Dulce Pontes - Caminhos (1997)

domingo, 11 de mayo de 2014

Amor - María Victoria Atencia - España


La poeta malagueña María Victoria Atencia obtuvo el lunes pasado el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en su XXIII edición. El premio, convocado conjuntamente por Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca, reconoce "el conjunto de la obra poética de un autor vivo que, por su valor literario, constituya una aportación relevante al patrimonio cultural compartido por la comunidad iberoamericana".

Atencia, perteneciente a la Generación del 50 (Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma, José Manuel Caballero Bonald, Claudio Rodríguez, Ángel González, José Ángel Valente...), tiene publicados una veintena de poemarios y entre los galardones que ha recibido se encuentra el Premio Federico García Lorca.

La escritora Soledad Puértolas, miembro del jurado, ha resaltado la capacidad de Atencia de convertir lo cotidiano en trascendente. Con su poesía cristaliza lo presente y lo llena de luz.

El jurado lo componían, además de Puértolas, el poeta y ensayista portugués Nuno Júdice, ganador de la edición anterior; el director de la Real Academia Española (RAE), José Manuel Blecua; el presidente de Patrimonio Nacional, José Rodríguez-Spiteri; la directora de la Biblioteca Nacional, Ana Santos y el rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández, entre otros.

Cuando todo se aquieta
en el silencio, vuelvo      
al borde de la cuna
en que mi niño duerme
con ojos tan cerrados
que apenas si podría
entrar hasta su sueño
la moneda de un ángel.
     
Dejados al abrigo
de su ternura asoman
por la colcha en desorden,
muy cerca de sus manos,
los juguetes que tuvo
junto a sí todo el día,
ensayando un afecto
al que ya soy extraña.
     
Quien a mí estuvo unido
como carne en mi carne,
un poco más se aparta
cada instante que vive;
pero esa es mi tristeza
y mi alegría a un tiempo,
porque se cierra el círculo
y él camina al amor.

10 comentarios:

Gatopardo dijo...

Psé, psé...

Juan Nadie dijo...

Bueeeno...

marian dijo...

No es que me guste demasiado, seguramente los tendrá que sí me gusten.
Las madres y el síndrome del nido vacío, a veces hasta antes de vaciarse.

marian dijo...

Que los hijos tienen que volar, es ley de vida y no hay que frustrase.
Es que las mujeres (hablo en general) olvidan que detrás de una madre, hay una mujer, una persona, al margen de la descendencia, que como es lógico, volará.

marian dijo...

Y hasta los hijos olvidan que detrás de su madre hay una mujer, una persona.

Juan Nadie dijo...

Es un poema, Marian, no es más que eso. Ni menos.

marian dijo...

Hombre, ya lo sé. Pero tiene un contenido, y a él me refería.
A veces te gusta el poema y no el contenido, y al contrario.
Hoy me ha gustado más el contenido que el poema. Solo es eso:)

Juan Nadie dijo...

Perfecto.

carlos perrotti dijo...

Merecido premio, seguramente.

Juan Nadie dijo...

Seguro que sí.