Chet Baker - Like Someone In Love

sábado, 17 de abril de 2010

De mí, una guitarra - Manuel Alcántara - España

Viejo guitarrista - Pablo R. PicassoCuando yo me haya ido
-qué triste que me vaya-
de esta madera mía
que me hagan una guitarra.

Cuando termine la muerte,
si dicen: "¡A levantarse!",
a mí que no me despierten.

Que por mucho que lo piense,
yo no sé lo que me espera
cuando termine la muerte.

Que yo me conformo siempre,
y una vez acostumbrado
a mí que no me despierten.

Para encontrarme conmigo
vuelvo a salir a la calle,
calle del tiempo perdido.

Para encontrarme contigo
estoy buscando en el suelo
las huellas de tu sonido.

Para encontrarme con nadie
me pongo a mirar arriba,
¡Auxilio, que Dios me ampare!

Mis cuentas no están cabales:
me falta una golondrina
y me sobran tres cristales.

Mira qué cosa tan rara:
pasé la noche contigo
estando solo en mi cama.

En este día cualquiera
párate a ver cómo canta,
antes que me vaya fuera,

mi corazón en tu mano
y tu boca en mi garganta
por la mañana temprano.

Ponte a vivir como loco:
ama, ríe, bebe, olvida.
Puesto a vivir todo es poco
por más que dure la vida.

El mar no puede morir,
se quedará navegando
aunque no haya nadie aquí.

Si otros no buscan a Dios
yo no tengo más remedio:
me debe una explicación.

No digo que sí o que no.
Digo que si Dios existe
no tiene perdón de Dios.

No digo que no o que sí.
Digo que me gustaría
que Él también creyera en mí.

Yo no le guardo rencor.
Si le encuentro alguna vez
nos perdonamos los dos.

Mi pobre tierra no puede
darme lo que estoy buscando.
Nadie da lo que no tiene.

Yo no culpo a Andalucía,
sé muy bien que a su esperanza
le pasó lo que a la mía.

Averigua quién te dio
esas ganas de morirte.
Ha tenido que ser Dios.

Ha tenido que ser Dios
un día que estaba triste.
No tiene otra explicación.

Soneto para esperarte en una cafetería - Manuel Alcántara - España

Cafetería de Barcelona - Ernest Descals
Cafetería de Barcelona - Ernest Descals

Resulta que la historia estaba escrita
cuando yo quise hacerla a mi manera.
Cuando yo no quería que volviera
resulta que la historia resucita.

Resulta que en el tiempo de la cita
tendrán que hacer un banco de madera.
Al corazón le viene bien la espera,
quién sabe si además la necesita.

Azafatas de vuelo alicortado
van del café a las piñas tropicales
por aires ciudadanos y ruidosos.

Arriba el tiempo nuevo ha presentado
sus fluorescentes luces credenciales
y enrolla pergaminos luminosos.

Parábola - W. H. Auden - Reino Unido - Estados Unidos

Zytglogge o Torre del Reloj - Berna (Suiza)The watch upon my wrist/ El reloj que hay en mi muñeca
Would soon forget that I exist/ Se olvidaría de que existo
If it were not reminded/ Si no le avisaran los días
By days when I forget to wind it./ En que no atino a darle cuerda.

jueves, 15 de abril de 2010

Beatus ille/ 6 - Fragmentos de Epístola Moral a Fabio - Andrés Fernández de Andrada - España

Baile cortesano
Fabio, las esperanzas cortesanas
prisiones son do el ambicioso muere
y donde al más activo nacen canas;

el que no las limare o las rompiere,
ni el nombre de varón ha merecido,
ni subir al honor que pretendiere.

El ánimo plebeyo y abatido
elija, en sus intentos temeroso,
primero estar suspenso que caído;

que el corazón entero y generoso
al caso adverso inclinará la frente
antes que la rodilla al poderoso.

Más triunfos, más coronas dio al prudente
que supo retirarse, la fortuna,
que al que esperó obstinada y locamente.

Esta invasión terrible e importuna
de contrarios sucesos nos espera
desde el primer sollozo de la cuna.

Dejémosla pasar como a la fiera
corriente del gran Betis, cuando airado
dilata hasta los montes su ribera.

Aquel entre los héroes es contado
que el premio mereció, no quien le alcanza
por vanas consecuencias del estado.

__________

Busca, pues, el sosiego dulce y caro,
como en la oscura noche del Egeo
busca el piloto el eminente faro;

que si acortas y ciñes tu deseo
dirás: "Lo que desprecio he conseguido,
que la opinión vulgar es devaneo".

Más quiere el ruiseñor su pobre nido
de pluma y leves pajas, más sus quejas
en el bosque repuesto y escondido,

que agradar lisonjero las orejas
de algún príncipe insigne, aprisionado
en el metal de las doradas rejas.

Triste de aquel que vive destinado
a esa antigua colonia de los vicios,
augur de los semblantes del privado.

Cese el ansia y la sed de los oficios,
que acepta el don, y burla del intento,
el ídolo a quien haces sacrificios.

Iguala con la vida el pensamiento,
y no le pasarás de hoy a mañana,
ni quizá de un momento a otro momento.

__________

¿Qué es nuestra vida más que un breve día,
do apenas sale el sol, cuando se pierde
en las tinieblas de la noche fría?

¿Qué más que el heno, a la mañana verde,
seco a la tarde? ¡Oh ciego desvarío!
¿Será que de este sueño se recuerde?

¿Será que pueda ver que me desvío
de la vida, viviendo, y que está unida
la cauta muerte al simple vivir mío?

