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miércoles, 4 de julio de 2012

Recordando a Camarón/ 2 - La Leyenda del Tiempo - Federico García Lorca - España

Camarón - EMO
El Sueño va sobre el Tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del Sueño.

¡Ay, cómo canta el alba! ¡Cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!

El Tiempo va sobre el Sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.

¡Ay, cómo canta la noche! ¡Cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!

Sobre la misma columna,
abrazados Sueño y Tiempo,
cruza el gemido del niño,
la lengua rota del viejo.

¡Ay cómo canta el alba! ¡Cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!

Y si el Sueño finge muros
en la llanura del Tiempo,
el Tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.

¡Ay, cómo canta la noche! ¡Cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!

De Así que pasen cinco años
La leyenda del tiempo - Camarón (La leyenda del tiempo, 1979)
Música: Ricardo Pachón

José Monge Cruz tenía 41 años el 2 de julio de 1992, el día que murió en Santa Coloma de Gramanet, a mil kilómetros de San Fernando (Cádiz), la ciudad donde había nacido, yunque, fragua y alcayata, el 5 de diciembre de 1950. Un par de días después, sus paisanos le entierran en La Isla en medio de un tumulto de gritos, lamentos, empujones y camisas rotas. En ese momento acaba de nacer el mayor mito gitano de todos los tiempos.
[...] Hombre frágil, reservado y tímido, Camarón fue un creador y un intérprete de unas condiciones portentosas, insólitas hasta ese momento en el flamenco. Su arte mezclaba rigor e imaginación, clasicismo y ternura, revolución y potencia, sabiduría e instinto. Y como cantante no le faltaba nada: tenía una afinación prodigiosa -oído absoluto-, sabor y transmisión, una musicalidad única y una voz inconfundible. Luego estaba su valentía para arriesgar, inventar y abrir caminos nuevos: no había límites.

El pintor Miquel Barceló, que fue su amigo y pintó para él la portada de su último disco, Potro de rabia y miel (1992), considera todavía que "no conocer a Camarón es como no conocer a Picasso". Y lo explica así: "Era capaz de cantar la lotería y ser sublime".

[...]



'La leyenda del tiempo': el 'Sgt. Peppers' de Camarón

Eso es lo que es La leyenda del tiempo: el Sgt. Peppers del flamenco, la fundación del flamenco nuevo, un paso de gigante que deja atrás el formato clásico (voz, guitarra, palmas) y abre nuevos caminos: el rock, la salsa, el pop, la mezcla, la heterodoxia, todo eso que luego se etiquetará como fusión y acabará siendo enriquecimiento y confusión.
En España es 1979, y los flamencos, que no son marcianos y también sienten los aires de libertad, viven su propia movida. Paco de Lucía no deja de dar conciertos de guitarra por el mundo, y Camarón abre una nueva etapa en su carrera de la mano del visionario productor Ricardo Pachón. Con él, a la guitarra, aparece por primera vez ese chico imberbe, talentoso y tan tímido como él, gitano bellezo al que ha conocido en Almería y que le toca en directo desde hace dos años: José Hernández Torres, Tomatito.

Pachón los mete a los dos en el estudio y los rodea de una parafernalia inusitada: baterías, guitarra y bajo eléctrico, muchos coros, flauta, teclados, percusión, un sitar... Nace el flamenco rock: arreglos jazz/rock, solos de guitarra flamenca, riffs, palmas frenéticas, y Camarón cantando mejor que nunca. El bailaor y percusionista Manuel Soler, que también participó en el disco, lo contó así en una entrevista: "La leyenda del tiempo marcó a Camarón, rompió los esquemas, fue una gozada trabajar ahí. Entonces Camarón estaba centrado, lo clavaba todo".

Federico García Lorca -el poeta preferido de muchos flamencos desde 1920- resucita en el disco con una compañía que le hubiera gustado: un poema de Fernando Villalón -el señorito, ganadero y poeta del 27- y otro del persa Omar Kayan elegido por Kiko Veneno. [...]

En la composición hay sitio para jóvenes rompedores como Kiko, los Amador y Pachón, adaptador y coautor de muchos de los temas.

[...]

Antes de la grabación en el estudio con pistas, los Dolores, los Pata Negra, los Alameda, Camarón, Tomatito y los demás se concentran en el campo, en Umbrete, cuna del mosto, donde meses antes se han grabado las Guitarras callejeras, de Pata Negra. Clemente: "Ricardo juntó al equipo formado por Camarón, Tomatito, Raimundo (que se acababa de casar y de separar) y Kiko Veneno, con el ínclito Juan el Camas de cocinero". "Lo que más le gustaba", recuerda Pachón, "era la mojarrita (pescado) frita, que se la traían de San Fernando y freíamos doce kilos, y un guiso de garbanzos con acelgas y su pringá (mezcla de carnes)".

[...]

Veinte años después, Veneno diría: "Me parece exagerado oír lo de disco clave, es la evolución la que va dictando la grandeza... Aunque es verdad que a veces los comentaristas tienen mejor visión que los embebidos autores. Eso sí, los gitanos estaban revelados, les costó mucho trabajo entrar. Fue una cosa underground dentro de la industria musical, por ese disco se coló en el flamenco mucha gente de la música moderna".

...

MIGUEL MORA
JOSÉ MANUEL GAMBOA

8 comentarios:

Gatopardo dijo...

¿Dónde hubiese llegado Camarón?

Gatopardo dijo...

¿Y Federico?

Juan Nadie dijo...

Ya llegaron muy lejos, de modo que no hay manera de imaginar hasta dónde hubiesen podido llegar.

finchu dijo...

A donde van todos los genios españoles... al olvido.

Juan Nadie dijo...

No crea que sea tan fácil el olvido en estos dos casos.

marian dijo...

¿He dicho en algún sitio que qué grandes?

manipulador de alimentos dijo...

Las cosas son como son y como fueron... unos genios!!! Un saludo

Juan Nadie dijo...

Un saludo, "Manipulador de alimentos".