Chet Baker - Like Someone In Love

martes, 2 de abril de 2013

El sueño - Gerardo Diego - España


    Apoya en mí la cabeza,
si tienes sueño.
apoya en mí la cabeza,
aquí, en mi pecho.
Descansa, duérmete, sueña,
no tengas miedo del mundo,
que yo te velo.
Levanta hacia mí tus ojos,
tus ojos lentos,
y ciérralos poco a poco
conmigo dentro;
ciérralos, aunque no quieras,
muertos de sueño.

    Ya estás dormida. Ya sube,
baja tu pecho,
y el mío al compás del tuyo
mide el silencio,
almohada de tu cabeza,
celeste peso.
Mi pecho de varón duro,
tabla de esfuerzo,
por ti se vuelve de plumas,
cojín de sueños.
Navega en dulce oleaje,
ritmo sereno,
ritmo de olas perezosas
el de tus pechos.
De cuando en cuando una grande,
espuma al viento,
suspiro que se te escapa
volando al cielo,
y otra vez navegas lenta
mares de sueño,
y soy yo quien te conduce
yo que te velo,
que para que te abandones
te abrí mi pecho.
¿Qué sueñas? ¿Sueñas? ¿Qué buscan
- palabras, besos -
tus labios que se te mueven,
dormido rezo?
Si sueñas que estás conmigo,
no es sólo sueño;
lo que te acuna y te mece
soy yo, es mi pecho.

    Despacio, brisas, despacio,
que tiene sueño.
Mundo sonoro que rondas,
hazte silencio,
que está durmiendo mi niña,
que está durmiendo
al compás que de los suyos
copia mi pecho.
Que cuando se me despierte
buscando el cielo
encuentre arriba mis ojos
limpios y abiertos.

sábado, 30 de marzo de 2013

La tierra natal - Anna Ajmátova - Rusia


No la llevamos en oscuros amuletos,
Ni escribimos arrebatados suspiros sobre ella,
No perturba nuestro amargo sueño,
Ni nos parece el paraíso prometido.
En nuestra alma no la convertimos
En objeto que se compra o se vende.
Por ella, enfermos, indigentes, errantes
Ni siquiera la recordamos.

Sí, para nosotros es tierra en los zapatos.
Sí, para nosotros es piedra entre los dientes.
Y molemos, arrancamos, aplastamos
Esa tierra que con nada se mezcla.
Pero en ella yacemos y somos ella,
Y por eso, dichosos, la llamamos nuestra.
Versión de María Fernanda Palacio

miércoles, 27 de marzo de 2013

Los poetas - Aleksandr Blok - Rusia


En las afueras de la ciudad crece solitario un barrio
Sobre una tierra movediza y pantanosa.
Allí viven los poetas y se saludan
Unos a otros con una sonrisa arrogante.

El día se levanta inútil y radiante
Sobre este triste pantano:
Sus habitantes lo dedican al vino
Y al trabajo arduo y persistente.

Cuando se emborrachan se juran amistad,
Conversan cínica y despiadadamente
Hasta el amanecer. Luego, entregados a su pasión
Trabajan cual necios sin remedio.

De pronto, salen a rastras de sus buhardillas
Para mirar cómo arde el mar entre la tarde:
Con los ojos abiertos quedan cautivados
Por las trenzas doradas de las muchachas que pasan.

Enternecidos sueñan el Siglo de Oro,
Amigablemente riñen a sus editores
Y lloran con amargura sobre una florecilla
O sobre alguna nubecilla perlada

¡Así viven los poetas, amigo lector!
Quizás tú pienses que todo esto sea peor
Que tus diarios débiles y vanos esfuerzos,
Que tu charco pequeño burgués.

No, querido lector, mi crítico ciego
Por lo menos los poetas tienen
Sus musas, sus nubecillas, su Siglo de Oro,
¡Todo lo que para ti es inaccesible...!

Tú estas a gusto contigo mismo, con tu esposa,
Con tu vida reducida,
Pero los poetas sufren de dipsomanía mundial
Y para ellos es poco una vida así.

No importa que mueran, como perros, tras la valla
O que la vida los haya enlodado.
Creen que algún Dios los trajo aquí
Para que besaran la ventisca y la nieve...
24 de julio de 1908
Versión de Jorge Bustamante García

domingo, 24 de marzo de 2013

Llegué a visitar al poeta - Anna Ajmátova - Rusia


A Aleksandr Blok
Llegué a visitar al poeta
Exactamente al mediodía, un domingo.
En el cuarto espacioso reinaba el silencio
Afuera, en la calle, hacía frío.

Un sol agradable se paseaba
Sobre el tupido humo grisazul...
El poeta me miraba fijamente,
En silencio, como un gran anfitrión.

