Chet Baker - Like Someone In Love

martes, 15 de septiembre de 2009

La pipa de kif - Ramón María del Valle-Inclán - España

Ramón María del Valle Inclán¡Verdes venenos! ¡Yerbas letales
De paraísos artificiales!

A todos vence la marihuana
Que da la ciencia del Ramayana

¡Oh marihuana, verde neumónica,
Cannabis índica et babilónica!

Abres el sésamo de la alegría,
Cáñamo verde, kif de Turquía

Yerba del viejo de la Montaña,
El Santo Oficio te halló en España.

Yerba que inicias a los fakires,
Llenas de goces y Dies Ires.

¡Verde esmeralda – loa el poeta
persa – tu verde vistió el profeta!

(Kif – yerba verde del persa – es
el achisino bhang bengalés.

Charas que fuma sobre el diván,
Entre odaliscas, el Gran Sultán)

Los pobres de Dios - Ramón María del Valle-Inclán - España

La parábola del ciego - Pieter Brueghel, el ViejoPor los caminos florecidos
va la caravana de los desvalidos,
ciegos, leprosos y tullidos.
No tienen albergue en la noche fría,
no tienen yantar a la luz del día,
por eso son hijos de Santa María.
El polvo quema sus llagas rojas,
sus oraciones son congojas:
van entre el polvo como las hojas.
Van por caminos de sementeras,
caminos verdes entre las eras,
en donde cantan las vaqueras.

Como chove miudiño,
como miudiño chove,
pol'a banda de Laiño,
pol'a banda de Lestrove.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Liverpool - José María Millares Sall - España

Town Hall - Liverpool 1903Sobre vuestros curtidos rostros de paloma endurecida,
sobre vuestras sonrisas de sal y vino agrio, ya sobre los duros
cristales de la niebla,
está mi alma, están mis ojos, amigos,
y sobre el último dolor de la tierra,
y sobre el último dolor de mis manos, tanteando el duro cemento de
una puerta vacía,
y sobre la última agonía de las aguas está flotando mi corazón,
señores, mi corazón.
Por favor, abridme paso, dejadme cruzar este túnel de plomo,
que quiero ser el primero en llegar con mi sangre a los muelles de
Liverpool.
Amigos, vosotros que os perfiláis como aletas de pescado
sobre las últimas esquinas de los buques;
vosotros que de cada rincón saltáis de una bodega a otra
como sapos de azufre ardiendo, como tristes pezuñas de lagarto,
para husmear el rojo carbón de las calderas,
para darle vida al hierro como al alba le dais su fruto,
para darle aliento al agua que se aleja para siempre de la tierra,
del polvo que tanto amáis tras unos ojos,
decidme que puedo soñar en vuestros rostros de ceniza
y en vuestras sucias calles de alquitrán, y en vuestros hogares de
nata corrompida,
y echar la raíz de mi sangre como un ancla sobre vuestras
jurisdicciones marítimas,
porque además de ser un hombre como vosotros, soy un poeta,
y un poeta es un corazón más sobre la niebla del mundo.
Por favor, abridme paso, que quiero ser el primero en saludar con mi
sangre vuestras sonrisas de azufre,
vuestras mujeres de estopa. Por favor, abridme paso.
De Liverpool (1949)

José María Millares Sall perteneció a una familia canaria de intelectuales y artistas republicanos bien conocidos. Hijo del poeta y dibujante Juan Millares Carló y la pianista Dolores Sall, y represaliado por el franquismo por sus ideas comunistas, fundó al final de los años cuarenta junto con sus hermanos -el poeta Agustín Millares y el pintor Manuel Millares- la revista Planas de poesía (1948-1951). Antes, en 1947, había colaborado en la Antología cercada, que Vicente Aleixandre consideraba pionera de la poesía social de la postguerra española.

Gabriel Celaya, con quien frecuentaba -en compañía de José Hierro y Leopoldo de Luis- las tertulias literarias de los sótanos de la librería Ínsula, calificó su poesía como "alentada por esa hermosa cólera de la verdad".
Max Aub lo incluyó en su antología Una nueva poesía española.

