,
B'ui thogi thogi,
Hin hambi pengi.

La vida pasa, pasa

La vida pasa, pasa
y nunca cesa.
El viento pasa, pasa
y nunca cesa.
La vida pasa:
nunca regresa.

1 La flor es, en este poema, la imagen y el símbolo del canto. Pero en el lenguaje poético náhuatl, la flor (xochitl) tiene multitud de significados: "las flores del dios" o "la flor del corazón" son los corazones humanos; "las flores enhiestas" se refieren a la belleza del canto; "las flores de la vida" o "las flores del rojo néctar" representan la sangre; pero "flores de guerra", "flores de águila" o "flor de la batalla" son los prisioneros y la expresión "me embriago con flores de guerra" se refiere al ardor guerrero en la batalla. JOSÉ ALCINA FRANCH 

12 comentarios:

Agostina Alvarez dijo...

La vida pasa, pasa
y nunca cesa.
El viento pasa, pasa
y nunca cesa.
La vida pasa:
nunca regresa.

Todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar...

qué versos maravillosos.
Megusta mucho el cuadro que has puesto de colores y con un sol en el medio, representa el cambio constante y el sin cesar del universo, la constante de que todo cambia a cada minuto y nunca nada se repite de la misma manera. Como decía Heráclito cuando uno se baña dos veces en el mismo río ni uno ni el río es el mismo.
Me gustó mucho. Gracias.

Juan Nadie dijo...

Muchas gracias. Hay maravillosos poemas náhualt, que iremos conociendo. También mayas, quéchuas... Saldrán algunos más a continuación de éste.

Los bordados y estampados otomíes tradicionales siguen haciéndolos, habitualmente en tela. Como muy bien dices, son inspiradores.

carlos perrotti dijo...

Letras (pura poesía profunda) de canciones que me las imagino suenan simples, no pretenciosas, como debe ser la verdad última de la vida que los aztecas percibieron en su corazón.

La pintura que ilustra casi un mandala otomí?

Muy de acuerdo con Agostina: "...la constante de que todo cambia a cada minuto y nunca nada se repite de la misma manera..." Nada nunca en ninguna circunstancia es lo mismo.

Juan Nadie dijo...

Quién sabe cómo sonarían esas canciones (no sé si se ha conservado alguna melodía), pero supongo que, efectivamente, serían sencillas y directas.
En YouTube podemos encontrar canciones interpretadas en otomí, pero esas son modernas y seguro que no tienen nada que ver con las de hace quinientos, seiscientos o más años.

Sí, el cambio contínuo que dijo Heráclito, o como diría cierto poeta porteño que yo me sé el "inasible presente interminable".

marian dijo...

Inquietudes ligadas a la Naturaleza, como los Haikus, ¿no?

marian dijo...

Como colaboradora del blog:)... https://www.youtube.com/watch?v=N0ctwe0vNRM

(Y a ver cuándo me envías el talón de febrero, que estamos en marzo)

Juan Nadie dijo...

Inquietudes irremediablemente ligadas a la naturaleza, sí, era lo que conocían y lo que les preocupaba, porque estaban inmersos en ella. Ahora quizá no sepamos qué cosa es esa.

Gracias por el enlace, aunque supongo que la música del antiguo cancionero otomí no tenía mucho que ver con la de ahora.

¿El talón de febrero? ¿Ya estamos en marzo? Jó, es que últimamente estoy un poco "tieso", compréndelo :-)

carlos perrotti dijo...

Me gustó eso, Juan.

aporte, Marian (la tonada fluye como el agua, pasa) y a partir de ese enlace hay otros...

carlos perrotti dijo...

Gran aporte, Marian...

marian dijo...

Tú no te quedas corto cuando aportas, Carlos:)

marian dijo...

En este caso, Charlie, el olfato me dice que sí, que tiene que ver, magnífica voz, además.
Aunque lo olvidemos, seguimos ligados a la Naturaleza, es más, dependemos de ella... luz, petróleo, vegetación, madera, agua..., el Sol, la Luna... Pero valoramos y disfrutamos más de lo que nos proporciona, olvidándonos de ella misma (no todo el mundo, evidentemente).
(El que no nos falla nunca es el talón de Aquiles:)

Juan Nadie dijo...

Pobre Aquiles, hombre (olvidémonos de la tortuga), al que su madre quiso hacer inmortal (¿qué madre no querría?) sumergiéndole en el río Estigia y no se dió cuenta de que lo agarraba por el talón...