Madeleine Peyroux - Secular Hymns (2016)

jueves, 21 de julio de 2016

El parque Bryant - Eduardo Mitre - Bolivia


Por la poderosa avenida
que ella sola iluminaba
se detuvo en una esquina,
me indicó el parque Bryant.

Juntos cruzamos la calle.
Nos sentamos en un banco,
mejilla con mejilla
nos quedamos mirando
las piruetas del agua,
los sicomoros tan altos,
el vaivén de las ramas
al compás de la brisa.

Así toda la mañana
en amorosa alianza
ella me enseñaba los seres,
yo se los nombraba.

Cerca del mediodía,
la sirena de la ambulancia,
los coches de la policía,
las nubes de la desgracia
que pasan todos los días,
nos echaron sin movernos
del parque Bryant.
De El paraguas de Manhattan, 2004

10 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Pulidos versos, como si hubiera trabajado tiempo en ellos, aunque tengo la sensación de que naturalmente, como un cantito, le salieron. Atmósfera bucólica, se diría, como una olla de ecos entre la vorágine interior y cotidiana. Describe sin nombrar. La calma rodeada de tormenta del Parque Bryant.

Juan Nadie dijo...

Atmósfera bucólica, serena y amorosa y la cruda realidad que lo hecha todo a perder.

Juan Nadie dijo...

"Hecha" sin ache, naturalmente.

Juan Nadie dijo...

Y "ache" con "h". Ay!

marian dijo...

¿Quién puede abstraerse totalmente de esos nubarrones? Con paraguas y sin él acaban afectándonos y condicionándonos, pero no debe ser hasta el punto de no poder disfrutar de lo bueno de la vida.

marian dijo...

Otro poeta a seguir (otro descubrimiento).

Juan Nadie dijo...

Disfrutar de lo bueno de la vida... si no aparece algún loco y te la quita, como está ocurriendo a menudo últimamente.

Tenemos ya una colección de poetas de cabecera que ríete tú de las antologías al uso.

marian dijo...

"si no aparece algún loco y te la quita"... "nos echaron sin movernos del parque Bryant"

marian dijo...

Y nos creíamos a salvo si no íbamos a determinados países, ahora están en cualquier lugar, lo que nos está condicionando a convivir con el miedo a mayor escala de la que estamos acostumbrados. El terrorismo psicológico es efectivo también.

Juan Nadie dijo...

Sin duda.