Chet Baker - Like Someone In Love

sábado, 20 de octubre de 2012

Poetas de al-Andalus/Sefarad/ 10 - Poesía del vino/ 15 - Ar-Ruşāfī de Valencia - al-Andalus


  AR-RUŞĀFĪ  DE VALENCIA
(Muerto en 572 de la Hégira = 1177 d.C.)
























ERA una tarde clara que pasamos
entre copas de vino;
al descender, el sol
unía su mejilla con la tierra,
alzaba el céfiro los mantos de las colinas
y el cielo era una espada refulgente.
¡Qué buen lugar para beber,
donde sólo nos ven esas palomas,
las aves que gorjean
y una rama cimbreante,
mientras la oscuridad se bebe
el licor rojo del crepúsculo!
Versión de Carlos Alvar y Jenaro Talens
Ar-Ruşāfī de Valencia

miércoles, 17 de octubre de 2012

Literatura satírica y burlesca/ 17 - El parto de los montes - Félix María Samaniego - España


Con varios ademanes horrorosos
los montes de parir dieron señales:
consintieron los hombres temerosos
ver nacer los abortos más fatales.

Después que con bramidos espantosos
infundieron pavor a los mortales,
estos montes, que al mundo estremecieron,
un ratoncillo fue lo que parieron.

Hay autores que en voces misteriosas,
estilo fanfarrón y campanudo
nos anuncian ideas portentosas;
pero suele a menudo
ser el gran parto de su pensamiento,
después de tanto ruido, sólo viento.
Félix María Samaniego

Dedicado a A. M.

domingo, 14 de octubre de 2012

Poetas de al-Andalus/Sefarad/ 9 - Jarchas/ 1 - Varios - al-Andalus


Los testimonios más antiguos de poesía lírica en lengua romance los constituyen las jarchas, breves composiciones que se encuentran al final de determinados poemas en árabe o hebreo (llamados moaxajas), cuyos autores se sitúan -salvo contadísimas excepciones- entre mediados del siglo XI y finales del siglo XII, siendo contemporáneos de los goliardos y medio siglo anteriores a los primeros trovadores provenzales.
La jarcha es la base sobre la que se construye la moaxaja y en muchos casos existe independientemente de ésta, de manera que una misma jarcha puede ser utilizada por distintos autores de moaxajas.  
[...] Las jarchas constituyen el final de la última estrofa de las moaxajas, composiciones escritas en árabe clásico o en hebreo, aunque la jarcha puede aparecer en cualquiera de esas dos lenguas, en sus variedades vulgares (son los casos más frecuentes) y, parcial o totalmente, en lengua romance (mozárabe).
[...] Las jarchas suelen estar formadas por una sola estrofa de cuatro versos, con rima consonante en los pares y quedando sueltos los impares; los versos son de seis u ocho sílabas. Éste es el esquema métrico más abundante, pero no el único.
En cuanto al contenido, son, fundamentalmente, cantos de amor puestos en boca de una mujer desconsolada, que se queja ante su madre por la ausencia del amado, y por los sufrimientos que padece por culpa del amor. A pesar de todo, la muchacha expresa un amor gozoso y apasionado, que se puede poner en relación con otras composiciones del mismo tipo del occidente europeo: villancicos, Frauenlieder, Chansons de toile, etc. [CARLOS ALVAR y JENARO TALENS, Universidad de Ginebra]

Poesía en mozárabe

Jarchas


MUHAMMAD IBN UBADA AL-QAZZAZ
(Málaga, ... 1051-1091 ...)

VEN çidi Ibrahim,  
yá nuemne dolche;
vent a mib
de nojte
in non, si non queres,
ireym'a tib.
Gárreme a ob
ligarte.


MUHAMMAD IBN UBADA AL-QAZZAZ
(Málaga, ... 1051-1091 ...)

VEN, dueño Ibrahim,
oh, dulce nombre;
ven a mí
de noche
si no, si no quieres
yo iré a tí.
Dime dónde
encontrarte.

