Madeleine Peyroux - Secular Hymns (2016)

martes, 21 de junio de 2016

Casa en el árbol - Eduardo García - España


En la copa de un árbol construiré nuestra casa,
con tablones y clavos e ilusión y un martillo
alzaré entre las ramas suelos, techos, paredes,
cuartos en espiral, secretos pasadizos
donde obra el azar el don de los encuentros
y de pronto amanece si me miras al fondo
por donde el viento corre a refugiarse,
madera en la madera, crujen las estaciones,
pasan a visitarnos los amigos,
huele a café, huele al árbol en que nos acogemos,
al rumor de las hojas, a la tierra
donde brota su impulso, su sed de los espacios,
se siente allí el verdor de las promesas,
casa y árbol fundidos, una sola criatura,
se es feliz de algún modo impreciso y vital,
con los años al árbol le van creciendo ramas,
gana cuerpo, se inclina hacia las nubes
y de pronto la casa ha ascendido unos metros
y hasta el aire es más puro, más ancho el horizonte,
las estrellas fugaces proliferan, ahora
vigila la espesura, hay luz en la ventana,
a cubierto de todo, suspendida,
luz de hogar en la noche, resplandor,
y una escala de cuerda entre las ramas,
si subes por la escala no hay retorno,
en la cima del viento hallarás nuestra casa.
De La vida nueva, 2008
Home In A Tree - John Mayall (Memories, 1971)

17 comentarios:

Agostina Alvarez dijo...

Qué belleza? Este poema ea un canto a la vida, a las cosas simples, cotidianas, q a veces pasamos desapercibidas por ser parte de la rutina, como el olor del café con tostadas a la mañana o el valor del hogar que ea una cima, me encanta.

carlos perrotti dijo...

Alta poesía. "Casa y árbol fundidos, una sola criatura... " el poema de Eduardo García.

No se me ocurre mejor tema para cerrar el círculo que Home in a tree de John Mayall. Un mismo espíritu poema-casa-en-un-árbol-blues-un-tiempo-que-añoro. Será por todo eso que me encanta esta poesía.

Juan Nadie dijo...

Exacto, un canto a la vida. También la canción de Mayall, que habla de la casa en el árbol que se construyó de jovencillo y que se puede ver en el álbum "Memories".

Desgraciadamente, el autor del poema murió hace un par de meses.

Juan Nadie dijo...

Fantástica poesía de la Eduardo. Y el álbum de Mayall es todo él una auténtica maravilla.

Juan Nadie dijo...

"de la" = "la de". Disléxico, ya te digo.

carlos perrotti dijo...

Que en paz descanse realmente. Ya me busco más de su poesía...

carlos perrotti dijo...

Encontré algunos pdf y reportajes que seguro tendrán, pero hablando de física, Juan, "Física Aplicada" es imperdible, escrito como si nada, como escrito por alguien que sabe de lo que habla...

Juan Nadie dijo...

Lo acabo de leer. Fantástico, seguramente lo pondré más adelante. Me recuerda en algunos aspectos a "El encuentro" de Arreola.

carlos perrotti dijo...

Otro monstruo sagrado: "Dos puntos que se atraen no tienen por qué elegir forzosamente la recta. Claro que es el procedimiento más corto. Pero hay quienes prefieren el infinito..."

Juan Nadie dijo...

Siempre me gustó este texto de Arreola, por todo lo que sugiere.

marian dijo...

Pensaba que no lo conocía, pero sí. Al leer más poemas de él he reconocido dos que leí hace pocos años, que guardé y que perdí.
Y los he recuperado (estas alegrías no se dan todos los días:)

Qué gran poeta. Y qué gran descubrimiento en ese "deja vu"

marian dijo...

Y esta maravilla: "se es feliz de algún modo impreciso y vital"

Y esta reflexión del enlace: "...me preocupa en nuestros días el sistemático amordazamiento del deseo por las grandes fuerzas económicas, la mecanización de nuestras vidas, la precariedad, en suma, a un tiempo material y humana. Me gustaría gritar, como Rimbaud, "la verdadera vida está en otra parte". Y ponerme manos a la obra, en busca de un tiempo que merezca la pena compartir".

marian dijo...

Aquellos poemas son: Despertar y Fábula del violín en la escalera.

Juan Nadie dijo...

Muy buenos poemas, Marian, habrá que poner algo más de Eduardo García.

marian dijo...

Me pongo las pilas también.

carlos perrotti dijo...

Los he buscado y encontrado, Marian. Gracias.

marian dijo...

De nada, Carlos, los volverás a leer en algún lugar, casi seguro.