Silvia Pérez Cruz

domingo, 18 de diciembre de 2011

Oda a la alegría - Friedrich von Schiller/Ludwig van Beethoven - Alemania

La libertad guiando al Pueblo - Eugène Delacroix
La Oda a la alegría nace como poema en 1785 de la mano del alemán Friedrich Von Schiller, poeta, historiador, filósofo y dramaturgo, encuadrado dentro del Clasicismo de Weimar junto con Goethe. Su título original era Oda a la Libertad pero fué censurado y se cambió por Oda a la alegría.
Beethoven, que compartía los ideales humanistas del poeta (al fondo, la Revolución Francesa), adaptó el poema y lo incluyó en el cuarto movimiento de su Novena Sinfonía.
El 19 de Mayo de 1985 la Unión Europea adoptó la versión del director austriaco Herbert von Karajan como Himno Europeo.
El 25 de diciembre de 1989 Leonard Bernstein dirigió la Novena de Beethoven en el Schauspielhaus de Berlín Este como parte de una celebración por la caída del Muro. El concierto fue retransmitido en directo a más de veinte países, con una audiencia estimada de cien millones de personas. Para la ocasión, Bernstein parafraseó el texto de la Oda, sustituyendo de nuevo la palabra 'alegría' (Freude) por 'libertad' (Freiheit). Estoy seguro de que Beethoven nos hubiera dado su consentimiento, dijo Bernstein.
La partitura original de la Novena Sinfonía, que se conserva casi completa en la Biblioteca Estatal de Berlín, fue declarada por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad en 2003.


Ode an die Freude

Bariton Solo

O Freunde, nicht diese Töne!
Sondern lasst uns angenehmere anstimmen
und freudenvollere!
Freude, freude!

Quartett mit Chor

Freude, schöner Götterfunken,
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken.
Himmlische, dein Heiligtum!
Deine Zauber binden wieder
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder
Wo dein sanfter Flügel weilt.

Wem der grosse Wurf gelungen
Eines Freundes Freund zu sein,
Wer ein holdes Weib errungen,
Mische seinen Jubel ein!
Ja, wer auch nur eine Seele
Sein nennt auf dem Erdenrund!
Und wer's nie gekonnt, der stehle
Weinend sich aus diesem Bund.

Freude trinken alle Wesen
An den Brüsten der Natur;
Alle Guten, alle Bösen,
Folgen ihrer Rosenspur.
Küsse gab sie uns und Reben,
Einen Freund, geprüft im Tod;
Wollust ward dem Wurm gegeben,
Und der Cherub steht vor Gott!

Tenor Solo mit Chor

Froh, wie seine Sonnen fliegen
Durch des Himmels prächt'gen Plan,
Laufet, Brüder, eure Bahn,
Freudig, wie ein Held zum Siegen.

Chor

Seid umschlungen, Millionen.
Dieser Kuss der ganzen Welt!
Brüder! Über'm Sternenzelt
Muss ein lieber Vater wohnen.
Ihr stürzt nieder, Millionen?
Ahnest du den Schöpfer, Welt?
Such ihn über'm Sternenzelt!
Über Sternen muss er wohnen.

Chor

Freude, schöner Götterfunken,
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, dein Heiligtum.
Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.

Freude, schöner Götterfunken,
Tochter aus Elysium,
Freude, schöner Götterfunken!
***

Oda a la alegría

Solo de Baritono

¡Oh amigos, cesad esos ásperos cantos!
Entonemos otros más agradables y
llenos de alegría.
¡Alegría, alegría!

Solo de Cuarteto de voces y Coro

¡Alegría, hermosa chispa de los dioses
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.

Quien haya alcanzado la fortuna
de poseer la amistad de un amigo, quien
haya conquistado a una mujer deleitable
una su júbilo al nuestro.
Sí, quien pueda llamar suya aunque
sólo sea a un alma sobre la faz de la Tierra.
Y quien no pueda hacerlo,
que se aleje llorando de esta hermandad.