Es mejor ser cuidadosa
Y no mirar nunca a sus ojos;
Son ojos tan extraños
Que jamás se pueden olvidar.

No olvidaré ese encuentro
Aquel brumoso mediodía de domingo
A las orillas del Neva
En una casa grande y gris.
Versión de Jorge Bustamante García

jueves, 21 de marzo de 2013

Oh, primavera inabordable y sin final... - Aleksandr Blok - Rusia


Oh, primavera inabordable y sin final,
Inabordable y sin final como los sueños.
Te reconozco, vida. Te asumo.
Y bajo el tintineo de broqueles te saludo.

Yo te acojo, mala suerte,
Y doy mi bienvenida a los aciertos.
Pues no hay nada oprobioso en los encantados
Paisajes del llanto, ni en el misterio de la ventana.

Asumo las discusiones que desvelan
La madrugada en las oscuras cortinas de la ventana,
Para que la encantadora primavera
Excite mis miradas dilatadas.

Asumo las aldeas desérticas
Y los pozos de las ciudades terrenales,
La diáfana extensión de los cielos
y la candidez de los trabajos serviles.

Yo salgo, vida, a tu encuentro en el umbral
Con los cabellos rizados por el viento impetuoso
Y el enigmático nombre de Dios
En los labios fríos y apretados...

Ante la hostilidad de este encuentro
Siempre me defiendo,
Tú nunca eres accesible
¡Y el sueño embriagador se nos escapa!

Y miro y sospecho esta hostilidad,
Odiando, maldiciendo y amando:
Por el suplicio, por la muerte,
Pero de todas formas yo te asumo, vida!
24 de octubre de 1907
Versión de Jorge Bustamante García

lunes, 18 de marzo de 2013

Film de los paisajes - Carlos Oquendo de Amat - Perú


f      i      l      m          d     e         l      o      s

Las nubes
son el escape de gas de automóviles invisibles

      Todas las casas son cubos de flores

                                               El paisaje es de limón
                                               y mi amada
                                               quiere jugar al golf con él

                               Tocaremos un timbre
                         París habrá cambiado a Viena

                         En el campo de Marte
                         naturalmente
                         los ciclistas venden imágenes económicas

s e    h a    d  e  s  d  o  b  l  a  d  o    e  l    p  a  i  s  a  j  e

                                                             todos somos enanos

                                  Las ciudades se habrán construído
                                  sobre la punta de los paraguas

                                  (Y la vida nos parece mejor
                                       porque está más alta)


p      a      i      s      a      j      e      s
    
u n    p o c o    d e    o l o r    a l    p a i s a j e

                    somos buenos
                    y nos pintaremos el alma de inteligentes

                                                poema acéntrico
                                           En Yanquilandia el cow boy Fritz
                                                     mató a la obscuridad

       Nosotros desentornillamos todos nuestro optimismo

            nos llenamos la cartera de estrellas
            y hasta hay alguno que firma un cheque de cielo

 Esto es insoportable
 un plumero
 para limpiar todos los paisajes
 y quién habrá quedado?
                Dios                         o                         nada
                                      (VÉASE EL PRÓXIMO EPISODIO)

NOTA.- Los poemas acéntricos que vagan por los espacios subconscientes, o exteriorizadamente inconcretos son hoy captados por los poetas, aparatos análogos al rayo X, en el futuro, los registrarán.
De 5 metros de poemas

    5 metros de poemas es la obra más representativa del Vanguardismo en Perú y el único poemario que Carlos Oquendo de Amat publicó. Murió joven (30 años) en Guadarrama, poco antes del comienzo de la Guerra Civil. La obra se compone de 18 poemas y el libro está editado en forma de acordeón.

viernes, 15 de marzo de 2013

El Romancero/ 1 - Romance que dice: Mira Nero, de Tarpeya - Anónimo - España


   Los romances comienzan a ser mencionados, recogidos e imitados en el siglo XV, pero ya entonces los llamaban viejos. Fueron transmitidos por tradición oral y  publicados a partir del siglo XVI.
    La palabra romance aparece por primera vez en el Prohemio del Marqués de Santillana, escrito entre 1445 y 1448: Infinitos poetas son aquellos que, sin ningún orden, regla ni cuento, facen estos cantares e romances , de que las gentes de baja e servil condición se alegran.
   Todos los romances viejos son anónimos. Carvajales es el primer poeta conocido que firma dos romances (1442), publicados en el Cancionero de Stúñiga.