Como los ríos, que en veloz corrida
se llevan a la mar, tal soy llevado
al último suspiro de mi vida.

__________

¡Mísero aquel que corre y se dilata
por cuantos son los climas y los mares,
perseguidor del oro y de la plata!

Un ángulo me basta entre mis lares,
un libro y un amigo, un sueño breve,
que no perturben deudas ni pesares.

__________

Ya, dulce amigo, huyo y me retiro
de cuanto simple amé: rompí los lazos.
Ven y sabrás al grande fin que aspiro
antes que el tiempo muera en nuestros brazos.


(Versión de Dámaso Alonso)


Sobran los dedos de la mano para contar los poetas españoles cuya valoración se ha mantenido uniformemente en los más alto a través de los siglos. La grandeza de San Juan de la Cruz es poco menos que un descubrimiento reciente; Góngora provocó siempre tantas iras cuantos fervores y se eclipsó durante doscientos años; la lírica fue pertinazmente considerada la parte menos valiosa de la producción de Quevedo... La ley del péndulo que tiraniza la historia de las artes apenas ha eximido de olvidos y desdenes las Coplas de Jorge Manrique, la obra de Garcilaso en bloque, ciertas odas de fray Luis de León... A esa dichosa aristocracia pertenece la Epístola Moral a Fabio del capitán Andrés Fernández de Andrada. Nunca, en verdad, le han faltado los testimonios de suprema admiración. Desde Bartolomé Leonardo de Argensola, "que estimara mucho que fuera suya", y desde los lectores contemporáneos, que juzgaban que "en el estilo y argumentos era de las cosas mejor escritas de nuestra lengua", hasta Luis Cernuda, para quien importaba sobre todo su "intensidad metafísica", o hasta Dámaso Alonso, que le rindió el homenaje de una filología tan noble como la pasión que el poema le despertaba.
La virtud que ha hecho de la
Epístola Moral un clásico sin ocasos quizá esté en primer término en la excepcional capacidad de ser a un tiempo perfectamente natural e inconfundiblemente literaria, en la calidad a la vez familiar y superior del talante y del tono. Dámaso Alonso habla de la impresión de que "todo cayó en su sitio justo y con las palabras precisas y exactas que lo tenían que decir". Es cierto. JUAN F. ALCINA y FRANCISCO RICO

martes, 6 de abril de 2010

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros... - Juan Ramón Jiménez - España

Dibujo de Juan Ramón JiménezY yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando...
Tal vez no hubiera sido necesario continuar el poema.

domingo, 4 de abril de 2010

Fragmentos de Historia de los animales - Claudio Eliano - Roma

Claudio Eliano
LIBRO I
51.
Según se dice, una vez podrida, la médula de la espina dorsal de un hombre muerto se convierte en una víbora. La serpiente nace y del ser más pacífico sale reptando una bestia feroz. Los cadáveres de las personas honradas y bondadosas obtienen la recompensa de la paz, así como sus almas son destinatarias de los cantos y de los epinicios de los doctos; pero la médula de los malos se convierte en cuna de esas alimañas, una vez muertos esos hombres. Esto podría ser una mera fabulación o bien, si merece crédito, el cadáver de un hombre malo tiene lo que corresponde a su conducta depravada -y así lo creo- al convertirse en el origen de una sierpe.
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LIBRO III
11.
Está probado que las fieras más feroces se muestran dóciles y de buen talante frente a quienes les pueden brindar alguna ventaja, porque se olvidan de su índole cruel para aprovecharse de algo. Por ejemplo, el cocodrilo: nada con las fauces abiertas y se le adhieren sanguijuelas que le ocasionan diversos daños, de modo que se vale de los servicios del pluviano egipcio para ser curado; cuando se siente demasiado invadido de sanguijuelas va hasta la ribera y abre la boca, para que entre el sol en ella; el pluviano mete su pico y arranca aquellos parásitos, mientras el cocodrilo se aviene a esta operación y se queda inmóvil. El ave se da un banquete con las sanguijuelas y, por otra parte, el cocodrilo obtiene un buen beneficio que ha de pagar no atacando a su médico.
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LIBRO XVII
20.
Afirma Aristóteles que en Samos existe una golondrina blanca. Si alguien le arranca los ojos y queda ciega de inmediato, puede "recobrar la visión y se ilumina su pupila", con lo que ve de nuevo, como dice el filósofo.
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24.
El cisne vive, por lo común, en lagunas, pantanos y ríos de caudal constante que fluyen con ritmo apacible. Son aves tranquilas que llegan a vivir muchos años y no padecen los inconvenientes de la vejez. Su fuerza es tan grande que los hace muy confiados, aunque nunca llegan al extremo de agredir sin motivo, sino que se defienden de sus atacantes, Les toca la mejor parte cuando un águila se atreve a arrojarse sobre ellos y en otro pasaje hablé de su forma de pelear.

Claudio Eliano encarnó el mejor tipo de romano, el de un romano helenizado. Nunca salió de Italia, pero no escribió una línea en latín. Sus autoridades son siempre griegas... Al cabo de los siglos, este tratado es a la vez irresponsable y gratísimo. Claudio Eliano logró el título oficial de sofista, es decir, de retórico que puede enseñar la retórica y que la ejerce. Nada sabemos de los hechos que tejieron su biografía; queda su voz tranquila narrando sueños. JORGE LUIS BORGES

viernes, 2 de abril de 2010

Fábulas/ 12 - La Rana que quería ser una rana auténtica - Augusto Monterroso - Guatemala

Ancas de ranaHabía una vez una Rana que quería ser una Rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.
Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad.
Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una Rana auténtica.
Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.
Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena Rana, que parecía Pollo.