Dulce Pontes - Caminhos (1997)

domingo, 22 de junio de 2014

Fragmento del Cantar de los cantares - ¿Salomón? - ¿Anónimo? - Reino de Judá


CAPÍTULO 4

La belleza deslumbrante de la Amada

El Amado
4:1 ¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres! 
Tus ojos son palomas, 
detrás de tu velo. 
Tus cabellos, como un rebaño de cabras 
que baja por las laderas de Galaad. 
4:2 Tus dientes, como un rebaño de ovejas esquiladas 
que acaban de bañarse: 
todas ellas han tenido mellizos 
y no hay ninguna estéril. 
4:3 Como una cinta escarlata son tus labios 
y tu boca es hermosa. 
Como cortes de granada son tus mejillas, 
detrás de tu velo. 
4:4 Tu cuello es como la torre de David, 
construida con piedras talladas: 
de ella cuelgan mil escudos, 
toda clase de armaduras de guerreros. 
4:5 Tus pechos son como dos ciervos jóvenes, 
mellizos de una gacela, 
que pastan entre los lirios. 
4:6 Antes que sople la brisa 
y huyan las sombras, 
iré a la montaña de la mirra, 
a la colina del incienso. 
4:7 Eres toda hermosa, amada mía, 
y no tienes ningún defecto. 
4:8 ¡Ven conmigo del Líbano, novia mía, 
ven desde el Líbano! 
Desciende desde la cumbre del Amaná, 
desde las cimas del Sanir y del Hermón, 
desde la guarida de los leones, 
desde los montes de los leopardos. 
4:9 ¡Me has robado el corazón 
hermana mía, novia mía! 
¡Me has robado el corazón 
con una sola de tus miradas, 
con una sola vuelta de tus collares! 
4:10 ¡Qué hermosos son tus amores, 
hermana mía, novia mía! 
Tus amores son más deliciosos que el vino, 
y el aroma de tus perfumes, 
mejor que todos los ungüentos. 
4:11 ¡Tus labios destilan miel pura, 
novia mía! 
Hay miel y leche bajo tu lengua, 
y la fragancia de tus vestidos 
es como el aroma del Líbano. 
4:12 Eres un jardín cerrado 
hermana mía, novia mía; 
eres un jardín cerrado, 
una fuente sellada. 
4:13 Tus brotes son un vergel de granadas, 
con frutos exquisitos: 
alheña con nardos, 
4:14 nardo y azafrán, 
caña aromática y canela, 
con todos los árboles de incienso, 
mirra y áloe, 
con los mejores perfumes. 
4:15 ¡Fuente que riega los jardines, 
manantial de agua viva, 
que fluye desde el Líbano!

Los deseos de la Amada

La Amada
4:16 ¡Despierta, viento del norte, 
ven, viento del sur! 
¡Soplen sobre mi jardín 
para que exhale su perfume! 
¡Que mi amado entre en su jardín 
y saboree sus frutos deliciosos!

8 comentarios:

Gatopardo dijo...

Esos eran unos incestuosos...

Juan Nadie dijo...

Y estaban totalmente salidos.

carlos perrotti dijo...

Envidiable pura voluptuosa belleza en cada verso...

Juan Nadie dijo...

Y lo que han intentado hacer con el poema los exégetas o hermeneutas de La Biblia (creo que se llaman así)... Pero no hay manera.

marian dijo...

Menos mal, porque hay que ser retorcidos para ver (y pretender que los demás vean) "suciedad" donde hay tanta belleza.

Juan Nadie dijo...

Eso me parece a mí.

Gatopardo dijo...

¡Cuánta perversión, Dios mío! Con lo que me gusta a mi la poesía científica...

Juan Nadie dijo...

Pues no te preocupes, hay un montón de poesía científica que irá saliendo.