***


YOSEF AL-KATIB
(Segundo tercio del siglo XI)  

TAN t'amare, tan t'amare
habibi, tan t'amare!
enfermaron welyos gayos
y duolen tan male.


YOSEF EL ESCRIBA
(Segundo tercio del siglo XI)

¡TANTO amarte, amarte tanto,
amigo, tanto amarte!
Enfermaron mis ojos
y me hacen daño.

***


ABU-L-ABBAS AL-AMA AL-TUTILÍ
(Tudela ¿?-Sevilla 1126)

ALBO día, este día,  
día del- 'ansara, haqqá!
Vestirey mieo al-mudabbaĵ
wa-našuqqu-r-rumha xaqquá.


ABU-L-ABBAS, EL CIEGO DE TUDELA
(Tudela ¿?-Sevilla 1126)

¡ALBO día, este día,
día de la fiesta de San Juan!
Me pondré mi brocado
y romperemos lanzas.

***


YEHUDÁ HA-LEVÍ
(Tudela 1145-Eretz Israel ¿?)  

DES cand mieo Cidielo viénid
tan buona albixara!
com' rayo de sol éxid
en Wad-al-Hichyara.

______

GARRID vos, ay yermanellas!  
Cóm contener a mieo male?
Sin el habib non vivireyo
advolarey demandare.

______

VAISE mieo corachón de mib.
Yá Rabb! si se me tornarad?
Tan mal me duóled li-l-habib,
enfermo yed, cuánd sanarad?


YEHUDÁ HA-LEVÍ
(Tudela 1145-Eretz Israel ¿?)

CUANDO viene mi Cidiello
¡ah, qué albricias! se alza
como un rayo de sol
en Guadalajara.

______

DECIDME, hermanas mías, ¿cómo
mis males contendré?
No he de vivir sin el amigo,
¿dónde le buscaré?

______

MI CORAZÓN se va de mí,
Señor, ¿acaso volverá?
¡Tanto penar por el amigo!
Enfermo, ¿cuándo sanará?

***


YOSEF IBN SADDIQ
(Córdoba, 1075-1149)  

QUÉ faré, mamma?
Meu al-habib est ád yana.


YOSEF IBN SADDIQ
(Córdoba, 1075-1149)

MADRE mía, ¿qué haré?
Mi amigo está en la puerta.

***


TODROS BULAFIA
(Toledo 1247-1306)  

QUÉ faréyo au qué serad de mibi?
habibi,
non te tuelgas de mibi!

______

AL-SABAH buono, garme, de ón vienis?
Ya lo sé que otri amas,
a mibi tú no quieris.


TODROS ABULAFIA
(Toledo 1247-1306)

¿QUÉ haré?, ¿qué será de mí?
¡Amado mío,
no te alejes de mí!

______

DI, ALBA hermosa, ¿de dónde vienes?
Sé que amas a otra
Y que a mí no me quieres.

***


ANÓNIMO

QUÉ faréyo, mamma?
Mieo-l-habibi ya vase
con ta[n] bel fogore.
Layta non lo amase!

______

AMAN, ya habibi!
al-wahs me no feras.
Bon, beisa ma boquiella
awshala tu no iras.


ANÓNIMO

MI AMIGO ya se va,
¿qué haré yo, madre?
Su fulgor es hermoso.
¡Ojalá no le amase!

______

¡AMADO mío, sola
no me puedes dejar!
Ven, besa mi boquita,
yo sé que no te irás.

Versiones de Carlos Alvar y Jenaro Talens

jueves, 11 de octubre de 2012

Fragmentos de Silvalandia - Julio Cortázar/Julio Silva - Argentina

¿Quién es quién en Silvalandia?

A pocos lectores se les ocurriría pedir explicaciones sobre la portada de un libro. En general las portadas están destinadas a dar alguna idea de lo que va a seguir, razón por la cual toda pregunta les hace pensar que no sirven para nada y las ofende muchísimo.

