Dulce Pontes - Caminhos (1997)

lunes, 26 de noviembre de 2012

Himno al Sol de Amen-hotep IV (Akh-en-aten)* - Antiguo Egipto


¡Tú apareces maravilloso en el horizonte del cielo,
oh, disco viviente, comienzo de la vida!
Cuando te elevas en el horizonte oriental
llenas todas las tierras con tu belleza.
Tú eres maravilloso, grande,
resplandeciente y exaltado sobre todas las tierras.
Tus rayos envuelven las tierras
hasta extenderse a todas las cosas que tú has hecho;

(pues), tú eres Rê‘, tú eres el más brillante de todos,
tú los sujetas a tu bien amado hijo
(es decir, al faraón).
(A pesar de que) tú estás lejos, tus rayos están sobre la tierra;
tú tienes sobre sus rostros
[¿y así ellos sienten?] tus pasos.

(Cuando) tú descansas en el horizonte occidental,
la tierra está en sombras, en condición de muerte.

(Los hombres) yacen en sus cámaras con las cabezas envueltas;
un ojo no ve al otro.
Sus pertenencias son robadas
(incluso cuando) están bajo sus cabezas,
y no lo advierten.
Cada león viene de su cubil,
todas las serpientes muerden,
la oscuridad
[¿es su protección?],
la tierra
(permanece) en silencio
(mientras) el que los hizo está en su horizonte.

La tierra brilla cuando te elevas en el horizonte,
resplandeciente cada día como el disco solar.
Tú retiras las sombras

(cuando) envías tus rayos.
Ambas tierras
(es decir, Egipto) son un gozo festivo,
despertando y poniéndose de pie;
tú los has hecho levantarse.
Sus miembros son lavados, cogen
(sus) ropas;
sus brazos están
(levantados) en adoración a tu salida;
(por tanto) todo el país realiza sus tareas.

Todo el ganado se regocija con su hierba;
los árboles y hierbas están verdes;1
los pájaros vuelan de sus nidos
(seshu),
sus alas están
(elevadas) en adoración a tu ser;
Todos los animales
(salvajes) brincan sobre sus patas;
los pájaros y todas las cosas se menean,

(sienten) la vida cuando tú te elevas para ellos.
Las barcas navegan
(sobre) la corriente arriba y abajo;
cada camino está abierto cuando tú surges.
Los peces en los ríos brincan
(?) ante ti;
tus rayos están
(siempre) en lo más profundo del gran océano.

Creador de progenie en las mujeres,
hacedor de semilla en los hombres,
que preserva vivo al hijo en el seno de su madre
y lo mantiene tranquilo para que no llore,
una nodriza
(para él incluso) en el seno (materno).
Quien da aliento para mantener vivo todo lo que él hace;

(cuando) desciende de la matriz, [¿tú te cuidas de esto?] en el día del nacimiento;
tú abres su boca, dándole la voz;
tú haces lo que se necesita hacer.

El joven pájaro gorjea en su nido

(porque) tú le has dado el aliento que preserva su vida.
Cuando le has dado su fuerza para abrir el huevo,
sale del huevo
para piar con toda su fuerza.
Corre sobre sus patas
cuando sale del huevo.

¡Qué diversas son las
(cosas) que tú has hecho!
Todo son misterios
[¿para nosotros?]
¡Tú único dios,
cuyo lugar nadie puede ocupar!
Tú has creado la tierra de acuerdo a tu corazón...
Tú único ser...
Hombres, muchedumbres y todos los animales,
cualquier cosa sobre la tierra,
andando sobre sus pies,
cualquiera se eleva en el aire, volando con sus alas,
los países extranjeros, Siria y Etiopía,

(y) las tierras de Egipto.

Tú has asignado a cada hombre su lugar,
tú haces lo que ellos necesitan.
Cada uno tiene su alimento,
y su vida es contada.2
Las lenguas son distinguidas en la palabra;
sus formas y también sus pieles3 son diferenciadas;

(así) tú has distinguido a las naciones extranjeras.

