Eliane Elias - Dance Of Time (2017)

miércoles, 30 de enero de 2013

Soliloquio del farero - Luis Cernuda - España


Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma...

De niño, entre las pobres guaridas de la tierra,
quieto en ángulo oscuro,
buscaba en tí, encendida guirnalda,
mis auroras futuras y furtivos nocturnos,
y en ti los vislumbraba,
naturales y exactos, también libres y fieles,
a semejanza mía,
a semejanza tuya, eterna soledad.

Me perdí luego por la tierra injusta
como quien busca amigos o ignorados amantes;
diverso con el mundo,
fui luz serena y anhelo desbocado,
y en la lluvia sombría o en el sol evidente
quería una verdad que a ti te traicionase,
olvidando en mi afán
cómo las alas fugitivas su propia nube crean.

Y al velarse a mis ojos
con nubes sobre nubes de otoño desbordado
la luz de aquellos días en ti misma entrevistos,
te negué por bien poco;
por menudos amores ni ciertos ni fingidos,
por quietas amistades de sillón y de gesto,
por un nombre de reducida cola en un mundo fantasma,
por los viejos placeres prohibidos,
como los permitidos nauseabundos,
útiles solamente para el elegante salón susurrado,
en bocas de mentira y palabras de hielo.

Por ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona
que yo fui,
que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones;
por ti me encuentro ahora, constelados hallazgos,
limpios de otro deseo,
el sol, mi dios, la noche rumorosa,
la lluvia, intimidad de siempre,
el bosque y su alentar pagano,
el mar, el mar como su nombre hermoso;
y sobre todos ellos,
cuerpo oscuro y esbelto,
te encuentro a ti, tú, soledad tan mía,
y tú me das fuerza y debilidad
como al ave cansada los brazos de la piedra.

Acodado al balcón miro insaciable el oleaje,
oigo sus oscuras imprecaciones,
contemplo sus blancas caricias;
y erguido desde cuna vigilante
soy en la noche un diamante que gira advirtiendo a los hombres,
por quienes vivo, aun cuando no los vea;
y así, lejos de ellos,
ya olvidados sus nombres, los amo en muchedumbres,
roncas y violentas como el mar, mi morada,
puras ante la espera de una revolución ardiente
o rendidas y dóciles, como el mar sabe serlo
cuando toca la hora de reposo que su fuerza conquista.

Tú, verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿qué son sino tú misma?

Por ti, mi soledad, los busqué un día;
en ti, mi soledad, los amo ahora.

domingo, 27 de enero de 2013

Poesía galaico-portuguesa/ 5 - Cantigas de amigo - Martin Codax - España


MARTIN CODAX
(... 1250 - 1270 ...)

QUANTAS sabedes amar amigo
treides comig' a lo mar de Vigo:
    E banhar-nos-emos nas ondas!

Quantas sabedes amar amado
treides comig' a lo mar levado:
    E banhar-nos-emos nas ondas!

Treides comig' a la mar de Vigo
e veeremo' lo meu amigo:
    E banhar-nos-emos nas ondas!

Treides comig' a lo mar lavado
e veeremo' lo meu amado:
    E banhar-nos-emos nas ondas!

***

AY ONDAS, que eu vin veer,
se me saberedes dizer
    porque tarda meu amigo
        sen min?

Ay ondas, que eu vin mirar,
se me saberedes contar
    porque tarda meu amigo
        sen min?


MARTIN CODAX
( ... 1250 - 1270 ...)

CUANTAS sabéis amar a amigo
venid conmigo al mar de Vigo:
    ¡Y nos bañaremos en las olas!

Cuantas sabéis amar a amado
venid conmigo al mar agitado:
    ¡Y nos bañaremos en las olas!

Venid conmigo al mar de Vigo
y veremos a mi amigo:
    ¡Y nos bañaremos en las olas!

Venid conmigo al mar agitado
y veremos a mi amado:
    ¡Y nos bañaremos en las olas!

***

¡AY, OLAS, que vine a ver!
¿no me sabríais decir
    por qué tarda mi amigo
        sin mí?

¡Ay, olas, que vine a mirar!
¿no me sabríais contar
    por qué tarda mi amigo
        sin mí?
Versiones de Carlos Alvar, Santiago Gutiérrez García y Jenaro Talens
Martin Codax - Mia irmana fremosa

Hermosa hermana mía,
vente conmigo a la iglesia de Vigo,
  que está el mar crecido.
     Y miraremos las olas.

Hermosa hermana mía,
vente de buen grado a la iglesia de Vigo,
  donde está el mar airado.
     Y miraremos las olas.