Casado con la también poeta Pino Betancor, musa de toda su obra, Millares se dedica en años sucesivos a la preparación de libros artesanales, que firma en ocasiones con el seudónimo Juan Martín el Empecinado. También a la composición de canciones (letra y música), como Campanas de Vegueta. Expone su obra plástica en Las Palmas, Tenerife y Madrid, y colabora con su poemario Aire y humo en otro proyecto literario familiar, la revista Millares.
Acaba de fallecer estos días a la edad de 88 años. Descanse.

Es
hora de recoger
y llenar la maleta de pájaros
y palabras y de cosas pequeñas y olvidadas
que si mañana
viene la noche
hasta la madrugada
estaremos
igual que ahora
dibujándolas.


(Datos y poema extraídos del obituario que Selena Millares, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid, dedicó al poeta en el diario El País)

sábado, 5 de septiembre de 2009

Llegaron a tiempo - Charles Bukowski - Norteamericano nacido en Alemania

El escriba sentado - Museo del Louvreme gusta pensar en escritores como James Joyce
Hemingway, Ambrose Bierce, Faulkner, Sherwood
Anderson, Jeffers, D. H. Lawrence, A. Huxley,
John Fante, Gorki, Turgenev, Dostoievsky, Saroyan,
Villon, incluso Sinclair Lewis, y Hamsun, incluso T. S.
Elliot y Auden, William Carlos Williams y
Stephen Spender y el valiente de Ezra Pound.

me enseñaron tantas cosas que mis padres
nunca me enseñaron, y
también me gusta pensar en Carson McCullers
con su Café Triste y Ojo dorado.
ella me enseñó muchas cosas que mis padres
nunca supieron.

me gustaba leer los libros de tapa dura de las bibliotecas
en su simple encuadernación de biblioteca
azul y verde y marrón y rojo claro
me gustaban los viejos bibliotecarios (varones y mujeres)
que te miraban seriamente
si tosías o te reías muy fuerte,
y aún cuando se parecían a mis padres
en realidad no había ninguna similitud.

ahora ya no leo a estos autores que alguna vez leí
con tanto placer,
pero es bueno pensar en ellos,
y también me
gusta mirar las fotografías de Hart Crane y
Caresse Crosby en Chantilly, 1929
o las fotos de D. H. Lawrence y Frieda
asoleándose en Le Moulin, 1928.
Me gusta ver a André Malraux en su traje de aviador
con un gatito en el pecho y
me gustan las fotos de Artaud en el loquero
Picasso en la playa con sus fuertes piernas
y su cabeza pelada, y también está
D. H. Lawrence ordeñando esa vaca
y Aldous en Saltwood Castle, Kent, Agosto de
1963.

Me gusta pensar en toda esta gente
que me enseñaron tantas cosas que yo
nunca había imaginado antes.
y me enseñaron bien,
muy bien
cuando eso era tan necesario
me mostraron tantas cosas
que nunca creí que fueran posibles.
todos esos amigos
bien adentro de mi sangre
quienes
cuando no había ninguna oportunidad
me dieron una

El rostro de un candidato político en una valla publicitaria - Charles Bukowski - Noteamericano nacido en Alemania

Retrato de Rodolfo II - Giuseppe Arcimboldo
Ahí está:
No demasiadas resacas
No demasiadas peleas con mujeres
No demasiados neumáticos desinflados
Nunca pensó en el suicidio

No más de tres dolores de muelas
Nunca se saltó una comida
Nunca estuvo encarcelado
Nunca estuvo enamorado

7 pares de zapatos

un hijo en la universidad
un coche que no tiene más que un año
pólizas de seguros
un césped muy verde
cubos de basura con tapa hermética

seguro que le eligen.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Ojalá - Silvio Rodríguez - Cuba

En los comentarios al post anterior aparece Silvio Rodríguez y aún hoy se sigue generando polémica en torno a la dedicatoria de su canción Ojalá. Dejemos que sea el propio Silvio quien se explique sobre éste y otros asuntos.


Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
(1969)

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El futuro - Julio Cortázar - Argentina

Fotografía de Robert Frank
Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado, ni en el gesto
de elegir el menú, ni en la sonrisa
que alivia los completos en los subtes,
ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes o una blusa.
Me enojaré, amor mío, sin que sea por ti,
y compraré bombones pero no para ti,
me pararé en la esquina a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré los sueños que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles y de puentes.
No estarás para nada, no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.