Tú has hecho el Nilo en el mundo inferior,
tú le das a él de acuerdo a tus apetencias.
Para proveer de vida a la humanidad,
como tú has hecho para ti mismo,
tú, su señor,
(señor) de todos ellos,
descansando entre ellos,4
tú, señor de toda tierra
que ha surgido para ellos,
¡oh, dios solar del día, grande en poder!

Todas las tierras extranjeras, las remotas,
tú has hecho la vida para ellos;

(porque) tú has colocado al Nilo en el cielo,
hecho descender para ellos,
hecho olas sobre las montañas como el gran océano,
irrigando sus campos en sus ciudades.

¡Qué excelentes son tus planes, oh señor de la eternidad!
[has establecido]5 el Nilo en el cielo para las tierras extranjeras
y para las bestias salvajes de cada país montañoso que vagan sobre sus patas;

(pero) el Nilo viene del submundo para Egipto.

Tus rayos alimentan6 a cada hoja de hierba;

(cuando) te elevas, ellas viven
y crecen para ti.
Tú has hecho las estaciones
para producir todo lo que tú haces;
el invierno era demasiado frío para ellos,
la
(estación del) calor es (cuando) ellos (realmente) están a gusto.
Tú has hecho el cielo demasiado lejano para elevarse a él
y para contemplar todo lo que tú haces.

Tú estás solo, elevándote en tus formas como un disco viviente,
apareciendo, brillando, apartándote y
(otra vez) extrayendo la noche.
Tú haces millones de formas para ti solamente,
ciudades, pueblos y tribus,
montes y ríos;
cada ojo te contempla ante ellos

(cuando) tú eres el disco del tiempo diario sobre (ellos).

El texto, aparentemente alterado después de esta estrofa, tiene algunas sentencias muy oscuras cuyo significado aproximado parece ser: "Tú no te has ido (?) desde que (?) tu ojo brillante ha existido, (¿que?) has creado para (?) que ellos no vean la alegría (?)"; y luego continúa en una oración más personal:

Tú estás en mi corazón (es decir, entendimiento);
ningún otro te conoce
excepto tu hijo, Akh-en-aten;
tú lo has hecho sabio en tus planes y tu poder.7


(Toda) la tierra está a tus órdenes
como tú los has hecho a ellos.
Cuando te elevas, ellos se
(sienten) vivos;
cuando te ocultas, ellos se
(sienten) muertos.
(Así) en ti mismo tú eres la vida;
las gentes viven de ti;

(todos) los ojos (están fijos) en tu belleza hasta que te pones;
todo trabajo se detiene
(cuando) tú te pones en el oeste.

Elevándote, tú haces que
[¿todo lo bueno?] crezca para el rey
[¿quién ha sido un siervo siguiéndote?],
pues tú has puesto los fundamentos de la tierra
y los has elevado para tu hijo,
aquel que proviene de tus miembros,
el rey del Alto y el Bajo Egipto,
viviendo en verdad, señor de ambas tierras,
Nefer-khepru-rê‘
["la Mejor de las Formas del Sol"], Ua‘-n-rê‘ [el Único del Sol],
hijo del sol, viviendo en verdad,
el señor de las diademas, Akh-en-aten.
Larga
(sea) su vida,
y de la suma esposa real, amada de su corazón,
la señora de ambas tierras,
Nefer-nefru-aten, Nefert-iti,
que vivió y floreció por siempre jamás.
Versión y notas de F. Max Müller
Amen-hotep IV (Akh-en-aten)

* A pesar de la opinión de muchos eruditos, el himno no pudo haber sido compuesto por el rey mismo (Véase nota 7).
1 Por implicación esto también puede significar "crecimiento".
2 Es decir, está predestinada.
3 Es decir, el color, la complexión de las varias razas humanas. En la primera tradición de igual modo Horus es el patrón de estas razas; en otras palabras, el sol los quema en diferentes matices.
4 Esto podría también significar "cansado de ellos", pero una alusión al mito del sol apartado de la tierra no parece estar en armonía con el tono jubilante del himno. Este pasaje permanece oscuro.
5 El verbo está omitido.
6 Literalmente "dan el pecho".
7 Estas líneas muestran que el autor del himno no era el monarca mismo, sino un cortesano del faraón reformista. Este ahora comprende la naturaleza divina del sol pues su gracioso soberano lo ha instruido en la nueva sabiduría.

