Madeleine Peyroux - Secular Hymns (2016)

jueves, 4 de agosto de 2016

Canción para terminar - José Mateos - España


Con tan poco como tienes
-acordes, palabras, signos...-
temblando a solas, ¿pretendes
que te hable el Dios prometido?

Mira el jilguero. No es nada:
miedo y plumas. Sin embargo,
escondido entre las ramas,
puede hacer que cante un árbol.

11 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Monumental. Tan sólo ocho versos cortos contados en una tonada a capella necesitó para provocar en uno tantos ecos e imágenes. Tan concentrada profundidad encierra cada uno de ellos.

Cierto. Hay gente que se pasa la vida esperando una palabra de un dios prometido ni siquiera conocido. Qué magnífica definición de un jilguero, qué sonoridad la de los últimos versos...

carlos perrotti dijo...

Obvio, no lo conocía. A por él.

Juan Nadie dijo...

La segunda estrofa es inmejorable.
El jilguero: miedo y plumas, pero hace cantar a un árbol. No se piede definir mejor.

carlos perrotti dijo...

"Escondido entre las ramas
puede hacer que cante un árbol"
Qué imagen de gran sonoridad...

El árbol que da poetas que es España. No me salgo de esa.

Encontré varios poemas suyos por ahí. Tiene sus obsesiones. El Dios ausente, por ejemplo. Escribe con una cadencia como muy personal. Me encanta.

marian dijo...

Me gusta más la pintura de Fabritius que el poema, a pesar de que la segunda estrofa es pura poesía.

Juan Nadie dijo...

Ah, el dios ausente, obsesión de obsesiones para quienees sigan creyendo en algún dios.

Juan Nadie dijo...

Yo creo, Marian, que la pintura de Fabritius le va bien al poema, o viceversa.

marian dijo...

Perfecta.
Mira que si quien está temblando a solas es algún dios... y el jilguero es todo.

Juan Nadie dijo...

Toma ya!

hasieran dijo...

¡ qué difícil decir cosas grandes con palabras sencillas !

Juan Nadie dijo...

Y tanto. A mí ya me gustaría.