Madeleine Peyroux - Secular Hymns (2016)

martes, 19 de julio de 2016

David Teniers - Carlos Pardo - España


Teniers pintó con látigo de ámbar
la oscuridad doméstica
frente a la luz
de caminos y cortes;
sonrió al fumador de opio, al viejo mono
de saberes herméticos;
llegó a una comprensión del cuerpo humano
como sólo podría tenerla un tabernero:
vaina hueca,
sonajero de polvo y carcajada.
Un día, previsor,
pensó una arquitectura
de bosques recogidos, periferia,
lecciones, chubasqueros,
fidelidad al alma del antídoto
y de la picadura.

Viene el alba
con un tizón de culpa.
Aceptaré no ser
buena persona,
recorreré el camino de la intención al gesto.

Teniers murió
y Rubens es un pez
en manos de los supersticiosos.

4 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Raro. Escribe nítido. No sé si lo entiendo bien. Pero sí que capto su ironía.

Juan Nadie dijo...

Yo, la verdad es que no tengo la más remota idea de lo que ha querido expresar, pero no suena mal.

carlos perrotti dijo...

Suena claro. Simple, sin artificios, pero a la vez, según lo releo, tiene algunos versos que brillan como enigmas.

Juan Nadie dijo...

Me gusta esta parte, esta definición de la pintura de Teniers:

"Teniers pintó con látigo de ámbar
la oscuridad doméstica
frente a la luz
de caminos y cortes;
sonrió al fumador de opio, al viejo mono
de saberes herméticos;
llegó a una comprensión del cuerpo humano
como sólo podría tenerla un tabernero:
vaina hueca,
sonajero de polvo y carcajada."