A la iglesia de Vigo,
donde está el mar crecido,
  y allí vendrá, madre mía, mi amado.
     Y miraremos las olas.  

jueves, 24 de enero de 2013

Literatura satírica y burlesca/ 20 - Enxiemplo de la propiedat qu'el dinero ha (Fragmento) - Arcipreste de Hita - España

   
    Mucho faz el dinero,      e mucho es de amar:
ca al torpe mesquino faze buen      omne de prestar,
faze correr al coxo      e al mudo fablar,
el que non tiene manos      dineros quiere tomar.

    Sea un omne necio,      rudo labrador,
los dineros le fazen      fidalgo e sabidor,
quanto más algo tiene      tanto es de más valor:
el que non ha dineros      non puede ser de sí señor.

    Si tovieres dineros      avrás consolación,
plazer e alegría      e del papa ración;
comprarás paraíso      e ganarás salvación:
do son muchos dineros      está mucha bendición.

    Yo vi allá en Roma,      do es la santidad,
que todos al dinero      fazen grand omildat,
grand onra le fazían,      con grand solenidat:
todos se encrinavan      como a la majestat.

    Fazié muchos priores,      e obispos e abades,
arçobispos e dotores,      patriarcas, potestades;
a muchos clérigos necios      dávales dinidades;
fazié de verdat mentiras,      e de mentiras, verdades.

Fazía muchos clérigos      e muchos ordenados;
muchos monjes e monjas,      religiosos sagrados,
el dinero los dava      por bien esaminados;
a los pobres dezién      que non eran letrados.

    Davan muchos juizios,      mucha mala sentencia:
con malos abogados      era su mantenencia,
en tener pleitos malos      e fazer mala abenencia.
En cabo, por dineros      avía penitencia.

    El dinero quebranta      las cadenas dañosas,
tira grillos e cadenas      presiones peligrosas;
el que non da dineros      échanle las esposas.
Por todo el mundo faze      cosas maravillosas;

    yo vi fazer maravillas      ado él mucho usava:
muchos merecién muerte      que la vida los dava,
otros eran sin culpa      que luego los matava;
muchas almas perdía      e a muchas salvava.

    Fazié perder al pobre      su casa e su viña,
sus muebles e raízes:      todo lo desaliña.
Por todo el mundo anda      su sarna e su tiña;
do el dinero juega,      allí el ojo guiña.

    Él faze cavalleros      de necios aldeanos;
condes e ricosomnes,      de algunos villanos.
Con el dinero andan      todos los omnes loçanos:
quantos son en el mundo      le besan oy las manos;

    vi tener al dinero      las mejores moradas:
altas e muy costosas,      fermosas e pintadas;
castiellos e eredades      e villas entorreadas,
todas al dinero sirven,      e suyas son compradas;

    comía muchos manjares      de diversas naturas;
vistía los nobles paños      e doradas vestiduras;
traya joyas fermosas;      en vicios e en folguras
guarnimentos estraños,      e nobles cavalgaduras.

    Vi muchos grandes monjes      en sus predicaciones
denostar al dinero      e a las sus tenptaciones;
en cabo, por dineros      otorgan perdones,
assuelven los ayunos      e fazen oraciones;

    pero lo que denuestan      los monjes por las plaças,
guárdanlo, en convento,      en vasos e en taças;
con el dinero cumplen      sus menguas e sus raças1;
más condesijos2 tienen      que tordos nin picaças3;

    monjes, frailes, clérigos      non toman los dineros,
bien les dan de la ceja      do son sus parcioneros4:
luego los toman, prestos,      sus omnes despenseros;
pues se dizen pobres,      ¿qué quieren tesoreros?

    Como quier quelos      frailes e clérigos dizen que aman a Dios                                                                                [servir
si barruntan que el rico      está ya para morir,
quando oyen sus dineros      que comiençan a reteñir5,
quál dellos los levará      comiençan luego a reñir:

    allí están esperando      quál avrá más rico tuero6;
non es muerto ya dizen      pater noster -¡mal agüero!-
como los cuervos al asno      quandol desuellan el cuero:
cras, cras7 nos lo avremos,      que nuestro es por fuero.

    Toda mujer del mundo      e dueña de alteza
págase del dinero      e de mucha riqueza:
yo nunca vi fermosa      que quisiesse pobreza;
do son muchos dineros,      ay es mucha nobleza.

    El dinero es alcal-le e      juez mucho loado;
éste es consejero      e sotil abogado,
aguazil e merino      bien ardit, esforçado:
de todos los oficios      es muy apoderado.

    En suma te lo digo,      tómalo tú mijor:
el dinero, del mundo      es grand rebolvedor:
señor faze del siervo;      e de señor, servidor;
toda cosa del siglo      se faze por su amor.

    Por dineros se muda      el mundo e su manera.
Toda mujer cobdiciosa      de algo, es falaguera8;
por joyas e dineros      salirá de carrera:
el dinero quiebra peñas      e fiende dura madera,

    derrueca fuerte muro      e derriba grand torre;
a coita e a grand priessa      el mucho dinero acorre:
non ha siervo cativo      qu'el dinero no le aforre,
el que non tien qué dar      el su cavallo non corre.