Origen de los Romances
    Hay varias teorías:
    Manuel Milà i Fontanals, Marcelino Menéndez Pelayo y Ramón Menéndez Pidal creen que los romances son restos de los cantares de gesta. Los juglares y troveros recitaban aquellos restos que recordaban -modificándolos- en caminos, plazas y ferias, y la gente los memorizaba. Había juglares de variada condición: juglares de boca -con instrumentos de viento-, juglares de péñola -con instrumentos de cuerda-, tromperos, saltadores,  juglaresascantaderastroteras, entendederas y omes de atambor.
   Agustín Durán y Julio Cejador  piensan que el romance fue la primera manifestación de la epopeya castellana: Tal poesía -dice Durán- empezó por el inculto pueblo, se continuó por los juglares, y más tarde se aceptó por los poetas para devolverla a su origen más bella y perfecta.
   Sea como fuere, es razonable pensar que el origen de los romances coincide con la época en que los castellanos comienzan a reafirmarse en su lengua y su cultura, espoleados por los éxitos en el campo militar, que querían hacer patentes. Debió ser, por tanto, en los siglos X y XI.

Estructura del Romance
    El romance está formado por versos octosílabos, aunque el romancillo consta de menos sílabas y el romance histórico generalmente de más.
    Los versos suelen ir en grupos de cuatro y -esto es fundamental- los impares son libres, carecen de rima, y los pares son asonantes.*

Clasificación de los Romances
   Distintos estudiosos han clasificado los romances de muy diversas maneras, pero quizá una de las clasificaciones más completas sea la de Marcelino Menéndez Pelayo:

                    I.   Romances históricos:
                        a) El rey don Rodrigo y la pérdida de España.
                        b) Bernaldo del Carpio.
                        c) El Conde Fernán González y sus sucesores.
                        d) Los Infantes de Lara.
                        e) El Cid.
                        f) Romances históricos varios.
                        g) El rey don Pedro.
                        i) Romances históricos de tipo no castellano.
                   II.   Romances del ciclo carolingio.
                  III.   Romances del ciclo bretón. 
                  IV.   Romances novelescos sueltos.
                   V.   Romances líricos.

* La asonancia se da entre dos o más palabras cuando en sus terminaciones tienen vocales iguales desde la última acentuada: rosa, boda, honda..., son palabras asonantes.

(Información extraída del prólogo de FEDERICO CARLOS SAINZ DE ROBLES para una edición del Romancero)     
    

ROMANCE QUE DICE:
MIRA NERO DE TARPEYA
(ROMANCE HISTÓRICO)

Mira Nero, de Tarpeya,      a Roma cómo se ardía:
gritos dan niños y viejos      y él de nada se dolía;
el grito de las matronas      sobre los cielos subía,
como ovejas sin pastor      unas a otras corrían,
perdidas, descarriadas,      a las torres se acogían.
Los siete montes romanos      lloro y fuego los hundía;
en el grande Capitolio      suena muy gran vocería,
por el collado Aventino      gran gentío discurría,
en Cabalo y en Rotundo      la gente apenas cabía;
por el rico Coliseo      gran número se subía.
Lloraban los dictadores,      los cónsules a porfía,
daban voces los tribunos,      los magistrados plañían,
los cuestores lamentaban,      los senadores gemían,
llora la orden ecuestre,      toda la caballería,
por la crueldad de Nerón,      que lo ve y toma alegría.
Siete días con sus noches      la ciudad toda se ardía;
por tierra yacen las casas,      los templos de tallería,
los palacios muy antiguos,      de alabastro y sillería,
por tierra van en ceniza      sus lazos y pedrería;
las moradas de los dioses      han triste postrimería:
el templo capitolino      do Júpiter se servía,
el grande templo de Apolo,      y el que de Mars se decía,
sus tesoros y riquezas      el fuego los derretía;
por los carneros y osarios      la gente se defendía.
De la torre de Mecenas      mirábala toda vía
el ahijado de Claudio,      que a su padre parecía,
el que a Séneca dio muerte,      el que matara a su tía,
el que antes de nueve meses      que Tiberio se moría,
con prodigios y señales      en este mundo nacía;
el que siguió los cristianos,      el padre de tiranía,
de ver abrasar a Roma      gran deleite recibía,
vestido en cénico traje      descantaba en poesía.
Todos le ruegan que amanse      su crueldad y porfía:
Doriforo se lo ruega,      Esforo la combatía,
a sus pies Rubrio se lanza,      acepte lo que pedía,
Claudia Augusta se lo ruega,      ruégaselo Mesalina;
ni lo hace por Popea,      ni por su madre Agripina,
no hace caso de Antonia,      que la mayor se decía,
ni de padre tío Claudio      ni de Lépida su tía;
Aulo Plauco se lo habla,      Rufino se lo pedía,
por Británico ni Druso      ninguna cuenta hacía;
los ayos se lo rogaban,      el Censor y el que tenía,
a sus pies se tiende Octavio,      esa queja no quería.
Cuanto más todos le ruegan      él de nada se dolía.