Ah, pero en Silvalandia es diferente. En Silvalandia es muy diferente porque las astutas criaturas que allí habitan pasan gran parte de su tiempo entregadas a la tarea de reírse, y toda ocasión les parece buena para revolcarse entre carcajadas de múltiples colores. La primera prueba la proporciona la portada de su libro, en la que dos de ellas se han puesto debajo de los nombres de los Julios, sus cronistas, con la maligna intención de jorobarlos. Fíjese bien antes de entrar en Silvalandia, tenemos el deber de advertírselo: los desprevenidos, los inocentes pensarán que el más alto representa a Silva y el chiquito a Cortázar. ¿Qué se puede hacer contra tanta travesura? Mirar la portada en un espejo restablecería la verdad, pero los espejos son cómplices en Silvalandia y también nuestros nombres se verían invertidos, sin hablar del aspecto vagamente sánscrito que asumirían para regocijo de los causantes de tan complicadas operaciones.

No nos queda más que un recurso, el de rechazar toda semejanza con nuestros supuestos retratos. Admitimos, sin embargo, que el más chico podría hacer pensar en Silva y el otro en Cortázar. Incluso hemos terminado por encontrar un cierto parecido en las actitudes y los gestos, estamos cayendo tristemente en la trampa y los falsos Julios lo saben, como bien lo prueba el azul de satisfacción que los envuelve y esa manera de sonreír contra la que nada es posible, salvo hacer lo mismo. ¿De qué nos valdría enojarnos con las criaturas de Silvalandia? Son formas, colores y movimientos; a veces hablan, pero sobre todo se dejan mirar y se divierten. Son azules y blancas y se divierten. Aceptan sin protesta los nombres y las acciones que les imaginamos, pero viven por su cuenta una vida amarilla, violeta, verde y secreta. Y se divierten.


Crítica de la sinrazón pura

Todo el mundo está de acuerdo en que son los testigos de Silvalandia, aunque nadie los haya designado para tal función y ellos mismos no se tomen demasiado en serio, puesto que al fin y al cabo son del país y bien que se divierten. Pero apenas se encuentran en algún lugar desde donde pueden contemplar lo que pasa en la plaza mayor y en las calles, no pueden contenerse y se hacen confidencias que a muchos les caerían pesadas.

- Están cada día más locos -dice el elefantito Rubén-, y no me sorprendería que una de estas mañanas decidan vestirse de un solo color o aprender a nadar como el pulpo Gustavo.

- Eso no sería locura sino idiotez -responde agriamente el loro Praxiteles-. Por el momento les noto una tendencia a agitarse por la reforma de la ley sobre las gallinas o el impuesto a la piedra pómez, que no me parecen tan importantes.

- Ayer se reunieron para mirar una nube en forma de taburete.

- El miércoles fueron al mercado y solamente compraron zanahorias, con lo cual media hora después no quedaba ninguna y en cambio la lechuga y los tomates se echaban a perder irremisiblemente.  

- Los días pares abandonan a los gatos y se dedican únicamente a cuidar a los canarios.

- Hay muchos que sostienen que un libro leído al revés es más profundo.

- Se habla de expulsar a los elefantes.

- Conocerás nuevos países -dice Praxiteles, amable.

- Espera a que decidan comerse a los loros -dice Rubén rabioso.

Así se van poniendo lúgubres, hasta que alguien los descubre y se muere de risa mirándolos, tras de lo cual Praxiteles y Rubén sienten una especie de vergüenza y también empiezan a reírse; en Silvalandia todo termina en torno de una mesa con numerosos potes de mostaza, vino y postres perfumados, sin contar el platito de semillas de girasol que es el consuelo de Praxiteles.

Julio y Julio partieron de Argentina mediado el siglo a conquistar Europa y no dejarle un indio sin convertir. Lo fueron logrando, no del todo. Hasta que decidieron dar La vuelta al día en ochenta mundos y el éxito, sometido y manso, se arrojó a los pies de su binomio. [...] Siguieron juntos otro rato.