20 comentarios:

Gatopardo dijo...

En lo que ha derivado la maravillosa cultura egipcia....

Juan Nadie dijo...

Ya ves tú.

finchu dijo...

Conocía este cántico, me basé en el para hacer una oración en "las perversiones"

Juan Nadie dijo...

Pues aquí lo tienes, en una de sus muchas versiones, aunque a mí esta en concreto me parece una versión trabajada, hecha por uno de los mayores expertos en materia de religiones y concretamente de la egipcia.

marian dijo...

Magnífico.
Eran listos los egipcios, unos más que otros, claro.

Juan Nadie dijo...

Como en todas partes, claro, pero es que más de tres milenios de civilización pueden dar para mucho.

finchu dijo...

Cómo tres milenios? que quieres decir, que ahora están sin civilizar?

Juan Nadie dijo...

No, hombre, me refiero a la civilización del Antiguo Egipto, que no tiene nada que ver con el actual.

finchu dijo...

No estoy en absoluto de acuerdo, como casi siempre, si yo tuviera que enseñar historia, el primer día de clase llevaría el periodico de ayer, y a partir de ahí iría dando clases hacía el pasado, hasta llegar al Big Bang, pasando por supuesto por la pirámide de Djoser, de casi cinco mil años de antiguedad.

Juan Nadie dijo...

Bueno, vale, pero tendrías que pasar (hacia atrás) por los árabes, los cristianos coptos, los romanos (Julio César y Cesarión, el hijo que tuvo con Cleopatra), los griegos (los Tolomeos, descendientes de un general de Alejandro Magno - Biblioteca de Alejandría) y seguro que me olvido algo...

finchu dijo...

Pues te olvidas de casi todo, porque sólo mencionas los últimos tramos de la escalera, y quién cambió la lanza de empuje por la arrojadiza, creyeron, como tu, que eran modernísimos.
Esas categorías aristotélicas, esas clasificaciones académicas, no sé si sirven para un mejor aprendizaje de la historia de la humanidad, pero si sirve, una vez sabida debe ser olvidada, si queremos intuir quienes somos y de donde venimos.

Juan Nadie dijo...

¿Olvidar la historia, para rehacerla a nuestra conveniencia? Sí, eso es muy típico de cierta gente, y así nos va.

marian dijo...

Sabia reflexión (y conclusión).

finchu dijo...

Olvidar la historia, no.
Olvidar las clasificaciones. Digo, que si pudiera servir la clasificación de Celleius, para el conocimiento de la historia, una vez conocida debe ser olvidada, porque clasificar la edad media, por ejemplo, entre los siglos V y X es tan subjetiva y erronea, como, despreciar como "no civilizadas" culturas anteriores a la escritura o a la agricultura. Hoy tenemos herramientas dentro de la arqueología que nos permiten intuir como era la vida de esos pueblos. Que creían, que comían, como se relacionaban.
Llamar a la edad media, la edad oscura, enseñarlo en la escuela y quedarnos tan panchos.
No sé si es que me explico mal.

finchu dijo...

Por cierto marian, tú eres rubia, a que sí.

marian dijo...

A que no.

marian dijo...

Tengo otra respuestas, pero como no sé con certeza la intención con la que lo has preguntado (más bien afirmado), he querido ser buena y no borde.

finchu dijo...

Ja Ja Ja ja, eres buena,(y no eres borde) no te lo tomes a mal, es sólo un juego intelectual. Ya sabes, a cierta edad hay que muscular el cerebro, para que no se atrofie.

marian dijo...

Yo me troncho también con lo que llamas juego intelectual (yo lo denominaría de otra manera -seguiré siendo buena-); me alegro que sepas (que puedas) ponerte al nivel de una rubia (que el rubio es como el SOL -aprovechando el himno-), no te hará mal, porque en las profundidades solo hay oscuridad. Y dijo no recuerdo quién lo siguiente:
de tan profundo...confuso.

finchu dijo...

O sin fuso.