Hace 50 años / The Beatles - Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967)

viernes, 23 de agosto de 2013

Veles e vents - Ausiàs March - España


VELES e vents han mos desigs complir,
fahent camins duptosos per la mar.
Mestre y ponent contra d'ells veig armar;
xaloch, levant los deuen subvenir
ab lurs amichs lo grech e lo migjorn,
fent humils prechs al vent tremuntanal
qu'en son bufar los sia parcial
e que tots cinch complesquen mon retorn.

Bullirà·l mar com la caçola'n forn,
mudant color e l'estat natural,
e mostrarà voler tota res mal
que sobre si atur hun punt al jorn;
grans e pochs peixs a recors correran
e cerquaran amaguatalls secrets:
fugint al mar, hon són nudrits e fets,
per gran remey en terra exiran.

Los pelegrins tots ensemps votaran
e prometran molts dons de cera fets;
la gran paor traurà'l lum los secrets
que al confés descuberts no seran.
En lo perill no·m caureu de l'esment,
ans votaré hal Déu qui·ns ha ligats,
de no minvar mes fermes voluntats
e que tots temps me sereu de present.

Yo tem la mort per no ser-vos absent,
per què Amor per mort és anul·lats;
mas yo no creu que mon voler sobrats
pusqua ésser per tal departiment.
Yo só gelós de vostr'escàs voler,
que, yo morint, no meta mi'n oblit;
sol est pensar me tol del mon delit
-carnos vivint, no creu se pusqua fer-:

aprés ma mort, d'amar perdau poder,
e sia tots en ira convertit,
e, yo forçat d'aquest món ser exit,
tot lo meu mal serà vós no veher.
O Déu!, per què terme no y à'n amor,
car prop d'aquell yo·m trobara tot sol?
Vostre voler sabera quant me vol,
tement, fiant de tot l'avenidor.

Yo són aquell pus estrem amador,
aprés d'aquell a qui Déu vida tol:
puys yo són viu, mon cor no mostra dol
tant com la mort per sa strema dolor.
A bé o mal d'amor yo só dispost,
mas per mon fat Fortuna cas no·m porta;
tot esvetlat, ab desbarrada porta,
me trobarà faent humil respost.

Yo desig ço que·m porà ser gran cost,
y aquest esper de molts mals m'aconorta;
a mi no plau ma vida ser estorta
d'un cas molt fer, qual prech Déu sia tost.
Ladonchs les gents no·ls calrà donar fe
al que Amor fora mi obrarà;
lo seu poder en acte·s mostrarà
e los meus dits ab los fets provaré.

Amor, de vós yo·n sent més que no·n sé,
de qué la part pijor me·n romandrà;
e de vós sab lo qui sens vós està.
A joch de daus vos acompararé.

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VELAS y vientos cumplan mis deseos,
siguiendo inciertas sendas por la mar.
Poniente y Mistral se arman en su contra;
ayudará el Jaloque y el Levante,
con sus amigos el Gregal y el Sur,
rogando humildemente a la Tramontana
que su soplo les sea favorable,
y así, los cinco, logren mi regreso.

Como cazuela al horno hervirá el mar,
mudando aspecto y natural color,
y mostrará cómo aborrece todo
lo que un instante pesa sobre sí;
los peces correrán a los rincones
y buscarán secretos escondrijos:
por huir del mar que los nutre y los hace,
saldrán a tierra como gran remedio.

Harán los peregrinos rogativas,
con la promesa de ofrendar exvotos;
por pánico verán la luz secretos,
que al confesor no se revelarán.
No saldréis de mi mente en el peligro,
mas juraré ante el Dios que nos unió,
no ceder en mi firme voluntad
y teneros presente en todo tiempo.

Temo la muerte, que de vos me ausenta,
porque el amor se anula con la muerte;
mas no creo que pueda ser mi amor
superado por tal separación.
Celoso estoy de vuestro amor escaso,
que me hundirá en olvido si yo muero;
gozar me impide el mundo pensar que
(no creo que suceda, vivos ambos)

perdáis el don de amar tras de mi muerte,
y sea pronto en ira convertido;
y si dejar el mundo me es forzoso,
todo mi mal será no veros más.
¡Oh, Dios! ¿Por qué no ha término en amor,
pues cerca de él me encontraría solo?
Sabría vuestro amor cuánto me ama,
temiendo, fiando todo el porvenir.

Yo soy el más ferviente enamorado
entre aquellos que no pierden la vida:
mi corazón no muestra, porque vivo,
duelo de muerte, en su dolor extremo.
Dispuesto estoy a bien o mal de amor,
sin que aclare mi sino la fortuna;
en vigilia, de par en par la puerta,
me encontrará, y con humilde réplica.

Podrá costarme caro mi deseo,
y esta espera de males me conforta;
no me alegra que a salvo esté mi vida,
y pido a Dios no tarde el grave paso.
Así no habrán las gentes de dar fe
de lo que obre el Amor fuera de mí;
en actos su poder se mostrará
y probaré con hechos mis palabras.

Amor, de vos yo siento más que sé,
por lo que ha de tocarme la peor parte;
sabe de vos el que sin vos está.
Al juego de los dados os comparo.
Versión de Juan Antonio Icardo
Veles e vents (Ausiàs March) - Raimon

    La turbulenta imagen con la que arranca el poema, los elementos en estado caótico, nos da la medida del ánimo del poeta (especialmente la concretísima, y no por ello menos "poética", del mar como "caçola"-cazuela), al tiempo que encarrila la composición hacia su núcleo significativo central: la contingencia del amanteEl no sentirse amado, recordado, por la dama equivale a morir; sólo ella podría mantenerle con vida al pensarle, al evocarle. FRANCISCO RICO

4 comentarios:

Gatopardo dijo...

Eran unos sufridores......

marian dijo...

Y enamorados del amor.
Esperemos que en su vida normal, no poética, no fueran monotemáticos, porque menudo agobio si así fuese.

Juan Nadie dijo...

Como los del Atlético de Madrid, pobres.
____________

Tranquila, Marian, su vida era muy normal ( lo que era normal en su época), sus poemas de amor se regían por unas normas de "amor cortés" perfectamente establecidas, pero no vivían eso, bastante tenían con guerrear.

marian dijo...

Menos mal, porque ir de la contingencia del amante a la del guerrero todo el día, un sinvivir.