    Las cosas que son graves      fázen bien ligero,
por ende a tu vieja      se franco e llenero9,
que poco o que mucho      non vaya sin loguero10:
non me pago de juguetes      do non anda el dinero;

    si algo non le dieres,      cosa mucha nin poca,
sey franco de palabra,      non le digas razón loca:
quien non tien miel en la orça,      téngala en la boca;
mercador que esto faze      bien vende si bien troca.
[...]
Arcipreste de Hita
1 Raça: defecto, privación.
2 Condesijo: escondrijo.
3 Picaça: urraca.
4 Parcionero: partícipe.
5 Reteñir: resonar.
6 Tuero: parte de una herencia.
7 Cras: mañana. Aquí juega con la onomatopeya del graznido del cuervo.
8 Falaguera: halagadora, mimosa, coqueta, dulce.
9 Llenero: cumplido, cabal, espléndido.
10 Loguero: en sentido figurado, ganancia, lucro, propina.

     En una de sus primeras novelas, el joven Pío Baroja condenó toda la literatura española salvo el Quijote y el Libro de Buen Amor. Revocada la sentencia de muerte, aprobemos lo aprobado por ella. De la vida del autor sabemos muy poco. Se llamó Juan Ruiz, nació en Alcalá de Henares, padeció trece años de prisión por culpas no determinadas aún y en enero de 1351 ya no era arcipreste. Su vida, ahora, es la de su libro. Fue contemporáneo de Chaucer y de Bocaccio. Un examen imparcial de las "simpatías y diferencias" de los tres poetas sería de muy grata lectura.
    Las naciones, como los hombres, cumplen un destino que ignoran. Uno de los destinos de España fue ser un puente entre el Islam, que detestaba, y Europa. En el misceláneo Libro de Buen Amor confluyen la poesía provenzal y el zéjel de los árabes andaluces. Las devotas cantigas a la Virgen alternan con las otras, harto explícitas, dedicadas a las serranas; la batalla de don Carnal y de doña Cuaresma, en la que don Tocino interviene, se codea con piadosos recuerdos de la Pasión. Una de las protagonistas del poema es Trotaconventos, alcahueta de moras y de monjas, que se llamará con el tiempo la Celestina. En el decurso de la obra Trotaconventos muere y el arcipreste escribe su epitafio: "Urraca só, que vago so esta sepultura..." Abundan los apólogos y las fábulas; los árabes y Ovidio fueron sus fuentes.
    Propendemos ahora a leer el título como si fuera una abstracción; no hay tal cosa. Buen Amor es un personaje. Es el amor honesto que mediante la inteligencia logra su fin, el amor "que los cuerpos alegre e a las almas preste". Mal Amor se le opone. [...] Se ha conjeturado que el Mal Amor es una imagen exagerada y tal vez calumniosa del poeta. Mal Amor sería a un tiempo el fabulador y una de las figuras de la fábula.
    La intención del libro es ascética, pero el lenguaje, no pocas veces delicado, puede ser asimismo procaz. [...] Acerbamente satiriza la hoy llamada Edad Media, no contra la fe cristiana sino desde esa misma fe. JORGE LUIS BORGES

lunes, 21 de enero de 2013

Poesía galaico-portuguesa/ 4 - Cantigas de escarnio y maldecir - Alfonso X el Sabio - España


ALFONSO X EL SABIO
(1221- rei 1252-1284)

PERO da Ponte, pare-vos en mal
per ante o Demo do fogo infernal,
por que con Deus, o padre spirital,
minguar quisestes, mal per descreestes.
E ben vej' ora que tobar vos fal,
pois vós tan louca razon cometestes.

E pois razon atan descomunal
fostes filhar, e que tan pouco val,
pesar-mi-á en, se vos pois a ben sal
ante o Diaboo, a que obedecestes.
E ben vej' ora que tobar vos fal,
pois vós tan louca razon cometestes.

Vós non trobades come proençal,
mais come Bernaldo de Bonaval;
por ende non é trobar natural,
pois que o del e do Dem' aprendestes.
E ben vej' ora que tobar vos fal,
pois vós tan louca razon cometestes.

E poren, Don Pedr', en Vila Real,
en mao ponto vós tanto bevestes.

***

O QUE foi passar a serra
e non quis servir a terra,
é ora, entrant'a guerra;
        que faroneja?
Pois el agora tan muito erra,
              maldito seja!

O que levou os dinheiros
e non troux' os cavaleiros,
é por non ir nos primeiros
        que faroneja?
Pois que ven cõnos prestumeiros.
              maldito seja!

O que filhou gran soldada
e nunca fez cavalgada,
é por non ir a Granada
        que faroneja?
Se é ric'omen ou á mesnada,
              maldito seja!

