Chet Baker - Like Someone In Love

viernes, 29 de agosto de 2008

El poeta - Francisco Umbral - España


(El poeta José Hierro se encuentra hospitalizado en Cartagena a causa de infarto)
No te vayas, poeta, no te mueras,
no vayas, Pepe Hierro, a Cartagena.
Te hemos querido tanto, toma vino
o toma este chinchón carminativo.
Poeta carminativo, vuelve a casa,
mira que hay mucha tos por las esquinas,
mira que hay mucha luz en nuestro cielo.
No te mueras, poeta, yo te llevaré a Ávila,
y robarás el viento en la muralla,
probarás esas ostras del hotel,
de las que tú me dabas a probar,
como urgentes sonetos que han llegado
desde la luna hasta este pedregal.
Volvamos a por vino a aquella noche,
no te mueras, joder, amigo ronco,
tose tu enfermedad como un gran hombre,
tose tu soledad de gatopardo.
No te quedes sin voz
al costado sombrío de los buques,
no te entregues al duelo militar,
mira lo que te he escrito,
vive, Pepe,
no eres el que mejor tose en Cartagena.

Ayer se cumplió un año de la muerte de Umbral y casi seis de la de José Hierro. En otro lugar de esta bitácora se da cuenta de la próxima aparición -en otoño- de los poemas que Umbral fue escribiendo durante toda su vida y que nunca se atrevió a publicar, quizá porque entre sus amigos se contaban extraordinarios poetas. A uno de ellos, a Pepe Hierro en un momento difícil, está dedicado el poema que acaban de leer.

lunes, 28 de julio de 2008

Todos somos barcos - Max Ehrmann - Estados Unidos

Isla de la Roca del Barco
Cargados con experiencia de vida,
memorias de trabajo, buenos tiempos y pesares,
cada uno con su carga especial;
y es nuestro común destino
mostrar las marcas del viaje,
aquí una proa astillada, allí un cordaje emparchado,
y cada casco ennegrecido
por el incesante apaleo de las incansables olas.

Ojala seamos agradecidos por buenos tiempos y mares apacibles,
y en tiempos de tormenta tener el coraje
y la paciencia que caracteriza a todo buen navegante;
y, sobre todo, ojalá tengamos la alentadora esperanza de gozosos encuentros,
cuando nuestro barco finalmente tire su ancla en el agua quieta de la eterna bahia.
Archiconocido es su poema Desiderata.

miércoles, 16 de julio de 2008

Poema - Nuria Amat - España

Faded Rose
Lo que toco

se desvanece,

lo que amo

se estropea.

Mi conflicto con la vida

es tan agudo

que, entre amar y matar

apenas veo la diferencia

de una letra.

Poema - Nuria Amat - España

Dibujo - Nuria Amat
Cree que su casa
es la escritora de sus penas
y el ladrillo lo usa de pluma
polvorienta, tiene la mano
ensangrentada de tanto
levantamiento de los muros,
acaba de cegar una ventana
con un firmamento negro
como alcoba,
su pensamiento es piedra,
piedra la sonrisa silenciosa,
piedra su lecho, su lengua, su cocina,
hay que entrar en la casa
atravesando su corazón.
No lo hagas.
Su existencia es pedrusco.
No piensa recibirte.
Palabras cortadas de dolor,
huyen en pareja uniformada,
mientras filosofan sus gatos
en el patio y pregunta al cielo
por el descanso del hombre
o la hendidura del sexo
de la mujer que atrinchera
en su recámara.