Todos los seres beben la alegría
en el seno de la naturaleza,
todos, los buenos y los malos,
siguen su camino de rosas.
Nos dio ósculos y pámpanos
y un fiel amigo hasta la muerte.
Al gusano se le concedió placer
y al querubín estar ante Dios.

Solo de Tenor y Coro Masculino

Gozosos, como los astros que recorren
los grandiosos espacios celestes,
transitad, hermanos,
por vuestro camino, alegremente,
como el héroe hacia la victoria.

Coro

¡Abrazaos, criaturas innumerables!
¡Que ese beso alcance al mundo entero!
¡Hermanos!, sobre la bóveda estrellada
tiene que vivir un Padre amoroso.

¿No vislumbras, oh mundo, a tu Creador?
Búscalo sobre la bóveda estrellada.
Allí, sobre las estrellas, debe vivir.

Coro

¡Alegría, hermosa chispa de los dioses
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.

¡Alegría, hermosa chispa de los dioses,
hija del Elíseo!
¡Alegría, bella chispa divina!

Novena Sinfonía 
"The Berlin Celebration Concert" - Berlín Este, Navidad de 1989 
Symphonieorchester des Bayerisches Rundfunks y miembros de la Staatskapelle Dresden, Orquesta del Leningrad Kirov Theatre, London Symphony Orchestra, New York Philharmonic y Orchestre de Paris, dirigidos por Leonard Berstein.

10 comentarios:

Gatopardo dijo...

Schiller fue uno de los grandes de Alemania, dónde se le nombra con auténtica veneración.
El extraordinario cuadro de Delacroix, muy oportuno, ni el mismo Federico pondría pegas.

Juan Nadie dijo...

Y la Novena de Beethoven es uno de esos escasos milagros de la música.

Gatopardo dijo...

Junto con la Sexta, que tampoco es 'pachanguera'...

Juan Nadie dijo...

Cómo va a ser pachanguera la "Pastoral", o la Quinta, o la Tercera (la "Heroica"), ninguna es pachanguera. Todas son un "milagro", y digo "milagro" por decir algo, yo ya me entiendo.

Logan y Lory dijo...

Cuando se escucha algo asi, uno se va haciendo pequeñito a la vez que la música se convierte en ese gran monstruo que lo envuelve todo. Es majestuosa, no encuentro otra palabra.

Saludos

Juan Nadie dijo...

Sí, es difícil encontrar la palabra. Majestuosa es una de ellas. ¿Qué otras? No sé, poderosa, rompedora, brillante, luminosa... auténtica.

Juan Nadie dijo...

Escuchadme, por favor los tres últimos minutos de la Coral, y sobre todo el último minuto y medio. Eso es casi insoportable, de lo bueno que es.

Anónimo dijo...

Qué pena que los liberticidas hayan triunfado una y otra vez. Si no le hubiesen cambiado el nombre y la letra, tal vez mucha más gente hubiese descubierto lo maravillosa que es la libertad. ¡¡Qué pasión la de Bethoven y Schiller para defenderla!!

Si la hubiesen censurado hoy, se hubiese llamado "Oda a la igualdad"

Cuánto miedo a la vida que tenemos, por Dios!!

Juan Nadie dijo...

Exacto, cuánto miedo.
Liberticidas los hubo siempre, y los habrá, pero sus victorias serán siempre pírricas, y al final nadie se acuerda de ellos, si no es para mal.
"Oda a la igualdad", muy bueno. Seguro que hubiese sido así.

Ruben dijo...

a mi criterio la Séptima de Beethoven tiene un "que se yo" que la diferencia del resto, he tenido la suerte de en su momento escucharla en el teatro Colón de Buenos Aires, y es una pieza exquisita..se nota que Beethoven era un romantico salvo que se antepuso a su época, realmente un genio