Alma - Oeo (2017)

viernes, 25 de octubre de 2013

Fragmento de Viaje sin mapas - Graham Greene - Gran Bretaña


    Hoy día, nuestro mundo parece particularmente susceptible a la brutalidad. Hay un dejo de nostalgia en el placer que experimentamos con las novelas de gangsters y frente a personajes que han simplificado tan agradablemente sus emociones, que se han puesto a vivir en un plano infracerebral. Nosotros, como Wordsworth, vivimos después de una guerra y una revolución, y los semi destacados que pelean con bombas entre los peñascos de los rascacielos, parecen más conscientes que nosotros de Proteo alzándose del mar. No es que uno quiera ciertamente permanecer por siempre en ese plano; pero, al ver a qué grado de infelicidad, a qué peligros de extinción nos han conducido siglos de función cerebral, uno siente, a veces, la curiosidad de descubrir, si ello fuera posible en el punto al que hemos llegado, cuál fue el momento en que nos descarrilamos.

8 comentarios:

Gatopardo dijo...

Probablemente al instante de inventarse la política.

Juan Nadie dijo...

O sea, en el Neolítico, cuando empezó a haber excedentes de productos (se pasó de la recolección a la agricultura y de la caza a la domesticación de animales) y había que organizar todos esos excedentes: Date, los políticos!

Gatopardo dijo...

¿Existe alguna duda al respecto?

Juan Nadie dijo...

Ninguna.

marian dijo...

Y no nos olvidemos de los poderes religiosos, tan pegaditos siempre a los poderes políticos, y que tanto se han beneficiado mutuamente.

marian dijo...

Gestionando el "más acá" y el "más allá", han hecho historia en la Historia.

Juan Nadie dijo...

Los poderes religiosos surgieron al mismo tiempo que los políticos, quizá antes (brujos, chamanes...)

marian dijo...

Seguramente sería antes.