Julio Silva, entonces, decidió instalarse en Silvalandia y retratarla, para que Julio Cortázar se la pusiera en palabras. El resultado, más que un libro, es una civilización entera, donde viven elefantes con todos los derechos ciudadanos en regla y peces a cuyos amos jamás se les ocurriría dejarlos en una pecera cuando salen a pasear. Igual que carteles pintados por una esfinge e interpretados por un Edipo platense que veía crecer la hierba donde nunca pudo crecer la hierba.
Todo lo cual se resume en el mayor peligro de Silvalandia: el lector puede convertirse en niño a cada paso de página. Y quedarse para siempre en esa tierra, agarrado de Julio con la mano izquierda y agarrado de Julio con la mano derecha. Cómo no va usted a correr un riesgo tan cariñoso. [Contraportada de la edición de Santillana, S. A. (Alfaguara), 1996]

lunes, 8 de octubre de 2012

Serranillas - Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana - España


Serranilla I

Serranilla de Moncayo,
Dios vos dé buen año entero,
ca de muy torpe lacayo
faríades cavallero.

Ya se pasava el verano,
al tiempo que onbre se apaña
con la ropa á la tajaña,
encima de Oxmediano
ví serrana sin argayo
andar al pie del otero,
más clara que sale en Mayo,
ell alva, nin su luzero.

Díxele: "Dios nos mantenga,
serrana de buen donayre."
Respondió como en desgayre:
"¡Ay!, que en hora buena venga
aquel que para Sanct Payo
desta yrá mi prisionero."

E vino a mí como un rayo
diziendo: "Preso, montero."

Díxele: "Non me matedes,
serrana, sin ser oído,
ca yo non soy del partido,
desos por quien vos lo avedes.

Aunque me vedes tal sayo
en Agreda soy frontero,
e non me llaman Pelayo,
magüer me vedes señero."

Desque oyó lo que dezía,
dixo: "Perdonad, amigo,
mas folgad ora comigo,
e dexad la montería.

A este çurrón que trayo
quered ser mi parcionero,
pues me fallesçió Mingayo
que era comigo ovejero.

Entre Torellas y el Fayo
pasaremos el Febrero."

Díxele: "De tal ensayo,
serrana, soy placentero."


Serranilla VI

Moça tan fermosa
non ví en la frontera,
como una vaquera
de la Finojosa.

Faziendo la vía
del Calatraveño
a Santa María,
vençido del sueño,
por tierra fragosa
perdí la carrera,
do ví la vaquera
de la Finojosa.

En un verde prado
de rosas e flores,
guardando ganado
con otros pastores,
la ví tan graciosa,
que apenas creyera
que fuese vaquera
de la Finojosa.

Non creo las rosas
de la primavera
sean tan fermosas
nin de tal manera;
fablando sin glosa,
si antes supiera
de aquella vaquera
de la Finojosa.

Non tanto mirara
su mucha beldad,
porque me dexara
en mi libertad.

Mas dixe: "Donosa
(por saber quién era),
¿aquella vaquera
de la Finojosa?..."

Bien como riendo,
dixo: "Bien vengades,
que ya bien entiendo
lo que demandades:
non es desseosa
de amar, nin lo espera,
aquessa vaquera
de la Finojosa."


Serranilla IX

Moçuela de Bores
allá do la Lama
púsom'en amores.

Cuydé que olvidado
Amor me tenía,
como quien s'avía
grand tiempo dexado
de tales dolores,
que más que la llama
queman amadores.

Mas ví la fermosa
de buen continente,
la cara plaçiente,
fresca como rosa,
de tales colores
qual nunca vi dama
nin otra, señores.

Por lo qual: "Señora
(le dixe), en verdat
la vuestra beldat
saldrá desd'agora
dentre estos alcores,
pues meresçe fama
de grandes loores."

Dixo: "Cavallero,
tiratvos á fuera:
dexat la vaquera
passar al otero;
ca dos labradores
me piden de Frama,
entrambos pastores."

"Señora, pastor
seré si queredes:
mandarme podedes,
como á servidor:
mayores dulçores
será á mí la brama
que oyr ruyseñores."

Asy concluymos
el nuestro proçesso
sin facer exçesso,
é nos avenimos.

É fueron las flores
de cabe Espinama
los encobridores.