O que meteu na taleiga
pouc' aver e muita meiga,
é por non entrar na Veiga
        que faroneja?
Pois chus mole é que manteiga
              maldito seja!


ALFONSO X EL SABIO
(1221 - rey 1252-1284)

PERO da Ponte, ojalá se os convierta en mal
ante el Demonio del fuego infernal
pues que con Dios, padre espiritual,
Faltar quisisteis, cayendo en la impiedad.
Veo ahora que os faltan motivos de canción
pues que emprendisteis tan loca razón.

Ya que razón tan descomunal
y que tan poco vale, emprendisteis,
me pesará que os salga bien
ante el Diablo, a quien obedecisteis.
Veo ahora que os faltan motivos de canción
pues que emprendisteis tan loca razón.

Vos no trováis como un provenzal
sino como Bernal de Bonaval;
y eso no es trovar natural
pues lo aprendisteis del Demonio.
Veo ahora que os faltan motivos de canción
pues que emprendisteis tan loca razón.

Y por ello, don Pedro, en mal momento
tanto bebisteis en Villa Real.

***

EL QUE pasó la sierra
y no quiso servir a su tierra,
ahora, a la vuelta de la guerra,
        ¿de qué fanfarronea?
Pues ya que tanto yerra,
              ¡maldito sea!

El que se llevó los dineros
y no trajo los caballeros
por no ir entre los primeros,
        ¿de qué fanfarronea?
Ya que vino con los postreros,
              ¡maldito sea!

El que consiguió una gran soldada
y no hizo la cabalgada
para no ir a Granada
        ¿de qué fanfarronea?
Si es rico o tiene mesnada,
              ¡maldito sea!

El que en el talego echando
mentiras y poco haber
nunca en la Vega está entrando,
        ¿de qué fanfarronea?
Pues más que manteca es blando,
              ¡maldito sea!
Versiones de Carlos Alvar, Santiago Gutiérrez García y Jenaro Talens
Cantiga 371 - La Mujer Naufraga
Grupo De Música Antigua - Eduardo Paniagua

viernes, 18 de enero de 2013

Cumpleaños - Ángel González - España


Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños.

Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.

martes, 15 de enero de 2013

Nire aitaren etxea / La casa de mi padre - Gabriel Aresti - España

Tierra vasca - Daniel Vázquez Díaz
NIRE AITAREN ETXEA

Nire aitaren etxea
defendituko dut.
Otsoen kontra,
sikatearen kontra,
lukurreriaren kontra,
justiziaren kontra,
defenditu
eginen dut
nire aitaren etxea.
Galduko ditut
aziendak,
soloak,
pinudiak;
galduko ditut
korrituak,
errentak,
interesak,
baina nire aitaren etxea defendituko dut.
Harmak kenduko dizkidate,
eta eskuarekin defendituko dut
nire aitaren etxea;
eskuak ebakiko dizkidate,
eta besoarekin defendituko dut
nire aitaren etxea;
besorik gabe,
bularrik gabe
utziko naute,
eta arimarekin defendituko dut
nire aitaren etxea.
Ni hilen naiz
nire arima galduko da,
nire askazia galduko da,
baina nirre aitaren etxeak
iraunen du
zutik.

LA CASA DE MI PADRE

Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé
la casa
de mi padre.
Perderé
los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.
Versión del autor

A pesar de su corta vida (Bilbao, 1933-1975), fue el principal renovador de la poesía vasca de la posguerra, no sólo por lo que se refiere a su temática, sino también por lo relativo a la lengua literaria (liberación de las ataduras métricas, estilo directo y conversacional...). Escribió varias piezas teatrales y novelescas, pero hoy se le recuerda por los versos recios de Maldan behera ("Cuesta abajo", de 1960), Euskal harria ("Piedra vasca", 1967), Harrizko herri hau ("Este pueblo de piedra", 1970) y, sobre todo, Harri eta herri ("Piedra y pueblo", de 1964). FRANCISCO RICO

sábado, 12 de enero de 2013

Literatura satírica y burlesca/ 19 - Del Libro de las Amonestaciones - Anselm Turmeda - España


ANSELM TURMEDA
(1352-¿1432?)  

Del Llibre de Bons Amonestaments

Diners de tort fan veritat,
e de jutge fan advocat;
savi fan tornar l´hom orat,
    pus que d'ells haja.  

Diners fan bé, diners fan mal,
diners fan l´home infernal
a fan-lo sant celestial,
    segons que els usa.  

Diners fan bregues e remors,
o vituperis e honors,
e fan cantar preïcadors
    "Beati quorum".  

Diners alegren los infants
e fan cantar los capellans
e los frares carmelitans
    a les grandes festes.  

Diners, magres fan tornar gords,
e tornen lledesmes los bords.
Si diràs "jas" a hòmens sords,
    tantost se giren.  

Diners tornen los malalts sans;
moros, jueus e cristians,
lleixant a Déu e tots los sants,
    diners adoren.  

