Dulce Pontes - Caminhos (1997)

domingo, 23 de febrero de 2014

Deserts d'amics, de béns e de senyor / Presoner - Jordi de Sant Jordi - España


    El 27 de mayo de 1423, el condottiere Muzio Attendolo Sforza entró con su tropa en Nápoles, entonces bajo el poder de Alfonso el Magnánimo, e hizo prisioneros a un buen número de caballeros aragoneses, catalanes y valencianos entre los que estaba Jordi de Sant Jordi. Aunque en este poema hay elementos impuestos por la tradición literaria (y en particular motivos del subgénero de la petición de rescate, cuyo precedente más fomoso es, como señala Donatella Siveiro, un poema de Ricardo Corazón de León escrito en francés y difundido también en occitano), destaca por la efectiva expresión directa, lejos de la temática amorosa y exenta de previsibles intenciones alegóricas, de los pensamientos y sentimientos del Prisionero, que es el título asignado modernamente a la composición: la angustia del cautiverio, la arbitrariedad de la Fortuna, la satisfacción del deber cumplido, la desmesura del rescate exigido, la solicitud implícita a su captor y la súplica explícita al "generoso" y "virtuoso" rey Alfonso, de quien dependía la liberación como "natural señor" del poeta.

Presoner

Deserts d'amics, de béns e de senyor,
en estrany lloc e en estranya encontrada,
lluny de tot bé, fart d'enuig e tristor,
ma voluntad e pensa cativada,
me trob del tot en mal poder sotmès
no vei nengú que de mi s'haja cura,
de sui guardats, enclòs, ferrats e pres,
de què en fau grat a ma trista ventura.

Eu hai vist temps que no em plasia res,
ara em content d'açò qui em fa tristura,
e los grillons lleugers ara preu més
que en temps passat la bella brodadura.
Fortuna vei que ha mostrat son poder
sus me, volent que en tal punt vengut sia,
però no cur, pus hai fait mon dever
ab tots los bons que em trob en companyia.

Car prenc conbort de com sui presoner
per mon senyor, servint tant com podia,
d'armes sobrat, e per major poder,
no per defaut gens de cavalleria.
E prenc conhort que hom no poc conquerir
honor en res sens que treball no senta,
mas d'altra part cuit de tristor morir
com vei que el món dels revers se contenta.

Tots aquests mals no en són res de sofrir
en esguard d'u qui al cor me destenta
e em fai tot jorn d'esperança partir,
com no vei res que ens avanç d'una espenta
en acunçar nostre deslliurament,
e més com vei ço que ens demana Sforça
que no sofir algú raonament,
de què llangueix ma virtut e ma força.

Perqué no sai ne vei res al present
que em puixa dar en valor d'una escorça,
mas Déu tot sol, de qui prenc fundament
e de qui fiu, e ab qui mon cor s'esforça;
e d'altra part, del bon Rei liberal
qui em socorrà per gentilesa grande,
cells qui ens ha mès del tot en aquest mal,
que ell me·n traurà, car suy jus sa comanda.

TORNADA
Rei virtuós, mon senyor natural,
tots al present no·us fem altra demanda
mas que·us record que vostra sang reial
mai defallí al qui fos de sa banda.


Prisionero

Abandonado por amigos, de bienes y señor,
en extraño lugar y en extraña comarca,
lejos de todo bien, harto de enojo y de tristeza,
cautivados mi voluntad y pensamiento,
me encuentro sometido totalmente a mal poder,
no veo a nadie que de mí se preocupe,
estoy guardado, recluido, encadenado y preso,
lo que he de agradecer a mi triste ventura.

Yo he visto tiempos en que nada me complacía,
ahora me contento con lo que me entristece
y ahora precio más los grilletes ligeros
que en un tiempo pasado las bellas bordaduras.
Veo que Fortuna su poder ha mostrado sobre mí,
queriendo que haya llegado hasta este punto,
pero no importa, pues he cumplido mi deber
con todos los buenos que hallo en mi compañía.

Porque recibo consuelo de cómo prisionero
estoy por mi señor, sirviendo tanto como podía,
superado por armas y por mayor poder,
no por defecto en nada de caballería.
Y recibo consuelo porque alcanzar no puedo
honor en nada sin que sienta trabajo,
pero, por otra parte, de tristeza estoy a punto de morir
cuando veo que con los reveses el mundo se contenta.

No son insoportables estos males
al lado de ese otro que el corazón perturba
y hace que cada día se aleje la esperanza,
cuando no veo nada que empuje ni permita avanzar
en negociar nuestra liberación,
y más cuando veo lo que nos pide Sforza
que no tolera razonamiento alguno,
por lo que languidecen mi virtud y mi fuerza.

Porque no sé ni veo nada en el presente
que me pueda dar un poco de valor
sino sólo Dios, de quien tomo fundamento,
en quien confío y con quien mi corazón se fortalece,
y por otra parte, en el buen Rey liberal,
que me socorrerá por su gran gentileza,
a los que nos ha metido del todo en este mal,
y de él me librará, puesto que estoy bajo su mando.

ENVÍO
Rey virtuoso, mi señor natural:
todos ahora no os hacemos otra petición
sino que recordéis que vuestra sangre real
nunca dejó de auxiliar a quien fue de su bando.
Comentario y traducción de José María Micó

7 comentarios:

Gatopardo dijo...

Ahí, ahí, nunca hay que perder la confianza ni en el rey....... ni en sus descendientes.

Gatopardo dijo...

Ni tampoco en sus descendientas...

Juan Nadie dijo...

Menos mal que entonces reinaba Alfonso el Magnánimo. Si llega a ser ahora, además de meterle preso, le llevan la pasta.

marian dijo...

Gran poeta Jordi de Sant Jordi, muy de su tiempo.

Juan Nadie dijo...

La próxima entrada será también para él.

carlos perrotti dijo...

Muy de su tiempo, y también de éste, para mí por lo menos, porque me llega más que los de su tiempo. Es un diferente. Lo conocí por este blog y creo que nos acercamos a tener todo su trabajo que es corto, si se me permite el término, pero monumental.

Juan Nadie dijo...

Ya quedan menos, creo que la mitad. Los iré poniendo.