Alma - Oeo (2017)

jueves, 8 de agosto de 2013

Nocturno funambulesco - Gerardo Diego / Fragmento de La noche que llegué al Café Gijón - Francisco Umbral - España


El muelle es el escenario.
Desde allí diviso el vario,
brumario y extraordinario
               panorama.
Los luceros se estremecen.
Tan diminutos parecen
margaritas que florecen
               en la grama.

Sobre el silencio terrestre
se abre el blanco circo ecuestre
en el paisaje rupestre
               de la luna.
Mis visiones de noctámbulo
acrobatizo sonámbulo
en equilibrio funámbulo
               una a una.

La luna en cuarto creciente
es como un huevo esplendente.
Todo el cielo se resiente
               de su luz.
Los faroles en hilera
son estrellas de primera,
de segunda y de tercera
               magnitud.

Se divisa en lontananza
el verde de la esperanza
y el rojo, sobre la panza
               de un vapor.
Y con el lunar reflejo
se agitan en el espejo
formando un vivo aparejo
               tricolor.

La guirnalda de las luces
cae en el agua de bruces,
quebrándose en mil chapuces.
               Y si arrecia
la brisa sobre el cristal
móvil, rizado, banal,
baila el agua un carnaval
               de Venecia.
                                              [1918]

    A Gerardo le había visto yo un par de veces en provincias, dando conferencias al piano. Para mí estaba vigente el Gerardo del surrealismo, el vanguardismo, el creacionismo, el ultraísmo, el gerardismo. Toda aquella poesía fresca, sorprendente, deshilada, que tenía un poco del sol parisino y cosmopolita de Apollinaire y un poco del sol madrileño y pequeñoburgués de Ramón Gómez de la Serna.
    Un día de mi santo me había comprado yo a mí mismo, en soledad, me había regalado una antología de Gerardo Diego. Gerardo tenía algo de pobre de pedir soso, que no pide nada, una sequedad de santo de sacristía, desmentida por la pelambrera interior que le salía por las orejas y un poco por la nariz, como la abundancia de versos -versos para los conversos y para los reversos- que habían llenado varias épocas de la vida española. A Gerardo le veía yo y le veo un poco como el surrealista dominical que puede llevar a casa, con el paquetito de la pastelería, un puñado de imágenes enceguecedoras, un ramo de palabras festivas, fluviales y enamoradas. En la tertulia se estaba quieto, clerical y profesor, fraile de paisano, catedrático de rezos laicos, con las piernas muy juntas y las manos también juntas, y a veces el mar de Santander le pasaba por los ojos, pero Gerardo incurría en parpadeo y el mar se le volaba.

11 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Me quedo encantado ante esta andanada festival cascabel de rimas y coloridas imágenes...

Juan Nadie dijo...

Ese era el primer Gerardo Diego, un mago de la rima, sobre todo de la rima sorprendente, incluso absurda, surrealista.
Después, también, pero con un estilo más clásico.

carlos perrotti dijo...

Y con mucho coraje para escribir así.

Gatopardo dijo...

Tal crónica para tal poema. ¡Qué grandes ambos!

Juan Nadie dijo...

Enormes. Cada día me gusta más Gerardo Diego, creo que lo tenemos un poco olvidado. De Umbral no diremos nada, el tiempo se encargará de ponerlo donde se merece, en lo más alto.

marian dijo...

Te ha quedado bordada la entrada (bien bordada).

Juan Nadie dijo...

Gracias, pero con estos mimbres...

marian dijo...

También hay que tener gracia para reunirlos (cuadro incluido) a todos.
Vamos, que te ha quedado graciosa:)

marian dijo...

A mí me pasa igual con Gerardo Diego. Francisco Umbral siempre me ha gustado, bueno no exactamente siempre, más bien de siempre; como escritor siempre, aunque no me gustase alguna vez (que ni recuerdo) lo que escribiese, pero sí cómo lo hacía.
Y sobre el pintor, que no conocía, tendré que mirar más, me ha gustado.

Joseduardotobes dijo...

Tal como te prometi, le robe un poco de tiempo a mi tiempo, para ver con detalle las cosas que merecen la pena ver.Me queda mucho por aprender de usted "Maestro"

Juan Nadie dijo...

Hombre, Eduardo, gracias, pero yo de maestro tengo que doy clases de Matemáticas y Física, nada más. De todas formas, gracias por pasarte por aquí, considérate en tu casa.