Diners fan vui al món lo joc,
e fan honor a molt badoc;
a qui diu "no", fan-li dir "hoc".
    Vejats miracle!  

Diners, doncs, vulles aplegar.
Si els post haver no els lleixes anar;
si molts n'hauràs poràs tornar
    papa de Roma.  

Si vols haver bé e non dan
per advocat té sent "jo ha'n".
Totes coses per ells se fan
    en esta vida.


ANSELM TURMEDA
(1352-¿1432?)

Del Libro de las Amonestaciones

El dinero convierte la injusticia en verdad,
y hace del juez un abogado;
en sabio convierte al hombre loco
    si lo tiene.

El dinero hace bien, el dinero hace mal,
el dinero vuelve al hombre infernal
y lo hace santo celestial,
    según quién lo usa.

El dinero provoca peleas y alborotos,
o vituperios y honores,
y hace cantar a los predicadores
    "Beati quorum".

El dinero alegra a los niños
y hace cantar a los curas,
y a los frailes carmelitas
    en las grandes fiestas.

El dinero a los flacos hace gordos,
y en legítimos a los bastardos.
Si dices "toma" a hombres sordos
    al momento se giran.

El dinero vuelve a los enfermos sanos;
moros, judíos y cristianos,
dejando a Dios y a todos los santos,
    adoran el dinero.

El dinero hoy dicta al mundo el juego,
y da honor a mucho bobo;
a quien dice "no", le hace decir "sí".
    ¡Ved qué milagro!

Quiere, pues, juntar dinero.
Si lo puedes tener, no dejes que se escape;
si mucho tienes podrás convertirte
    en papa de Roma.

Si quieres tener bien y no mal
por abogado ten a san "yo tengo".
Todas las cosas por él se hacen
    en esta vida.
Extraído de Locus Amoenus, edición bilingüe de Carlos Alvar y Jenaro Talens

Fray Anselmo de Turmeda nació (¿1352?) en Palma de Mallorca. Y murió hacia 1432 en Túnez. Si hemos de creer a sus panegiristas franceses, era obeso, craso, rojizo. Y entretenido y burlón como cualquier personaje secundario del ya alboreante Renacimiento.
[...] Profesó de fraile franciscano en Montblanch. Y juntamente con fray Juan Marginet -monje de Poblet- y con Na Alienor -monja de Santa Clara- se fugaron de los respectivos conventos a lomos de mulas. Y fray Anselmo salió de España en un velero que precisó ceñir no pocos escollos y esquivar bastantes naves piratas antes de ir a encallar en las costas de Túnez. Na Alienor y fray Juan Marginet se arrepintieron de su escapatoria y regresaron a Cataluña... Pero fray Anselmo, rojizo y sanguíneo y aventurero, con elocuencia de chalán y picardía que precedía a la que tantos personajes graciosos y pícaros demostrarían después en la novela picaresca -desde Lazarillo a Periquillo el de las Gallineras-, se hizo musulmán, tomando el nombre de Abdallá; se casó con la hija de Hadji Mohammad Assaffar; fue jefe de Aduanas, intérprete y tesorero del sultán Abu'l Abbas y escudero e intendente de Abu Faris y de Monlebrafed, a ninguno de los cuales dejó contento como administrador. Hacia 1423 parece ser que disfrutó de un salvoconducto del monarca aragonés Alfonso V "el Magnánimo" para transitar por sus Reinos, con sus mujeres, hijas e hijos, sirvientes y bienes.
[...] Hasta muy avanzado el siglo XIX, en las escuelas de Cataluña se aprendía a leer en el libro de fray Anselmo titulado Consejos proféticos y métricos, llamado vulgarmente Transélm, del nombre del autor, y cuyo título catalán es Llibre compost per Frare Ansélm Turmeda, de alguns bons amonestaments... Sus coplas tienen ya cierto "aire" de letras de sardanas, que a los niños les hacían no poca gracia:

En nom de Deu Omnipotent
vull comensar mon parlament
quil aprendre voll bon nodriment
aquest seguescha.

Las principales obras de fray Anselmo de Turmeda son: De les coses que han de esdevenir segons alguns profetes e dir de alguns estrolech, tant dels fets de la esglesia e regidor de aquella e de lurs terres et provinces. Libro de las profecías que empuja a su autor dentro del grupo de los heterodoxos, y cuyo manuscrito se conserva en la Real Biblioteca de El Escorial. Cobles de la divisió du regne de Mallorques, escrites en plá catalá per frare Ansélm Turmeda. Any  mil trescents noranta vuyt. Composición calificada de fácil y agradable por Menéndez y Pelayo y recogida por Aguiló en su Cansoner de les obretesmes divulgadas en nostra lengua materna durant les segles XIV, XV y XVI. La más interesante y curiosa, titulada Disputa de l'ase contra frare Ensélme Turmeda sobre la natura et la nobleza dels anumalis. [...] Que esta obrita enteramente original y sugestiva, con sus ribetes filosóficos y netamente española, tuvo un éxito europeo se demuestra con decir que el famoso Maquiavelo la tuvo como modelo -y aun casi plagió algún capítulo- para su poema en tercetos Dell'Asino d'Oro. FEDERICO CARLOS SAINZ DE ROBLES

miércoles, 9 de enero de 2013

Poesía galaico-portuguesa/ 3 - Cantigas de amigo - Varios - Portugal-España


PEDR'EANES SOLAZ
(Primeira metade do século XIII)

