Chet Baker - Like Someone In Love

lunes, 17 de enero de 2011

El pozo salvaje - Carlos Marzal - España

Status Mundi - Pedro Ortiz OlivasPor más que aburras esa melodía
monótona y brumosa de la vida diaria,
y que te amansa;
por más lobo sin dientes que te creas;
por más sabiduría y experiencia y paz de espíritu;
por más orden con que hayas decorado las paredes,
por más edad que la edad te haya dado,
por muchas otras vidas que los libros te alcancen,
y añade lo que quieras a esta lista,
hay un pozo salvaje al fondo de ti mismo,
un lugar que es tan tuyo como tu propia muerte.
Es de piedra y de noche, y de fuego y de lágrimas.
En sus aguas dudosas
reposa desde siempre lo que no está dormido,
un remoto lugar donde se fraguan
las abominaciones y los sueños,
la traición y los crímenes.
Es el pozo de lo que eres capaz
y en él duermen reptiles, y un fulgor
y una profunda espera.
En tu rostro también, y tú eres ese pozo.

Ya sé que lo sabías. Por lo tanto,
Acepta, brinda y bebe.

P.D.: Les recuerdo que en este blog está permitido fumar.

viernes, 14 de enero de 2011

Decrepitud - Carlos Marzal - España

Anciano - Javier Varela GuillotAsilados en una infancia obscena,
en el exilio de su misma sombra,
desde un limbo de hielo,
derritiéndose,
los viejos testimonian, sin enigma,
sobre el enigma viejo de estar vivo.

Gota a gota en presente, son futuro,
evanescencia al fin fuera de tiempo,
que en la fronda del tiempo anda perdida.
Espectros de la carne en su derrota,
se acogen al sagrado de la carne,
que en deserción de sí no los ampara.
pabilos sin fulgor de inteligencia,
arden a fuego extinto en su hendidura,
ascuas de quienes fueron, balbucientes.

Isla del fin del mundo, conmovidos,
vemos flotar en pasmo la vejez,
a la lunar deriva del asombro.
Nos resulta del todo inconcebible
nuestra decrepitud, nuestra mudanza
hasta desconocernos en nosotros
y en nosotros errar entre lo ajeno.

Cómo subsiste ciega la energía
en su impúdico afán de propagarse.

Madre senilidad, nunca te amamos.
Madre senilidad, no te amaremos.

Qué frágil, en su ser, la fortaleza.
Qué sólido el vivir, de sumo frágil.

P.D.: Les recuerdo que en este blog sigue y seguirá estando permitido fumar.

miércoles, 12 de enero de 2011

Escuchando la música sacra de Vivaldi - Vicente Gallego - España

Antonio Vivaldi - François Morellon de La Cave - Museo internazionale e biblioteca della musica (Bologna)
A Carlos Marzal y Felipe Benítez

Como agua bendita,
como santo rocío tras la noche de fiebre
lava el alma esta música con su perdón sincero,
fluyente arquitectura que en el aire vertebra
la ilusión de otra vida
salvada ya para gozar la gloria
de un magnánimo dios.
De lo terrestre naces,
del metal y la cuerda, de la madera noble,
de la humana garganta
que estremecida afirma la hora suya en el mundo;
y sin embargo vuelas, gratitud hecha música,
evanescente espíritu
que en el viento construyes tu perdurable reino.
Si algún eco de ti sonara en nuestra muerte…
En mitad de la muerte suenas hoy,
cadencioso milagro, pura ofrenda de fe
en honor de ese dios que no escucha tu ruego
o que escucha escondido, tras su silencio oscuro,
la demanda de luz con que el hombre lo abruma.
Y si no existe un dios,
¿quién inspira en tu canto tan cumplido consuelo,
extraña melodía de blasfema belleza
que a los hombres sugieres su condición divina,
para qué sordo oído
-cuando sea ya el nuestro desmemoria en el polvo-,
en mitad de la muerte, orgullosa plegaria emocionada,
celebras esa frágil plenitud
de no sé qué verano o qué huérfana espuma
feliz de aquella ola
que en la mañana fuimos?

