Dulce Pontes - Caminhos (1997)

lunes, 7 de abril de 2014

Fragmentos de Esperando a Godot - Samuel Beckett - Irlanda


PRIMER ACTO
[...]
(Estragón se dirige al centro del escenario y mira al fondo)
ESTRAGÓN - ¡Hermoso lugar! (Se vuelve, avanza hasta la batería y mira hacia el público) Rostros sonrientes. (Se vuelve hacia Vladimiro) Vámonos.
VLADIMIRO - No podemos.
EST. - ¿Por qué?
VL. -  Esperamos a Godot.
EST. - Es verdad. (Pausa) ¿Estás seguro de que es aquí?
VL. - ¿El qué?
EST. - Donde hay que esperar.
VL. - Dijo delante del árbol. (Miran el árbol) ¿Ves algún otro?
EST. - ¿Qué es?
VL. - Yo diría que un sauce llorón.
EST. - ¿Dónde están las hojas?
VL. - Debe de estar muerto.
EST. - Se acabó su llanto.
VL. - A menos que no sea tiempo.
EST. - ¿Y no sería más bien un arbolillo?
VL. - Un arbusto.
EST. - Un arbolillo.
VL. - Un... (Se contiene) ¿Qué quieres insinuar? ¿Que nos hemos equivocado de sitio?
EST. - Ya tendría que estar aquí.
VL. - No aseguró que viniera.
EST. - ¿Y si no viene?
VL. - Volveremos mañana.
EST. - Y, después, pasado mañana.
VL. - Quizá.
EST. - Y así sucesivamente.
VL. - Es decir...
EST. - Hasta que venga.
VL. - Eres inhumano.
EST. - Ya vinimos ayer.
VL. - ¡Ah, no! en eso te equivocas.
EST. - ¿Qué hicimos ayer?
VL. - ¿Que qué hicimos ayer?
EST. - Sí.
VL. - Pues, pues...(Enojándose) Nadie como tú para no entenderse.
EST. - Yo creo que estuvimos aquí.
VL. - (Mirando alrededor) ¿Te resulta familiar el lugar?
EST. - Yo no he dicho eso.
VL. - ¿Entonces?
EST. - Eso no tiene nada que ver.
VL. - No obstante..., ese árbol..., (Al público) esa turbera...
EST. - ¿Estás seguro de que era esta noche?
VL. - ¿El qué?
EST. - Que debíamos esperarle.
VL. - Dijo el sábado. (Pausa) Según creo.
EST. - Después del trabajo.
VL. - Debí apuntarlo. (Revuelve en sus bolsillos, repletos de toda clase de porquerías)
EST. - Pero ¿qué sábado? ¿Es hoy sábado? ¿No será más bien domingo? ¿O lunes? ¿O viernes?
VL. - (Mirando enloquecido alrededor suyo como si la fecha estuviese escrita en el paisaje) No es posible.
EST. - O jueves.
VL. - ¿Qué hacemos?
EST. - Si anoche se molestó en balde, ya puedes estar seguro de que hoy no vendrá.
VL. - Pero dices tú que nosotros hemos venido anoche.
EST. - Puedo equivocarme. (Pausa) ¿Quieres que nos callemos un poco?
VL. - (Débilmente) Bueno. (Estragón se sienta en el suelo. Vladimiro recorre con pasos largos la escena agitadamente. De cuando en cuando se detiene para otear el horizonte. Estragón se duerme. Vladimiro se para ante Estragón) Gogo.. (Silencio) Gogo... (Silencio) ¡Gogo!... (Estragón se despierta sobresaltado)
[...]

MUCHACHO. - (De un tirón) El señor Godot me ha dicho que les diga que no vendrá esta noche, sino que seguramente mañana.
VLADIMIR. - ¿Eso es todo?
MU. - Sí, señor.
VL. - ¿Trabajas para el señor Godot?
MU. - Sí, señor.
VL. - ¿Qué haces?
MU. - Cuido las cabras, señor.
VL. - ¿Es amable contigo?
MU. - Sí, señor.
VL. - ¿No te pega?
MU. - No, señor, a mí no.
VL. - ¿A quién pega?
MU. - A mi hermano, señor.
VL. - ¡Ah! ¿tienes un hermano?
MU. - Sí, señor.
VL. - ¿Y qué hace?
MU. - Cuida las ovejas, señor.
VL. - ¿Y por qué a ti no te pega?
MU. - No lo sé, señor.
VL. - Debe de quererte.
MU. - No lo sé, señor.
VL. - ¿Te da bien de comer? (El muchacho duda) Que si te da bien de comer.
MU. - Muy bien, señor.
VL. - ¿No eres desgraciado? (El muchacho duda) ¿Me comprendes?
MU. - Sí, señor.
VL. - Pues, ¿entonces?
MU. - No sé, señor.
VL. - ¿No sabes si eres desgraciado o no?
MU. - No, señor.
VL. - Como yo. (Pausa) ¿Dónde duermes?
MU. - En el granero, señor.
VL. - ¿Con tu hermano?
MU. - Sí, señor.
VL. - ¿En el heno?
MU. - Sí, señor. (Pausa)
VL. - Bueno, vete.
MU. - ¿Qué tengo que decirle al señor Godot, señor?
VL. - Dile... (Vacila) Dile que nos has visto (Pausa) Nos has visto perfectamente, ¿no es verdad?
MU. - Sí, señor. (Retrocede, vacila, se vuelve, sale corriendo)
(La luz empieza a descender bruscamente. En un momento ha cerrado la noche. La luna se levanta, al fondo, sube al firmamento, se inmoviliza, inundando la escena de una plateada claridad)
[...]