EU, VELIDA, non dormia,
lelia doura,
e meu amigo venia,
edoi lelia doura!

Non dormia e cuidava,
lelia doura,
e meu amigo chegava,
edoi lelia doura!

O meu amigo venia,
lelia doura,
e d'amor tan ben dizia,
edoi lelia doura!

O meu amigo chegava,
lelia doura,
e d'amor tan ben cantava,
edoi lelia doura!

Muito desejei amigo,
lelia doura,
que vós tevesse comigo,
edoi lelia doura!

Muito desejei amado,
lelia doura,
que vós tevesse ao meu lado,
edoi lelia doura!

Leli, leli, par Deus, leli,
lelia doura,
ben sei eu quen non diz leli,
edoi lelia doura!

Ben sei eu quen non diz leli,
lelia doura,
demo x'é quen non diz lelia,
edoi lelia doura!

PEDR'EANES SOLAZ
(Primera mitad del siglo XIII)

YO, HERMOSA, no dormía
lelia doura,
y mi amigo venía,
¡edoi lelia doura!

No dormía y me preocupaba
lelia doura,
y mi amigo llegaba,
¡edoi lelia doura!

Y mi amigo venía
lelia doura,
y de amor tan bien decía
¡edoi lelia doura!

Y mi amigo llegaba,
lelia doura,
y de amor tan bien cantaba
¡edoi lelia doura!

Mucho he deseado, amigo,
lelia doura
teneros conmigo
¡edoi lelia doura!

Mucho he deseado, amado,
lelia doura,
teneros a mi lado,
¡edoi lelia doura!

Lely, lely, por Dios, lely,
lelia doura,
bien sé yo quién no dice lely,
¡edoi lelia doura!

Bien sé yo quién no dice lely,
lelia doura,
al diablo con quien no dice lelia,
¡edoi lelia doura!


GONÇAL'EANES DO VINHAL
(... 1243 - 1285 ...)

SEI eu, donas, que deitad'é d'aqui
do reino já meu amigu'e non sei
como lhi vai, mais quer'ir a el-Rei,
chorar-lh'ei muito e direi lh'assi:
por Deus, senhor, que vos tan bon rei fez,
perdoad'a meu amigu'esta vez.

Porque o amo tan de coraçon,
como nunc'amou amigo molher,
irei ali u el-Rei estever,
chorando dos olhos, direi lh'enton:
por Deus senhor, que vos tan bon rei fez,
perdoad'a meu amigu'esta vez.

E, pois que me non val rogar a Deus,
nen os santos non me queren oir,
irei a el-Rei mercee pedir
e direi, chorando dos olhos meus:
por Deus, senhor, que vos tan bon rei fez,
perdoad'a meu amigu'esta vez.

E por Deus, que vos deu onr'e bondade,
a don Anriqu'esta vez perdoade.

GONÇAL'EANES DO VINHAL
(... 1243 - 1285 ...)

SÉ YO, damas, que ha sido expulsado de aquí,
del reino, mi amigo y no sé
cómo le va, pero quiero ir al Rey,
y le lloraré mucho y le diré así:
por Dios, señor, que os hizo tan buen rey,
perdonad a mi amigo esta vez.

Porque le amo tan de corazón,
como nunca amó una mujer a su amigo,
iré allí donde el Rey estuviere;
con los ojos llorosos, le diré entonces:
por Dios, señor, que os hizo tan buen rey,
perdonad a mi amigo esta vez.

Y, puesto que no me sirve rogarle a Dios
y los santos no me quieren oír,
iré a pedirle merced al Rey
y le diré, con los ojos llorosos
por Dios, señor, que os hizo tan buen rey,
perdonad a mi amigo esta vez.

Y por Dios, que os dio honra y bondad,
esta vez a don Enrique perdonad.


DON DENÍS, REI DE PORTUGAL
(1261 - rei 1279-1325)

AI FLORES, ai flores do verde pino,
se sabedes novas do meu amigo!
    Ai Deus, e u é?

Ai flores, ai flores do verde ramo,
se sabedes novas do meu amado!
    Ai Deus, e u é?

Se sabedes novas do meu amigo,
aquel que mentiu do que pos commigo?
    Ai Deus, e u é?