L'Inverno - Baroque Festival Orchestra, Alberto Lizzio & Alexander Pervomaysky

P.D.: Les recuerdo que en este blog está permitido fumar
(Para quienes estén hartos de leer esta postdata diré que seguirá vigente hasta el próximo despropósito del gobierno, o sea que desaparecerá muy pronto)
Por cierto, ¿se han dado cuenta de que llevamos 40 días en "estado de alarma"? Según la Constitución, el "estado de alarma" tiene una duración máxima de 15 días y sólo puede ser prorrogado por autorización expresa del Parlamento. Esa autorización se produjo el 16 de Diciembre, con el visto bueno del Partido Socialista, Partido Nacionalista Vasco y Convergencia y Unió.

martes, 11 de enero de 2011

Las pausas de la vida - Vicente Gallego - España

Anuncio de Benito Celorio (asturiano de origen): 'Tabacos exquisitos, hechos expresamente para las personas de gusto'He fumado en las pausas de la vida
las lentas hojas de tabaco oscuro,
he cuidado mis plantas, y en la tarde
he aguardado escribiendo
aquello que se fue o lo que deseo
que en adelante llegue para así
poder perderlo todavía.
He aguardado fumando, y el tabaco
ha sido un dulce aroma, mi esperanza
de tabacos más dulces, de otras hojas
en las plantas que cuido y que deparan
una flor a mis ojos que todavía esperan.
Y cuando ya mis ojos no consigan
encontrar el camino alegre de la espera,
y cansados demanden una última pausa
para fumar en calma y recordar,
yo quisiera que entonces
mi vida hubiera dado una cosecha
apretada y hermosa,
lo mismo que la planta del tabaco,
que tal vez ya no sepa
conservar para mí el sabor que ahora tiene,
consolarme esos días.
Que mi vida suplante a ese tabaco
para poder prensarla, estando seca,
sentirla entre los dedos, llevármela a la boca.
Que el fuego la convierta en humo dulce,
en un último aroma.


P.D.: Les recuerdo que en este blog está permitido fumar

domingo, 9 de enero de 2011

El tabaco - Manuel Justo de Rubalcava - Cuba

Ilustración de la planta del tabaco en la obra 'Historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales', de Nicolás Monardes.¿A qué vienen teoremas,
Docta tesis, canónicas secciones
Y el despreciable tema
De formar inconexas objeciones
En contra del tabaco....
Mucho más suave que el antiguo Baco?

Nicocio fue el primero
Que en el suelo encontró la yerba indiana,
Y fue del orbe entero
Llamada, en honor suyo, Nicociana.
¿Quién le ve con desprecio
Teniendo en todos general aprecio?

Ilusión del poeta
Es llamarlo balsámico asqueroso,
Cuyo tronco respeta
El hombre en sus faenas
Lo busca como el oro,
Y mucho más lo cuida que el tesoro.

¿En qué producto alguno
Al tabaco excedió la rica Hesperia?
Cosmógrafo ninguno
Escribió tan acérrima materia,
Como el poeta vano
Contra el arbusto del pensil cubano.

¿Para qué sale ahora
Con modernos y antiguos escritores,
Cuya cita indecora
El nombre de tan celebres autores,
Pues sin venir al caso
Impropera las reglas del Parnaso?

Dioscórides solía
Investigar el reino vegetable,
Sólo el cual merecía
Hacerle en sus escritos espectable;
Pero es caso previsto
Citar autores sin haberlos visto

Patólogo el poeta
Debe de ser, si escribe de las plantas,
Y con pluma discreta
Formar concierto de noticias tantas
Lo útil y lo dulce encadenando,
Al lector instruyendo y deleitando.

Si el celebre Abderita
Autor de la Botánica el primero
En su diascoma escrita
No vio la planta que infamó severo.
Fue secreto negocio
Para honor del invento de Nicocio.

Corrió el descubrimiento
Por todos los extremos de la tierra
Como noble alimento
Mejor que todos los que el vicio encierra;
Propágase el cultivo del tabaco,
Y con mucho placer lo riega Baco.

¿Qué bárbaro inocente,
Allá en los montes del nombrado escita,
No perfuma el ambiente
Con el tabaco, y al placer invita?
¿Qué sordo Catadupa
No le compra. le huele, masca y chupa?