La escritora catalana Nuria Amat, autora de "Todos somos Kafka", ha estado estos días en los "Martes Literarios", organizados desde hace años en Santander por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, para dar cuenta de su próximo libro sobre Ramón Mercader -asesino de Trotsky- y de la concesión de la cátedra "Julio Cortázar" de la Universidad de Guadalajara (México), con la que se distinguen a autores para que reflexionen sobre la realidad latinoamericana.
"Para mí escribir es como una enfermedad que se cura con palabras", dice Amat y dice bien.

miércoles, 25 de junio de 2008

1950 Año del Libertador, etc. - Julio Cortázar - Argentina

Julio Cortázar
Y si el llanto te viene a buscar...
(De un tango)

Y si el llanto te viene a buscar
agarralo de frente, bebé entero
el copetín de lágrimas legítimas.
Llorá, argentino, llorá por fin un llanto
de verdad, cara al tiempo
que escamoteabas ágilmente,
llorá las desgracias que creías ajenas,
la soledad sin remisión al pie de un río,
la culpa de la paz sin mérito,
la siesta de barrigas rellenas de pan dulce.
Llorá tu infancia envilecida por el cine y la radio,
tu adolescencia en las esquinas del hastío, la patota, el amor sin recompensa,
llorá el escalafón, el campeonato, el bife vuelta y vuelta,
llorá tu nombramiento o tu diploma
que te encerraron en la prosperidad o la desgracia,
que en la llanura más inmensa te estaquearon
a un terrenito que pagaste
en cuotas trimestrales.

De Salvo el crepúsculo

viernes, 20 de junio de 2008

Por ellos no pasaste - Pilar Paz Pasamar - España

Muchacha en la ventana - Salvador Dalí
Por ellos no pasaste. Bien se advierte
que están secos, con sólo la sonrisa.
Van de una cosa a otra tan deprisa
que el agua de la vida se les vierte.

Van de acá para allá sin conocerte,
gastados por el soplo de otra brisa,
pero nunca sabrán de la precisa
hora en que el mundo en fuego se convierte.

Míralos: desatentos, desalados,
desparramados, secos, sin saberte,
más solos que la luna y ateridos.

No supieron ganar y están ganados,
no supieron mirar y están sin verte...
¡Qué pocos son, amor, los elegidos!


En su día, Juan Ramón Jiménez -que no era muy dado a alabar la poesía de otros-, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Gerardo Diego y sus propios compañeros de la "generacion de los 50" descubrieron entusiasmados la poesía de la entonces niña jerezana:
"Yo fui muy precoz y ellos eran muy golfos. De todas formas, me convertí en la niña que querían proteger. Cuando llegaba la noche y se perdían por las tabernas, a mí me mandaban a casa, con mis padres", recuerda Pilar. No querían por nada del mundo José Caballero Bonald o Fernando Quiñones, sus amigos del alma, que se distrajera. "Lo malo es que también se gastaron en parrandas un dinero que nos envió Juan Ramón desde Puerto Rico para ayudarnos".
Estos días ha vuelto a España. Bienvenida.

jueves, 12 de junio de 2008

VI - Juan Ramón Jiménez - España

Juan Ramón Jiménez
No hay sol; el cielo de invierno
es de bruma y nubes blancas;
sólo hay un raso celeste
sobre las araucarias.

La avenida abre su sueño
llena de mujeres pálidas ...
los vientos están jugando
con las sedas perfumadas.

Hay caricias como rosas
en la lívida mañana;
la carne en flor da el perfume
que han perdido las acacias.

Es un pecado discreto,
es una carne cristiana
que va a misa, con un lirio
entre rosas deshojadas;

carne que nunca podrá
sobre la dulce frescura
de las espaldas románticas ...

en la mañana galante
rezan a Dios las campanas;
desde dentro están llamando
los corazones en gracia.

¡Fondos de oro, con albores
floreados, con fragancia
de purezas sin latido,
con dulzura de gargantas!

Pero el cielo gris ha puesto
muy rosas todas las almas
y tiende rasos celestes
sobre las araucarias...


Me recuerdan (gracias Jose) el cincuenta aniversario de la muerte del poeta de Moguer. Las diversas instituciones culturales parece que no han dado al evento mayor importancia, pero Juan Ramón Jiménez figura por derecho propio en la nómina de la mejor poesía universal. Prescindamos de cualquier otra consideración.