Alma - Oeo (2017)

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Ciudad - Álvaro Mutis - Colombia


Un llanto
un llanto de mujer
interminable,
sosegado,
casi tranquilo.
En la noche, un llanto de mujer me ha despertado.
Primero un ruido de cerradura,
después unos pies que vacilan
y luego, de pronto, el llanto.
Suspiros intermitentes
como caídos de un agua interior,
densa,
imperiosa,
inagotable,
como esclusa que acumula y libera sus aguas
o como hélice secreta
que detiene y reanuda su trabajo
trasegando el blanco tiempo de la noche.
Toda la ciudad se ha ido llenando de este llanto,
hasta los solares donde se amontonan las basuras,
bajo las cúpulas de los hospitales,
sobre las terrazas del verano,
en las discretas celdas de la prostitución,
en los papeles que se deslizan por solitarias avenidas,
con el tibio vaho de ciertas cocinas militares,
en las medallas que reposan en joyeros de teca,
un llanto de mujer que ha llorado largamente
en el cuarto vecino,
por todos los que cavan su tumba en el sueño,
por los que vigilan la mina del tiempo,
por mí que lo escucho
sin conocer otra cosa
que su frágil rodar por la intemperie
persiguiendo las calladas arenas del alba.
Álvaro Mutis

    Álvaro Mutis, creador del inolvidable Maqroll el Gaviero, Premio Nacional de las Letras de Colombia 1974, Premio de la Crítica de Los Abriles de México 1985, Premio Médicis Étranger de Francia 1989, Orden de las Artes y de las Letras de Francia, Águila Azteca de México, Gran Cruz de Alfonso X el Sabio de España, Premio Príncipe de Asturias de las Letras 1997, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y Premio Cervantes de Literatura 2001, acaba de fallecer en México, DF a los noventa años. Descanse.

9 comentarios:

Gatopardo dijo...

Un tipo que estudiando bachirellato, deja los estudios alegando que le resta tiempo de lectura, ya demuestra ser un fenómeno.

Juan Nadie dijo...

O, como mínimo, un poco raro.

finchu dijo...

Es que ser filósofo o poeta, ya de por si, no es normal.

Juan Nadie dijo...

Sí, hay que estar un poco loco. En otros tiempos serían los chamanes o magos de la tribu. Y más acá, los bufones.

marian dijo...

CADA POEMA

Cada poema un pájaro que huye
del sitio señalado por la plaga.
Cada poema un traje de la muerte
por las calles y plazas inundadas
en la cera letal de los vencidos.
Cada poema un paso hacia la muerte,
una falsa moneda de rescate,
un tiro al blanco en medio de la noche
horadando los puentes sobre el río,
cuyas dormidas aguas viajan
de la vieja ciudad hacia los campos
donde el día prepara sus hogueras.
Cada poema un tacto yerto
del que yace en la losa de las clínicas,
un ávido anzuelo que recorre
el limo blando de las sepulturas.
Cada poema un lento naufragio del deseo,
un crujir de los mástiles y jarcias
que sostienen el peso de la vida.
Cada poema un estruendo de lienzos que derrumban
sobre el rugir helado de las aguas
el albo aparejo del velamen.
Cada poema invadiendo y desgarrando
la amarga telaraña del hastío.
Cada poema nace de un ciego centinela
que grita al hondo hueco de la noche
el santo y seña de su desventura.
Agua de sueño, fuente de ceniza,
piedra porosa de los mataderos,
madera en sombra de las siemprevivas,
metal que dobla por los condenados,
aceite funeral de doble filo,
cotidiano sudario del poeta,
cada poema esparce sobre el mundo
el agrio cereal de la agonía.

Juan Nadie dijo...

Sí, este poema está desde hace bastante tiempo en El Crepúsculo. Ya veo que lo conoces.

marian dijo...

No lo sabía, pero no me ha extrañado que esté:)

carlos perrotti dijo...

Me encantó.

Juan Nadie dijo...

Me alegro. No es para menos.