Tanto gusta en la Iberia
Como en la segregada Lusitania;
Es de la nueva Hesperia
Planta medicinal que sin insania
Felicita y alegra
Al chino, al turco y a la gente negra.

Y ¿por qué tanto gusta
La planta nicociana?
¿En qué paraje
su blando olor disgusta
Aun después del opíparo potaje?

Sólo en el orbe por ejemplo saco
Al poeta enemigo del tabaco.

Querer impugnar sólo
Lo que en lo general el hombre aprueba
No son cosas de Apolo;
Veneno en la moral es la luz nueva,
Y en el honesto gusto
Invención criminal y error vetusto.

Pero, musa, detente,
Pregúntale a ese docto cancionero,
¿Qué fue el suave Nepente
Que consolaba a Elena en su mal fiero?
¿Qué sino fue el tabaco?
¿Quién fuera, sino tú, divino Baco?

El tabaco divierte
En cualquier lugar al afligido,
El humo espeso de su boca vierte
Ya en círculos, ya en ondas dividido,
Y con blando donaire
Balsama el cuerpo, purifica el aire.

La virtud tiene toda
Que no le pudo dar el sabio Sueco,
Si al mundo le acomoda
¿Por qué declama su contrario hueco?
¿Pretende hacer su estimación malicia
Para seguir de Zoilo en la milicia?

¡Pero suspende un tanto,
Musa, lo irascible de tus sones,
Mientras que dulce canto
De Cuba las amenas producciones!
¡Mas no! primero la verdad entona
En honor de la Patria y de Pomona.

P.D.: Les recuerdo que en este blog está permitido fumar

viernes, 7 de enero de 2011

Canción de invierno - Juan Ramón Jiménez - España

Nido vacío - Fotografía de Juan NadieCantan. Cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Ha llovido. Aún las ramas
están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?

No tengo pájaros en jaulas.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada...

Yo no sé dónde cantan
los pájaros -cantan, cantan-
los pájaros que cantan.

domingo, 2 de enero de 2011

Pequeño vals vienés - Federico García Lorca - Leonard Cohen - España - Canadá

El Prater de Viena - Ernest Descals
El Prater de Viena - Ernest Descals

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados,
hay frescas guirnaldas de llanto.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals, este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orillas tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.


Take this Waltz

Now in Vienna there's ten pretty women
There's a shoulder where Death comes to cry
There's a lobby with nine hundred windows
There's a tree where the doves go to die
There's a piece that was torn from the morning
And it hangs in the Gallery of Frost

Ay, Ay, Ay, Ay
Take this waltz, take this waltz
Take this waltz with the clamp on its jaws

Oh I want you, I want you, I want you
On a chair with a dead magazine
In the cave at the tip of the lily
In some hallways where love's never been
On a bed where the moon has been sweating
In a cry filled with footsteps and sand

Ay, Ay, Ay, Ay
Take this waltz, take this waltz
Take its broken waist in your hand

This waltz, this waltz, this waltz, this waltz
With its very own breath of brandy and Death
Dragging its tail in the sea

There's a concert hall in Vienna
Where your mouth had a thousand reviews
There's a bar where the boys have stopped talking
They've been sentenced to death by the blues
Ah, but who is it climbs to your picture
With a garland of freshly cut tears?

Ay, Ay, Ay, Ay
Take this waltz, take this waltz
Take this waltz it's been dying for years

There's an attic where children are playing
Where I've got to lie down with you soon
In a dream of Hungarian lanterns
In the mist of some sweet afternoon
And I'll see what you've chained to your sorrow
All your sheep and your lilies of snow

Ay, Ay, Ay, Ay
Take this waltz, take this waltz
With its "I'll never forget you, you know!"

This waltz, this waltz, this waltz, this waltz
With its very own breath of brandy and Death
Dragging its tail in the sea

And I'll dance with you in Vienna
I'll be wearing a river's disguise
The hyacinth wild on my shoulder,
My mouth on the dew of your thighs
And I'll bury my soul in a scrapbook,
With the photographs there, and the moss
And I'll yield to the flood of your beauty
My cheap violin and my cross
And you'll carry me down on your dancing
To the pools that you lift on your wrist

Oh my love, Oh my love
Take this waltz, take this waltz
It's yours now. It's all that there is


Versión y música de Leonard Cohen