Madeleine Peyroux - Secular Hymns (2016)

miércoles, 7 de octubre de 2015

Aula de Química - Carlos Sahagún - España


Si vuelvo la cabeza,
si abro los ojos, si
echo las manos al recuerdo,
hay una mesa de madera oscura,
y encima de la mesa, los papeles inmóviles del tiempo,
y detrás,
un hombre bueno y alto.

Tuvo el cabello blanco, muy hecho al yeso, tuvo
su corazón volcado en la pizarra,
cuando explicaba casi sin mirarnos,
de buena fe, con buenos ojos siempre,
la fórmula del agua.

Entonces, sí. Por las paredes,
como un hombre invisible, entraba la alegría,
nos echaba los brazos por los hombros,
soplaba en el cuaderno, duplicaba
las malas notas, nos traía en la mano
mil pájaros de agua, y de luz, y de gozo.

Y todo era sencillo.

El mercurio subía caliente hasta el fin,
estallaba de asombro el cristal de los tubos de ensayo,
se alzaban surtidores, taladraban el techo,
era el amanecer del amor puro,
irrumpían guitarras dichosamente vivas,
olvidábamos la hora de salida, veíamos
los inundados ojos azules de las mozas
saltando distraídos por en medio del agua.

Y os juro que la vida se hallaba con nosotros.

Pero, ¿cómo decir a los más sabios,
a los cuatro primeros de la clase,
que ya no era preciso saber nada,
que la sal era sal y la rosa era rosa,
por más que ellos les dieran nombres impuros?
¿Cómo decir: moveos,
que ya habrá tiempo de aprender,
decid conmigo: Vida, tocad
el agua, abrid los brazos
como para abrazar una cintura blanca,
romped los libros muertos?

Os juro que la vida se hallaba con nosotros.

Profesor, hasta el tiempo del agua químicamente pura
te espero.
De nuevo allí verás, veremos juntos
un porvenir abierto de muchachas
con los pechos de agua y de luz y de gozo.
De Profecías del agua, 1958

7 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Poetazo. "Los papeles inmóviles del tiempo". Un maestro casi desconocido.

Juan Nadie dijo...

Uno de los mejores poetas de la generación del 50, que murió hace poco más de un mes casi olvidado.

Agostina Alvarez dijo...

Qué poema! La verdad que no lo conocía.
"Os juro que la vida se hallaba con nosotros." Qué belleza!

Juan Nadie dijo...

Una pena que esté tan olvidado Sahagún, a diferencia de otros compañeros de generación como Caballero Bonald, Claudio Rodríguez, Valente, Ángel González, José Agustín Goytisolo, Gil de Biedma... Él lo quiso. Hace unos cuantos años que dejó de escribir y ni siquiera quería que se reeditasen sus libros. Pero nosotros aquí no lo vamos a olvidar.

carlos perrotti dijo...

Yo de hecho desde que lo subiste y me lo revelaste la vez pasada lo estoy des-olvidando todo lo que puedo y encuentro.

Agostina Alvarez dijo...

Hola, veo que no tienes nada de Guillaume Apollinaire, el poeta francés reconocido por sus Caligramas. Te envío un poema muy bonito que creo que les gustará. Aquí va:

Le pont Mirabeau


Sous le pont Mirabeau coule la Seine
Et nos amours
Faut-il qu'il m'en souvienne
La joie venait toujours après la peine

Vienne la nuit sonne l'heure
Les jours s'en vont je demeure

Les mains dans les mains restons face à face
Tandis que sous
Le pont de nos bras passe
Des éternels regards l'onde si lasse

Vienne la nuit sonne l'heure
Les jours s'en vont je demeure

L'amour s'en va comme cette eau courante
L'amour s'en va
Comme la vie est lente
Et comme l'Espérance est violente

Vienne la nuit sonne l'heure
Les jours s'en vont je demeure

Passent les jours et passent les semaines
Ni temps passé
Ni les amours reviennent
Sous le pont Mirabeau coule la Seine

Vienne la nuit sonne l'heure
Les jours s'en vont je demeure

Guillaume Apollinaire (1880 - 1918)


El puente Mirabeau


Bajo el puente Mirabeau corre el Sena
Y nuestro amor
¿Es necesario que lo recuerde?
La alegría viene siempre tras la pena
Llega la noche suena la hora
Los días se van yo me quedo
Con las manos unidas estamos cara a cara
Mientras bajo el puente
De nuestros brazos pasa
La ola tan cansada de las eternas miradas
Llega la noche suena la hora
Los días se van yo me quedo
El amor se aleja como este agua que huye
El amor se aleja
Lento como la vida
Y violento como la esperanza
Llega la noche suena la hora
Los días se van yo me quedo
Pasan los días y pasan las semanas
Ni el tiempo que se fue
Ni los amores vuelven
Y bajo el puente Mirabeau corre el Sena
Llega la noche suena la hora
Los días se van yo me quedo


Espero que os guste! Ya saben que puente tienen que visitar cuando vayan a París.


Juan Nadie dijo...

Pues muchas gracias por tu aportación, Agostina. Haremos un hueco a Apollinaire un poco más adelante.