Escritas durante sus años de juventud, las serranillas combinan la tradición lírica castellana con la tradición trovadoresca francesa y provenzal. Su tema central es el encuentro de un caballero con una pastora en medio de la montaña; este encuentro es seguido de una petición de amores, que puede terminar en el rechazo por parte la pastora alegando desigualdad social, en la aceptación, o en una suspensión admirativa. Las serranillas comienzan con un refrán que marca la rima en las glosas, y muchas veces el léxico y el contenido del poema: rechazo, aceptación, suspensión admirativa.

viernes, 5 de octubre de 2012

Los Proverbios o Centiloquio (Fragmento) - Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana - España


De amor é temor
Fijo mío mucho amado,
para mientes,
e non contrastes las gentes,
mal su grado:
ama e serás amado,
e podrás
façer lo que non farás
desamado.

¿Quién reservará al temido
de temer,
si discrepçión e saber
non ha perdido?
Si querrás, serás querido,
ca temor
es una mortal dolor
al sentido.

Çésar, segund es leydo,
padesçió,
e de todos se falló
desçebido:
quien se piensa tan ardido,
pueda ser
que sólo baste a façer
grand sonido.

¡Quántos vi ser augmentados
por amor:
e muchos más por temor
abaxados!
Ca los buenos, sojudgados,
non tardaron
de buscar cómo libraron
sus estados.

¡O fijo! sey amoroso,
e non esquivo;
ca Dios desama al altivo
desdeñoso.
Del iniquo e maliçioso
non aprehendas;
ca sus obras son contiendas
sin reposo.

E sea la tu respuesta
muy graçiosa:
non terca nin soberbiosa,
mas honesta.
¡O fijo! ¡Quán poco cuesta
bien fablar!...
E sobrado amenaçar
poco presta.

Non te plegan altiveçes
indevidas,
como sean abatidas
muchas veçes.
Non digo que te arrafeçes
por tal vía,
que seas en compañía
de soheçes.

Refuye los noveleros
deçidores,
como a lobos dapnadores
los corderos:
ca sus lindes e senderos
non atrahen
sinon laços, en que caen
los groseros.

Asuero, sinon oyera,
non usara
justamente de la vara,
e cayera
en error que non quisiera
encontinente,
e de fecho el inosçente
padesçiera.

Ca muy atarde el absente
fallan justo,
nin por consequente injusto
al presente.
Oye, e de continente
jamás libres;
pero guarda que delibres
sabiamente.

Ca de fecho delibrado
non se atiende
que segunda vez se emiende
por errado:
faz que seas enclinado
a consejo,
e non excludas al viejo
de tu lado.

Tanto tiempo los romanos
prosperaron
quanto creyeron e onraron
los ançianos;
mas después que a los tiranos
consiguieron,
muy pocos pueblos vençieron.


El Marqués de Santillana compuso los Proverbios a petición del rey Juan II para la educación del príncipe Enrique, futuro rey Enrique IV, hermanastro de Isabel la Católica. Constan de cien estrofas (Centiloquio) y son una especie de manual de instrucción y una forma de transmisión de la sabiduría tradicional.

martes, 2 de octubre de 2012

Dylan Revisited/ 6 - El ciego de la pandereta - Pablo Neruda - Chile / Mr. Tambourine Man - El hombre de la pandereta - Bob Dylan - Estados Unidos

El joven trovador - Bob Dylan
EL CIEGO DE LA PANDERETA
Ciego, siempre será tu ayer mañana?
Siempre estará tu pandereta pobre
estremeciendo tus manos crispadas?

Yo voy pasando y veo tu silueta
y me parece que es tu corazón
el que se cimbra con tu pandereta.

Yo pasé ayer y supe tu dolor:
dolor que siendo yo quien lo ha sabido
es mucho mayor.

No volveré por no volverte a ver,
pero mañana tu silueta negra
estará como ayer:

la mano que recibe,
los ojos que no ven,
la cara parda, lastimosa y triste,
golpeando en cada salto la pared.

