Dulce Pontes - Caminhos (1997)

sábado, 20 de noviembre de 2010

Li Po - José Juan Tablada - México

Bajo la Luna - Li Xing
Li-Po, uno de los "Siete Sabios en el Vino"
Fue un rutilante brocado de oro:
Como una taza de jade, sonoro,
Su infancia fue de blanca porcelana,
Su loca juventud
Un rumoroso bosque de bambús,
Lleno de garzas y de misterios;
Rostros de mujeres en la laguna,
Ruiseñores embrujados por la luna
En las jaulas de los salterios,
Luciérnagas alternas
Que enmarañaban el camino
Del poeta ebrio de vino
Con el zig-zag de sus linternas,
Hasta que el poeta cae
Como pesado tibor
Y el viento
Le deshoja el pensamiento
Como una flor...
Un sapo le deslíe
Ronco
De Confucio un parangón
Y un grillo que ríe
Burlón...
Un pájaro que trina
Musical y breve
Como una ocarina
En un almendro
Florido de nieve.
Mejor viajar en palanquín
Y hacer un poema sin fin
En la torre de Kaolín
De Nankín!
Guiado por su mano pálida
Es gusano de seda el pincel
Que formaba en el papel
Negra crisálida
De misterioso jeroglífico
De donde surgía
Entre aromas de flor
Un pensamiento magnífico
Con alas de oro volador;
Sutil y misteriosa llama
En la lámpara del ideograma!
Los cormoranes de la idea
En los ríos azules y amarillos
Quieren con ansia que aletea
Pescar de la luna los brillos;
Pero nada cogen sus picos
Al romper el reflejo del astro
En azogados añicos
De nácar y alabastro...
Y Li-Po mira inmóvil
El río -laca bruna
Do el silencio restaura
La perla de la luna!
La luna es araña de plata
Que tiende su telaraña
En el río que la retrata
Y Li-Po el divino
Que se bebió a la luna
Una
Noche en su copa de vino
Siente el maleficio
Enigmático
Y se aduerme en el vicio
Del vino lunático
¿Dónde está Li-Po? ¡Que lo llamen!
Manda el Emperador desde su Yamen
..................................
Algo ebrio por fin
Entre femenino tropel,
Llega el poeta y se inclina;
Una concubina
Le ofrece el pincel
Cargado de tinta de China;
Otra una seda fina
Por papel
Y Li
Escribe así:
Sólo estoy con mi frasco de vino
Bajo un árbol en flor,
Asoma la luna y dice su rayo
Que ya somos dos...
Y mi propia sombra anuncia después
¡Que ya somos tres!
Aunque el astro no pueda beber
Su parte de vino
Y mi sombra no quiera alejarse
Pues está conmigo,
En esa compañía placentera
Reiré de mis dolores
Entretanto que llega la primavera.
Mirad a la luna que a mis cantos lanza
Su respuesta en sereno fulgor
Y mirad mi sombra que ligera danza
En mi derredor!
Si estoy en mi jucio
De sombra y de luna
La amistad es mía;
Cuando me emborracho
¡Se disuelve nuestra compañía!
Pero pronto nos juntaremos
Para no separarnos ya,
En el inmenso júbilo
Del azul firmamento más allá!
~
Creyendo que el reflejo de la luna
Era una
Taza de blanco jade y áureo vino
Por cogerla
Y beberla
Una noche bogando por el río
Se ahogó
Li-Po
Y hace mil cien años que el incienso sube
Encumbrando al cielo perfumada nube
Y hace mil cien años
La China resuena
Doble funeral
Llorando esa pena
En el inmortal
Gongo de cristal
De la luna llena!

3 comentarios:

Anderea dijo...

Esta preciosa poesía que canta y el enlace que lleva al delicioso mundo de Jose Juan Tabalada son un regalo que alegra el corazón.

Desgraciadamente, la historia de Li Po es tan triste que... a una le entran ganas de buscarle en el tiempo y en la distancia algún consuelo para que no ame la luna en el agua, para que no se ahogue en su sueño. Pero es un afán inútil porque ya él está muerto.

La imagen con la que ilustras el poema también es un regalo.

Gracias, Juan.

Caramba, mira lo que decía Genaro Estrada de Tablada: "él ha querido conocer todos los “últimos gritos” de la moda y ejecutarlos con un desenfado elegante y exquisito, como quien nada teme y conoce la fuerza de su espíritu para transitar sin peligros —antes lleno de confianza— por todos los caminos".

Juan Nadie dijo...

Y yo estoy completamente de acuerdo.
Me alegra que te haya gustado, la verdad es que es un magnífico poema para un extraordinario poeta. Incluiré más, seguramente, de los dos.

Alvin dijo...

hola gentee todavia no se q de q trata no entiendo. quiwn me podia decir?