Se sabedes novas do meu amado,
aquel que mentiu do que mh'a jurado.
    Ai Deus, e u é?

Vós preguntades polo voss' amigo?
E eu bem vos digo que é san' e vivo.
    Ai Deus, e u é?

Vós preguntades polo voss' amado?
E eu bem vos digo que é viv' e sano.
    Ai Deus, e u é?

E eu bem vos digo que é san' e vivo,
e será vosc' ant' o prazo saido.
    Ai Deus, e u é?

E eu bem vos digo que é viv' e sano,
e será vosc' ant' o prazo passado.
    Ai Deus, e u é?

DON DENÍS, REY DE PORTUGAL
(1261 - rey 1279-1325)

¡AY FLORES, ay flores del verde pino,
si sabéis noticias de mi amigo!
    ¡Ay, Dios! ¿y dónde está?

¡Ay flores, ay flores del verde ramo,
si sabéis noticias de mi amado!
    ¡Ay, Dios! ¿y dónde está?

¿Si sabéis noticias de mi amigo,
aquel que mintió sobre lo que trató conmigo?
    ¡Ay, Dios! ¿y dónde está?

Si sabéis noticias de mi amado,
aquel que mintió en lo que me ha jurado.
    ¡Ay, Dios! ¿y dónde está?

¿Vos preguntáis por vuestro amigo?
Y yo bien os digo que está sano y vivo.
    ¡Ay, Dios! ¿y dónde está?

¿Vos preguntáis por vuestro amado?
Y yo bien os digo que está vivo y sano.
    ¡Ay, Dios! ¿y dónde está?

Y yo bien os digo que está sano y vivo,
y estará con vos antes del plazo cumplido.
    ¡Ay, Dios! ¿y dónde está?

Y yo bien os digo que está vivo y sano,
y estará con vos antes de que pase el plazo.
    ¡Ay, Dios! ¿y dónde está?
Versiones de Carlos Alvar, Santiago Gutiérrez García y Jenaro Talens
Don Denís, rei de Portugal

Ai frores do verde pino - La Batalla & Pedro Caldeira Cabral

Hay una breve introducción a las cantigas en este blog.

sábado, 5 de enero de 2013

Poesía para niños/ 6 - Que es la noche de Reyes - José Luis Hidalgo - España


Que es la noche de Reyes,
duérmete pronto,
ya se oyen los caballos
bajo los chopos.

Duérmete, hijo, duerme;
cierra los ojos,
que si te ven despierto
por ser curioso,
tus zapatos, al alba,
estarán solos.

Duérmete, hijo, duerme;
cierra los ojos,
que están los Reyes Magos
bajo los chopos.

jueves, 3 de enero de 2013

Fragmento de Soledades - Luis de Góngora - España


Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa,
media luna las armas de su frente,
y el Sol todo los rayos de su pelo,
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas,
cuando el que ministrar podía la copa
a Júpiter mejor que el garzón de Ida,
náufrago y desdeñado sobre ausente,
lagrimosas de amor dulces querellas
da al mar; que condolido,
fue a las ondas, fue al viento
el mísero gemido,
segundo de Arión dulce instrumento.
Del siempre en la montaña opuesto pino
al enemigo Noto,
piadoso miembro roto,
breve tabla, delfín no fue pequeño
al inconsiderado peregrino
que a una Libia de ondas su camino
fió, y su vida a un leño.
Del Océano, pues, antes sorbido,
y luego vomitado
no lejos de un escollo coronado
de secos juncos, de calientes plumas,
alga todo y espumas,
halló hospitalidad donde halló nido
de Júpiter el ave.
Besa la arena, y de la rota nave
aquella parte poca
que lo expuso en la playa dio a la roca,
que aun se dejan las peñas
lisonjear de agradecidas señas.
Desnudo el joven, cuanto ya el vestido
Océano ha bebido,
restituir le hace a las arenas,
y al sol lo extiende luego,
que, lamiéndolo apenas
su dulce lengua de templado fuego,
lento lo embiste, y con suave estilo
la menor onda chupa al menor hilo.
No bien, pues, de su luz los horizontes
que hacían desigual, confusamente,
montes de agua y piélagos de montes,
desdorados los siente,
cuando, entregado el mísero extranjero
en lo que ya del mar redimió fiero,
entre espinas crepúsculos pisando,
riscos que aun igualara mal, volando,
veloz, intrépida ala,
menos cansado que confuso, escala.
Vencida al fin la cumbre,
del mar siempre sonante,
de la muda campaña
árbitro igual e inexpugnable muro,
con pie ya más seguro
declina al vacilante
breve esplendor de mal distinta lumbre;
farol de una cabaña
que sobre el ferro está, en aquel incierto
golfo de sombras, anunciando el puerto. [...]
Luis de Góngora

