Bob Dylan - 'Til The Sun Goes Down - Triplicate CD1 (2017)

lunes, 2 de enero de 2017

Los oráculos de Pan pan pan - Roberto Matta - Chile


El tiempo no pasa para un reloj.
Para un reloj, el tiempo no pasa.

Desengañar la lengua es desatarla.

Con la imaginación del fuego
en el corazón humano los encuentros se transforman
en descubrimientos.

Sistemanar bien
en las manos de cada día
normándose en hornos
donde el yo se hace pan.

Pan:
escojo decir Pan
porque encierra el aplauso
                      al ruiseñor rocío
                              y la mejor vidriera
                                         con el ritmo de
                                                   las naturalezas.

Los hombres aman a las mujeres porque se parecen al mar.

Angelicante ciencia,
cueva de abrazos donde el entendimiento entenderá
que es científico el caballo que abrocha claveles entre los                                                                               [hombres
en vez de alfombras y murmullos entre las estrellas.

Desterrarse en un entierro.

Lo irracional es racional porque ambiciona ambas ambiciones.

Para mudar las cosas
y dar crédito a tu trabajo
de hacerte una mejorada posada sin estrechez
no basta cambiar tu histórica luz interior,
centro de extranjeras amenazas:
debes andar sin comillas, en la simplicidad de todos,
como si fueras un punto.

Están viviendo un neolítico
en el que se va descubriendo nuestra naturaleza
como un terremoto que se ha roto la lengua.
La naturaleza nos parece que no se parece a lo real
que se aparece en lo que oímos de la vida,
y esta crisis hecatomba diluvios
y alrededor todo se metamorfea en todo.

Arte es inventarse con las propias palabras
aunque esto parezca una grosería
entre calmados calmadosos.
Contra su calma: el imprevisto.

Que el amor propio
ame el carácter y la persona del ser amado
y no sólo su desnudez bajando las escaleras
desvestida de reina
y rodeada de retratos de familia.

El alma es una olla
donde se cuecen los alimentos de nuestro entusiasmo
y con éste
crece abrazado y entregado el corazón.
Para que este corazón no desate nieves
sino un sol templado y un laurel de hojas
en el alma de la olla del alma
como en el hoyo de la guitarra
debe nacer la música que venza los infiernos
Así,
    el puchero que el alma cocina
                                            será sabrosa luz.

Vivir para aumentarnos,
para aumentar nuestro humanismo hasta que sea crónico.

9 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Poesía algo hermética y surreal. Poeta que inventa términos y versos, intuyo que por su sonido... Poeta que intenta "aumentar el humanismo hasta que se haga crónico" inventándose un lenguaje. Me encanta.

Encuentro en su poesía ecos de otro artista plástico y poeta, el argento y casi olvidado Jorge de la Vega, y también de Jorge Schussheim. Me parece que se dan la mano por la época, los 60's. Me encanta.

Juan Nadie dijo...

Inventor de palabras. Y de mundos. Fíjate en su obra pictórica.
¿Y esos dos versos finales?

Habrá que investigar (tendré que) a Jorge de la Vega, a quien no conozco, y al otro Jorge. A ello.

Agostina Alvarez dijo...

Los últimos versos son monumentalmente hermosos... Lindo ritmo y musicalidad. Profundo también. Gracias;-)

Juan Nadie dijo...

Ritmo y musicalidad, sí, y si es necesario invertarse palabras uno se las inventa para que todo quede mejor definido.

¿Y qué me dices de este verso?:
"Los hombres aman a las mujeres porque se parecen al mar."

Encantado de reencontarte, Agostina.

carlos perrotti dijo...

Feliz año, Agostina!

Impresionante universo el de Matta. Surrealista y algo más, abstracto y algo más, simbolista y algo más...

Agostina Alvarez dijo...

Feliz año amigos! El verso sobre el porqué los hombres aman a las mujeres m encantó en cuanto lo leí. Un amigo m paso un poema bellísimo os lo paso para que lo busquéis...si es q ya no lo conocen. Se llama "Poema del renunciamiento" de José Ángel Buesa. Ya m contarán!

Juan Nadie dijo...

Bonito poema, el del renunciamiento, seguramente lo pondré algún día. Curiosamente el primer poema de este blog es de José Ángel Buesa, aunque luego, por algún problema que tuve, quedó descolocado, pero sigue ahí.

Feliz año!

Agostina Alvarez dijo...

Qué casualidad!??? No conocía al poeta pero ese poema sí que es bonito.
Bonne année!

Agostina Alvarez dijo...

Qué casualidad!??? No conocía al poeta pero ese poema sí que es bonito.
Bonne année!