Ciego, ya voy pasando y ya te miro,
y de rabia y dolor —qué sé yo qué—
algo me aprieta el corazón,
el corazón y la sien.
Por tus ojos que nunca han mirado
cambiara yo los míos que te ven!

De Crepusculario, 1923


MR. TAMBOURINE MAN
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Though I know that evenin's empire has returned into sand,
Vanished from my hand
Left me blindly here to stand but still not sleeping.
My weariness amazes me, I'm branded on my feet,
I have no one to meet
And the ancient empty street's too dead for dreaming.

Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Take me on a trip upon your magic swirlin' ship,
My senses have been stripped, my hands can't feel to grip,
My toes too numb to step, wait only for my boot heels
To be wanderin'.
I'm ready to go anywhere, I'm ready for to fade
Into my own parade, cast your dancing spell my way,
I promise to go under it.

Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Though you might hear laughin', spinnin' swingin' madly across the sun
It's not aimed at anyone, it's just escapin' on the run
And but for the sky there are no fences facin'.
And if you hear vague traces of skippin' reels of rhyme
To your tambourine in time, it's just a ragged clown behind,
I wouldn't pay it any mind, it's just a shadow you're
Seein' that he's chasing.

Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Then take me disappearin' through the smoke rings of my mind,
Down the foggy ruins of time, far past the frozen leaves,
The haunted, frightened trees, out to the windy beach,
Far from the twisted reach of crazy sorrow.
Yes, to dance beneath the diamond sky with one hand waving free,
Silhouetted by the sea, circled by the circus sands,
With all memory and fate driven deep beneath the waves,
Let me forget about today until tomorrow.

Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.


EL HOMBRE DE LA PANDERETA
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
No he dormido y no hay sitio donde pueda ir.
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
En la mañana cantarina te seguiré.

Aunque el imperio de la noche ha vuelto a la arena,
Se escapó de entre mis dedos,
Dejándome aquí ciego, pero sin ganas aún de dormir.
Mi cansancio me sorprende, tengo marcados los pies,
No tengo a nadie con quien reunirme
Y la antigua calle vacía está demasiado muerta para soñar.

Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
No he dormido y no hay sitio donde pueda ir.
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
En la mañana cantarina te seguiré.

Llévame de viaje en tu mágico barco que gira como un torbellino,
Mis sentidos están despojados, mis manos entumecidas y
Los dedos de mis pies demasiado insensibles para caminar, sólo esperan los tacones de mis botas
Para vagar errantes.
Estoy preparado para ir adonde sea, estoy preparado para desvanecerme
En el interior de mi propio desfile, que tu danza hechice mi camino,
Prometo someterme.

Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
No he dormido y no hay sitio donde pueda ir.
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
En la mañana cantarina te seguiré.

Aunque quizá oigas risas, dando vueltas, balanceándose locamente frente al sol,
No se dirigen a nadie, es sólo una escapada en la huida
Y no hay más barreras que el cielo.
Y si oyes vagos trazos de danzas de rima saltarinas
A ritmo con tu pandereta, es sólo un payaso harapiento tras de ti
Yo no le prestaría atención, no es sino una sombra lo que
Ves que él persigue.

Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
No he dormido y no hay sitio donde pueda ir.
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
En la mañana cantarina te seguiré.

Llévame entonces desapareciendo a través de los humeantes anillos de mi mente,
Bajo las ruinas neblinosas del tiempo, más allá de las hojas heladas,
De los encantados, aterrorizados árboles, hacia la playa sacudida por el viento,
Lejos del retorcido alcance de la pena enloquecida.
Sí, danzar bajo el cielo diamantino con una mano saludando libremente,
Silueteado por el mar, rodeado de arenas de circo,
Con todo el recuerdo y el destino conducidos profundamente bajo las olas,
Deja que me olvide de hoy hasta mañana.

Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
No he dormido y no hay sitio donde pueda ir.
Eh, Hombre de la Pandereta, toca una canción para mí,
En la mañana cantarina te seguiré.

Traducción de Carlos Álvarez

Mr. Tambourine Man 
Newport Folk Festival. 1964