Era aquella florida estación del año en que el Sol entra en el signo de Tauro (signo del Zodíaco que recuerda la engañosa transformación de Júpiter en toro para raptar a Europa). Entra el Sol en Tauro por el mes de abril, y entonces el toro celeste (armada su frente por la media luna de los cuernos, luciente e iluminado por la luz del Sol, traspasado de tal manera por el Sol que se confunden los rayos del astro y el pelo del animal) parece que pace estrellas en los campos azul zafiro del cielo.
Pues en este tiempo, un mancebo, que por su belleza pudiera mejor que el garzón Ganimedes ser el copero de Júpiter, náufrago en medio del mar, y, a más de esto, ausente de la que ama y desdeñado por ella, da dulces y lagrimosas querellas al mar, de tal suerte que, condolido el Océano, sirvió el mísero gemido del joven para aplacar el viento y las ondas, casi como si el doloroso canto del mancebo hubiera repetido el prodigio de la dulce lira de Arión. (Navegando de Italia a Corinto quisieron los marineros, por apoderarse de las riquezas del músico Arión, arrojar a éste al agua. Solicitó Arión cantar antes de morir, y, habiéndosele concedido, a la música de su lira acudieron los delfines. Visto que no podía obtener gracia de los que le querían matar, se arrojó al agua; pero un delfín lo tomó sobre su lomo y condujo a tierra. Del mismo modo la lastimosa canción de nuestro náufrago hizo que el mar se condoliera de él y le salvó la vida).
Una piadosa tabla de pino (árbol opuesto siempre en la montaña al viento Noto, su enemigo),  una rota y pequeña tabla de la naufragada embarcación, sirvió como de "delfín" suficiente a nuestro peregrino, fue suficiente para salvar la vida del mancebo, tan inconsiderado, que se había atrevido a confiar su camino a un desierto de olas, al mar, y su vida a un leño, a una nave.
Y habiendo sido primero tragado por el mar, y luego devuelto por el oleaje a la costa, fue a salir a la orilla, no lejos de donde se levanta un escollo, coronado de nidos de águila, hechos de juncos secos y de abrigadas plumas. Y así nuestro naúfrago, que salía de la mar cubierto de espumas y de algas, halló hospitalidad entre las mismas altas rocas en que anidan las águilas, aves dedicadas a Júpiter.
Besa el joven la arena y ofrece a la roca, como un exvoto, aquel pequeño tablón de la destrozada nave, que le había llevado hasta la playa: porque aun las mismas peñas son sensibles a las muestras de agradecimiento. Después se desnuda y retuerce sus ropas de modo que todo el "océano" que habían bebido -toda el agua de que estaban empapadas-, bien exprimida, salga del tejido y caiga a la arena. Y por fin las extiende a secar al sol, el cual las va lamiendo ligeramente con su dulce lengua de templado fuego, y del tal modo con su suave calor las acomete parte por parte y enjuga, que llega hasta evaporar y hacer desaparecer delicadamente la menor gota de agua de la menor partícula, de la más diminuta hebrilla del vestido.
No bien siente nuestro desgraciado extranjero que la dorada luz desaparece del horizonte (de tal suerte que ya el crepúsculo finge a la vista, allá en la lejanía, sólo una desigual confusión de espacios de agua que parecen montes y de montes que semejan mares), cuando, reintegrado en aquellas prendas que había redimido de la furia del mar -puestos otra vez sus vestidos-, escala, caminando entre abrojos a la dudosa luz crepuscular (y no con tanto cansancio como asombro), unos riscos, tan elevados, que con dificultad los coronaría en su vuelo el ave más veloz y atrevida.
Vencida por fin la cumbre, que sirve de exacta separación y muralla inexpugnable entre el mar siempre rumoroso y el silencioso campo, con paso ya más seguro camina nuestro joven hacia el pequeño y vacilante resplandor de una luz, apenas visible a causa de la lejanía, probablemente farol de una cabaña, que, anclada como un navío, está mostrando el puerto en medio de aquel incierto golfo de sombras. [...]

Versión en prosa de Dámaso Alonso

Estudiosos de la poesía española sostienen que Soledades habría sido el mejor poema jamás escrito si Góngora lo hubiese terminado. No lo hizo. El proyecto debía constar de cuatro poemas, cuatro silvas, de las que D. Luis sólo completó la primera y no llegó a acabar la segunda.
Una silva es una sucesión de versos endecasílabos y heptasílabos combinados a gusto del poeta, así que no hay estrofas. La soledad primera consta de 1.091 versos, más otros 37 que conforman la dedicatoria al duque de Béjar. Aquí presentamos un pequeño fragmento de esa primera silva.
El culteranismo a ultranza de Góngora, llevado al límite en esta composición, hace muy difícil la comprensión del poema, de modo que no viene mal la interpretación en prosa del erudito y buen poeta Dámaso Alonso, siempre que no se olvide la extraordinaria musicalidad original.