SEGUNDO ACTO
[...]
(Silencio. Vladimiro da un repentino salto hacia delante y el Muchacho se escapa como una flecha. Silencio. El sol se pone; sale la Luna. Vladimiro inmóvil. Estragón se despierta, se descalza, se levanta con los zapatos en la mano y los pone ante la batería; va hacia Vladimiro y le mira)
EST. - ¿Qué te pasa?
VL. - No me pasa nada.
EST. - Me voy.
VL. - Yo también. (Silencio)
EST. - ¿Hace mucho tiempo que me he dormido?
VL. - No sé. (Silencio)
EST. - ¿Adónde iremos?
VL. - No muy lejos.
EST. - ¡No, no, vámonos lejos de aquí!
VL. - No podemos.
EST. - ¿Por qué?
VL. - Tenemos que volver mañana.
EST. - ¿Para qué?
VL. - Para esperar a Godot..
EST. - Es verdad. (Pausa) ¿No ha venido?
VL. - No.
EST. - Y ahora ya es tarde.
VL. - Sí, es de noche.
EST. - ¿Y si no le hiciéramos caso? (Pausa) ¿Si no le hiciéramos caso?
VL. - Nos castigaría. (Silencio. Mira el árbol) Sólo el árbol vive.
EST. - (Mirando el árbol) ¿Qué es?
VL. - El árbol.
EST. - Sí, pero ¿de qué clase?
VL. - No sé. Un sauce.
EST. - Vamos a ver. (Lleva a Vladimiro hacia el árbol y quedan ante él. Silencio) ¿Y si nos ahorcáramos?
VL. - ¿Con qué?
EST. - ¿No tienes un trozo de cuerda?
VL. - No.
EST. - Entonces no podemos.
VL. - Vámonos.
EST. - Espera, tenemos mi cinturón.
VL. - Es demasiado corto.
EST. - Tú me tiras de las piernas.
VL. - ¿Y quién tira de las mías?
EST. - Es verdad.
VL. - De todas formas, déjame ver. (Estragón se desata la cuerda que sujeta su pantalón. Éste, demasiado ancho, se le cae sobre los tobillos. Miran la cuerda) Yo creo que puede servir. Pero ¿será fuerte?
EST. - Vamos a ver. Toma.
(Tiran cada uno de la cuerda. La cuerda se rompe. Están a punto de caer)
VL. - No vale. (Silencio)
EST. - ¿Dices que tenemos que volver mañana?
VL. - Sí.
EST. - Entonces nos traemos una buena cuerda.
VL. - Eso es. (Silencio)
EST. - Didi.
VL. - ¿Qué?
EST. - No puedo continuar así.
VL. - Eso se dice fácilmente.
EST. - ¿Y si nos separásemos? Quizá nos fuera mejor.
VL. - Mañana nos ahorcaremos. (Pausa) A no ser que venga Godot.
EST. - ¿Y si viene?
VL. - Estaremos salvados. (Coge su sombrero -el de Lucky- mira en el interior, pasa la mano, lo sacude y se lo vuelve a poner)
EST. - Entonces, ¿nos vamos?
VL. - Súbete los pantalones.
EST. - ¿Que me quite los pantalones?
VL. - Que te los subas.
EST. - Es verdad. (Se sube los pantalones. Silencio)
VL. - Entonces ¿nos vamos?
EST. - Vámonos. (No se mueven. TELÓN)

9 comentarios:

Gatopardo dijo...

El amigo Beckett, menudo crack.

Juan Nadie dijo...

Genial. Su "teatro del absurdo" ha tenido y tiene cantidad de imitadores.

Gatopardo dijo...

Pero me da la sensación que ni se le acercan. Claro que tampoco soy experto teatral...

Juan Nadie dijo...

Ni yo, aunque me gusta el teatro. Pero marcó una época.

carlos perrotti dijo...

Todo lo que pasa mientras no pasa nada. ¡A quién esperan esperando a Godot? Para mí que a Dios... o que se les vaya el miedo a vivir que tienen estos dos.

Juan Nadie dijo...

Sí, es lo que se piensa inmediatamente: esperan a Dios, ese dios que se niega a dar señales de vida. Sin embargo, Beckett siempre negó eso. Decía: "Si hubiese querido hablar de Dios, habría dicho Dios, no Godot".
En todo caso, es una magnífica parábola sobre el absurdo y la inutilidad de la vida humana. Puro existencialismo.

Juan Nadie dijo...

En realidad, quise decir nihilismo, que no es igual.

marian dijo...

Pero esto es el día a día de muchas situaciones o conversaciones ¿no?.

Juan Nadie dijo...

Sobre todo últimamente.